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Ser feminazi hoy

Bailemos juntas sobre el patriarcado y cada uno de sus hijos sanos

Es el momento de disfrutar de la lucha feminista, no de pedir perdón, educar o esperar a los hombres que nos ven como exageradas cortarollos

Anita Botwin 18/01/2018

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Hombres, no os odiamos. Así, como norma general, no os odiamos. Odiamos lo que habéis construido durante 100.000 años hasta la actualidad y que, por desgracia, nos hace la vida muy complicada a cada una de nosotras. También a vosotros, aunque no lo creáis. Cuando te dices feminista fuera de un entorno progre o de nuestra nube irreal de las redes sociales, la gente te pone cara de póker. “Ah, eres de esas”. Te acaban de descubrir, eres una impostora. Es entonces cuando una conversación que estaba siendo de lo más agradable, se convierte en un momento tenso. Ya no eres molona, ahora eres una de esas histéricas que están queriendo cambiar el orden natural de las cosas. De sus cosas. Eres una odia-hombres.

Me pregunto por qué a las mujeres feministas se nos ve como a una especie de tribunal inquisidor del que huyen despavoridos machistas asustados. Cuando te sientas en un bar con algunos hombres e intentas explicar qué es el feminismo, por qué eres feminista y por qué deberían serlo ellos también, se produce, probablemente, una de las formas más cercanas a la derrota y frustración que conozco. Y eso que llevo siendo del Atleti 33 años. Ellos se miran como si les estuvieras hablando en alienígena soltándoles el rollo, una vez más, cortando todo el rollo, como si sólo se pudiera conversar de política o de Tinder o de fútbol. Ellos se convierten en una especie de Sheldon Cooper mientras tú intentas abrazarlo y perseguirlo por toda la habitación.

Me he cansado de esperar a los hombres machistas en nuestra lucha. Sinceramente, creo que sería más fácil para mí escalar el Everest a la pata coja

Me he cansado de esperar a los hombres machistas en nuestra lucha. Sinceramente, creo que sería más fácil para mí escalar el Everest a la pata coja. Si con nuestros textos y acciones alguno abre los ojos, bienvenido sea, pero no seré yo quien vaya vendiendo la biblia feminista puerta por puerta con un portazo en las narices cada vez más fuerte. Creo que digitalmente la caída es menos dura. A una la pueden insultar por las redes, hacer el manspreading de turno, hasta amenazarte. Nada comparado con esos ojos fijados en la cara de una exagerada feminista cortarollos. Es precisamente cuando te preguntan por qué eres feminista o por qué lo eres si ya todo es igualdad y mundos de yupi cuando te estás encontrando con el machismo más cruento. Están restándote energía. Algo así como si el amo se acercara al esclavo y le dijera: “anda ya, exagerado, ya no te damos tantos latigazos como antes, no me seas llorica”.

Los hombres no tienen el derecho a esperar que las feministas los eduquemos. El cambio real sólo ocurrirá cuando los hombres acepten que la responsabilidad de la educación recae sobre ellos y no sobre nosotras. Así lo explica Cecilia Winterfox en No nacemos machos.

Es triste que a veces sientas que tienes que pedir perdón por ser feminista. Simplemente porque no es la ideología mayoritaria ni dominante. Simplemente porque eres del bando de las perdedoras –por muy de moda que esté–. Como aquel inmigrante que llega a nuestros países privilegiados y agacha la cabeza ante el miedo a ser repudiado o marginado. Que incluso tiene que cambiar su identidad y pasar desapercibido. Una vez me dijo un senegalés que se volvía a su país de origen. Ante mi sorpresa y mi pregunta de por qué lo hacía, me respondió que allí todos eran negros, nadie le paraba o le miraba por el hecho de serlo. Necesitaba sentirse uno más y no uno menos.

Algo así nos pasa a las feministas cuando salimos de nuestra “zona de confort”, cuando tenemos que encontrarnos con el mundo real y no están nuestras compañeras a nuestro lado las 24 horas. Es entonces cuando te topas con el acoso de frente, el arrime de cebolleta en el metro, o el miedo, simplemente el miedo a estar con un hombre en el ascensor de noche. ¿Y si es uno de los malos? Entiendo que los hombres, especialmente los heterosexuales, no puedan nunca sentir ni entender lo que sufrimos cada día. Igual que yo no puedo entender ni sentir al 100% lo que sufre un inmigrante en una patera. Puedo hacerme una idea, puedo empatizar, incluso luchar para que deje de suceder, pero nunca jamás podré ser esa persona ni sus sufrimientos.

Mujeres del mundo. Tenemos razón. No nos acobardemos, no pidamos perdón por ser lo que somos. Nuestras ideas y valores han de ser más fuertes que su odio y su cobardía. Bailemos juntas sobre la mesa de directivos del Ibex 35, que son quienes deciden nuestro futuro, nuestra brecha salarial, nuestra nula conciliación laboral. Bailemos juntas sobre el patriarcado y cada uno de sus hijos sanos. Llega el momento de disfrutar en esta lucha. Bastante tenemos con resistir en cada uno de nuestros días.

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Anita Botwin

Gracias a miles de años de machismo, sé hacer pucheros de Estrella Michelin. No me dan la Estrella porque los premios son cosa de hombres. Y yo soy mujer, de izquierdas y del Atleti. Abierta a nuevas minorías. Teclear como forma de vida.

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15 comentario(s)

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  1. Elia

    Donde digo "200 que empezamos a rebelarnos" quiero decir 200 años, evidentemente.

    Hace 4 años

  2. Elia

    Creo que las mujeres no estamos enfocando correctamente la lucha contra el patriarcado. No nos estamos situando y nos perdemos en espejismos que o no nos conducen a nada o el otro bando aprovecha para reafirmarse e intentar recuperar el terreno perdido. Porque esto es una guerra, claramente. Y es necesaria, pero deberíamos plantearnos seriamente el paso de lo belicoso a lo constructivo. Para empezar no me parece que el término "feminazi" sea ni femenino ni apropiado como seña de identidad feminista. El palabro sugiere más bien un quítate tú que me pongo yo y nos hace partícipes del juego bestia de los machos con la mente invadida de basura hedionda y miedo a perder el poder, como el comentarista infrahumano Macho (cuidado con la gonorrea y la sífilis, que cada vez son más resistentes a los antibióticos) Que lo adopte el feminismo como imagen propia no ayuda en nada a la causa de la liberación que defiende, de la mujer y de todos los oprimidos por el poder patriarcal, que algunas se olvidan de los niños (aludo a ellos como sexo, no como infancia), además de que es poco inteligente porque ese término infame se lo ha inventado un hombre con la intención equiparar el feminismo con la barbarie nazi para desacreditarlo. Dadas las connotaciones criminales de la palabreja me parece que si el feminismo lo normaliza como identitario está reivindicando para sí el derecho a ejercer una violencia -la machista- con la que se supone que pretende acabar, y con ello se está dando un tiro en el pie, directamente. El lenguaje es muy importante. Y aprovecho desde aquí para criticar también la estupidez, hoy de rango ministerial y por lo demás ridícula, de feminizar palabras por sistema. No es así, ni con miles de Barbijaputas como vamos a cambiar las cosas. Una vez leí un artículo de esta mujer y sentí vergüenza ajena. A mi desde luego no me representa. Yo quiero ver muerto y enterrado al patriarcado, como la mayoría de las mujeres. Porque las hay que opinan que la esclavitud compensa; someterse da seguridad a la vez que permite dominar al amo desde la servidumbre a sus caprichos. El fin del patriarcado supondría el fin de las guerras porque las mujeres no matamos por poseer territorios: gestamos, damos a luz la vida humana y por eso mismo la valoramos más que los hombres. Hay mujeres asesinas, sí, pero su número es y ha sido siempre infinitamente inferior al de los hombres que matan en nombre de cualquier cosa. Las familias que detentan el poder local y mundial obtenido a base del expolio y la trampa a millones de pobres durante siglos, carecerían de herederos que perpetuasen su poder. Se acabarían los notarios, los registradores de la propiedad, los bancos, la propiedad privada y sus administradores legales, que han estado siempre al servicio del poder patriarcal. Es muchísimo lo que podemos ganar, todas y todos, pero hay mucho miedo, mucho egoísmo, mucha ignorancia y mucha cobardía, mucho charlatán con y sin título y mucha confusión. Por eso creo que si queremos cambiar el modelo social necesitamos reflexionar con inteligencia, estudiar y repasar la Historia, hacernos ciertas preguntas e intentar respondernos con honestidad. ¿Por qué las mujeres, hace 50.000 años, nos sometimos a nosotras y a nuestros hijos hijos a los caprichos, veleidades, necesidades y violencias de los hombres? ¿Cómo vivía la humanidad antes de la instauración del patriarcado, cómo empezó esto? ¿Por qué sigue vivo después de cincuenta siglos? ¿Por qué sólo hace 200 que empezamos a rebelarnos? ¿No será que el miedo nos condujo a vender nuestra dignidad al patriarcado a cambio de su permiso para sobrevivir y que nuestro propio afán de someter a otros nos alió con el mismo poder que nos sometió? Es muy fácil dominar a alguien poniéndose al servicio de sus necesidades. En eso consiste el servilismo. Tampoco está de más señalar que las personas somos capaces de dejarnos matar por miedo a que nos maten, que es el colmo del absurdo: millones de personas fueron conducidas como corderos a las cámaras nazis de gas. Si daban por hecho que iban a morir de todas formas, ¿quién puede asegurar que no habría sido eficaz unirse en una rebelión todos a una y arremeter con todas sus fuerzas contra sus verdugos? Estoy segura de que estos habrían perdido los papeles, porque es el miedo al tirano lo que le alimenta y le mantiene en el delirio de su tiranía. Negarse a someterse, tan importante como renunciar a someter a otros, libera y a la vez tiene un coste personal y social, pero hay que asumirlo porque es la obligación de cualquier ser humano. Y se puede hacer desde dentro del sistema, aunque la moneda tenga su reverso. Las mujeres podemos acabar con la tiranía masculina, pero sólo identificando correctamente nuestros propios funcionamientos y modificándolos, descubriendo como y porqué nos relacionamos como nos relacionamos, porque esos funcionamientos son los que han permitido a los hombres construir y mantener un modelo social al servicio de sus caprichos. ¿Cuántas mujeres que creen necesitar la aprobación de su pareja confunden los celos con el amor y para evitar su rechazo acceden a toda clase de abusos? Pues ahí estamos. Empecemos por nosotras mismas, desde lo cotidiano y desde el ámbito más local.

    Hace 4 años

  3. Ana María

    Esperé entrar y ver algo de feminismo auténtico, pero al leer tus palabras tan demágogas e hipócritas, me ha dado auténtica vergüenza el hecho de que tengas el valor de considerarte feminista. Para empezar, tienes el valor de decir que todo lo malo de la sociedad es culpa del hombre, degradando así a la mujer a mero florero en la historia. Si en verdad supieses algo de historia, sabrías que ha habido muchas sociedades donde la mujer ha ocupado altos cargos dentro de ellas y ha influido en su desarrollo. Sabrías también que ha habido mujeres tan grandes como los más grandes hombres y mujeres tan malvadas como el más malvado de los hombres. Mujeres asesinas, mujeres sabias, mujeres guerreras, mujeres fascistas, etc. La mujer no es ni mejor ni peor que el hombre, es su igual en todos los aspectos. Cosa que en tu banal y demagógico discurso niegas radicalmente en favor de una ridícula ideología que dice que la mujer es un ser perfecto que parece que ni caga, mientras que demonizas al hombre por el mero hecho de ser hombre. Algo ridículo para cualquiera con dos dedos de frente que sepa como funciona el mundo. Que ha habido machismo y que lo hay, no lo niega nadie. Pero de ahí a echarle la culpa de incluso la dirección en que sopla el viento, ya roza lo ridículo. Si en verdad te preguntas porque a día de hoy muchos hombres, y mujeres también, te miran como si pertenecieses a un tribunal inquisidor, repasa tu discurso lleno de odio y acusaciones falsas y podrás ver el porqué a tu pregunta. Si actúas como la Santa Inquisición, te tratarán como a la Santa Inquisición. Si vas por ahí victimizándote a la par que acusas de todos tus males a aquellos cuyo único "pecado" es nacer con un sexo diferente al tuyo, no te puedes extrañar si luego te devuelven el desprecio que tú misma les otorgas con tus prejuicios.

    Hace 4 años 5 meses

  4. Ana María

    Esperé entrar y ver algo de feminismo auténtico, pero al leer tus palabras tan demágogas e hipócritas, me ha dado auténtica vergüenza el hecho de que tengas el valor de considerarte feminista. Para empezar, tienes el valor de decir que todo lo malo de la sociedad es culpa del hombre, degradando así a la mujer a mero florero en la historia. Si en verdad supieses algo de historia, sabrías que ha habido muchas sociedades donde la mujer ha ocupado altos cargos dentro de ellas y ha influido en su desarrollo. Sabrías también que ha habido mujeres tan grandes como los más grandes hombres y mujeres tan malvadas como el más malvado de los hombres. Mujeres asesinas, mujeres sabias, mujeres guerreras, mujeres fascistas, etc. La mujer no es ni mejor ni peor que el hombre, es su igual en todos los aspectos. Cosa que en tu banal y demagógico discurso niegas radicalmente en favor de una ridícula ideología que dice que la mujer es un ser perfecto que parece que ni caga, mientras que demonizas al hombre por el mero hecho de ser hombre. Algo ridículo para cualquiera con dos dedos de frente que sepa como funciona el mundo. Que ha habido machismo y que lo hay, no lo niega nadie. Pero de ahí a echarle la culpa de incluso la dirección en que sopla el viento, ya roza lo ridículo. Si en verdad te preguntas porque a día de hoy muchos hombres, y mujeres también, te miran como si pertenecieses a un tribunal inquisidor, repasa tu discurso lleno de odio y acusaciones falsas y podrás ver el porqué a tu pregunta. Si actúas como la Santa Inquisición, te tratarán como a la Santa Inquisición. Si vas por ahí victimizándote a la par que acusas de todos tus males a aquellos cuyo único "pecado" es nacer con un sexo diferente al tuyo, no te puedes extrañar si luego te devuelven el desprecio que tú misma les otorgas con tus prejuicios.

    Hace 4 años 5 meses

  5. Macho

    Anita... ¡mmhhh! Tu nombre me remite a "ano pequeño". Prueba el empuje de mi polla en cualquiera de tus orificios corporales y verás cómo después reniegas de tu feminismo asumiéndote como la perra golosa que realmente eres, pero que ningún hombre ha sabido despertar. Viendo tu foto sospecho que la calidad de tu culo y de tus tetas es superior a la de tu cerebro, como suele pasar con muchas feministas. Personalmente, frente a una reunión feminista, yo veo un exquisito bufet de culos y tetas.

    Hace 4 años 8 meses

  6. Patriarcator.

    ¿Pero tendrás jeta?, el feminazismo éste rancio es omnipresente en los massmierda, no hay puto dia que no nos lo pasen por la puta pantalla. Entre observatorios, juzgados especiales y asociaciones de género y de génera se parasitan miles de millones de € al año a costa del sufrimiento ajeno incluso cuando es inventado (casi la mitad de las denunciuas son falsas, y eso de que son menos del 0,,,20 por ciento es una grandísima mentira.). La brecha salarial es un mito feminista para vivir a costa de subvenciones y de mentiras, el heteropatriarcado sólo existe en las mentes que han sido colonizadas por la ideología de género. Es una puta plaga, en Hollywood, en los Goya, en todos los massmierda, en las películas, en los anuncios...etc, el bombardeo es constante y masivo. Yo no dejo de leer nuevas teorías ¨feministas¨ para conocer mejor al enemigo, ya conozco su discurso y neoleguna mejor que muchísimas feminazis que siempre repiten los típicos ¨tú eres un machirulo heteropatriarcal que teme perder sus privilegios¨. Yo abogo por que los hombres y mujeres decentes, con valores y que queremos amarnos, nos rebelemos contra ésto antes de que sea demasiado tarde, hay que sacar el feminazismo de las instituciones, la política, las legislaciones y la educación ¡ya es suficiente!. Por más que digáis que no odiais a los hombres seguís mientos como bellacos (las feminazis y los huelebragas que son más papistas que el papa para demostrar lo ¨aliados¨ que son. Aun soy joven, tengo 29, y estoy que el feminismo éste de tercera ola es de los peores cánceres que sufre la civilización occidental, al final todo forma parte de un plan de las corrientes dominantes y las élites poderosas para destruir los núcleos familiares y de unión para que así seamos seres más miserables y fáciles de manipular. Es un negocio, y sois títeres, maldita plaga de zombies. Qué hartazgo... joder que putas ganas de extirpar YAAAAA éste cáncer. A las mujeres asesinadas las cuentan una por una siempre y a los hombres maltratados y asesinados JAMAS los cuentan (y son cerca de un tercio que las mujeres asesinadas, y maltratados yo diría que hay el mismo número, lo que pasa es que ésto está SILENCIADO). Hay que rebelarse contra ésto antes de que nos lleven primero a la extinción cultural y luego a la extinción como especie. Resistencia contra las corrientes dominantes y los poderes de las élites globalistas. Qué asco de hipocresía, de cinismo, de mentiras, de falsedades y de criminalización del hombre por el hecho de serlo. STOP FEMINAZIS BEFORE IT´S TOO LATE.

    Hace 4 años 9 meses

  7. Decepcionado

    Bueno, pues CTXT ya tiene a su propia "barbijaputa". Mucho panfleto identitario y poca sustancia. Y no es el primero. Pensé que CTXT sería un proyecto serio de izquierdas. Pero no, se mueve al ritmo de las modas "progres" dictadas desde EEUU. Por lo pronto ya me desafilié del Facebook. Una lástima.

    Hace 4 años 10 meses

  8. Pedro Gómez

    Isabel, me surgen varias dudas: ¿cuáles son esos comentarios tan cerrados y machistas? ¿Por qué son cerrados y machistas? ¿Tu tesis es que discrepar de algo confirma que ese algo tenía razón? ¿Te das cuenta de que no argumentas nada? ¿Te das cuenta también de que "no tenéis ni idea, tíos" es un acto más de generalización, desprecio y conforntación gratuitos?

    Hace 4 años 10 meses

  9. isabel

    Todos los comentarios tan abiertos y feministas dan la razón a la autora. No tenéis ni idea, tíos. Y, encima, alguno, tan vulgar.

    Hace 4 años 10 meses

  10. Soviet

    Flaco favor hacen tipas como ésta al feminismo. Si bien cada día es más promocionado por los medios de comunicación (tanto alternativos como este como los más reaccionarios como son Antena 3 o La Sexta), cada vez hay mayor reacción a las "excentricidades" (por utilizar un término suave) de ciertxs feministas que parece que juegan a ver quién suelta la mayor extravagancia y quién odia más a los hombres. El día que dediqueis un poco de atención a las mujeres que cada día reproducis el machismo, igual ganais un poco de credibilidad.

    Hace 4 años 10 meses

  11. Pedro Gómez

    Pues para no odiarnos, así como norma general, el texto está lleno de generalizaciones: "lo que habéis construido", "conversar de política o de Tinder o de fútbol", "Los hombres no tienen el derecho a esperar que las feministas los eduquemos", "cuando los hombres acepten que la responsabilidad de la educación recae sobre ellos", "el bando de las perdedoras", "los hombres no pueden nunca sentir ni entender lo que sufrimos cada día", "nuestras ideas y valores han de ser más fuertes que su odio y su cobardía", "bailemos juntas sobre el patriarcado y cada uno de sus hijos sanos"... Sobre todo lo de "su odio y su cobardía", así como norma general, me encanta.

    Hace 4 años 10 meses

  12. Pedro Gómez

    Hablas de "ideologías", de que el feminismo no es "la ideología mayoritaria ni dominante", así que esta debe de ser el machismo. Pero te equivocas: quien te asalta en un ascensor de noche o quien se te frota en el Metro no tiene ideología, es un cerdo, un depredador y un delincuente. Ciertos delincuentes no tienen ideología, y yo también siento el miedo de ir solo por la noche por ciertos sitios, y los evito, y sé que jamás dejará de ocurrir, sé que siempre existirá el riesgo de que me asalten para robarme y me den una paliza. Pero no le echo la culpa a la "ideología" del asaltante, porque no es esa su motivación. ¿En qué consiste esta, en robarme porque desprecia a los varones, a los blancos, a los de pelo corto, a los castaños, a los que llevan gafas, a los que se dejan barba, a los flacos? ¿No veis que su motivo ha sido que quería robarme? El motivo del violador es que quiere violar, y cuando es hetero viola a mujeres, y cuando es homo viola a hombres, y cuando es un pedófilo viola a niños, pero a estos dos últimos no les llamamos ni misándricos ni pedofóbicos, es curioso.

    Hace 4 años 10 meses

  13. Daniel

    Quienes deciden tu futuro son Ángela Merkel y Christine Lagarde.

    Hace 4 años 10 meses

  14. Uno más

    "Me pregunto por qué a las mujeres feministas se nos ve como a una especie de tribunal inquisidor". Haces bien en preguntártelo. Y sigue, que algún día lo descubrirás.

    Hace 4 años 10 meses

  15. Sociólogo

    Este articulo, aparte de no decir mucho, rezuma hembrismo en la manera de expresarse. En fin, de algo hay que escribir para rellenar la falta de contenido, todo sea por vender.

    Hace 4 años 10 meses

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