1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Spanish terremoto

Un nuevo Régimen

Gerardo Tecé 30/08/2017

<p>Juan Carlos Monedero.</p>

Juan Carlos Monedero.

Luis Grañena

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Necesitamos tu ayuda para realizar las obras en la Redacción que nos permitan seguir creciendo. Puedes hacer una donación libre aquí

-----------------------------------------------------------------------------------------------------

Tres semanas después de que saltase la noticia, ninguno de los protagonistas, ni juntos ni por separado, habían sido vistos. ¿Estarán juntos? ¿Dónde? ¿Escondiéndose para qué y con intención de qué? ¿Cuándo decidirán salir a dar la cara y por fin explicar el caos creado? Algún día tendrán, tanto Doña Sofía como Juan Carlos Monedero, que contarnos por qué han puesto, por un capricho sentimental, patas arriba la Corona, el Estado de Derecho y la ecuación política, haciendo que los expertos en sociología o los directores de institutos de opinión vivan continuamente con la idea en la cabeza de saltar por la ventana. Pasados veinte días de crisis institucional, algunas encuestas castigaban ya duramente tanto a Podemos como al partido más relacionado con la monarquía según los encuestados, el PP. ¿Tú por qué te hundes, por parte del novio o de la novia?, era una broma recurrente que se repetía en agosto de 2017 en los despachos de los más prestigiosos sociólogos y analistas políticos. 

El caos creado tras conocerse el romance entre Doña Sofía y Juan Carlos Monedero derivó pasados los primeros días de confusión en un emerger con fuerza en las encuestas de inesperados invitados al olimpo político. Partidos limpios de responsabilidad en este incomodísimo asunto, como UPyD, el PACMA o VOX se unían a la tarta de reparto del electorado, lo cual complicaba aún más la situación de gobernabilidad de un país, ya ingobernable de por sí con las cuatro opciones mayoritarias sobre la mesa hasta ese momento. ¿No deberían regular leyes de seguridad nacional algunos asuntos del corazón que puedan poner, como ha sido en este caso, en estado de taquicardia la sana convivencia democrática y la ecuación de la estabilidad política? Eran las preguntas y reflexiones que, en privado, se sucedían por los pasillos de las redacciones y los partidos políticos. En público --y aunque en la calle los chascarrillos iban en aumento de forma exponencial-- la extrema moderación era la norma a respetar por todos los grandes actores políticos, mediáticos e institucionales del país. Como pasa siempre que hay un gran pacto tácito de este tipo, la víctima principal es la creatividad. Más que el uso, un abuso de frases precocinadas del tipo “máximo respeto al plano privado”, “hay que saber diferenciar lo uno de lo otro” o “confianza plena en la fortaleza democrática, pase lo que pase”, aburrían y congelaban, a la espera de novedades, el ambiente político de un final de agosto del 2017 que siempre será recordado por el Spanish Terremoto. 

La novedad llegó una mañana, con el mes acabando y del modo más inesperado. Un tuit desde la cuenta @la_tuerka anunciaba para esa misma noche a las 21h un mensaje en directo a los españoles de Juan Carlos Monedero. En redes sociales, los graciosos de siempre, ajenos a las grietas que se abrían en los pilares del Estado, bromeaban con comparaciones estúpidas e irresponsables entre lo que sucedería esa noche y los tradicionales discursos de Navidad de Su Majestad el Rey, el verdadero Juan Carlos, el emérito y siempre recordado, el Borbón. ¿Hará también este Juan Carlos giro de cámara como hacía el otro?, preguntaba uno de esos tuiteros estrella, con toda seguridad mucho más preocupado por engordar su ego a base de retuits que por el futuro en paz de nuestro país. 

Si en la Portugal de 1974 la canción Grândola, Vila Morena sonando en la radio fue el aviso para la unión de todos los portugueses en torno a la Revolución de los Claveles, en la España de hoy ese tuit desde la cuenta de La Tuerka, esa cosa tan pequeñita como un tuit flotando en un espacio infinito y digital de unos y ceros, parecía ser la señal definitiva para el gran enfrentamiento nacional. La prudencia política y periodística, norma durante estas semanas de crisis de Estado, se fue “al carajo”, como bien definió un ministro del Gobierno, muy cabreado ante los micrófonos de la COPE preguntado por la provocación por parte de Monedero y los suyos vía tuit. “Estos se creen que pueden hacer lo que les dé la gana”,  declaraba al mismo tiempo en televisión el periodista Alfonso Rojo, lógicamente sulfurado en una tertulia de TVE que se hacía eco de la nocturna convocatoria. “La convocatoria de esta noche a los españoles por parte de este tipejo llamado Monedero desde su propia televisión es típico de  dictaduras como las de Venezuela o Irak (los nervios y la tensión del momento hicieron que Alfonso Rojo confundiera Irak con Irán) pero esto es España y la Audiencia Nacional, el Constitucional y la Guardia Civil deberían prohibir la emisión de esa patraña propagandística, que es casi un golpe de Estado, con una Reina emérita en paradero desconocido, quién sabe si secuestrada por estos amigos del terrorismo”,  concluía el prestigioso tertuliano obteniendo gran aceptación su intervención y análisis de la situación por el joven presentador Sergio Martín, que se limpiaba las gafas mientras asentía y por el resto de compañeros de mesa de tertulia, uno de los cuales incluso llegó a aplaudir.

Con un ambiente tan caldeado y con la cuenta @La_Tuerka guardando un silencio sepulcral, lo que quedaba de mañana y de tarde fue un caos de reuniones a dos bandas, de declaraciones institucionales, de reuniones a tres bandas, de visitas secretas a Zarzuela por parte del presidente del Gobierno e incluso de reuniones a cuatro bandas entre los principales líderes del país. Uno de los más acertados de la jornada, según coincidieron casi todos los analistas independientes, fue Albert Rivera, que ante los periodistas y con un tremendo sentido de Estado, no dudó en pedir la unión de todos los demócratas “ante este desafío que ponía en jaque a la Corona, a España y quién sabe si a nuestro modelo de convivencia en Occidente”. Tras citar a Kennedy y a Adolfo Suárez, Rivera lanzó un mensaje final de confianza que, según los analistas quedará para la Historia por su sentido de Estado. Por su parte, mucho más tibios, los dos cabezas visibles de las principales sensibilidades de Podemos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, decidieron comparecer juntos ante la prensa para, leyendo un comunicado, mostrar una simulada unión entre ellos ante la crisis creada por su compañero y amigo Monedero. Tras responder en el turno de preguntas que “no sabemos nada de Juan Carlos desde hace semanas, lo llamamos pero o lo tiene apagado o no responde” y que no tenían más información que la ya conocida y anunciada por La Tuerka esa misma mañana, ambos desaparecieron juntos de la sala de prensa, anunciando que iban a reunirse para tratar el asunto con los representantes de Izquierda Unida, las mareas, en comú y resto de fuerzas amigas o asociadas a la formación morada. Pocos creyeron tras la rueda de prensa que Pablo Iglesias dijese la verdad. Pocos creyeron que no supiera nada de su amigo y compañero Juan Carlos Monedero y así lo denunció públicamente Cristiano Brown, líder de UPyD y, según reflejaban todas las encuestas, nuevo ídolo de jóvenes y azote de la antigua política, conocida hasta anteayer como la nueva política. En unas declaraciones a la Agencia EFE, Brown fue contundente: “Rajoy, Rivera, Sánchez, Iglesias: basta ya de mentirle a los españoles, queremos saber qué está pasando aquí”.  

En un bar a las afueras de Valladolid, un joven camarero se subía a una silla con un cable HDMI que conectase el ordenador con la gran pantalla anclada a la pared, normalmente apagada por orden del dueño del bar, partidario de la política de que a los bares se va a hablar, no a mirar la tele o el móvil. Tras unos minutos de pelea de cables, conexiones y sintonizaciones, al fin la pantalla, reservada habitualmente para los grandes partidos de fútbol, comenzó a emitir la señal vía Internet de La Tuerka. El ambiente en aquel bar, mezcla de indignación, chistes, incomodidad y curiosidad, era un microcosmos que reflejaba bien lo que estaba pasando en ese mismo momento en todo el país. Desde las 20:45h de aquel día que quedará para la Historia, un share analógico y digital del 70% hacía que cerca de 30 millones de espectadores se congregaran ante las pantallas de televisión, ordenadores, tablets y teléfonos móviles para ser testigos de las anunciadas y esperadas declaraciones de Juan Carlos Monedero. ¿Aparecerá solo o con la Reina emérita? ¿La Reina Sofía en La Tuerka? ¿Hasta dónde va a llegar el desconcierto y sinsentido de este país? ¿Si aparecen ambos, qué sucederá después? ¿Qué dirán? ¿Puede acabar esto en una República mañana mismo? Esperemos que no haya enfrentamientos. ¿Se desligará de su madre el actual monarca Felipe VI? ¿Si Monedero aparece solo, como parece lógico si uno lee y relee el tuit emitido por la mañana desde @La_Tuerka, aprovechará para hacer política de alguna manera retorcida e interesada, como por ejemplo recordando que la Reina es griega y por tanto el amor entre ellos nació de algún modo al ser ambos ciudadanos de países víctimas de las políticas represivas contra el sur de Europa? 

Cuando la señal dejó de emitir vídeos resumen de antiguas entrevistas o tertulias de Monedero o Pablo Iglesias, la pantalla pasó a mostrar durante unos minutos el logo del canal, un hexágono de color rojo simulando una tuerca. Unos 4 minutos que se hicieron eternos allí donde a cada uno le tocó vivir aquel momento histórico. En el búnker de Moncloa, en Ferraz, en Génova, en el Palacio de la Zarzuela, en las sedes de todos y cada uno de los principales partidos políticos, en las emisoras de radio o tele, en las redacciones de todos los diarios, en cada casa, bar, parada de autobús, en cada rincón del país se contenía la respiración observando el dichoso logo de La Tuerka. Un logo que, cuando desapareciese de un momento a otro, no cabía duda según los presentadores de los programas que en directo comentaban lo que estaba a punto de suceder, daría paso a la cara del hombre más buscado, reclamado y citado del momento: Juan Carlos Monedero. No sabemos si solo o acompañado por la Reina Doña Sofía, señalaba Matías Prats en directo con una cara de tensión evidente que recordó a aquel gran trabajo que realizó contándonos en directo el 11-S.

Vestido con un chaqué gris sobre una camisa morada, lo cual se interpretó por parte de los tertulianos como un guiño claro de apoyo a la quién sabe si inminente República, Juan Carlos Monedero, sentado en una austera silla blanca sobre un fondo oscuro, sonrió a cámara y comenzó su comparecencia: “Españoles, ciudadanos del mundo, amigos y amigas queridas todas: cuando el amor llega, no suele venir con un carnet político, ni con la cartilla de grupo sanguíneo en la boca…”. En el bar de Valladolid no se escuchaba ni el vuelo de una mosca. Los alrededor de quince o veinte parroquianos allí congregados miraban hacia el televisor mientras Juan Carlos Monedero (haciendo giros de cámara desde el primer momento), recitaba el extracto de un poema en el que Bécquer reflexionaba sobre la complejidad del amor. Tras más de 15 minutos de referencias a Machado, Kundera, Gramsci, Marx, Quevedo o el Conde de Montecristo, minutos que molestaron, no por su contenido sino por su falta de concreción, a los profesionales que, desde los medios analizaban y comentaban el discurso de Monedero, el fundador de Podemos estiró un brazo y con él su mano, que quedó unos segundos fuera del tiro de cámara, para volver a plano acompañados ahora de otro brazo y otra mano. Y otro cuerpo. Sí. Era Doña Sofía de Grecia, la elegancia de esa mujer no puede tener doble, como bien apuntó Matías Prats durante la retransmisión especial. Sentada sobre el regazo de Juan Carlos Monedero, en aquella modesta silla y ante todo el país, la reina emérita sonrió y saludó a la cámara con la mano que no agarraba Juan Carlos. “Seré breve”, retomó la palabra el líder podemita. “El amor no entiende de edad, ni de condición, ni de filiación, ni de banderas. Sofía y yo nos vamos lejos. No queremos perturbar sus vidas ni que ustedes perturben las nuestras. Yo sería capaz de hacerme de centro reformista y ella sería capaz de vestir rebajas del Alcampo con tal de que pasemos juntos el resto de nuestros días. Pero no es necesario. Nos vamos sin maletas mentales, ni políticas. Nos vamos con amor. Nos vamos lejos con nuestro amor y les pedimos respeto y comprensión. Y de paso les pedimos que se amen a ustedes mismos”. En este momento Sofía, siempre sonriente, asintió mirando a cámara. “Les pedimos que abran sus mentes y den por muerto el Régimen del 78 para dar paso al Régimen del amor. Háganlo por nosotros, háganlo por ustedes”. “Y por España”, susurró Sofía, aún sentada en el regazo, al oído de Monedero. “Y por España”, acabó Juan Carlos Monedero. A continuación, Love Me Tender comenzó a sonar y la pantalla se fue a negro. En el bar de Valladolid, como en el resto de rincones de España, nadie abrió la boca durante los siguientes cinco minutos. Cuando la primera persona lo hizo, fue para decir te quiero, sabiendo que con ello, el Régimen del 78 acababa de caer para siempre para dar paso al Régimen del amor.

Autor >

Gerardo Tecé

Soy Gerardo Tecé. Modelo y actriz. Escribo cosas en sitios desde que tengo uso de Internet. Ahora en CTXT, observando eso que llaman actualidad e intentando dibujarle un contexto.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

10 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. jangas

    Mire que empezar por el último capítulo :-/ Creí en serio que era fake news de calidad hasta que llegué al cap. 2 y 'acabó su impecable trabajo como traductor el crío británico' Allí se te fue la mano :-) Sofia on the rebound, though... eso si cuela

    Hace 3 años 8 meses

  2. guillotine

    Vale, todo muy bien, pero quedan muchas cosas por aclarar, vayamos... a lo importante, a la substancia. ¿Dónde se ven?, ¿a mitad de camino?, quizás¿en Bruselas o tal vez en la romántica París ó en la maravillosa Lisboa?. Otra pregunta, ¿se ha convertido ya la Tuerka en "mainstream" después de esta emisión?. Una pregunta más, sabemos que el Sr. Monedero ha contestado en twitter , pero ¿que dice la emérita?. Pregunta final, ¿tentrán continuidad estos relatos el verano que viene con el desarrollo de la historia de amor?... Nota final: Que le den al régimen y que viva el amor.

    Hace 3 años 8 meses

  3. txintxibirri

    Fantásticos relatos veraniegos !... Y brillante desarrollo final, una gozada !... Qué viva el AMOR, sea así ó de cuelquier otra manera, pero que de una puñetera vez muera el Régimen del 78 (también así ó de otra manera)... Gracias Tecé, un abrazo y muuuucho Amor !

    Hace 3 años 8 meses

  4. Carmen Lola

    Pues a mi me parece estupendo. ¿Por qué nadie se alteró cuando el ahora emérito llevó a Corinna, como su pareja, en viaje oficial a Saudi Arabia? La reina era doña Sofia y eso fué un chulear a todos los españoles. ¿Y que ella es de alcurnia y Monedero no? ¿Qé pasa con los Capuletos y Montescos del s. XXI, que todavia hay que enamorarse dentro de la clase adecuada? Por mi parte, un aplauso: quereos y disfrutadlo, que ya os toca!

    Hace 3 años 8 meses

  5. Nui

    se veia venir los devaneos de Monedero con la Emerita... peerooo, cuando el amorrr llegaa de esa maaneraa, uno no se de ni cuentaaa...... (Caballo viejo, culebron colombiano y musica de fondo podemita).. Graande Tecé... keep it up!!

    Hace 3 años 8 meses

  6. Ron

    jo, cómo caga el tal Brutal... ¿Serán cacas chinas?

    Hace 3 años 8 meses

  7. Lucía

    Buenísimo, te superas Gerardo jajajajaj

    Hace 3 años 8 meses

  8. Xogo Brutal

    me cago en el amor!!!

    Hace 3 años 8 meses

  9. Xogo Brutal

    me cago en el amor!!!

    Hace 3 años 8 meses

  10. Xogo Brutal

    me cago en el amor!!!

    Hace 3 años 8 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí