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Tribuna

Izquierda inútil

Las izquierdas no han sido ni inteligentes ni generosas para unirse y siguen sin darse cuenta de que esa unidad no es un capricho sino la precondición para mejorar la vida de la gente

Juan Torres López 23/07/2017

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Mucha gente se pregunta cómo es posible que una crisis que ha mostrado tan claramente las injusticias, las estafas, la corrupción y la inmoralidad del sistema económico en el que vivimos no haya traído respuestas y cambios en una dirección opuesta a la que arruina a millones de personas y empresas, destruye el medio ambiente y multiplica las amenazas sobre las democracias y la sociedad.

Si nos ceñimos al caso europeo, lo ocurrido en Grecia es quizá lo más paradigmático de la frustración y el desastre social con que finalmente ha terminado la crisis. Pero igual podría decirse de la situación en Francia o Italia y, por supuesto, de España, donde nos sigue gobernando uno de los partidos más corruptos de toda Europa. Curiosamente, el Portugal gobernado por el Partido Socialista con el apoyo de las demás izquierdas, cuando todo el mundo afirma que esta crisis ha marcado el fracaso final de la socialdemocracia, es el único caso de resistencia mínimamente eficaz frente a la Troika y las políticas austericidas.

Es verdad que todo lo que ha ocurrido no ha sido negativo y que se han dado pasos adelante que suponen un empoderamiento importante de sectores sociales que hasta ahora estaban como anestesiados. En España, el 15M introdujo variables en la agenda política que ya tienen que asumir (lógicamente, con mayor o menor fidelidad y convencimiento) todas las fuerzas políticas. También se ha roto (aunque es cierto que no definitivamente) lo peor del viejo encuadre político de la transición, el pacto PP-PSOE con la muleta de los nacionalismos de derechas. El PSOE se ha situado finalmente en posiciones más proclives a plantear políticas transformadoras y en el Parlamento, en las comunidades autónomas y en los ayuntamientos hay un nuevo aire que hará inevitable que comience a regenerarse la atmósfera, en tantos aspectos corrupta, de años atrás.

Pero es evidente que nada de eso ha sido suficiente para frenar las políticas que viene aplicando el PP y para articular una mayoría política que refleje y defienda los intereses de la gente que ha sufrido los peores efectos de la crisis.

Sin duda, hay muchos factores que pueden explicar esto que me parece que hay que calificar, sin ningún paliativo, como un auténtico fracaso histórico. Yo traté de analizarlos ya en 2010, cuando --conociendo a las izquierdas de este país-- anticipaba lo que me parecía que posiblemente iba a ocurrir y que ha sido exactamente lo que ha terminado ocurriendo: que la izquierda que se suponía que era quien podría dirigir un proceso de transformación y puesta en marcha de alternativas resultaría incapaz de hacerlo.

Predije que esto podía suceder en mi libro La crisis de las hipotecas basura: ¿por qué se cayó todo y no se ha hundido nada? que puede leerse en pdf aquí, pero no voy a reproducir ahora todos los argumentos que analicé entonces. Simplemente, quiero hacer algunos comentarios a partir del último párrafo de ese libro y que decía lo siguiente:

“(…) quizá si la izquierda y los movimientos alternativos en general comenzaran a trabajar para poner en marcha prácticas políticas de este otro signo, fraternales, de emociones y afectos, de reunión, de deliberación y debate para fomentar el conocimiento, la indignación, la rebeldía y el sabotaje pacífico en lugar de dedicarse simplemente a gestionar o a radicalizar sobre el papel sus programas, la salida a la crisis que vivimos y a las que vendrán serían diferentes y conseguiríamos hundir para siempre en los vertederos de la historia las prácticas sociales que crean tanta frustración y dolor innecesarios”.

Lo ocurrido ha sido justamente lo contrario. La izquierda española no ha sabido impulsar otro tipo de hacer política y cuando lo ha intentado, como en el caso de Podemos, ha terminando siendo la peor copia de los peores defectos de los partidos tradicionales. Las izquierdas españolas han sido incapaces de entenderse entre ellas, volviendo a mostrar explícitamente a la sociedad que ser de izquierdas es ser enemigo de cualquiera que no sea exactamente igual a uno mismo y de quien no se sitúe obedientemente en el mismo bando que uno (o de una, porque las mujeres que se van incorporando al liderazgo político en las izquierdas terminan ejerciéndolo como si tuvieran tanta o más testosterona que los propios hombres). Las izquierdas no han sido ni inteligentes ni generosas para unirse y siguen sin darse cuenta de que esa unidad no es un capricho sino la precondición para mejorar la vida de la gente, pues solo con ella se puede disponer de la fuerza que requiere la transformación social en condiciones tan difíciles como las que vivimos en el mundo actual. Y, sobre todo, las izquierdas no han aprovechado la crisis para darse cuenta de que el cambio social y político que se necesita es de tal envergadura que requiere de un sujeto político y de un impulso ético tan poderosos que solo pueden venir de una mayoría social muy amplia y que necesariamente han de ir mucho más allá de las izquierdas.

La izquierda española no ha sabido impulsar otro tipo de hacer política y cuando lo ha intentado, como en el caso de Podemos, ha terminando siendo la peor copia de los peores defectos de los partidos tradicionales

El primer uso de la palabra crisis en la Grecia clásica fue para referirse al momento en el que quien decide puede conocer mejor la naturaleza y situación que presenta un problema. Y, en este sentido, la izquierda tampoco ha sido capaz de aprovechar la crisis para analizar conjuntamente la situación, para hacer pedagogía y para dotarse de análisis rigurosos sobre lo que pasa y sobre lo que se necesita.

La consecuencia de todo ello me parece evidente: la izquierda española no dispone de los ingredientes que son esenciales para poder presentarse a la sociedad como vector de transformación, como fuerza dirigente y capaz de canalizar, liderar y hacer efectivos y positivos los cambios sociales. Y sin ellos es una izquierda inútil, no creíble y tan incapaz e impotente como indeseable.

Es duro decirlo así, pero ¿adónde puede llegar y quién puede desear que gobierne una izquierda que no tiene clara, por ejemplo, la conformación básica del Estado en el que opera, que no sabe a ciencia cierta quiénes son sus aliados para conseguir los objetivos que en cada momento se propone, o que no trata ni cuida con afecto ni siquiera a los suyos? ¿Quién le arrendaría éxitos y quién puede confiar en que su gestión, con tales carencias, no terminaría en un caos o en el desastre, como en Grecia?

No exagero. Hace unos días leía lo siguiente en el periódico digital cuartopoder:

“Iglesias, que dijo que “si fuera catalán, no iría a votar”, firma un artículo junto a Domènech en el que consideran el 1-O como una movilización legítima.

Garzón y la dirección federal de IU no dan validez al 1-O, mientras que EUiA sí considera que hay que participar en el referéndum.

En Catalunya en Comú, la postura mayoritaria es la de Domènech, pero existen otras dos: una, que hay que implicarse más con el referéndum y, otra, que no hay que participar”.

¿Alguien puede creer de verdad que la sociedad puede confiar en una izquierda con semejante galimatías en una cuestión tan esencial como es un referéndum en el que se plantea la independencia de un territorio del Estado?

Algo parecido puede decirse de la discusión que se mantiene, tanto en el seno de Podemos como del PSOE, sobre las alianzas entre ambos. ¿Cómo se puede esperar que la sociedad confíe mayoritariamente para gobernar en un partido que no tiene ni siquiera claro con quién va a ir de la mano y con quién no; quién es su amigo o su socio y quién su adversario?

Y lo que quizá sea peor ¿quién va a confiar para que dirija sus destinos en una izquierda que a los suyos los trata a puntapiés y a base de insultos y descalificaciones? La fraternidad, la empatía, el respeto a la diversidad... son los prerrequisitos de la credibilidad y del afecto de los que nace el apoyo y la complicidad también en la vida política (salvo que prime el engaño). Una izquierda arisca, agresiva y pendenciera y, digámoslo claro, por tanto totalitaria, puede que resulte muy atractiva para sus militantes más convencidos pero solo podrá cosechar recelo y aversión en la sociedad en su conjunto.

En el libro que cité más arriba señalaba que para hacer frente a una crisis como la que entonces se vivía es necesario disponer de alternativas y programas puestos con rigor sobre el papel pero que eso no era suficiente. Decía entonces, y creo que los hechos me han dado la razón, que además y, sobre todo, era necesario hacer frente al “fracaso de interlocución entre las izquierdas y la gente, para lo cual hay que llevar a cabo, en primer lugar, un gran proyecto de convergencia muy sincero y fraternal, con gran lucidez y, sobre todo, sin un ápice de sectarismo sino anteponiendo a cualquier otra cosa los elementos transversales que permitan hacer mallas y construir redes para religar y coordinar lo local y lo disperso y para traducir a una única lengua los diferentes voces y discursos de la transformación social”.

Sin eso, para empezar, la izquierda es un canto de sirena, una opción inútil y a la postre frustrante, cuya acción política solo puede terminar (ahí está la historia) en fracaso o en la traición a sus ideales.

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Autor >

Juan Torres López

es economista. Es miembro del Consejo Científico de Attac España y catedrático de Economía aplicada en la Universidad de Sevilla.

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29 comentario(s)

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  1. jonas

    Lo que falla es la contestación al sistema económico neoliberal, el resto son fuegos de artificio. Donde se ve la "verdadera" izquierda es en cómo gestionar los impuestos y en cómo redistribuir la riqueza. En cómo producir y en para qué. Cuando se vea que el gran mal es la desigualdad (el 1% frente al 99%) y, como dice Zizek, se sepa qué hacer después de tomar el poder (no basta con rodear el Congreso, hay que definir el modelo económico), la izquierda se unirá o nos unirá a los que la sentimos como nuestra opción. Porque así, ante el desafío "soberanista", podremos ver que las mejoras sociales no dependen de tener un Estado u otro, no pasan por la independencia, pasan por aplicarlas con firmeza, y se verá que no necesitan referendum para ser libres, sino políticas fiscales redistributivas, políticas de inversión en infraestructuras y políticas de servicios públicos. El desafío es hablar de recobrar la soberanía monetaria, la soberanía energética, la agro-alimentaria, etc, y dejar de lado las privatizaciones y sus consecuencias, y apostar por banca pública, empresas públicas, gestión pública de servicios (como lo hacemos con la sanidad o la educación, pero ampliado a la vivienda, a la energía, comunicaciones, etc.) pero sin trampas ni compadreos, ni redes clientelares. Es simplemente un sentido de Estado y un proyecto de país marcadamente Socialista.

    Hace 4 años 4 meses

  2. Carlos

    La politca de fomento y los recortes donde se notan en el aeropuerto Madrid. En que en los pliegos iniciales que saca Aena estamos viendo como las empresas bajan un 17% y en otros casos un 30% el precio para poder dar servicio. Asi el estado esta creando paro porque las plantillas se reducen de forma considerable con lo cual quien sale perjudicado es el usuario. Es una vergüenza que por falta de mantenimiento salgan por television las imagenes de goteras en las salas etc.

    Hace 4 años 4 meses

  3. Bernardo

    Unas anotaciones: Los partidos y organizaciones de izquierdas se atacan entre ellas con mas dureza que frente a la derecha y el poder económico. Entre el todo o nada, en los avances políticos, económicos y sociales hay un gran trecho. Es casi imposible ponerlos de acuerdo en consensuar y unos niveles de avance posibles actualmente y otros mas ambiciosos a medio y largo plazo. Desgraciadamente, para los mas necesitados, no veo a corto plazo una posibilidad real de acuerdo, y tendremos gobierno de derechas para los restos.

    Hace 4 años 4 meses

  4. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  5. JM

    ¿En qué se apoya el autor para afirmar que el PSOE es un partido de izquierdas? ¿En sus siglas o en los esloganes de Pedro Sánchez?

    Hace 4 años 4 meses

  6. Jesús Díaz Formoso

    La magia de la CORRUPCIÓN JUDICIAL es la que lo hace posible - http://puntocritico.com/2016/12/22/la-justicia-emana-del-pueblo/

    Hace 4 años 4 meses

  7. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  8. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  9. Jabi

    Siempre os olvidáis de las castas intelectuales. Las cuales son largos grandes artífices de la estupidez de la inteligencia. Un síndrome incurable y además eterno, que justifica la inacción de la acción para proteger al débil sin el débil y sin llorar al débil aplaudiendo al fuerte haciendo más fuerte al jefe ( que a fin de cuentas es el que siempre manda). La estupidez de la inteligencia nos hace más daño a las casas más débiles que el partido franquista que nos gobierna. Así es, y tanto estúpido en la izquierda pone siempre la balanza a la derecha.

    Hace 4 años 4 meses

  10. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  11. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  12. Jorge

    100 % de acuerdo con el tercer comentario, el de PEDRO El error es considerar que el PSOE es la izquierda El PSOE es una cataplasma repartidora de prebendas para impedir el crecimiento y organización de la izquierda. Miren Andalucia y sus números. Calladitos y adormecidos al lado del pesebre PODEMOS, con su inexperiencia, juventud y muchos errores intenta sobrevivir a los ataque furibundos, con verdades y falsedades, de todos aquellos medrados al lado del poder, intelectuales incluidos Y luego los criticamos ¡Que pais!

    Hace 4 años 4 meses

  13. Angel

    Se puede decir más alto pero no más claro. Como integrante de un Círculo de Madrid he asistido a absurdos dimes y diretes de izquierdistas que más parecían chalados que personas con capacidad de raciocinio. Hay en efecto un exceso de sectarismo. Cada integrante de UP no sólo está en desacuerdo con los demás y monta cismas por ello, sino que están en desacuerdo hasta con partes de su propia anatomía.

    Hace 4 años 4 meses

  14. Valentin

    Izquierda Inútil: Es difícil no estar de acuerdo con el título del artículo de Juan Torres López. Si echamos la vista atrás tanto en Europa como en resto del planeta, la izquierda de fracaso en fracaso hemos ido haciendo historia - hasta cambiando el mundo - si bien no en la dirección que aspiramos. Si miramos bien, el camino también está jalonado de fracasos derechistas. Hay que admitir que estamos con la moral por los suelos, desde los años 80 del siglo XX hasta hoy, el Neoliberalismo nos está zurrando. Es difícil estar de acuerdo con el diagnostico de Juan Torres López. Que el problema de las izquierdas es su falta de unidad. Las izquierdas hemos conseguido estar unidas en muchas ocasiones (p.e. en Grecia con Tsipras o en España con Zapatero, a Zapatero le apoyamos más del 95% de las izquierdas en un determinado momento) pero siempre se han cerrado estas ocasiones en sonoros y profundos fracasos. Tal vez estemos repitiendo ab nausean el mecanismo de la Revolución Francesa (eso sí, sin guillotinas) las fracciones burguesas nos llaman a la unidad a las fracciones proletarias, para una vez alcanzado el poder gubernamental pactar con las fracciones aristocráticas y administrar lo que hay. Siempre nos presentan el mismo dilema o nos apoyáis o gobernaran ellos…Aguantamos un tiempo, para volver a caer una y otra vez en la trampa del “mal menor”. Conmigo ya que no cuenten, pero no estoy seguro que no consigan volver a “engañar” a mis hijos o a mis nietos. En resumen, la unión de las izquierdas con las izquierdas que no son, mejor ni intentarlo.

    Hace 4 años 4 meses

  15. Mentalmente

    El problema de la izquierda es la base en sí del izquierdismo, es un error de planteamiento. Lo que ahora es la izquierda tendría que hacer un giro de 90º hacia la transversalidad. Porque la transversalidad consiste en algo tan básico como que la gente tiene efectivamente el poder. Sin más preámbulos. Sin moralismos, sin razonamientos, sin libros y libros interminables. Entiendo que ESO, es muy pero que muy duro de aceptar para gente de izquierdas que está acostumbrada a pretender ser la voz guía de otros. A defender ideales con la palabra. Lo que se trata es de defender, pero sobretodo de hacer, el ideal de que la palabra sea la de la ciudadanía, en igualdad, a toda costa, pese a quien le pese, guste o no la palabra. Es la ciudadanía la que tiene que tomar el poder. Y eso es lo único, y nada más que se tiene que perseguir. Todo lo demás viene dado por sí solo de la forma en la que deba ser justa y apropiada cuando sea la ciudadanía la que tenga el poder, el protagonismo en igualdad, a traves de un proceso justo y claro para todos. Entonces ESO, se puede llevar dentro de un partido político al gobierno. Por eso el partido tiene que estar dividido en 3 poderes. 1. El poder de los fundadores, los fundadores tienen que dedicarse a la metapolítica, a todo lo relacionado con el método que da como resultado una lista y un programa representativo del conjunto de la ciudadanía. Por tanto su función principal es defender y la libertad, la democracia, y trabajar por el derecho positivo, la capacidad de federar las libertades políticas de los ciudadanos. La democracia y los métodos de los ciudadanos para ejercerla. Los fundadores se dedicaran a administrar el partido político, pero no podrán presentarse a ningún cargo, ni opinar sobre asuntos políticos que no tengan que ver con su trabajo, la metapolítica democrática, debe ser prácticamente una ciencia, desprovista de toda parcialidad ideológica. Tiene que haber un esfuerzo especial en asegurar la imparcialidad del método democrático. Prácticamente tiene que ser una consecuencia del derecho. La metapolítica en general debe tratar acerca de la estructura del poder, no de las ideas que se defienden dentro de esa estructura. 2º El poder de aquellos que han resultado elegidos como parte del método, la lista que serían los candidatos que tendrían que ejercer como representantes del ciudadanos con justicia. 3º El poder de los ciudadanos mismos, tiene que ser parte intrinseca basica del partido, igualando a todos los ciudadanos del estado, los ciudadanos deben tener poder de interaccionar con el partido, retroalimentar críticamente sobre los otros dos poderes sobre sus correspondientes areas de trabajo. Esto es aparte del hecho de que el metodo de los fundadores debe fundamentarse en extraer la información política de la ciudadanía. Los ciudadanos deben tener derecho a opinar si el metodo es correcto. Así como si los representantes elegidos por el metodo realmente les representan, confian en ellos o no, pudiendo darles nota. Pensad así la política, hacedme caso, ahorraremos mucho tiempo. Esa es la política del futuro, hay que empezar ahora.

    Hace 4 años 4 meses

  16. Barbas

    Mientras un sector de la izquierda se fundamente en un descontento social para llegar al poder e imponer unos cambios que la mayoría no demanda, la izquierda estará dividida entre autoritarios y progresistas. En cambio, la derecha hace tiempo que superó esa dicotomía. Cuando fue necesario, la derecha fue autoritaria y ganó la Guerra Civil y el franquismo. Con la caída del franquismo y con el desarrollo social de los años de Transición, la derecha dejó de ser autoritaria para conseguir ganar con la mayoría de la sociedad sin tener que recurrir al miedo o el descontento. La derecha es -digamos lo que digamos- más democrática en cuanto consigue dar respuestas a las inquietudes de muchos ciudadanos. En cambio, la izquierda sigue dividida entre aquellos a los que los ciudadanos son meros instrumentos para llegar al poder y los que se consideran ciudadanos sin más pretensión que luchar por sus intereses de clase.

    Hace 4 años 4 meses

  17. Mentalmente

    Al decir "izquierda" usted ya está dividiendo en exceso. Unir a la ciudadanía es una precondición para mejorar la vida de la gente. Democracia ciudadana.

    Hace 4 años 4 meses

  18. Joan Fornsubirà Marsol

    Olvida el señor Torres que En Comú Podem es una coalición ue hemos transformado en un nuevo partido en catalunya que une todas las izquierdas más allá del PSC ( exceptuando Podem que predigo que o va a hacer bien pronto). Nos llamamos desde hace uns meses Catalunya en Comú y ya siempre será así. O sea que cumplimos ampliamente lo que propone el autor. No obstante, esta unidad solo ha sido posible si se valora y se respeta las peculiaridades de cada actor, o sea que por ejemplo en el caso el refernedum independentista, unos piensan una cosa y otros creen otra cosa. Y se acepta y no pasa nada. Y la mayoría de la Coordinadora decide la postura oficial a la cual se pueden añadir todas la posturas persoalesque se quiera.Y supongo que en otros temas también va a pasar algo semenjante.Es decir, si se pretende la unión nunca podrá ser bajo unas premisas y contenidos políticos unívocos iguales para todo el mundo. Esto en la izquierda es imposible. Lo interesante es haberlo conseguido respetando a todo el mundo. Difícil pero posible.

    Hace 4 años 4 meses

  19. tomas

    En España solo hay dos partidos de Izquierdas, Podemos e IU, y fueron juntos a las ultimas elecciones, considerar al POSE de izquierdas es un insulto a la realidad y la historia de sus gobiernos. Mas que a los errores propios de Podemos e IU, que los ha habido, yo atribuyo el fracaso de la izquierda real en llegar al poder tras la Gran Depresion que PP y PSOE nos trajeron para contentar a su amo el Capital empobreciendonos a todos, a dos factores: -El inmenso poder mediatico de la derecha apoyada por el capital, que programaron una CAMPAÑA DEL MIEDO brutal que caló en todos los sectores de la sociedad, particularmente entre ciudadanos de 45 años hacia arriba, incluso pobres, obreros, pensionistas...Yo me di cuenta de esto cuando hasta mi madre una pobre mujer obrera, viuda, de 80 años, me dijo que le daba miedo Podemos porque eran comunistas y lo iban a arrasar todo...(¿quien le habia metido esto en la cabeza?, sin duda tanto medios de comunicacion como las habladurias y la zizaña sembrada por los peperos y socialistos de su generacion). -Y el segundo motivo la IGNORANCIA de gran parte de la poblacion, de nuevo mayores de 45 años, que aun estando en la pobreza prefirieron o se dejaron engañar por esa campaña del terror, incapaces de discernir la realidad de la mentira, asustados ante la posibilidad de perder la pension o la poca cosa que tuvieran. http://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/ganado-miedo_6_531306902.html

    Hace 4 años 4 meses

  20. Joan Fornsubirà Marsol

    olvida el señor Torres

    Hace 4 años 4 meses

  21. Inés

    O sea, que los españoles que han dado el gobierno al PP en las ultimas elecciones tienen razón. Que el PP sí sabe qué es España y cómo salir de la crisis, mientras los corruptos de su partido van uno a uno a juicio. Usted acaba de dar las mejores explicaciones de por qué no votar ni al PSOE ni mucho menos a Podemos.

    Hace 4 años 4 meses

  22. Mark

    Pedro, +1000

    Hace 4 años 4 meses

  23. Mark

    Y dale con el pollaviejismo de izquierdas. Qué bueno es el PSOE , ya cambió , que malos todos que no se ponen de acuerdo.

    Hace 4 años 4 meses

  24. Rafael

    Podemos está unido a IU y no le ha beneficiado. Podemos negocia ahora con PSOE porque pensaban que se iban a comer el mundo, pero el momento 'indignado' ha pasado y están perdiendo votos. Si no han negociado antes, es porque tanto el PP como el PSOE son la casta, que se criticaba. Ahora se han dado cuenta que tienen que negociar con los que critican, para poder hacer algo en política.

    Hace 4 años 4 meses

  25. Greg.

    Si PSOE y Podemos siguen sin entenderse y si estos últimos no se bajan del burro con su pretensiones de ser los inventores de la izquierda y sus únicos practicantes cuando todos sabemos que son comunistas de la escuela de Anguita sin más gloria ni triunfos- Entonces digo el PP, desgraciadamente, seguirá ganando elecciones.

    Hace 4 años 4 meses

  26. Miguel Ángel

    Suscribo totalmente el escrito de Pedro. El P$O€ es un quintacolumnista de la izquierda y mientras la izquierda real de este país no solucione este problema, no podrá haber unidad de las izquierdas.

    Hace 4 años 4 meses

  27. Pedro

    Cuando dejéis de mancillar la palabra izquierda incluyendo al PSOE en el grupo, se podrá avanzar. Cuando dejéis de callar por todas la tropelías del PSOE y las que permite al PP, se podrá avanzar. Cuando digáis abiertamente que el PSOE no es de izquierdas, se podrá avanzar. Cuando se dejen de escribir artículos basura como este que pone las culpas en uno y blanquea al que lo jodió todo, se podrá avanzar.

    Hace 4 años 4 meses

  28. Ray

    Pues nada Pablo, a seguir ofreciendo las brasas a quienes llevan años tostando el culo en el fuego. Creo que el análisis del Sr. Torres es muy interesante.

    Hace 4 años 4 meses

  29. Pablo

    Pues nada, seguimos votando al PP, que van todos a una.

    Hace 4 años 4 meses

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