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Apellídalo terrorismo

Terrorismo es hoy, en la España que tanto lo sufrió, una herramienta política plasmada como herramienta en la propia ley

Gerardo Tecé 5/07/2017

<p>Parking de la T4 del Aeropuerto de Barajas, días después del atentado de ETA el 30 de diciembre de 2006.</p>

Parking de la T4 del Aeropuerto de Barajas, días después del atentado de ETA el 30 de diciembre de 2006.

Sebastián García / Wikipedia

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El 30 de marzo de 2009, Belfast y sus alrededores vivieron una noche movidita. Camiones y coches robados ardieron delante de comisarías de policía, varias barricadas provocaron el corte de hasta siete carreteras de la zona y una serie de falsos avisos de bomba en distintos puntos estratégicos desquiciaron a las fuerzas de seguridad durante toda la madrugada. La noche fue especialmente ajetreada pero no fue un hecho exótico. Aquella primavera en el Ulster, cuatro años después del anuncio formal de abandono de la lucha armada por parte del IRA, dejó tres muertos. Un policía y dos soldados británicos fueron asesinados por una escisión del Ejército Republicano Irlandés. Con el humo de los coches aún ardiendo y las muertes flotando en el ambiente, el ministro principal norirlandés, miembro del ultraconservador Partido Unionista, salió a dejar claro que toda aquella violencia nada tenía que ver con la comunidad nacionalista. A las llamas se les puede echar agua o gasolina. Otro mandamás del momento, el jefe de Gobierno autónomo, se unió al espíritu y al ser preguntado no quiso pronunciar la palabra terrorismo: “Todo esto no arrastrará a la provincia hacia el caos y muerte del pasado”. El sabor de la realidad, compuesta siempre por varios ingredientes, suele depender de las proporciones que el poder elija servirnos. En Irlanda entonces decidieron apostar por la convivencia.

Hace 37 años, en las afueras de Alsasua, Sebastián Arroyo, un guardia civil retirado, recorría el camino de vuelta a casa desde la empresa en la que trabajaba. Al pasar a la altura de su coche, varias personas ametrallaron desde un vehículo a Sebastián, que perdió el control saliéndose de la carretera. Cuando alguien llegó para socorrer lo que parecía un accidente leve de tráfico, se encontró al ex guardia civil con varios disparos en su cuerpo. Unas horas después murió. Una persona fue condenada por aquello. Un año de cárcel por haber realizado labores de vigilancia. Nada más. No hubo condena por el asesinato. La de Sebastián es una de las muchas muertes de ETA que la Justicia española tiene hoy día en el debe. En otros casos, la mayoría de ellos, sí ha habido condenas: las sentencias más duras, de cuarenta y tantos años de prisión por asesinato. 

Seis años después de la disolución de ETA, nos encontramos con una petición de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que, como aquella noche del Ulster, tampoco es un hecho exótico. 50 años de cárcel a cada uno de los participantes en una pelea de bar que acabó con dos guardias civiles magullados, uno de ellos con un tobillo roto. Cincuenta años de prisión. Medio siglo en la cárcel. Ya saben, agua o gasolina. Desde que ETA bajó la chapa, además de crecer las refinerías han nacido nuevas variedades de terrorismo, aquella palabra maldita en la Irlanda que quería dejar atrás los años de sangre. Terrorismo por humillación vía chiste en Twitter, terrorismo por pertenencia a grupo anarquista, terrorismo a golpe de títere o terrorismo por pelea de bar. Esta última variedad de terrorismo nos trae novedades sintácticas en el lenguaje. A falta de grupo terrorista activo que haga de sujeto terrorista, son las lesiones en sí el terrorismo. 50 años de cárcel, no por terroristas, sino por lesiones terroristas. Luego hay quien sigue diciendo que en España no hay I+D+I.

A falta de grupo terrorista activo que haga de sujeto terrorista, son las lesiones en sí el terrorismo. 50 años de cárcel, no por terroristas, sino por lesiones terroristas

Lo de Alsasua, efectivamente, es algo político. Comenzó a serlo en el momento en el que el futuro de los acusados no dependía de su defensa, sino de qué tribunal juzgase la reyerta. O multa o ley antiterrorista. Una moneda al aire entre la Audiencia Provincial de Navarra --que consideraba aquello una pelea de bar-- o la Audiencia Nacional, por cuyas paredes han pasado en los últimos tiempos los tuiteros y artistas más ilustres bajo la doctrina de moda: apellídalo terrorismo. La moneda del futuro de los acusados de Alsasua la llevó al suelo el Tribunal Supremo, órgano cuyos miembros son de nombramiento político: que lo de Alsasua se apellide terrorismo. 

"A lo largo de los años en la Comunidad Foral de Navarra se ha imbuido en un sector de la población un sentimiento de odio hacia la Guardia Civil". Así, con política, comienza el escrito de petición de 50 años de cárcel, que concluye lo esperable desde que la Audiencia Nacional decidió entrar con los puños por delante en esta pelea de bar. Comienza con política el escrito de acusación porque se basa en un artículo, el 573 del Código Penal --aprobado hace dos años junto a la Ley Mordaza--, que también lo es.  

Constituye delito de terrorismo cuando se lleve a cabo con alguna de las finalidades que se especifican: l.ª) Subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo; 2.ª) Alterar gravemente la paz pública; 3.a) Desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional; 4.ª) Provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella.

Es decir, terrorismo podrían ser el referéndum de Catalunya o la amnistía fiscal de Montoro, al subvertir ambos el orden constitucional. O podría serlo el agujero de Bankia y su rescate con dinero público, que desestabiliza las estructuras económicas del Estado. O el cierre de hospitales, que altera la paz pública. O la agresión cotidiana a mujeres, homosexuales, inmigrantes o, si fuera el caso de acoso habitual, a guardias civiles, provocando un estado de terror en estas partes de la población. Terrorismo es hoy, en la España que tanto lo sufrió, una herramienta política plasmada como herramienta en la propia ley. Terrorismo es lo que interprete de forma aleatoria el Tribunal nombrado por el poder político. Un Tribunal que siempre interpreta lo mismo y en los mismos casos políticos concretos, llegando al ridículo una y otra vez: apellídalo terrorismo. Con las décadas de sangre que el país ha vivido debería darles vergüenza.

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Gerardo Tecé

Soy Gerardo Tecé. Modelo y actriz. Escribo cosas en sitios desde que tengo uso de Internet. Ahora en CTXT, observando eso que llaman actualidad e intentando dibujarle un contexto.

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8 comentario(s)

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  1. Josemari

    Para Pepe Grilo (y, por ende, para todos .................. "¿Tú verdad? No, la verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya guárdatela". (Antonio Machado)

    Hace 4 años 4 meses

  2. CapitanRed

    Pero si verguenza es lo que les falta.... además de honestidad profesional, de honradez y de decencia.

    Hace 4 años 4 meses

  3. Pepone

    Este país es aberrante hasta la extenuación. Y la culpa es de los ciudadanos que permitimos que todo ocurra sin hacer nada por impedirlo. Nos miramos el ombligo y nos tomamos unas cervecitas mientras comentamos los chismorreos del fútbol.

    Hace 4 años 4 meses

  4. sakamantekas

    Y la culpa no es sólo de la fiscalía, del gobierno, de esas leyes corruptas, tramposas, de embudo, donde NO TODOS SOMOS IGUALES ante ellas pues esto, donde estamos, nunca fue lo que dicen que es: una democracia… Y tenemos culpa nosotros también por habernos creído y haber contribuido a hacer de ETA más de lo que fue: porque ya había terror cuando ETA nació; porque hubo terror fuera de ETA mientras ETA existió y porque ahora que no hay ETA sigue habiendo terror. Y dentro de ese terror perpetuo del Estado, la GC siempre ha sido ariete de él. La GC tiene entre sus “méritos”: el haber participado en todos los golpes de estado; el haber sido restituida, tras ser disuelta por la República, por el fascismo criminal; el haber participado en la matanza de más de 3000 navarros; el haber formado parte del terrorismo nazional católico y de los GAL; el haber sido verdugo de las víctimas del terror del Estados; el contar con numerosas condenas por tortura, por violación, por narcotráfico… en definitiva, de ser protagonista de los episodios más execrables acontecidos en los últimos 81 años por circunscribirnos a ese periodo iniciado con una gran matanza en 1936 Algunos ejemplos de lo que es la GC: Año 1983. Gobierna el PSOE de Felipe González. Ministro de Interior, José Barrionuevo. El niño de 2 años Juan Félix Domínguez muere por disparos del a GC en la provincia de Toledo, territorio sin “nacionalismo periférico” ni separatistas. Su madre resultaría herida de baja también. El vehículo donde viajaban con el resto de la familia fue ametrallado aduciendo no haber parado en un control a todas luces inexistente. Los vecinos del pueblo, Valmojado, al enterarse de los hechos acudieron al cuartel de la GC: “desde el primer momento la Guardia Civil pretendió echar tierra sobre el asunto y que no se supiera nada"; El general jefe de la primera zona de la Guardia Civil, Constantino Gómez, visitó ayer a los Domínguez. "Dijo que la Guardia Civil correrá con los gastos del entierro, como si eso ya lo solucionara todo", comentó un miembro de la familia. El portavoz del ministerio se remitió a la información facilitada por la Guardia Civil, en tanto prosigue la investigación judicial abierta sobre el caso. Según el citado portavoz los hechos no ocurrieron en un control propiamente dicho, como los que de manera habitual, se instalan, por ejemplo, en el País Vasco: es decir un punto de obligada parada, debidamente señalizado y auto protegido por los miembros policiales que lo atienden. En esta ocasión se trataba de un servicio de vigilancia de urbanizaciones que presta la Guardia Civil, y la indicación para parar fue hecha con los medios de que disponía la patrulla, el uniforme con reflectantes y una linterna. Ni que decir que toda responsabilidad en el asesinato de un niño de dos años y su madre herida de bala quedó diluida en la nada. Todos los implicados, los agentes del “control”, los responsables en la cadena de mando y los políticos siguen impunes. 1985. El joven de 21 años Juan Carlos Benito Gardiaga falleció de madrugada al ser atravesado por un disparo efectuado por el cabo primero de la GC Jesús Gómez Moreno cuando, junto con dos amigos, cogía caracoles en el término municipal de Auñón (Guadalajara), lugar muy español sin “nacionalismos periféricos” ni separatistas. Según manifestaron a este periódico los dos amigos que le acompañaban, Manuel Nuevo Martínez y Santiago Martínez Garrido, el cabo de la GC no dio el alto en ningún momento y disparó una ráfaga sin previo aviso a menos de 100 metros de ellos. Los familiares del fallecido, que hace una semana se había licenciado de la mili, calificaron el hecho de "crimen imperdonable". La nota oficial de la GC afirma que la pareja de agentes sospechó que "podría tratarse de delincuentes habituales por lo que detuvieron el coche, encendieron el rotativo azul y dieron la voz de alto". Esta información y la versión de la GC recogida por TVE ha causado profunda indignación en la familia del fallecido y entre los vecinos de Sacedón que han precisado a este periódico que se trata de una "burda mentira", y se preguntaban cómo puede confundirse con delincuentes a personas que no se ven. Según la versión de los dos amigos de Juan Carlos Benito Gardiaga, que también facilitaron a la GC y al juez, el cabo Jesús Gómez Moreno no hizo señales luminosas ni dio el alto y disparó una ráfaga con su subfusil a menos de cien metros de los muchachos. Entonces todos se tiraron al suelo y apagaron las linternas Juan Carlos Benito emitió varios quejidos y calló. Sus dos compañeros manifiestan que "sentimos como las balas silbaban sobre nuestras cabezas". Este es un nuevo episodio dramático protagonizado por esa misma GC que ahí donde no es territorio de ETA actúa de la misma forma impune, lo cual desmiente esa falsedad de que la tensión y estrés por la cuestión terrorista a veces les hace cometer “abusos”. Y también nos deja claro que: sea una localidad vasca gobernada por abertzales, Altsasu, o una localidad indiscutiblemente española, Sacedón, los vecinos reaccionan de igual forma ante la injusticia y mentiras de la GC… Año 2005. Treinta años después de la muerte del criminal Franco. Juan Martinez Galdeano, 39 años, español, agricultor, acude a poner una denuncia al cuartel de la GC de Roquetas de Mar, territorio del sur español donde no hay “nacionalismos periféricos” ni separatistas. Fue matado a palos por 9 gc. En el juicio quedó demostrado que los guardias sacaron a la víctima del control de las cámaras de seguridad para que no fueran filmadas las escenas. Fue atado de pies y manos y se emplearon instrumentos antireglamentarios con los que le apalearon. Tenía moratones hasta en las plantas de los pies. Durante el juicio las mujeres y otros familiares de los guardias increparon e incluso se esgrimió una pistola. Fueron condenado 7 de ellos a penas de hasta tres meses de suspensión de empleo y sueldo. Todos siguen siendo gc. Imaginemos por un momento si el muerto hubiera sido un gc en una Herriko Taberna a manos de 7 abertzales cuál hubiera sido el veredicto. Tres ejemplos entre los miles que hay de cómo el terror del Estado no se circunscribe a esa falacia llamada “lucha anti terrorista” o asuntos de índole político, sino que en cualquier ámbito por muy común o mundano que sea, actúan de idéntica forma: con prepotencia, con impunidad….. Por eso esa afirmación de que ETA ha sido la que más víctimas ha causado es totalmente falsa: la única verdad es que ETA ha matado más GC que GC a ETA… Porque el Poder Coercitivo del Estado ha sido terrorista en la “lucha antiterrorista”, en las luchas políticas, en las luchas laborales, en las luchas sociales, en asuntos comunes y ahí dónde de una forma u otra interviene. Y es terrorista porque siempre ampara el uso y abuso de sus funcionarios a los cuales les otorga por norma la presunción de razón y legitimidad mientras que a sus víctimas las despojan de toda inocencia. Porque el Estado y su forma de gobernar, dese 1939 hasta hoy, gobierne el PP o gobierne el PSOE, sigue pertrechado de una ideología colonial con la que trata a sus súbditos como conquistados en vez de como ciudadanos de pleno derecho; sigue teniendo bien vigente leyes permisivas y poco sancionadoras encaminadas a proteger los delitos de los funcionarios del Poder Coercitivo del Estado mientras que, como ocurre con las leyes antiterroristas y ley mordaza, hace todo lo contrario con aquellos que osan plantar cara al Poder por muy legítimamente que lo hagan. Y Altsasu es una prueba de ello. Y los ejemplos arriba detallados son prueba de que con Altsasu se está haciendo terrorismo judicial y político por parte del Estado. Y nuevamente, la GC, es el ariete con el que lo lleva a cabo. A parte de la petición desorbitada de penas, el fiscal nos muestra su ideología terrorista nazional católica: dice en sus conclusiones que participar del deseo de que la GC abandonen suelo navarro, vasco, es ser de ETA… Es decir, los navarros, los vascos (y los españoles también) no podemos tener deseos políticos fuera de los del Estado. Esto también nos ayuda a comprender mejor por qué el Estado prefiere defender lo indefendible –los casos arriba citados- antes que resarcir a las víctimas y castigar a los verdugos uniformados. Y lo llaman “democracia”.

    Hace 4 años 4 meses

  5. Flavio Fernandez

    Extraordinario artículo, enhorabuena. Somos muchos los que pensamos que aún habiendo causa por lesiones, esto es una barbaridad, lo mismo que con los tuiteros, los titiriteros, etc. No se como no les dá verguenza a los componentes de estos tribunales rebajarse a semejante despropósito. Un saludo

    Hace 4 años 4 meses

  6. Jesús Díaz Formoso

    Me sumo al agradecimiento expresado por Pepe Grillo. GRACIAS!!

    Hace 4 años 4 meses

  7. josep Diaz Lerma

    En todos los medios españoles se esta criticando el proceso independentista catalán (que es lo mas facil), pero nadie entra a analizar el porqué. Si en el 2004, estos sumaban un 10/12%, como es que ha habido este gran aumento. Es a raiz de la modificacion del nuevo estatut (por haber quedado desfasado el anterior) elaborado por laos diferentes partidos en el Parlament, fue el que colmó la gota al comprobar que no podiamos encajar dentro del conjunto español por autoritarismo. De los artículos denegados están en vigor en otras comunidades. A partir de aquí y debido a los constantes ataques y descualificaciones del conjunto español, ha ido aumentando el porcentaje, y mas aumentará si todo sigue como hasta ahora.

    Hace 4 años 5 meses

  8. Pepe Grilo

    Gracias, Gerardo, por escribir lo que pienso. Necesitamos nuevos cantores para esta época en la que, más que nunca, va a haber que explicar a todo el mundo que Su Verdad no es la verdad, sino una Gran Falacia para hacernos prisioneros.

    Hace 4 años 5 meses

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