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Pablo Trincia / Periodista

“A veces la información la hace gente con más ambición que cultura”

Edoardo Torraca Roma , 2/03/2016

<p>Pablo Trincia</p>

Pablo Trincia

Nicky Persico

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Pablo Trincia nació el 24 de septiembre de 1977, en Leipzig, entonces parte de Alemania del Este. Su padre era italiano y su madre persa, y esto le ayudó a aprender distintos idiomas que acabaron convirtiéndose en una pasión.

Después de pasar su adolescencia en Milán, a los 22 años se fue a estudiar a Londres, donde se graduó en Lengua y literatura africana. Empezó a trabajar como reportero para varios periódicos italianos, viajando por Asia, América del Sur y África, y más tarde con el programa televisivo “Le Iene” (Mediaset), para el cual realizó reportajes sobre drogas, inmigración africana y otros asuntos. En 2014 decide cambiar y empieza a trabajar para “Announo” con el periodista y estrella televisiva Michele Santoro. En 2015 ganó el premio Marco Luchetta por el reportaje “Niño por niño”. Actualmente trabaja en la serie web “Toxicity”, centrada en la información sobre las drogas.

Hace poco citó un articulo de The New York Times y criticó la manera de hacer reportajes en Italia. Decía que esa tradición se está perdiendo y tomaba como referencia la escuela americana como un ejemplo que se debería seguir. 

No, no es que en Italia se esté perdiendo, es que en realidad nunca ha existido. El problema es que en Italia, por desgracia, el periodismo se hace de manera pésima. Cualquier italiano que quiera aprender a hacer reportajes debería hacerlo basándose en los periódicos americanos, donde se concentran sobre todo en las historias, cosa que no se hace en los periódicos italianos, donde todo se hace con muy poco cuidado y no se llega al verdadero concepto de las cosas. En cambio, los americanos suelen empezar cualquier articulo con una historia y contarla a través de opiniones, entrevistas y referencias de distintas personas que explican los detalles, y esto hace que sus artículos sean únicos. Esto en Italia no se hace, todo es mucho más superficial; aquí un buen periodista es el que escribe bien, no aquel al que se le da bien encontrar historias que contar.

¿Cree entonces que si se quiere hacer un periodismo de esa calidad, el idioma es una herramienta fundamental? 

Sí, absolutamente, el mejor periodismo viene de Estados Unidos, piensa en la serie radiofónica “Serial” o en las series, dejando aparte las de ciencia ficción, por ejemplo “The Jinx”. El idioma es fundamental, hoy en día el que no sabe inglés anda con una sola pierna. Hablando inglés en cambio, tienes la posibilidad de acceder a una serie de artículos e investigaciones de periódicos de muchísima calidad que pueden ayudar y mejorar tu formación. 

Observando su trabajo, sueles hacer periodismo a 360 grados, o sea, te muestras siempre abierto. ¿Cree que el  periodismo se limita a la escritura o es una vocación que consiste en informar en todo momento?

Yo nunca me he considerado un periodista, aunque en realidad es a lo que me dedico, o sea que en teoría se me podría clasificar de esa manera, pero si es necesario darme una definición preferiría que fuese la de narrador. Contar algo que he visto, una anécdota, algo que he leído… Para mi, la narración es la esencia de mi trabajo: me acompaña cotidianamente, no solo en el trabajo.

Usted habla muchos idiomas, español, alemán, inglés, incluso hindi y algunas lenguas africanas. ¿Cómo ha influido en su manera de ver la vida?

Han tenido mucha influencia, te ayudan a abrir la mente, te eliminan toda una serie de prejuicios y esquemas mentales. Te ayudan a razonar como razonan otros, te enseñan la construcción gramatical de determinadas poblaciones, que te ayuda a entender muchas cosas sobre ellos, por ejemplo, porqué usan determinadas palabras, su historia y su manera de ser.

Hay una cosa que cuento a menudo cuando se habla de este tipo de cosas; en el idioma hindi, cuando hablan en primera persona no usan el “yo”, sino el “nosotros”, refiriéndose a la comunidad, que tiene mucha importancia para ellos. Nosotros hemos perdido ese concepto durante los siglos. Otra cosa curiosa, es que ellos no usan el verbo “tener”, lo sustituyen con el verbo “ocurrir”. La cosas no te pertenecen, te pasan. A mi me parece que si quieres ser reportero y conocer mundo, tienes que tener la capacidad de esforzarte e intentar entrar en una cierta cultura para entenderla mejor, sus maneras de hablar, sus expresiones, porque si no, serías un extranjero entre ellos y eso te impediría muchas cosas. O sea que, cuantos más idiomas hables, más facilidad tendrás para adaptarte a las  distintas situaciones, y esto inevitablemente te dará más oportunidades de trabajo. 

Después de los atentados de París, firmaste una petición para eliminar el titular de el periódico “Libero” que decía “bastardi islamici”. ¿Cuál es el papel del periodismo en estas situaciones de inestabilidad donde el terror y el pánico son cotidianos?

El periodismo tiene varias caras, una de ellas, tal vez la peor, es la que se refiere al consenso político e ideológico, a las ventas, que intenta crear monstruos constantemente. Se intenta crear miedo y terror, porque eso ayuda a aumentar las ventas, siempre ha sido así y sigue siéndolo. El periodismo está lleno de personas que tienen poder y se aprovechan de ese poder para intentar cambiar las ideas de los lectores. Esta profesión se puede hacer de formas muy distintas. Unos buscan siempre el titular más impactante, el uso de palabras clave para enfatizar y exagerar lo que pasa. Al final muchos periódicos son empresas y tienen que vender, pagar sueldos para hacer carrera y obtener poder. No veo nada noble en esa manera de ver la profesión, en los que quieren ser famosos, atrapar el scoop. Cuando se tiene esta ambición todo se distorsiona y se convierte en mala información o en prensa orgánica, de partido. En algunos casos, la información la hacen personas que tienen solo ambición y no cultura.

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Versión en italiano 

"L’informazione viene fatta in alcuni casi da persone che non hanno cultura e che hanno solo ambizione"

Pablo Trincia nasce il 24 settembre 1977 a Lipsia, allora Germania Est.  Il padre è italiano e la madre persiana, questo lo porterà sin dalla tenera età a parlare varie lingue, che col passare del tempo diventeranno una sua grande passione.

Si trasferisce poi con la famiglia a Milano, dove si diploma. All’età di 22 anni decide di andare a studiare a Londra lingue e letteratura di lingue africane. Laureatosi, inizia a lavorare come reporter per vari giornali italiani, viaggiando molto in Asia, Sud America ed Africa. Successivamente collaborerà con il programma televisivo “Le Iene”, per il quale realizza vari report di tutto tipo. I suoi servizi, principalmente realizzati in situ, trattano il tema delle droghe, dell’immigrazione africana verso l’Europa e altri temi d’attualità. Nel 2014 decide di cambiare e inizia a lavorare per il programma “Announo”. Nel 2015 si aggiudica il premio Marco Luchetta per il reportage “Bambino per bambino”. Attualmente è impegnato con la serie web “Toxicity” in collaborazione con Fanpage.it, una serie incentrata sull’informazione del mondo della droga.

La prima domanda che ti volevo fare riguardava un articolo del New York Times che tu hai pubblicato sul tuo profilo Facebook nel quale parlavi di una tradizione nel fare report in Italia che si sta un po’ perdendo, e citavi la scuola americana come un esempio da seguire. 

No, non è che in Italia si sta perdendo, è che non c’è mai stata. In Italia purtroppo questo mestiere si fa in modo pessimo, e chiunque invece voglia apprendere, imparare in modo più giusto, adeguato deve studiarsi i giornali americani, dove c’è innanzitutto un’attenzione alle storie cosa che nei quotidiani italiani non c’è perché è sempre tutto molto fatto senza attenzione dove non si va nella sostanza delle cose. Gli americani hanno questa cosa di iniziare qualsiasi articolo con una storia e poi di raccontarne tante di storie di mettere tante voci all’interno del loro articolo, tante opinioni, tante interviste, tante persone che loro chiamano direttamente e dalle quali si fanno raccontare i particolari che rendono i loro articoli unici. Questa cosa in Italia non si fa perché c’è un atteggiamento molto più cialtronesco, il buon giornalista è colui che scrive bene, e non colui che è bravo a cercare le storie.

Credi perciò che per poter fare quel tipo di prodotto la lingua sia un elemento fondamentale?

Be, assolutamente si  anche perché i prodotti migliori vengono dagli Stati Uniti, basta pensare alla serie radiofonica “Serial”, oppure a tutte le serie americane, al di là delle fiction , serie come “The Jinx”, sono tutti prodotti americani perciò la lingua è fondamentale, chi non sa l’inglese oggi cammina con una gamba sola. Invece in questo modo hai la possibilità di attingere tutta una serie di articoli, inchieste dei vari giornali che sono di altissima qualità, e che ti fanno solo crescere e migliorare. 

Osservando tutti i tuoi vari lavori ho potuto apprezzare il tuo modo di fare giornalismo a 360 gradi. Mi spiego meglio, sei sempre uno molto disponibile come in questo caso, perciò credi che il giornalismo si limiti semplicemente nello scrivere o invece può essere anche una vera e propria vocazione nell’informare a 360 gradi?

Mah, guarda io personalmente non mi sono mai considerato un giornalista anche se poi è quello faccio, perciò mi si potrebbe classificare in quel modo. Però a me una definizione che mi piacerebbe usare se proprio necessario è quella di narratore. A me interessa la narrazione sotto tutti i punti di vista che sia a tavola a cena con gli amici, o che sia raccontare un aneddoto, o qualcosa che ho letto e via dicendo. Per me la narrazione è l’essenza del mio lavoro, raccontare è una cosa che mi piace ed è il motivo per il quale me la porto anche nella vita di tutti i giorni.

Tu parli molto lingue tra cui il tedesco, l’italiano, lo spagnolo, l’inglese, ma anche lingue come l’indiano, alcune lingue africane etc… Quanto queste hanno cambiato il tuo approccio alla vita più che la tua vita professionale?

Beh vabbè tutto, comunque ti aprono completamente la testa ti rompono tutta una serie di pregiudizi, di schemi mentali che hai, perché impari a ragionare come ragionano gli altri, impari la costruzione grammaticale di un determinato popolo che ti permette di capire tante cose di loro, come ad esempio il perché usano certi termini, capisci la loro storia e il loro modo di essere. C’è una cosa che mi capita di raccontare spesso quando si parla di questo genere di argomenti, ossia che nella lingua Hindi quando parlano in prima persona, non utilizzano l'io”, bensì usano la parola “noi”. Questo perché hanno un senso di comunità molto forte, quasi come se fosse una famiglia allargata, questo è un concetto che da noi è andato perduto nei secoli. Un'altra cosa, loro non utilizzano il verbo “avere” ma usano al suo posto il verbo “capitare”, nel senso che le cose non le possiedi, ti capitano. Questo è un esempio evidente di come loro sono e di quanto sia diverso il loro modo di essere dal nostro. Io sono dell’idea che se vuoi fare questo tipo di mestiere e vuoi girare il mondo, devi avere la capacità di sforzarti e cercare di entrare e capire il più possibile i loro modi di dire, le loro espressioni, perché altrimenti saresti lo straniero tra di loro e questo ti precluderebbe tante cose, non ti permetterebbe di scoprire nuovi orizzonti. Perciò più lingue parli, più sei in grado di inserirti in diversi contesti e questo inevitabilmente ti apre nuove opportunità lavorative.

Recentemente ho letto che hai firmato una petizione per far rimuovere dall’albo dei giornalisti il titolare di Libero, che scrisse il giorno dopo la strage di Parigi “Bastardi islamici”. Ecco, secondo te quale pensi possa essere il ruolo del giornalismo in questo momento di destabilizzazione, nel quale la diffusione del terrore è un argomento ormai della quotidianità?

Ma in realtà è un mestiere che ha tante facce tra cui quella peggiore, quella più becera che guarda al consenso politico-ideologico, alle vendite, ed è sempre quella che cerca di creare dei mostri. Si cerca di creare il terrore, la paura, perché contribuisce ad aumentare le vendite, è sempre stato così e continua ad esserlo. Un sacco di gente si approfitta della potenza di questo mezzo, per modificare e in un certo senso creare il pensiero delle persone, poi a volte ci sono anche quelli che li usano per altri scopi. È un po’ la classica lotta di vedere in modi diversi questa professione. C’è sempre una ricerca del titolo più impattante, più sparato attraverso l’utilizzo di parole chiave con l’obiettivo di enfatizzare ma soprattutto estremizzare ciò che accade, perché se così non fosse le vendite calerebbero. Alla fine i giornali sono aziende che devono vendere, devono fare profitto, devono pagare stipendi nei quali uno vuole fare carriera e accumulare potere. Non ci vedo assolutamente nulla di nobile in questa visione del mestiere, perché è un lavoro nel quale tutti hanno interesse a diventare famosi, a fare lo scoop. Quando si inserisce questo tipo di ambizione tutto si distorce e perciò diventa mala informazione o al servizio della politica. L’informazione viene fatta in alcuni casi perciò, da persone che non hanno cultura e che hanno solo ambizione.

Pablo Trincia nació el 24 de septiembre de 1977, en Leipzig, entonces parte de Alemania del Este. Su padre era italiano y su madre persa, y esto le ayudó a aprender distintos idiomas que acabaron convirtiéndose en una pasión.

Después de pasar su adolescencia en Milán, a los 22 años se fue a estudiar a...

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Autor >

Edoardo Torraca

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