1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Isidro Fainé, el último patriarca del Ibex

El poder La Caixa no tiene rival en España. La vocación piadosa de su presidente le ha llevado a dejar atados los cabos para afianzar el poder de la Fundación, que liderará tras dejar el banco

Rubén Juste de Ancos 6/04/2016

<p>Isidro Fainé. </p>

Isidro Fainé. 

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

A un año del final del milenio, un viento de hegemonía neoconservadora recorría plácidamente Europa: el euro entraba en vigor sin sobresaltos, Juan Pablo II iniciaba el Gran Jubileo en Roma, y las élites europeas celebraban alborozadas el décimo aniversario de la caída del muro. En España el PP llevaba tres años gobernando, Rato y Aznar liquidaban a ritmo frenético los últimos restos de empresas públicas, y el eurocomunismo, tras la era Anguita, quedaba limitado a una palabra en la enciclopedia. Era un nuevo tiempo libre de ataduras ideológicas, donde el dinero de las cajas favorecía noviazgos heterodoxos como el de CC.OO. y PP en Caja Madrid.

Ese 1999, tras diecisiete años dedicados a la entidad, un discreto manresano --siempre alejado de los fastos capitalinos-- lograba la dirección general de La Caixa, reemplazando nada más y menos que a uno de los apellidos más importantes de Cataluña: Vilarasau Salat, un tecnócrata del régimen (director general de Telefónica y Campsa y en varias direcciones del Ministerio Hacienda), primo de Carlos Ferrer Salat, el magnate de la industria farmacéutica, fundador del Círculo de Economía y de la CEOE. Él, hijo de familia humilde, labrado a sí mismo alternando trabajo y estudios, lograba posicionarse como punta de lanza de la burguesía catalana. Sólo ocho años después lograría acceder al trono supremo de La Caixa, el que ocupó Samaranch, el camaleónico representante deportivo del régimen, reconvertido en figura del deporte internacional. Era difícil superar a un hombre que vestía tan fácilmente el traje del poder, antes y después de la transición: procurador en Cortes, presidente de la Diputación de Barcelona, director de Deportes, embajador ante la URSS y finalmente presidente de La Caixa. 

Desde que Fainé accediera a la presidencia en 2007, todo ha cambiado. La Caixa ha pasado de ser una muleta del PP --junto al BBVA-- en las empresas públicas privatizadas y de repartirse el poder del Ibex35 junto a Bankia a ser el único conglomerado de empresas de capital español del Ibex35 capaz, además, de acoger a un gran número de políticos que habitan sus consejos de administración. Quizá la tarea le queda grande al magnate de la mayor entidad bancaria española en número de clientes, y de ahí que se cuestione seguir y previsiblemente, en la asamblea convocada para el 28 de abril anunciará su retiro de la presidencia de Caixabank a la Fundación La Caixa. De todos modos, no le quedaba otra, pues se acerca ya la fecha límite para decidirse por una u otra, el 30 de junio. En la decisión pesan las muchas guerras acumuladas y la responsabilidad asumida: tanto en el desafío de Cataluña, como en los enfrentamientos con el Gobierno o la justicia, tras el envite de la nueva Ley de Cajas de 2013, la imputación de Cristina de Borbón y la retirada de Telefónica de su aliado César Alierta, por sus conexiones con Urdangarin y Rato. 

Su vocación de servicio ha llevado a Fainé a dejar atados los cabos que permitan afianzar el poder de la Fundación sobre el holding, y esta opción pasa por ayudar a promover, discretamente, un Gobierno estable

Pero antes, su vocación de servicio ha llevado a Fainé a dejar atados los cabos que permitan afianzar el poder de la Fundación sobre el holding, y esta opción pasa por ayudar a promover, discretamente, un Gobierno estable. El poder de Fainé y La Caixa no tiene rival en España. Es la primera entidad bancaria en España por cuota de mercado, es la única gran caja reconvertida en fundación que ha sobrevivido, y mantiene casi intactas sus participaciones industriales. Una posición que le permite dar cobijo a altos cargos de los partidos principales. Todo ello le dota de una posición de gran influencia en la política de Estado.

Caixabank, el último conglomerado: prensa, telecos, bancos e industria

Fainé tiene hoy un bastón de mando poderoso y único. La Fundación La Caixa, que es accionista de control de Caixabank, le permite ser accionista significativo en medios de comunicación (PRISA –editora de El País-- y Telefónica, Movistar +), y en empresas de energía (Gas Natural-Fenosa y Repsol), infraestructuras y carreteras (Abertis), en agua (Suez Environment, dueña de Agbar) o en el sector inmobiliario (Servihabitat). 

Es el último referente de una soberanía económica privatizada y adquirida por capital nacional, y cuya venta supondría la pérdida total de poder sobre sectores estratégicos. La progresiva retirada de la beautiful people del PP del imperio conseguido a base de créditos de cajas de ahorros ha sido la avanzadilla: las Koplowitz ceden ante Slim, los Benjumea ante fondos de inversión,  mientras otros aguantan a pesar de que siguen aumentando sus números rojos, como es el caso de Florentino Pérez, los Villar Mir, Entrecanales o los Calvo-Sotelo. Su retirada dejaría en el aire los preciados recursos patrios, cedidos al albor de gobiernos afines. De las 35 empresas del Ibex, sólo quedan 16 con participaciones de control en manos de capitales patrios. El resto depende de fondos de inversión que condicionan el devenir de las compañías.

Un ejemplo de la situación de retirada lo tenemos en la última compañía de petróleo con capital español, Repsol, de la que La Caixa ha anunciado su interés en su venta, pues tanto Sacyr como Caixabank no pueden sostener su pérdida de capitalización, que ha reducido a casi la mitad de su valor en tres años (de 23.861 millones a 13.000 millones en 2016). Slim, que ocupa un sillón en el órgano de gobierno de la Fundación La Caixa, ya ha manifestado su interés por la petrolera. 

El patriarcado de Fainé: el sustento de los círculos políticos del Ibex35

Durante el periodo de recesión se ha ido erosionado progresivamente una de las labores sociales de la caja, encarnada por el supernumerario Isidro Fainé, esto es, aquella Obra social basada en la máxima opusiana escrita por Balaguer sobre el Apostolado del almuerzo: “Es la vieja hospitalidad de los Patriarcas, con el calor fraternal de Betania”. En otros términos, aquella que exige a un buen cristiano un esfuerzo por ser un buen amigo, sincero y leal con los suyos.

El entramado de empresas que conforman el holding La Caixa-Caixabank (Abertis, Telefónica, Repsol, Gas Natural, Repsol y Caixabank) mantiene en sus consejos de administración a veinticuatro políticos y exmiembros del Estado

En total, el entramado de empresas que conforman el holding La Caixa-Caixabank (Abertis, Telefónica, Repsol, Gas Natural, Repsol y Caixabank) mantiene en sus consejos de administración a veinticuatro políticos y exmiembros del Estado. Un número mayor de los veinte que tienen las empresas que conforman el holding del Estado vinculado a SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), es decir, en aquellos que los derechos de voto en manos del Estado presuponen que debe ser integrado en su totalidad por cuadros del mismo. En los seis consejos del holding de La Caixa se dan la mano el Partido Popular, el PSOE, CdC o el PNV. Todos bajo el brazo paternal de Fainé.

En la última etapa de Zapatero, y antes de la intervención de Bankia en 2012, Rato, continuando la labor de Blesa, era el otro gran patriarca del Ibex, el protector de cuadros del partido y del Estado en el Ibex. En total, Rato cobijaba a 28 políticos en los consejos de administración del holding (Ebrofoods, IAG, Mapfre, Bankia, Iberdrola e Indra). 

La edad, la prolongada recesión y los excesos han hecho mella en los viejos patriarcas españoles. El gran patriarca del reino abdicó en junio del 2014. Ese mismo año, en septiembre, moría Botín, y cuatro días después Isidoro Álvarez, de El Corte Inglés. Antes, en 2012, había caído Rodrigo Rato, el último sostén de la familia popular en el poder económico.

La penúltima punzada al grupo de patriarcas la ha dado César Alierta, recién salido de la presidencia de Telefónica rumbo a la fundación. El viejo amigo de Fainé era uno de los suyos, un patriarca y compañero de viaje en Telefónica, la empresa de la que La Caixa es accionista y Fainé vicepresidente. Ambos, Alierta y Fainé, en Telefónica y Caixabank, tenían bajo su manto a su propio núcleo de poderosos. Si Fainé tenía a la infanta Cristina, directora del área internacional de La Caixa, Alierta tenía a Rodrigo Rato y a Urdangarin. La lealtad es fundamental en los clanes, y eso implica un lazo fuerte, como es sostener hasta el final a la familia Urdangarin, alejarlos del foco, pagando en 2013 un tranquilo destino en Ginebra con un coste de 480.000 euros anuales para la caja, secundado por 300.000 euros puestos por el Estado en concepto de seguridad. Antes, le había tocado a Alierta (Telefónica) ayudar a la Familia Real, por lo cual, tras destaparse el caso Palma Arena en 2008, contrató a Urdangarin como presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica Latinoamérica, enviándolo a Washington en 2009. 

Si Fainé tenía a la infanta Cristina, directora del área internacional de La Caixa, Alierta tenía a Rodrigo Rato y a Urdangarin

La fidelidad se ha mantenido hasta el final: Alierta tuvo que prescindir de Urdangarin en 2012, cuando fue imputado, y a finales de febrero de este año, tras la imputación de Cristina, Fainé no ha tenido más opción que apartar a la exduquesa, con gran dolor, de La Caixa, al menos hasta que termine el juicio del caso Nóos

Por su lado, Telefónica siempre fue el nido de la élite económica española desde su privatización. En su consejo coincidían los Albertos, Goirigolzarri (BBVA, hoy en Bankia), el consejero preferido por el PP, Abril-Martorell, o el jefe de la Casa Real José Fernando De Almansa Moreno-Barreda, con representantes del empresariado catalán como José María Mas Millet o Antonio Massanell Lavilla. Otras áreas, más discretas, han sido destinadas para las familias de los protegidos, como es el caso del marido de Soraya Sáenz de Santamaría, asesor jurídico de Telefónica, o Elvira Fernández, la mujer de Rajoy que, dejó el puesto cuando su marido llegó a La Moncloa.

Si bien en el consejo de Caixabank se han librado de los políticos, el patronato de su accionista de referencia, la Fundación La Caixa, mantiene a personajes clave como el exministro socialista Javier Solana o Francesc Homs, consejero de Economía de CIU de la última legislatura de Pujol, en sustitución de Artur Mas. En él se sientan también César Alierta y el compañero de viaje de Felipe González, Carlos Slim, que ha utilizado Caixabank como aval para su OPA de FCC.

Isidro Fainé, consejero de oro del Ibex35

El poder del banquero requiere no dejar el consejo de las participadas en manos de extraños. De ahí que sea consejero en La Caixa, Caixabank, Repsol, Telefónica y Gas Natural, además de las compañías The Bank of East Asia, el Banco BPI y Suez Environnement. Fainé es el consejero que más asientos tiene en el Ibex35.

Su posición como presidente de la mayor caja de ahorros de Europa le llevó a la presidencia de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) y fue nombrado en junio del año pasado presidente de la Agrupación Europea de Cajas de Ahorros y Bancos Minoristas (ESBG, por sus siglas en inglés). Además, es el único presidente de una fundación bancaria que simultanea la presidencia de la entidad bancaria en la que participa, a pesar de las restricciones que impone la Ley de Cajas de 2013.

El gran quebradero de cabeza: el memorándum y la ley de 2013

El memorándum obligaba a reconvertir las cajas en fundaciones y a limitar el peso de estas en las entidades bancarias en las que participaban, tanto en el consejo como en el accionariado

Uno de los golpes bajos a Fainé fue la firma del memorándum de Entendimiento (MOU) por Rajoy en diciembre de 2012 con la Unión Europea, en la práctica, el acta de defunción de los antiguos patriarcas y las cajas. El memorándum obligaba a reconvertir las cajas en fundaciones y a limitar el peso de estas en las entidades bancarias en las que participaban, tanto en el consejo como en el accionariado. Eso implicaba que tanto los consejeros como el presidente de la fundación no podían serlo a la vez del banco, ni la fundación podía sobrepasar el porcentaje de control (50,01% del capital) en la entidad bancaria. Además, los consejeros de las fundaciones sólo podrían participar en un máximo de cuatro consejos de otras empresas.

La Ley de Cajas de 2013, aprobada por Rajoy, incluía este criterio, una ley que parecía dirigida a la única gran caja superviviente, La Caixa, y a su presidente, al que le obligaban a elegir entre la fundación o el banco y limitar su poder. Era el acta de defunción de la antigua clase patrimonial vinculada a las cajas de ahorros. Un arma de doble filo que se llevaba por delante no sólo a una clase caracterizada por el uso partidista de las cajas, sino también un instrumento que mantenía viva la llama de la soberanía económica tras las privatizaciones de las grandes empresas públicas.

Tras una reunión entre Rajoy y Fainé en 2013, el Partido Popular introdujo una enmienda a la ley, permitiendo la compatibilidad en determinados supuestos, pero limitando dichos supuestos al 30 de junio de 2016. Es decir, lanzaba el balón hacia delante, pensando ya en la legislatura que empezaría a finales de 2015. 

De este modo, a Fainé le quedan dos meses para dejar atados varios asuntos complicados. Quizá el mayor sea el que se refiere a la fusión con otra entidad para mantener el porcentaje de control en Caixabank. Y es que el desarrollo de la ley de Cajas aprobado en octubre del año pasado exige a las fundaciones que sobrepasen el porcentaje de control (50%) establecer un fondo del 0,6% de los activos ponderados por riesgo (únicamente Kutxabank y Caixabank tienen que cumplirlo), algo que requiere más capital, es decir, una mayor rentabilidad que genere dividendos para la Fundación (única fuente de recursos). De modo que todo apunta a su fusión con otra entidad, lo que le permitiría cerrar oficinas y eliminar plantillas. Además, esto le ha obligado en diciembre a derivar las participaciones de Caixabank a Criteria, constituyéndose en enero esta como entidad financiera independiente para no figurar en el balance de la entidad matriz.

A Fainé le quedan dos meses para dejar atados varios asuntos complicados. Quizá el mayor sea el que se refiere a la fusión con otra entidad para mantener el porcentaje de control en Caixabank

La última obra del patriarca: la gran coalición

La política de Fainé en La Caixa o en sus participadas no entiende de sectarismo político.  Su voluntad piadosa le lleva a unir a múltiples sectores, desde gestores madrileños, como Gonzalo Rotaeche, actual consejero delegado de Caixabank, al jefe de la patronal, Juan Rosell. En la Fundación La Caixa también ha logrado una cierta cohesión, juntando a miembros de CiU y  del PSOE, enfrentados en la arena política.

La posición, sin embargo, en lo que se refiere a la política española es poco conocida. En Cataluña se hizo explícita su postura muy poco proclive a la independencia, y desde el inicio de la propuesta soberanista de Junts pel Sí abogaba por una tercera vía que no pusiera en riesgo las cuentas que La Caixa tiene en Cataluña. La CECA, que preside Fainé, alertó antes de las elecciones catalanas de los "riesgos para la estabilidad financiera" de dicha victoria. El resultado de Ciudadanos y la limitada victoria de JxS fue un alivio para el banquero.

En cuanto a la política nacional, su postura es más discreta. No obstante, en las elecciones generales, los miembros del holding Caixabank han sido los más activos en promover la gran coalición: desde Juan Rosell, consejero de La Caixa y presidente de la CEOE, que se inclinaba por una gran coalición, y que ha celebrado diversas reuniones con PSOE y Ciudadanos, la última antes de Semana Santa, el 21 de marzo. O los mediadores de la Gran Coalición Juan Luis Cebrián (presidente ejecutivo de PRISA, que está participada por La Caixa y en cuyo consejo está Alain Minc, consejero de Caixabank desde 2007), o Villar Mir (consejero en Abertis, donde coincide con Isidro Fainé y Salvador Alemany), o el ex de Gas Natural Felipe González (donde coincidía con Fainé). Aunque entre los mediadores hay diferencias entre quién debería liderar la coalición, debido a sus inclinaciones por uno u otro sector.

A pesar de lo explícito de estas peticiones, Fainé decía,  en la presentación de los resultados en enero que, ante las negociaciones, los banqueros deben ser “discretos”, aunque pedía “voluntad de pacto para intentar conseguir estabilidad institucional y seguridad jurídica”. Esa discreción se manifestó en octubre de 2015, dos meses antes de las elecciones, cuando ninguno de sus hombres acudió a la comida organizada por el lobby Puente Aéreo con Albert Rivera: ni La Caixa, ni Repsol, ni Agbar, ni Abertis, ni el Banco Sabadell ni el Grupo Godó. Desde la Caixa se justificó la ausencia por su voluntad de “no interferir”.

No hay que olvidar que los proyectos que tiene en mente antes de finalizar su mandato le obligan a contar con la complicidad del poder político y un Gobierno estable. Una primera medida es mantener su poder sobre las participadas a pesar del mandato de Bruselas, para lo cual ha tenido que realizar en los últimos meses múltiples canjes de acciones entre las tres entidades: Caixabank, Fundación La Caixa y Criteria. Una operación que ha despertado las sospechas de accionistas minoritarios, pero que se mantiene silenciada, mientras fue denunciada por la Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Sociedades Cotizadas (AEMEC). Además, es una de las entidades que más preferentes emitió, por un valor de 4.897 millones y por lo cual la CNMV le multó con siete millones de euros por una infracción muy grave de la Ley del Mercado de Valores. 

Por último, antes de dejar la entidad,  su deber con el trabajo le lleva a poner especial empeño en la obra más importante, en la fusión con otra entidad bancaria para que la fundación que presida a partir del próximo junio siga teniendo el control del único gran holding español existente. Pero según todo apunta, esto no sucederá hasta que no se forme un nuevo Gobierno, y este reorganice los entes reguladores. Hay dos pretendidas, Bankia y Popular.

Todo esto hace que Fainé piense en un Gobierno de coalición que proporcione estabilidad a España, a sus 14 millones de clientes, para asegurar también el poder atesorado por La Caixa y quizá para practicar el Apostolado del almuerzo con los suyos, aquellos que ahora se encuentran atrincherados en La Moncloa. El banquero piadoso es optimista con el desenlace: "El diálogo, y el espíritu de concordia y de que aquello que es razonable acaba saliendo siempre".

A un año del final del milenio, un viento de hegemonía neoconservadora recorría plácidamente Europa: el euro entraba en vigor sin sobresaltos, Juan Pablo II iniciaba el Gran Jubileo en Roma, y las élites europeas celebraban alborozadas el décimo aniversario de la caída del muro. En España el PP llevaba...

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Rubén Juste de Ancos

Doctor en Sociología. Asesor de Unidos podemos en el Congreso. Amante del periodismo de Marx e Ida Tarbell. Esta decía que "no hay medicina más efectiva para llegar a los sentimientos de un público fervoroso que las cifras".

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

4 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Luis

    El ceo se llama Gonzalo Gortazar

    Hace 5 años 6 meses

  2. Caliban

    Para compaginar este artículo, recomiendo la lectura del que escribió hace un par de años Marc Andreu para infolibre: "La estrella supernumeraria", que se puede encontrar en la web, y donde realiza una disección panorámica del personaje y sus manejos tan interesante como esta.

    Hace 5 años 6 meses

  3. txapo

    Jod*** con el Chiringuito que tiene montado esta gente. Y nosotros que nos reíamos de las élites francesas...

    Hace 5 años 6 meses

  4. josemanuel55

    De verdá, lo leo y me meo. ¿Nunca nadie ha de hablar de Unicaja?

    Hace 5 años 6 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí