1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Emigrantes invisibles

Luis Argeo y James D. Fernández Gijón / Nueva York , 26/02/2015

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Luis Argeo y James D. Fernández, autores del libro Invisible Immigrants conversan sobre el trabajo de recopilación de más de 7.000 fotografías de inmigrantes españoles en EE.UU. durante el siglo XX.

Luis Argeo: Antes de adentrarnos en el libro que aquí presentamos, James, déjame preguntarte por algo que siempre me ha llamado la atención. Recuerdo que en una ocasión me comentaste que tu acercamiento a este asunto de la emigración española en Estados Unidos te cayó como aquella manzana a Newton: estabas rodeado de libros y apuntes, dando vueltas sobre Lorca, su viaje a Nueva York, sus poemas, cuando, de repente, te diste cuenta de que cabía la posibilidad de que tu abuelo y él hubieran coincidido en algún bar, café o tienda de la comunidad española en la ciudad... ¿Fue así? ¿Cuándo traspasas las paredes de las bibliotecas y las aulas para investigar a partir de testimonios y recuerdos de personas aún vivas?

James D. Fernández: Así fue. Como sabes, soy nieto de asturianos que emigraron a EEUU a principios del siglo XX, y esa historia familiar sin duda influyó en mi decisión de adquirir bien la lengua española en la escuela preparatoria, estudiar con pasión la literatura española en la universidad, y, con el tiempo, doctorarme en letras hispánicas. Pero durante toda esa trayectoria, incluso durante mis primeros veinte años ejerciendo de profesor universitario, siempre había mantenido herméticamente aisladas estas dos facetas: por un lado, la historia familiar e íntima, por otro, el hispanismo que practicaba como investigador y catedrático. Leía y enseñaba con cierta frecuencia Poeta en Nueva York, por ejemplo, pero jamás se me cruzó por la mente pensar que el poeta Federico y el tabaquero José habían habitado el mismo espacio durante los meses que pasó García Lorca en la ciudad. En mi imaginario personal, estas dos figuras se movían en dos planos distintos, incomunicados entre sí.

De hecho, lo que abrió la primera brecha en el muro de contención que yo había construído entre lo familiar y lo profesional fue un encargo. Para un libro y una muestra de museo titulados Frente al fascismo: Nueva York y la Guerra Civil Española, me pidieron un estudio de cómo la comunidad española de la ciudad había respondido a la conflagración en España. Y frente a la escasez de publicaciones sobre el tema, no tuve más remedio que estudiar la prensa de la época, y realizar entrevistas con ancianos que pudieran tener recuerdos de aquellos años de discordia y solidaridad. En ese contexto, empecé a hablar por primera vez con mi padre, nacido en 1929, sobre sus recuerdos de la época, y me fui dando cuenta del lado público e histórico de mi historia familiar -en realidad, de toda historia familiar. Poco después, encontré en un álbum nuestro esa foto de 1940 en la que el General Miaja se encuentra sentado entre mis abuelos y tías en nuestra casi familiar de Brooklyn. A partir de ese momento, el muro se iría derrumbando.

Luis Argeo: Esa foto forma parte del libro. Da vértigo pensar que todo un general, derrotado en España, fuera recibido por un matrimonio de aldea asturiana... ¡En Nueva York! Yo ahora pienso en las fotografías de estos inmigrantes, y que cada una cobija una historia dentro de sí, y me da pena pensar en la cantidad de ellas que se quedarán por siempre jamás sin explicación, sin contexto, y en muchos casos, sin visibilidad hasta que se marchiten del todo. Nosotros apenas hemos digitalizado unas pocas miles, llegamos por los pelos a las siete mil, y en el libro no hemos incluido más de 350. Y, en muchos casos, aunque sigan teniendo dueños, las fotos ya son huérfanas, no tienen a nadie que nos las sepa explicar. Nos ha pasado con algunos retratos de estudio, o con fotografías de grupo que incluimos en Invisible Immigrants. Ya son fotos invisibles incluso en el ámbito familiar del que proceden. Hablemos de esa invisibilidad...

James D. Fernández:  Sí, la pregunta casi se plantea por sí sola: ¿por qué "inmigrantes invisibles"? Durante la elaboración de este proyecto hemos encontrado tú y yo tantas formas de invisibilidad, ¿no? En primer lugar, desde el punto de vista del estadounidense medio, el fenómeno que estamos documentando - la diáspora de decenas de miles de españoles a EE.UU. a finales del XIX y principios del XX- es una historia invisible, en parte porque, en comparación con el número de italianos, irlandeses, polacos, y otros extranjeros que cruzaron el charco en busca del sueño americano, los españoles constituían una gotita en un proceloso mar. Es un capítulo invisible para muchos también porque estos campesinos y obreros españoles no cuadran con los estereotipos e ideas preconcebidas sobre la presencia de españoles en el territorio estadounidense; para muchos, la historia de españoles en el territorio norteamericano se agota en el binomio "frailes y conquistadores".

Luis Argeo: Y desde el punto de vista de los españoles, hemos notado una y otra vez una llamativa contradicción: si bien por un lado son muchísimos los españoles que se identifican con nuestro proyecto, porque tienen un familiar, un "hermano de mi abuelo" que hizo las Américas, parecería por otro lado que en el discurso público, en la auto-representación de la identidad española, hay muy poco reconocimiento de la impresionante diáspora española a las Américas que se desarrolla en esa época.

James D. Fernández:  Sí, casi se ha convertido en nuestra mantra: "La presencia masiva de españoles en las Américas es un fenómeno post-imperial". Frente a los puñados de conquistadores, exploradores, frailes y colonos que cruzaban el Atlántico durante el período imperial, tenemos en el XIX y el XX a millones de emigrantes hacinados en grandes vapores transatlánticos, con el objetivo de buscar en las repúblicas independientes americanas oportunidades que no encontraban en casa. Si el imaginario se correspondiera con la estadística, los íconos de "España en América" no tendrían que ser frailes y conquistadores del XVI al XVIII, sino más bien los agricultores, niñeras, bodegueros, marinos y tabaqueros que en el XIX y XX se asentaron en Buenos Aires o La Habana, en Tampa o Nueva York. Pero volviendo a la cuestión de la invisibilidad; también, como sugerías, hemos encontrado muchos casos de fotos que son perfectamente visibles --ya que forman parte de los archivos familiares de los descendientes de los inmigrantes-- pero que de alguna manera se han vuelto ininteligibles, ilegibles, porque se han perdido para siempre las claves de interpretación: nombres, fechas, lugares, matices, contextos. Es muy común en Estados Unidos ver a la venta en los mercadillos de los fines de semana --flea markets y yard sales-- colecciones de fotos huérfanas, de fotos a la vista, pero "invisibles". Es un espectáculo muy triste, y me gustaría pensar que, con nuestro libro, por lo menos hemos rescatado unas 350 imágenes de una orfandad y de una invisibilidad que un futuro no muy lejano les aguardaban.

Luis Argeo: Las fotos se están volviendo invisibles porque sus dueños originales, tras ver roto su sueño de regresar a casa por culpa de la guerra en España, también se volvieron invisibles: se disolvieron, y disolvieron a sus hijos en el gran melting pot americano, se asimilaron en una nueva sociedad, un nuevo imperio... Tenemos fotos maravillosas de ese período de asimilación.

James D. Fernández:  Sí, fantásticas.

Luis Argeo: ¿Cuál es el capítulo de este libro que más te gusta? A mí, el tramo que dedicamos a los diferentes oficios y trabajos desarrollados por estos españoles a lo largo y ancho del país me parece muy vistoso.

James D. Fernández:  Es tan difícil escoger; uno se encariña tanto con todas las imágenes. Pero creo que el capítulo que más me conmueve es el que dedicamos a los distintos tipos de asociaciones que formaron los españoles ahí donde se afincaran. En Estados Unidos, después de un par de generaciones, los relatos familiares sobre los inmigrantes suelen quedarse reducidos a historias épicas de héroes solitarios y aislados que prosperaron gracias al esfuerzo individual. Esto es algo que he experimentado en mi propia familia. Pero, estudiados con cuidado y en contexto histórico, los álbumes familiares casi siempre cuentan otra cosa: una historia de organización colectiva, de solidaridades, de socorros mutuos. Con la asimilación, las fotos y las historias de alguna manera se privatizan, se domestican, y al final, la acción colectiva de los inmigrantes es otro aspecto del fenómeno inmigratorio que se vuelve invisible, ininteligible.

Luis Argeo: Se puede decir, entonces, que hemos creado un álbum colectivo de la gran familia de emigrantes españoles en Estados Unidos de hace cien años. Yo me alegro mucho por todos sus descendientes, incluso por quienes no han podido aportar fotografías, pero saben ver el libro como si alguno de los retratos fuera el de su padre, su abuela, sus tías... Por cierto, permíteme mencionar la magnífica calidad de algunas fotos. Normalmente eran tomadas por fotógrafos de estudio, o por el avispado de la familia que se gastaba los ahorros en una de aquellas primeras Kodak Brownie de principios del XX. Pero hay algunas que no se quedan lejos de las composiciones de los popes de la fotografía, Dorothea Lange, Paul Strand, Walker Evans... Recuerdo ahora el nombre de Paul Pérez, fotógrafo "oficioso" de la colonia española de Nueva York. En el libro firma varias fotografías estupendas...

 


James D. Fernández: ¿Te acuerdas que la nieta de Paul Pérez nos contactó cuando vio en nuestra página de Facebook una foto firmada por su abuelo? Es otro aspecto muy ameno y gratificante de este proyecto: con los nuevos medios y las nuevas tecnologías - redes sociales, imágenes digitales, incluso la posibilidad de realizar campañas de micromecenazgo- estamos reconstruyendo y recomponiendo no sólo un archivo, sino también una comunidad que de otra forma hubiera quedado para siempre atomizada e invisible. Recuerdo todavía la gran emoción que sentí cuando estaba escaneando las fotos de la familia Alonso - asturianos en Brooklyn- y, de repente, encontré fotos de mi propia familia que no conocía. En ese mismo archivo familiar neoyorquino Angel Rañón, de Tampa (Florida), ha encontrado docenas de fotos para él desconocidas de su esposa Eusebia cuando era todavía soltera y pasaba sus vacaciones con los Alonso en Wallkill.

Luis Argeo: Y esos cruces se están dando cada vez con más frecuencia.

James D. Fernández:  Uno de nuestros informantes principales de Tampa, Tony Carreño, viajó a Monterey (California) para el estreno de La paella, de Daniel Albert, y allí conoció a varias personas que, como él, llevan años trabajando en relativo aislamiento sobre la diáspora española. Otra informante de Cleveland, Laura Goyanes, nos acompañó al estreno del documental Un legado de humo en Tampa, y ahora está programando otro viaje para compartir fotos, historias, recetas y recuerdos con sus nuevos "primos".

Luis Argeo: Siempre nos hemos preocupado de crear un gran archivo, y gracias a los nuevos medios, sigue creciendo nuestra lista de quehaceres, también en España. Ahora que hemos conocido a informantes como la cacereña de Trujillo, Elena Barquilla, el burgalés Ángel Briongos, de Peñalba de Castro, o Thomas García, que ha vuelto al pueblo asturiano de sus bisabuelos, Piedras Blancas, sabemos que en España también hay cajones, maletas y baúles llenos de fotos y documentos muy relevantes para nuestro proyecto y para esta gran historia.

James D. Fernández:  Yo tuve el gusto de recibir a Ángel Briongos en Nueva York y de hacer de guía en su viaje de exploración genealógica.

Luis Argeo: ¡Y jamás se me olvidará la aventura que tuvimos con el californiano Mike Muñoz por la provincia de Salamanca, cuando vino a buscar a sus parientes, con intención de esclarecer los pormenores de un asesinato que había tenido lugar en Oakland en los años 30! Esa vez confirmamos que la realidad supera siempre a la ficción.

James D. Fernández:  ¿Nos atreveremos alguna vez a ficcionalizar alguna de estas historias?

Luis Argeo: Yo prefiero seguir empleando el lenguaje y herramientas del cine de ficción para trabajar con la realidad, con la no-ficción. Bastante odisea se nos plantea ahora con la promoción y distribución de las películas, del libro. Esto del DIY (do it yourself) es toda una película de suspense...

James D. Fernández:  Sí, pero en realidad lo vamos haciendo entre todos, y eso puede ser lo más gratificante de todo el proceso: nos hemos arriesgado con el crowdfunding porque para nosotros la comunidad que venimos generando con todas nuestras intervenciones forma mucho más que un "mercado"; en cierto sentido, los descendientes de los inmigrantes se están portando como los productores de un proyecto en el que a ti y a mí nos toca hacer de comisarios, de curators, como decimos en inglés...

Luis Argeo: Creo que hemos acertado con la autoedición. A mí ya me han preguntado por un segundo tomo...

James D. Fernández:  ¿Lo hacemos?

Continuará...

 

Luis Argeo y James D. Fernández, autores del libro Invisible Immigrants conversan sobre el trabajo de recopilación de más de 7.000 fotografías de inmigrantes españoles en EE.UU. durante el siglo XX.

Luis Argeo: Antes de adentrarnos en el libro que aquí presentamos, James, déjame...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Luis Argeo y James D. Fernández

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí