1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

  310. Número 310 · Julio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Antonio Gamoneda / Poeta

“La poesía no es un proyecto deliberado”

Enrique G. Pozo 10/05/2017

<p>El poeta Antonio Gamoneda. </p>

El poeta Antonio Gamoneda. 

Salabbk.es

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Aprieta el bastón, de elegancia antigua y regia, en el que más que apoyarse parece arrastrar como un testimonio indiferente al óxido de los años, y señala una puerta de cristal. Tras ella, un pequeño patio, unas sillas, zarzas que se muerden: "Podemos hablar allí. Hoy hace buen día y así podré fumar un par de pitillos". Acaba de salir el sol en una mañana fría en un céntrico hotel de Madrid. Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) se sienta, coloca su portátil en la mesa, sus notas, un paquete de tabaco de liar, un periódico. "Hoy me he equivocado y me he llevado al desayuno un diario que detesto", explica con cierto enfado infantil, acaso militante. "Aunque también es importante saber qué dice el enemigo, ¿no?". Gamoneda lía el pitillo con una agilidad profesa y automática. Ordena los papeles y se estira con la confianza manifiesta de quien ha encontrado en la libertad su forma de patria. Lleva días sin pasar por León, el feudo elegido en el que lleva toda su vida y donde ha celebrado todas sus victorias. Porque Gamoneda ha saboreado el Premio Cervantes, el Reina Sofía de Poesía y, sobre todo, la fidelidad de un séquito de lectores exigente y el abrazo siempre de la crítica. Acaba de llegar de Nicaragua a Madrid para participar en una charla sobre Descripción de la mentira, su obra decisiva, el comienzo de tanto, que este año cumple cuarenta años desde su publicación.

Usted publicó Descripción de la mentira en 1977, después de muchos años sin escribir nada ¿Qué importancia tiene el silencio en esta obra?

Los largos silencios tienen que ver normalmente con situaciones existenciales que suelen coincidir con momentos históricos muy concretos. Yo era un muchacho mayor durante los últimos años del franquismo. Y era muy consciente del tiempo que vivía. Entre 1960 y 1975, no publiqué nada. Y lo poco que escribí se topó con la censura. Estos largos silencios se corresponden con circunstancias en las que no liberas la ocupación subjetiva de tu conciencia y no liberas tus impulsos poéticos. Esa fue mi forma de silencio. Mi tiempo me impedía liberarme. Hasta que estallé coincidiendo con la muerte del dictador y de ahí surgió este poemario.

Muchos se abrazaron a una lectura muy situada históricamente, identificando la mentira del título de su libro con la que la dictadura había impuesto de alguna forma durante años. 

Y siempre he compartido esa lectura. Aunque, más allá de posibles simplificaciones, para mí este poemario, como todos, se sitúa en un espacio que intenta huir de cualquier circunstancia previa al poema. Yo defiendo cierto estado de inocencia a la hora de escribir. Y ello siempre viene de una especie de vaciamiento del pensamiento, de un alejamiento de cualquier juicio anterior a la palabra. El poemario está situado históricamente, pero no necesariamente la palabra está situada en ese contexto histórico.  

Estos largos silencios se corresponden con circunstancias en las que no liberas la ocupación subjetiva de tu conciencia y no liberas tus impulsos poéticos

Atendiendo a la crítica, suele haber cierto consenso sobre que su tarea poética es una especie de desocupación, de deconstrucción. Quería preguntarle si comparte eso.

Sí. Aunque prefiero llamarlo liberación. Hay en ti algo que desconoces pero que te desazona o te angustia. Al convertir ese malestar, esa forma de pensamiento, en objeto estético, en palabra, hay una liberación. Aunque sea transitoria. Es una especie de transformación, siempre entre comillas, de la naturaleza del pensamiento. Y que te sacia. Y eso me ocurrió con Descripción de la mentira

Para usted la palabra es algo que se revela.

La poesía que yo pienso que merece la pena es un acto de revelación, o al menos de descubrimiento. 

¿Hay algo que de alguna forma sienta que no haya podido revelar con la palabra en todos estos años? 

Aunque de forma puntual, hay muchas cosas que nunca he conseguido decir. Aunque es cierto que con la edad esa despensa de pensamiento impensado es menor: la actividad de hacer del pensamiento palabra decrece. Es así, y quizás esto es lo que puede agotar la posibilidad de ser poeta en la ancianidad. Claudio Rodríguez, mi gran poeta de la segunda mitad del siglo XX, decía que los poetas somos como los yogures, tenemos fecha de caducidad. Puede que esa caducidad consista en que tal vez se han producido todas las objetivaciones de aquello que el poeta lleva consigo. Y cabe que eso suponga un agotamiento de sus posibilidades verdaderas como poeta. Cuando ya has escrito demasiado, puede que acabes acudiendo a lo evidente, a deliberaciones previas.Y yo he percibido algo de todo esto durante la escritura de mi último libro.

Claudio Rodríguez, mi gran poeta de la segunda mitad del siglo XX, decía que los poetas somos como los yogures, tenemos fecha de caducidad

¿De ese agotamiento?

Sí. Aunque yo quisiera pensar que sea algo transitorio y que, bueno... ahora entro en otro espacio existencial al que no termino de acostumbrarme. Aún no he configurado mi subjetividad con la vejez. Pero también puede que, efectivamente, mis posibilidades se hayan agotado.

¿La poesía le ha ayudado a comprender la vejez?

Ciertamente. Me ha permitido objetivarla, y eso es muy importante. 

Algo que preguntamos siempre los periodistas es la supuesta relación entre la biografía del autor y la propia trayectoria poética. Que creo que es algo, una relación, que usted siempre ha intentado no establecer. Pero quería preguntarle si sus obras, sus poemas de los últimos años tienen más de su propia biografía que en su trayectoria anterior. ¿O sigue sin estar cómodo con esa relación?.

Sí creo que tienen mucha relación, no me incomoda establecer este tipo de nexos. Pero actualmente tengo cierta perplejidad porque noto que las vivencias acumuladas en mi memoria y que son mías en cierto modo ya no están en mi perspectiva existencial. Noto que muchos recuerdos ya no me pertenecen. Y eso puede ser otra señal de agotamiento, claro.

También la crítica ha hablado de su poesía como fragmentación. ¿El conjunto de su obra permite establecer cierta línea narrativa o un relato que pueda vertebrar todo su contenido? No sé si esta pregunta es contradictoria si comienzo afirmándole que precisamente su poesía podría caracterizarse por su carácter fragmentario...

Se podría establecer cierta continuidad narrativa, pero solo en cuanto a la estructura poemática. Creo que pesa la fragmentación. No obstante, podría intuirse una continuidad no declarada entre el curso poético de mi escritura y mi propia vida a lo largo de estos casi setenta años. Aunque esto es algo que pueden decir mejor los críticos y que a mí no me interesa nombrar. 

Usted, si se ha movido en algún ámbito, ha sido precisamente en el de las fronteras, el del extrarradio o las afueras, por no terminar nunca de encajar en ningún grupo o generación.

Yo no me he sentido nunca muy inclinado a estar en una tendencia o grupo definido ¿Cómo puedo acomodarme a un proyecto que ni siquiera es mío si yo me ignoro a mí mismo como proyecto?

Nunca  ha dado mucha importancia a esos grupos.

Jamás. Eso no quita que entre los poetas podamos ser amigos y solidarios.

¿Cómo le gustaría que la Historia defina el relato de su condición de poeta?

(Piensa unos minutos. Cierra los ojos con fuerza. Duda).

Aunque la definición es inalcanzable para mí, me gusta pensarme como un poeta que está en la expectativa de descubrirse a sí mismo para que se produzca una siempre esperada revelación. Me gustaría que se me recordase como un poeta que quiso estar atento a eso y a las posibilidades de convertirlo en objeto estético. Esto lleva a una cierta veracidad con la vida, con tu propia historia y con la vida histórica tal como es recibida o subjetivada por ti. No sé mucho más de mí. 

Me gusta pensarme como un poeta que está en la expectativa de descubrirse a sí mismo para que se produzca una siempre esperada revelación

En cuanto a la utilidad social de la poesía, en un período concreto del siglo XX la crítica ha establecido diferencias entre generaciones según el supuesto compromiso o voluntad de responsabilidad más o menos explícita para con la realidad social. Intuyo y veo que puede existir cierto compromiso también en su poesía con la realidad que lo rodea, aunque de otra forma.

Sin duda. Pero la crítica siempre ha dado por hecho que para ser poeta ese compromiso debe ser de una naturaleza muy concreta. Y yo discrepo. Naturalmente, además de poeta, soy ciudadano. Y de paso comparto la conciencia histórica con aquellos ciudadanos que la tienen. Pero el compromiso explícito, en tanto poeta, no me parece algo legítimo porque esto supone la anulación de esas posibilidades relacionadas con la inocencia inicial de la que antes hablaba. Ser explícitamente comprometido con la experiencia es un proyecto ya en sí mismo. Yo niego que la poesía pueda sujetarse a proyectos premeditados. Entiendo que algo pueda ser entendido como proyecto por la sucesiva acumulación de actitudes, de averiguaciones del propio poeta. Pero no es un proyecto deliberado. La deliberación, la afiliación explícita a un modo, a una significación o tendencia anula la veracidad poética que se da en la inocencia. Y eso lleva a  una poesía utilitaria, que efectivamente nace de la explicitación siempre. Y la explicitación exige un lenguaje no ya realista, sino convencional. Y ese lenguaje convencional es idéntico al lenguaje convencional del poder opresor. En ese sentido, optar por un lenguaje convencional o cotidiano que no se opone al lenguaje del poder me parece una postura reaccionaria. El filósofo José Luis Pardo escribe al respecto y afirma, refiriéndose al lenguaje, que aquella poesía cuyo lenguaje difiere del lenguaje del poder ya es una forma de resistencia y de oposición por la naturaleza de su lenguaje. Mientras que si adoptas el mismo lenguaje que el del poder siempre acabas pactando con él. Y esta postura me vale algunas discusiones. Hay quien no me lo perdona. 

¿La poesía realista siempre acaba, entonces, estableciendo complicidades con el poder?

La poesía realista acabó con el Renacimiento, al menos en la lengua y en la historia españolas. Tenían la premisa de "no vamos a razonar demasiado, vamos a observar simplemente", lo que llevó a un vaciamiento poético de España que tiene su apogeo en los siglos XVIII y XIX con la poesía realista. Para mí este vaciamiento permanece en casi todas las manifestaciones realistas posteriores !porque la poesía no es realista, es real! Que no es lo mismo. El realismo es una opción estilística e ideológica, pero no es una opción poética. Hasta que llega la generación del 98 --que sí tiene posibilidades de ser una generación--, ¿qué hay en la poesía española? !Absolutamente nada! Y de la Guerra Civil hasta la actualidad, las propuestas realistas han predominado. Y he encontrado a muy buenas personas. Pero no a muy buenos poetas entre las propuestas más realistas.

El realismo es una opción estilística e ideológica, pero no es una opción poética

En su poesía lo simbólico casi siempre pasa por lo material y lo carnal ¿Convertir lo material en símbolo de sí mismo es una forma de objetivar ese pensamiento impensado del que nace la palabra?

Te lo aclaro rotundamente: yo soy un materialista. Que sea un materialista visionario, eso ya no lo sé. Pero originalmente soy un materialista. Para mí unas manos pueden valer como símbolo, pero ese símbolo lo es de sí mismo, de su carnalidad, de su materialidad. 

Escribe en Descripción de la mentira: "Ahora mi paz está en avergonzarme de la esperanza" ¿Llega un momento en la vida en el que inevitablemente hay que avergonzarse de la esperanza?

Quizás, en sentido literal, avergonzarse sería una afirmación excesiva. Al referirme a la esperanza, prefiero otros versos que pueden ayudarme a explicar lo que pienso de ella. Al final de un poema escribo "ahora no tengo miedo ni esperanza", y "me preparo o nos preparamos para una fraternidad sin esperanzas". La esperanza es un bien, pero difícilmente disponible.

¿Y la esperanza en la fraternidad? ¿Está disponible?

Para mí está disponible la fraternidad, pero sin esperanza. Aunque quisiera pensar que siempre hay gente que tiene esperanza. Pero a mí eso no me va a tocar. No voy a razonar la esperanza ni a usarla, no puedo hacerlo. Deseo que exista y persista, y si alguna vez deja de existir es porque se ha realizado.

Al hilo de sus versos: "de la verdad no ha quedado más que una fetidez de notarios / una liendre lasciva, lágrimas, orinales / y la liturgia de la traición (...) / ¿Qué lugar es éste, qué lugar es éste?" ¿Qué lugar es esta España en la que sobrevivimos?

Entiende esos versos como la perplejidad del que llega a un lugar y comienzan a desaparecer las perspectivas y se pregunta de alguna manera qué esquina existencial es ésta. Esa perplejidad no me ha abandonado todavía. Si me preguntas sobre la actualidad de esa pregunta, te diría que cuando lo escribí entreveía lo que podía pasar con este país. Veníamos de una dictadura, se perfilaba una democracia, pero no era la que nosotros esperábamos. Era una democracia falsificada. Me pregunto ahora a qué hemos llegado. Tengo muchos amigos activos en las nuevas formaciones políticas. Y tengo la sensación de que estas formaciones, cuando han dejado de ser un movimiento ciudadano, cuando se alejan de la calle, adquieren el lenguaje del poder. Y eso tiene sus privilegios. En política, y no solo en España, creo que si hay algún tipo de revolución, pasará por acabar con el consumo. Es necesaria una vuelta a lo primigenio. 

Usted lleva toda su vida en León. Permítame terminar pidiéndole una descripción de sus atardeceres. 

No todos los atardeceres son iguales. Pero en los mejores atardeceres hay algo que se parece a un silencio. Se pacifica la ciudad y en sus líneas exteriores, sobre todo las occidentales, se advierte una especie de peso de la cortina atmosférica que a su vez está incendiada. Hay un peso de ese bloque luminoso que ahora aparece incendiado. Pero no de una manera violenta. A lo mejor esto lo veo yo por la necesidad de hacer simbología de la realidad. 

¿El significado de los atardeceres cambia también a lo largo de la vida?

Claro. Más cuando no sabes cuál será el definitivo.

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Enrique G. Pozo

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí