1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

TRIBUNA

Simpatía por el diablo

Javier Valenzuela 16/01/2016

<p>Pablo Iglesias</p>

Pablo Iglesias

Luis Grañena

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

En los años 1960, la televisión, la radio y los periódicos españoles –controlados todos por el régimen franquista- se cebaban con los grupos de rock anglosajones que iniciaban entonces su andadura. La ira, el asco y el miedo pugnaban entre sí en sus comentarios sobre las melenas, los atuendos estrafalarios, la música chirriante y, supremo horror, el consumo de drogas de los Beatles y los Rolling Stones. La banda de Mick Jagger era la más odiada: su desfachatez era tal que incluso interpretaba una canción expresando simpatía por el diablo.

Yo era un adolescente y recuerdo cómo aquella campaña oficial contra el rock me lo hacía irresistiblemente atractivo. A mi hermano, mis primos y mis amigos del bachillerato les pasaba tres cuartos de lo mismo; así que, en vez de coplas y pasodobles, escuchábamos y bailábamos temas cuyas letras no entendíamos, pero que asociábamos con libertad y rebeldía. Llevar vaqueros, dejarse el pelo largo y colocar en el dormitorio un póster de John Lennon se convirtió en una de las maneras de decir que no nos gustaba aquella España grisácea y represiva.

La dictadura nacional-católica de Franco le tenía mucha inquina a la música emergente, pero su rechazo era compartido por los conservadores de todo el mundo, estuvieran a uno u otro lado del Telón de Acero. Cuando Lennon proclamó que los Beatles eran más célebres que Jesucristo, en Estados Unidos se desató una furibunda campaña de destrucción pública de los discos del grupo de Liverpool. Aquellos autos de fe, de los que TVE daba cuenta de modo aprobador, nos recordaban a los adolescentes y jóvenes a los practicados por la Inquisición y los nazis, y reforzaban nuestro interés por la nueva cultura popular.

He recordado esto al leer un tuit en el que el economista Juan Torres López dice lo siguiente: “Los ataques a Podemos, después de lo que ha pasado en España, son tan exagerados que van a tener un efecto rebote que hará historia. Al tiempo”. Comparto esta impresión. Desde hace año y medio, no hay día en que esta formación política no reciba una catarata de insultos y acusaciones manifiestamente injustos y desproporcionados. Que si la financian Venezuela e Irán, según fuentes anónimas de servicios secretos extranjeros que cualquiera de nosotros podría inventarse. Que si quiere implantar el chavismo o los soviets en España. Que si los impuestos de Monedero o el trabajo universitario de Errejón cuando ninguno de los dos ocupaba en ese momento un cargo político pagado por el contribuyente. Que si la novia -o ex novia- de Pablo Iglesias. Que si Manuela Carmena les roba a los niños la ilusión por los Reyes Magos y, además, quiere acabar con las inversiones extranjeras en Madrid por pretender aplicar una política de protección del edificio Torre España aprobada por el Ayuntamiento y el Gobierno regional del PP… Y así cada vez que das un vistazo a un dinosaurio de papel o enciendes la radio o la tele.  

Lo último ha sido el escándalo que el establishment político y mediático ha querido desatar por su entrada en el Congreso: el bebé de Bescansa, las bicicletas de Equo, la banda musical de Compromís, el juramento de Iglesias, las rastas de un diputado, el supuesto mal olor y los presuntos piojos de los representantes de más de 5 millones de españoles…

Uno, que ya es sexagenario pero aspira a no convertirse en un sepulcro blanqueado, no da crédito a lo que lee y oye. Uno sale a la calle y ve que la gente va así, con zapatillas, vaqueros y cazadoras, con barbas y melenas, escuchando música en los auriculares de sus teléfonos, arrastrando niños y paquetes, muy pocos –apenas los empleados de notarías y sucursales bancarias- con traje chaqueta y corbata. Uno habla con esa gente sobre apuros para llegar a fin de mes, sobre la sobrina que ha tenido que irse a Londres, sobre lo caro que está el recibo de la luz, sobre el miedo a un nuevo despido colectivo en la empresa, sobre el salario mínimo que cobra el hijo por cincuenta horas semanales de trabajo temporal... Uno mira el Congreso a través de la tele y ve a un diputado recién imputado por cobrar comisiones, a decenas más que militan en partidos implicados en incontables casos de corrupción y a una vicepresidenta que espeta zafiedades a su chófer y juega al Candy Crash.

¿Y si dejaran a Podemos en paz durante, digamos, un par de semanas? Igual podríamos reflexionar serena y concienzudamente sobre sus luces y sus sombras. Porque lo seguro es que la saña con la que se le despelleja resulta sospechosa viniendo de donde viene. Porque lo evidente es que los argumentos empleados hasta ahora en su contra son pecatta minuta al lado de lo que los españoles hemos descubierto y hemos sufrido estos últimos años. Porque la cantinela del PP es casposa, clasista y busca obscenamente resucitar el miedo a los rojos, los comecuras y los antiespañoles; y la del PSOE suena demasiado al despecho del que ve cómo otro le arrebata una pareja a la que tenía desatendida desde hacía tiempo.

Nadie les niega a unos y otros su derecho a debatir política e ideológicamente con Podemos, pero –y esto es un consejo- háganlo con más astucia, que no se les note tanto la ansiedad. Respiren hondo, cálmense y usen la mollera. A los aristócratas franceses de poco les sirvió intentar ridiculizar como sans-culottes a los revolucionarios de 1789; al contrario, estos adoptaron encantados una denominación que los identificaba con la mayoría de los obreros, artesanos y campesinos. No soy tan viejo como para haber vivido la Toma de la Bastilla, pero sí recuerdo perfectamente que los berridos de los enemigos del rock sólo consiguieron darle una inmensa publicidad entre la juventud de todo el mundo en el momento preciso en que ésta andaba buscando formas de expresar su descontento.

Cuando la gente no está a gusto con sus vidas, lo más estúpido que pueden hacer los de arriba es señalar al diablo, confesar a quién le tienen más miedo.

En los años 1960, la televisión, la radio y los periódicos españoles –controlados todos por el régimen franquista- se cebaban con los grupos de rock anglosajones que iniciaban entonces su andadura. La ira, el asco y el miedo pugnaban entre sí en sus comentarios sobre las melenas, los atuendos...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Javier Valenzuela

Hijo y ahijado de periodistas, se crió en un diario granadino sito en la calle Oficios. Empezó a publicar en Ajoblanco y Diario de Valencia. Trabajó en El País durante 30 años, como corresponsal en Beirut, Rabat, París y Washington, director adjunto y otras cosas. Fue director General de Comunicación Internacional entre 2004 y 2006. Fundó la revista tintaLibre. Doce libros publicados: tres novelas negras y nueve obras periodísticas. Su cura de humildad es releer “¡Noticia bomba!”, de Evelyn Waugh.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

25 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Victor Marujo

    Estupendo artículo. Solo te pido un favor...en el próximo no le pidas al enemigo que sea más astuto...déjale hacer estupideces.

    Hace 6 años 3 meses

  2. GEMA

    Hola Javier. Decirte que la traducción de la canción de los Rolling no es "Simpatía por el diablo" es "COMPASIÓN por el diablo". Vamos, que no eran tan "malotes" como pensábamos.

    Hace 6 años 7 meses

  3. Domingo Pérez del Río

    De acuerdo en todos y cada uno de los puntos del articulo. Con respecto al comentario de Saúl, querría apuntar lo siguiente: la diferencia entre aquellos que todavía creen en esa derecha conservada en naftalina, o sea los herederos del franquismo y los demás, es la poca o nula memoria histórica que poseemos los españoles, (afortunadamente una minoría) o una memoria selectiva que no deja ver lo que no nos interesa. Enhorabuena por el articulo.

    Hace 6 años 8 meses

  4. Asier

    Muy buena reflexión Valenzuela. Ahora cuidado, que con su apellido ya me estoy viento yo en un par de días varios medios diciendo algo así como "Venezuela apoya públicamente a Podemos"

    Hace 6 años 8 meses

  5. Pepe González

    Me encanta lo que escribes, acertado y certero análisis de un periodista de raza. No cambies Javier.

    Hace 6 años 8 meses

  6. Saúl

    Y yo me pregunto, Javier, qué te diferencia a ti de los otros muchos millones de personas que también han vivido el franquismo, sus ridículas prácticas y sus memeces y no son capaces de ver la alineación paralela con las actuales? porque esos otros tantos millones de españoles siguen entendiendo "patriotismo" de parte de los destructores del estado y les cantan los coros cuando acusan de traidores y antisistema a los únicos que realmente intentan salvar el país? Cual es el problema de base que hace que esa masa de gente con derecho a voto siga perpetuándonos en este viejo país anclado en el franquismo? saldremos algún día? hay que esperar a que mueran y confiar que su relevo no se tire hacia el Ciudadanismo? mi carencia de fe resulta molesta?

    Hace 6 años 8 meses

  7. Alfonso

    De compasión nada. Aunque una de las acepciones sea compasión no se corresponde en absoluto con el contexto general de la canción. En cuanto al fondo, totalmente de acuerdo: el hábito no hace al monje.

    Hace 6 años 8 meses

  8. ColegadelaVega

    Sólo por precisar... La mencionada canción que es parafraseada en el título se titulaba inequívocamente "COMPASIÓN por el diablo". Revísense ese inglés, por favor. Por lo demás, el artículo es interesante.

    Hace 6 años 8 meses

  9. Ramón

    Estupendo Javier. Tantos viendo la paja en el ojo Podemos y no la Viga Pepera...

    Hace 6 años 8 meses

  10. TPR

    Totalmente de acuerdo Javier. Muy buena exposicion, te felicito Javier !!!

    Hace 6 años 8 meses

  11. JuanF

    Muy de acuerdo con el artículo. Sólo un matiz para Javier: el edificio protegido de Madrid se llama Edificio España, no Torre España (que a su vez se confunde con Torrespaña, que es el famoso "pirulí"). Un saludo.

    Hace 6 años 8 meses

  12. Spheror

    En general el análisis me parece bastante simple. Se olvida que en esta guerra todos usan las mismas armas y todos juegan sucio.... Cierto, Podemos tiene en contra ciertos medios pero a favor otros y no conozco partido politico que no haga suyo el lema "difama que algo queda". Por lo demás, el espectáculo promete ponerse más interesante por momentos en este circo de 3 pistas en el que se ha convertido la política del país... Más madera ¡!!

    Hace 6 años 8 meses

  13. Manu

    https://ciudadanimo.wordpress.com/2016/01/17/periodistas/

    Hace 6 años 8 meses

  14. Manu

    https://ciudadanimo.wordpress.com/2016/01/17/periodistas/

    Hace 6 años 8 meses

  15. Pedro Delgado

    Lo has clavado, amigo. En eso estamos.

    Hace 6 años 8 meses

  16. Diego B. Escrivá

    Esplendido estimado Valenzuela.

    Hace 6 años 8 meses

  17. Iñigo

    Me ha leído el pensamiento. Muy buen artículo. Muchas gracias

    Hace 6 años 8 meses

  18. Adrián

    Los ataques, desde todos lados, que está sufriendo PODEMOS son atroces, terribles. Invenciones, mentiras, manipulaciones, gravísimas acusaciones, desprecios, humillaciones, ninguneos, etc. Cuesta muchísimo creer que esto esté sucediendo en un sistema democrático. Su odio nuestra sonrisa porque sí se puede.

    Hace 6 años 8 meses

  19. Maribel

    Hace tiempo que sigo a Valenzuela, me gustan sus análisis aunque a veces discrepe en algunas opiniones. En este estoy de acuerdo totalmente, son demasiado ataques, demasiadas mentiras, demasiadas tergiversaciones, para creérselas;en este momentol la luz brilla al final del túnel de una democracia secuestrada por dos partidos oportunistas, corruptos, no en la misma medida, cuyos miembros se han enriquecido con el dinero de todos, mientras nos humillaban y dejaban en la miseria..

    Hace 6 años 8 meses

  20. Javier

    Maravilloso; me reconcilia con los que os dededicaís a la cosa esa de juntar letras, y con ello, enriquecernos. Gracias.

    Hace 6 años 8 meses

  21. Rosa

    Me alegra tanto leer como, frase tras frase, refleja usted lo que pienso.

    Hace 6 años 8 meses

  22. Raquel

    Felicitarte por el fantástico artículo, todo un lujo, un placer.

    Hace 6 años 8 meses

  23. anonimo

    Well done! Un articulo muy disfrutado

    Hace 6 años 8 meses

  24. Cristian

    Tan obvio como clarificador. Parece mentira que aún haya tanta zafiedad e insensatez en este país.

    Hace 6 años 8 meses

  25. Alex

    Soberbio, Javier. No se puede añadir ni una coma.

    Hace 6 años 8 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí