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Tribuna

En Madrid, ¿Podemos?

Lo que se juega en las primarias madrileñas es el primer combate entre dos posiciones: la de Íñigo Errejón y la de Pablo Iglesias, que comparten un despiste monumental en una situación que les ha dado la vuelta y los ha neutralizado

Emmanuel Rodríguez 5/11/2016

<p>Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, vistos por Luis Grañena. </p>

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, vistos por Luis Grañena. 

Luis Grañena

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Este sábado 5 de noviembre se abrían las elecciones primarias a secretario general y consejo ciudadano de la Comunidad de Madrid. El partido de la nueva política busca renovarse; afrontar el reto de desalojar del poder a Cristina Cifuentes del gobierno autonómico. Valga decir que en Madrid-región los populares llevan gobernando desde hace tanto tiempo que muchos de los que hoy se preparan para echarles no han conocido otra cosa. 

Las razones de la interminable hegemonía popular son complejas. Algunas son mérito suyo, pero otras vienen, sin duda, de la ausencia de contrincante —acuérdense del “tamayazo” en 2003—. Sin espacio para muchos matices, se puede decir que los grandes partidos de la izquierda madrileña han destacado menos por su capacidad para hacer oposición que por sus interminables disputas internas, casi siempre caracterizadas por una mezquindad difícil de encontrar en la vida civil y demasiado a menudo salpicada de escándalos de corrupción de poca monta —en la misma línea de falta de luces y de ambición—. Es una tradición que viene de lejos, que se puede encontrar en el PSOE de la Transición. El mismo que en 1979 llevó a la alcaldía al carismático Enrique Tierno Galván. Y el mismo que destituyó en 1981 al vicealcalde Alonso Puerta por negarse a conceder fraudulentamente unas contratas de limpieza. Y eso por no hablar del PCE, que entre 1979 y 1982 fue lo más parecido a la cadena de despiece de un matadero que pueda existir en política. En esos años, el 90% de su militancia salió despedida, desollada y descuartizada. Todo un alarde de eficacia taylorista. 

La tendencia a la inmolación ha tenido para la política madrileña sus desventajas: no hay (ni parece vaya a haber) gobierno de la izquierda. Pero también sus ventajas. En Madrid, a diferencia de por ejemplo Barcelona, se ha vuelto imposible hacer política (útil y creíble) sobre esa pantalla ‘progre’ y biempensante con la que a menudo se sirve a la izquierda convencional. ¿Se imaginan algo parecido al maragallismo en esta ciudad? ¿Algo similar, pero más serio, a lo que en este año y medio ha venido probando Manuela Carmena con sus ocurrentes ocurrencias y su poquito de no tire las colillas al suelo? Sencillamente la ‘gobernanza progre’ no es rival para la derecha neoliberal madrileña (algunos de sus miembros, antiguos izquierdistas), que conoce a fondo la doblez moral y la falta de espesor de lo que hace unas década todavía pasaba por gauche divine. La ventaja es que cualquier proyecto de transformación tiene que presentarse cruda y sinceramente dispuesto al conflicto, sin tapujos, sin ambages. Caso contrario no resulta creíble, no recibe apoyo. Esto es lo que le está pasando a Podemos Madrid. La izquierda madrileña, incluso cuando no se llama izquierda, parece condenada a repetir todos sus vicios. 

La izquierda madrileña, incluso cuando no se llama izquierda, parece condenada a repetir todos sus vicios

Rita Maestre y Ramón Espinar, los dos ‘colosos’, se presentan al cargo de secretario general de Podemos. Guapo ella y guapo él, como corresponde a una política ya no hecha de ideas cuanto de imágenes. Sobre ambos candidatos conocemos, no obstante, poco: nada de su obra intelectual (por inexistente) y apenas de sus aptitudes como organizadores políticos (difícilmente se puede desarrollar esta capacidad cuando se rozan los 30 años y la mayor parte de la trayectoria política se ha empeñado en los rituales de los grupúsculos universitarios). Sabemos, en cambio, que compartieron militancia en Juventud Sin Futuro (JsF). Un colectivo que como ningún otro representa las potencias y los límites del actual ciclo político. JsF convocó la manifestación que se apuntó como precedente del 15M en 2011. Y JsF se ha convertido en la mayor cantera de figurones de la nueva política. No en vano su éxito estuvo estrechamente ligado a la demanda más conservadora de la fase: aquella que denunciaba la enorme injusticia cometida contra aquellos chicos y chicas de doble grado y master universitario que tenían que emigrar al extranjero porque aquí no iban a encontrar el trabajo —y, entiéndase, la condición social— que merecían.  

Pero aunque podríamos multiplicar los méritos de los dos candidatos, lo cierto es que su valor principal reside en servir de ‘representantes’ de sus padrinos: Íñigo Errejón y Pablo Iglesias. Al fin y al cabo, si lo que se quiere es hablar de política, no merece ni dos minutos detenerse en estas dos estampas de juventud y belleza. Lo que se juega en Madrid es el primer combate entre dos posiciones: la de Íñigo y la de Pablo.

Aunque podríamos multiplicar los méritos de los dos candidatos, lo cierto es que su valor principal reside en servir de ‘representantes’ de sus padrinos: Íñigo Errejón y Pablo Iglesias

Podemos es un partido que discute poco, y que cuando lo hace emplea un código difícil de descifrar para los no iniciados. En buena medida, esto se debe a que es un partido como los demás y a que las posiciones políticas son demasiadas veces una cortina de humo de las luchas por el poder interno. No obstante, entre Pablo e Íñigo, y entre lo que ambos representan, existen tanto similitudes como diferencias. Empezando por lo que comparten: ambos son responsables del modelo verticalísimo de organización, con su multiplicación de secretarios, cargos y consejos. Ambos defendieron este modelo en Vistalegre bajo el nombre de las candidaturas Claro que Podemos. Ambos fueron igualmente responsables del éxito electoral de Podemos, pero también de una estrategia concentrada en el marketing y la intervención mediática, que despreció y luego se enajenó toda aquella marea heredada del 15M hecha de simpatías, círculos y movimientos. Ambos son pues causa de Podemos, de su auge y de su caída, de su asimilación como una opción electoral más, y esto por mucho que ahora nos hablen de movimiento popular, descentralización y democracia interna. 

Y a partir de aquí las diferencias, que conviene recordar no se expresaron más que cuando las cosas empezaron a ir mal, esto es, cuando el partido alcanzó su techo en las encuestas y parecía claro que no iba a ser la arrolladora fórmula del “cambio político” que se preveía a finales de 2015. En lo que respecta a Íñigo que, tanto en su estrategia (populista) como en su modalidad organizativa (sectariamente burocrática), podría reivindicar Podemos como partido “de autor”, la formación morada debe decantarse como el nuevo partido-Estado. Según un guión difícil de probar, pero inspirado en el PSOE de 1982, a Podemos le está destinado atraerse a las clases medias moderadas, epítome de una indescifrable mayoría social conservadora. Esto es lo que se quiere traducir en palabras-consigna como transversalidad, centralidad o “los que faltan”. De acuerdo con su análisis, en una sociedad fragmentada y débilmente organizada, apenas nos queda el Estado como palanca de las transformaciones posibles: objetivo prioritario que pasa por pactar con quien haga falta, PSOE y PRISA incluidos.

A Iglesias, por contra, se le debe una capacidad de comunicación con segmentos sociales sin los cuales Podemos no habría pasado de dar una imagen de logia universitaria formada por los chicos y chicas bien del Madrid de Pozuelo-Las Rozas-Majadahonda. Consciente de lo que podríamos llamar los “límites de composición” del partido, ha virado hacia una izquierda que, sin embargo, resulta tan vacía y hueca como antaño la de Izquierda Unida. El riesgo de repetir la suerte de Anguita, si bien de forma más virtuosa, está inscrito en una maquinaria burocrática desconectada de los tejidos vivos, y confiada a un liderazgo carismático que sólo funciona entre los ya convencidos. Ambos, Íñigo y Pablo comparten, por todo ello, una última cosa: un despiste monumental en una situación que les ha dado la vuelta, y los ha neutralizado sobre la base de la misma estrategia con la que se veían sonrientes y ganadores.  

Íñigo y Pablo comparten una última cosa: un despiste monumental en una situación que les ha dado la vuelta, y los ha neutralizado sobre la base de la misma estrategia con la que se veían sonrientes y ganadores

¿Queda algo más en Podemos? Existe, sin duda, la posibilidad de una tercera vía, la que salió derrotada en Vistalegre, y que más bien moribunda todavía palpita entre la resignación, el trabajo concreto y la exigencia democrática. En Madrid, esta posición podía haber sido encabezada por el sector de anticapitalistas y sus adláteres. Pero enfrentada a su propia debilidad y a la polaridad Pablo-Íñigo, ha acabado por optar por un mal pacto con la candidatura de Pablo y Espinar o dispersarse en otras candidaturas menores. Inercia y comodidad dentro de una alianza que se consideraba ganadora, un error de cálculo en las propias fuerzas y alguna cosa más, han acabado de neutralizar a esta posición, tanto en el proceso de Madrid, como parcialmente de cara a un Vistalegre bis.

Caso de compartir este análisis, las alternativas a estas primarias madrileñas se reducen básicamente a tres. La primera, y seguramente la más coherente de acuerdo con lo hasta aquí expresado, consiste en no votar. Es lo que van a hacer la inmensa mayoría de los inscritos, aburridos de las trifulcas internas y concentrados en otros menesteres que consideran más productivos. En esta misma línea también pueden votar a las candidaturas minoritarias.

La segunda podría ser votar a Rita. Si usted comparte el análisis de la centralidad, de la moderación de la mayoría social, de la palanca del Estado como herramienta de transformación, etc., ésta es su opción. En su comportamiento y funciones políticas (portavoz de Carmena, retractación ante el arzobispo y el juez por su acción ‘anticlerical’ juvenil, su calculado aire de responsabilidad institucional, casos como el de los titiriteros), la candidata es una representación exacta de todo ello. Parece que también es la de PRISA, siempre presente del lado de Errejón en la guerra sucia interna de Podemos. Esta propuesta cuenta con la ventaja de la crisis del PSOE, que sin duda deja espacio electoral. Pero también con la desventaja de que en política siempre es preferible el original, por desgastado que esté (el PSOE), a la copia. 

La ventaja de un Podemos fracturado reside en que éste estará tan entretenido en sus batallas internas, y tan necesitado de ayuda externa, que seguramente no se podrá consolidar como aquel tapón institucional que durante décadas fue IU

La tercera consiste en votar la lista de Espinar. Como se puede inferir de todo lo dicho, por experiencia y trayectoria, y no precisamente por el capítulo de la compra-venta de la VPO, Ramón no era el mejor candidato para una opción de renovación del partido. De hecho, está por ver que lo sea cualquier opción que se reconozca orgullosamente en las funciones del secretario general autonómico. No obstante, si se deciden por esta opción votarán entonces dos cosas: a los de Pablo y al sector crítico. Con el sistema propuesto (una lista plancha corregida), el consejo ciudadano quedaría configurado en tres tercios, de forma muy parecida a la situación actual. La ventaja de esta opción, con un consejo ciudadano “equilibrado” entre las tres familias-aparatos, es que a ese Podemos Madrid le resultará imposible cerrar la discusión pública, al tiempo que quedará más o menos garantizada cierta amplitud de repertorio estratégico en el marco de una ciudad-región compleja y de la que en ese partido se sabe todavía poco. 

En cualquier caso, y con una mirada a ras de suelo, la ventaja de un Podemos fracturado reside en que éste estará tan entretenido en sus batallas internas, y tan necesitado de ayuda externa, que seguramente no se podrá consolidar como aquel tapón institucional que durante décadas fue IU. En cierto modo, en el actual caos y confusión podemita ganamos tiempo. Tiempo para discutir de cara al futuro congreso de recomposición del partido: un encuentro en el que a Podemos se le debería dar la vuelta como a un calcetín. 

En definitiva, si lo que se quiere es que este nuevo Podemos sirva para algo más que reproducir los viejos vicios de PSOE-IU, y que nuestra reclamación no sea puramente negativa, en el sentido de conformarnos con que no moleste en todo aquello que está por llegar, el partido no debería unificarse sobre la línea burocrática que principalmente Errejón (pero también Pablo) nos siguen proponiendo. Esperemos que de cara al próximo congreso surja una opción crítica y democrática que, sin complejos, se presente como una tercera opción para el futuro de la formación morada. 

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Emmanuel Rodríguez

Emmanuel Rodríguez es historiador, sociólogo y ensayista. Es editor de Traficantes de Sueños y miembro de la Fundación de los Comunes. Su último libro es '¿Por qué fracasó la democracia en España? La Transición y el régimen de 1978'. Es firmante del primer manifiesto de La Bancada.

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27 comentario(s)

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  1. Galeno

    El asunto por mi parte colega de foro "Viva el mal..." es la trayectoria conocida públicamente desde mediados de 2015 hasta hoy, de Emmanuel Rodríguez....Esa trayectoria denota "cambia chaquetas a reacción"..... Ya en la otra transición se habló de los que pasaron de la camisa vieja (camisas viejas de falange que es un sistema totalitario ya que tiene partido único) a chaqueta nueva (democracia a la europea de entonces). Esos hicieron un cambio, pero es que el caso de Emmanuel Rodríguez es un contínuo cambio de chaqueta y además desde mediados de 2015. Es como un furor buscando chaqueta.

    Hace 4 años 11 meses

  2. Viva el mal, Viva el Capital

    Me sorprende que los partidarios de la nueva política que "supuestamente" representa Podemos reaccionen con canta visceralidad ante unas críticas por parte de alguien que dentro de esta formación defiende unas posiciones o propuestas nuevas distintas a las defendidas por Errejón o Iglesias, anteayer hermanados en una misma opción y hoy enfrentados en opciones no tan distintas como distantes, desgraciadamente estas muestras indican que bajo las promesas de la nueva política no anida sino lo peor de la vieja encarnada en unos dirigentes y una militancia que, visto lo visto en estas opiniones, reproducen los esquemas mentales y actitudinales de quienes dicen combatir.

    Hace 4 años 11 meses

  3. juan

    Vaya, aparte de su tradicionales puyas a Íñigo, producto de eso tan español, español, españooool que es la envidia cochina esta vez se desmarca de Pablo y sus elegidos....claramente no ve claro que Anticapis sean ahora "EquipoRamón"....esos mismos anticapis que se enfadaron por la foto de Pablo en la papeleta de los europeas ahora tuitean infografías que dicen "yo en el camión de Ramón"... Como sabe que ganen o pierdan ese matrimonio de conveniencia va a estallar, Emmanuel (el mismo que montó Unidad Popular para el 20-D para cobrarse un escaño de comisión) va preparando una tercera vía para Vistalegre II en el caso de que el sistema Borda se imponga.

    Hace 4 años 11 meses

  4. Galeno

    Se presentó por Podemos en las elecciones autonómicas que ganó Cristina Cifuentes: . . "Emmanuel Rodríguez se presentó a las primarias de Podemos para conformar la lista de las autonómicas para la Comunidad de Madrid, aunque no concurrió en ninguna lista sino por libre. Tras el proceso, ocupó el número 41 en las listas del 24 de mayo. Rodríguez es miembro de la Fundación de los Comunes, uno de los grupos más activos en Ganemos Madrid y, luego, en Ahora Madrid.". . . ¿Cuánta gente habrá en Podemos de este estilo? ¿Cuántos de ellos están ocupando cargo interno o externo?... con gente así de compañero de viaje, es para echar a correr sin mirar atrás y no parar hasta haber cruzado los pirineos hacia Francia.

    Hace 4 años 11 meses

  5. Galeno

    Suena al discurso del mal perdedor.

    Hace 4 años 11 meses

  6. Galeno

    Por los comentarios parece que Emmanuel Rodríguez es desconocido, sin embargo salió a la luz cuando Alberto Garzón y él entre otros, montaron el lío de "Ahora en Común" y al final no pudo usarse ese nombre porque Emmanuel Rodríguez lo había registrado y no llegó a un acuerdo para que se utilizara. y los del lío con Garzón a la cabeza se presentaron a las elecciones con el nombre de Unidad Popular con fracaso total. . . Nota: . Titulares de 22 de setiembre de 2015 (hace más de un año enredando) . "Un promotor de Ahora en Común registró el partido en julio" . "Emmanuel Rodríguez, que se presentó con Podemos en las autonómicas en Madrid, figura en los estatutos como secretario de la formación" . ""Lo hicimos de forma preventiva para que nadie se quedara con la marca como pasó con Guanyem", asegura a eldiario.es"

    Hace 4 años 11 meses

  7. Jose Bembibre

    Este comentario va dirigido al Consejo de Redacción de CTXT. Creo que deberían analizar si realmente este Sr. merece una tribuna. Bien está la discrepancia y la crítica a Podemos o a quien sea. Pero dar voz a los discrepantes es una cosa y ofrecer un día si y otro también una tribuna a una persona que solo aporta amargura y despecho no creo que aporte nada a ningún debate.

    Hace 4 años 11 meses

  8. Pedro

    Sus perversos adjetivos le delatan. ¿Maldad? ¿Ignorancia? ¿Falta de argumentos? Posiblemente todo y algo más que me callo.

    Hace 4 años 11 meses

  9. Boro B.

    Y uno se pregunta por qué gente tan débil (mentalmente) goza del privilegio de opinar en un medio tan elegante (intelectualmente) como CTXT. En resumen: artículo vomitivo e imposible de refutar porque no contiene un solo razonamiento.

    Hace 4 años 11 meses

  10. Molloy

    El tal Emmanuel, que debe ser feo y viejo (ya que por lo visto le molesta que los candidatos puedan set guapos y jóvenes), y cuya obra es aún más desconocida que la de Rita Maestre o Ramón Espinar, se dedica a echar estiércol sobre Podemos durante todo el artículo y al final, para colmo, en los dos últimos párrafos, se autoincluye en un plural podemita tratando hacer más verosímil todas las tonterías dichas anteriormente... Este artículo me recuerda a los escritos publicados en InfoLibre por un tipejo lamentable, asesor del PSOE, llamado Luis Arroyo...

    Hace 4 años 11 meses

  11. Pablo

    Emmanuel, el odio te lleva al lado oscuro de la fuerza....

    Hace 4 años 11 meses

  12. Paz Carretero

    Casi vomito. No he podido terminar de leer este escrito panfletario.

    Hace 4 años 11 meses

  13. Noia

    Emmanuel se pone del lado de Pablo Iglesias. Tanto viaje para terminar asi. Según Emmanuel y Pablo, una parte de Podemos es de PRISA, esa es la profundidad del análisis. Por el camino le damos un palo a JSF. Pues vale, a seguir así.

    Hace 4 años 11 meses

  14. Javier

    Estoy sorprendido de que haya desaparecido el comentario que les envié.

    Hace 4 años 11 meses

  15. Jesús Díaz Formoso

    Entonces, ¿porqué periódico votamos? La política de la desinformación masiva tiene varios candidatos a ser puestos a cargo de nosotros, el rebaño en busca de pastor. O lo que es igual, nosotros, la manda desinformada y más que cabreada, ya apenas cariacontecida; derrotada por la falacia de los ninis. Es la nueva política: ponga un canalla en su Parlamento. Dos por el precio de uno. Poco a poco, de cuatro a cuarenta años; la vida pasa rápido. La miseria no es sólo económica, sino, y sobre todo, intelectual.

    Hace 4 años 11 meses

  16. Tatica

    Yo no voto a los candidatos de PRISA. Dime quién te apoya y te diré quién eres.

    Hace 4 años 11 meses

  17. Javier

    ¡Qué arrogancia la del autor del artículo! “Inexistente”, dice, la obra intelectual de Rita. ¿Será comparándola con la suya? Pocas veces he leído una colección de disparates mayor que los reunidos en su libro sobre la transición española. Recuerdo una perla: sostenía que la situación en Euskadi era revolucionaria y que unos de los pilares del movimiento popular era el funcionamiento asambleario de la izquierda abertzale. Pero ¿se ha informado alguna vez Enmanuel de cómo funcionaba la izquierda abertzale? No se puede hacer historia, amigo Enmanuel, de oídas y confundiendo deseos con realidades y ajustando a los hechos patrones sin verificación alguna.

    Hace 4 años 11 meses

  18. juanjo

    podemos ahora mismo debería ser un partido de oposición, un partido que haga una labor verdaderamente de contrapoder contra el tripartito como pasa en caanrias donde no hay oposición sino Podemos. Esa es la labor creo mejor y proponer soluciones que beneficien a los ciudadanos porque lo que hblamos son de los impuestos de las personas a donde van a ser gastados y no de los temas de las empresas privadas. Podemos ha fallado en cuantose ha imaginado en el poder y en la oposición. Pienso que su labor en la oposición con fuerza es más úitl que la condescencia con los poderes en el ejercicio de gobernar.

    Hace 4 años 11 meses

  19. Aure

    Ay, Emmanuel. Hace unos días nos decía que Errejón estaba arrinconado en Podemos. Ahora que el equipo de Rita ha ganado las votaciones de los documentos, se ve que le ha entrado el pánico. Nos dice que sí, que son todos muy malos y muy tontos, pero por lo menos con Espinar se garantiza la pluralidad del partido. Con la boca pequeña. Así son los radicales, en el momento de la verdad tragan con todo. El modelo Vistalegre, las listas pactadas, el Secretario general metiéndose de lleno a apoyar un candidato... da todo igual, los radicales semos así. El poder nos llama.

    Hace 4 años 11 meses

  20. Luis

    Un derechoso, el amigo Emmanuel. Artículo aburrido y lleno de redundancias.

    Hace 4 años 11 meses

  21. Mentalmente

    No miraré quién sea el candidato. Ya veo que su proceder no va orientado a la democracia ciudadana, sino a polaridad ideológica a priori. Ya han perdido mi voto, y el de millones de ciudadanos, en todas las elecciones. Por engañar a la ciudadanía y aprovecharse del 15m corrompiendolo. Prefiero que gobierne la casta tradicional.

    Hace 4 años 11 meses

  22. Agartha

    https://vimeo.com/189871162 // Claro que "podemos".... (y se anuncian dos reportajes más)

    Hace 4 años 11 meses

  23. Andrés

    Yo tampoco alcanzo a entender el artículo, salvo que el interés del autor sea criticar y poner a parir a Podemos. Deja traslucir cierta inquina por algún problema personal? Quizás quiera aclara algo de lo que plantea.

    Hace 4 años 11 meses

  24. Miguel

    El autor criticando la desunion de la izquierda y aportando todo su toque personal para ayudarles en este desinteresado cometido. Hurra por ti majo!!!!

    Hace 4 años 11 meses

  25. Engegna

    No alcanzo a entender cuál es la tesis del artículo. Lo que queda meridianamente claro es que, para el autor, Podemos es una caca y los podemitas todas unas muertas de hambre. A parte de eso no me queda claro si se está disparando al pie o está disparando a todo quisqui por alguna razón que no vemos (ni explica).

    Hace 4 años 11 meses

  26. Engegna

    No alcanzo a entender cuál es la tesis del artículo. Lo que queda meridianamente claro es que, para el autor, Podemos es caca y los podemitas todas unas muertas de hambre. A parte de eso no me queda claro si se está disparando al pie o está disparando a boleo por pura inercia de algo que no vemos (ni explica).

    Hace 4 años 11 meses

  27. Miguel Gómez

    Y más de 100 años después esto suena al clásico de la izquierda "reforma" versus "revolución". Y sin embargo, lograron más los reformistas que los revolucionarios...

    Hace 4 años 11 meses

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