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Tribuna

Lo que mi hijo trans me ha enseñado

Las esencias retornan, o nunca se fueron de verdad. Las ‘feministas radicales’ han venido a salvarnos, también de lo que las personas trans representan y nos hacen cuestionarnos

Carolina León 16/10/2018

<p>'La magia de los peces'. (1925)</p>

'La magia de los peces'. (1925)

PAUL KLEE

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“He / she has opinions”, “tiene opiniones”, es una sentencia que saca mi hijo a veces, con un tonito particular, para decribir a alguien que a su alrededor está proyectando sus prejuicios sobre él u otras personas como él. Sé lo que es que el mundo “tenga opiniones” alrededor, le pido paciencia, intento evitarle sufrimiento.

Las mujeres estamos acostumbradas a que mucha gente en nuestro entorno “tenga opiniones”. Mira cómo iba vestida, se comportó así o asá, tonteó, flirteó, enseñó, qué clase de mujer haría eso o lo otro…  Las mujeres convivimos cotidianamente con el juicio ajeno no solicitado, con la vigilancia social de una esencia “femenina” que parece ser tremendamente frágil a la luz de las variadas “opiniones”, que a veces son hasta contradictorias (tú te lo buscaste por querer hijos; ella se lo buscó por no haber tenido hijos; ¿no denunció?; ¿por qué denunció?). Estoy haciendo parodia triste, y exagerando algo del día a día.

La pulsión de la “opinión” no parece haber ido a menos ahora que todas somos feministas. Nos expurgamos unas a otras sin piedad, como quien se busca los piojos, sopesando hábitos de consumo, costumbres cotidianas, modos de vida, de vestido o de lenguaje, en una persecución de algo que bien podría ser llamada una “esencia” feminista. En estos tiempos de bendita eclosión del movimiento, a veces nos encontramos midiéndonos el largo de la falda, la cantidad de maquillaje, las amistades o novios, las prácticas sexuales, el depilado o su ausencia, si tenemos hijos o cuántos, si no los tenemos y por qué, si condenamos la prostitución y el porno, y algo súper importante, cuántas veces escribes al día la palabra “abolición”. Entre mis hijxs y yo tenemos esta broma hace tiempo: “toma, un pin feminista”.

¿Estoy siendo postmilenial? Estoy siendo un poco postmilenial. Desde luego, esto se da entre gente muy joven y que funciona bajo una idea de feminismo “individualista”, que enjuicia los posicionamientos personales añadidos a la apariencia, a nuestra performance en redes; pero no sólo. Llevo años con este tipo de dinámicas (de evaluar nuestro “compromiso con el feminismo”) con mi hija mayor y con mi hijo, tratando de que el mensaje “no, no te hace feminista más maquillaje o menos, te hace feminista no reproducir las mismas violencias que el sistema reserva a las mujeres y luchar contra ellas” sea el que cale.

Toda identidad no es más que una actuación para la platea, una especie de congruencia entre quien dices ser y cómo te muestras al mundo. Pero es una congruencia que se nos exige desde el afuera. Quedémonos un rato con eso: la obligatoriedad (fabricada) de ofrecer al mundo lo que dices ser. El mundo no está preparado para las incongruencias y quiere que se lo pongamos facilito.

Estoy hablando desde ser la madre (feminista) de un hijo trans.

Hablo de esta tendencia al juicio y la categorización “esencialista” por lo que me afecta, no ya a mí, sino a lo que creía que estábamos transformando en la lucha. Hablo de la deriva esencialista que insiste en el sujeto “mujer”, centro del feminismo, que parece entenderlo como una forma cerrada, asociado irremediablemente a un cuerpo determinado, a una anatomía. Como si la categoría “mujer” no estuviese construida socialmente y rellena de estereotipos que se han hecho antes de nosotras, previos a toda lucha.

Lo peor de esta deriva es la que identifica el cuerpo con el “ser”. Y, en la peor de sus encarnaciones, biología con identidad. Como si la “esencia” de una mujer (y toda la opresión que alienta y mantiene el sistema) estuviese reducida a portar cromosomas XX. Como si no existiese toda una cultura que ha construido esa opresión y que afecta de forma muy distinta a muchos tipos de mujeres e incluso a quien no tiene un cuerpo biológicamente de mujer.

Lo peor del “has opinions” de mi hijo lo encontraba en aquellas personas que pretendían encerrarnos, a él y a todas, dentro del molde del cuerpo binario. En los exabruptos que nacen de este sector del “has opinions”, yo escuchaba algo así:

“Como has nacido con branquias de pez, nunca podrás vivir en tierra firme. Como tu anatomía muestra mamas, lo que te corresponde es la sumisión y la obedicencia, una esencia de mujer. Ya vamos a luchar para abolir el patriarcado, pero mientras tanto estás oprimida porque lo manda la biología. Te liberaremos más adelante, pero has nacido con branquias de pez. Queremos luchar contra este sistema, pero nos limitamos a lo que dice tu anatomía para tratarte, para consensuarte. Como has nacido con branquias de pez…”.

Como tienes lo que tienes, no nos inquietes. Nosotros have opinions. El niño es niño por su pene, la niña es niña por su vulva, no nos agobiéis, no nos pidáis cosas. El pez es pez por sus branquias y nunca se le ocurriría ser un mamífero o un pájaro; esto es así. En esto están de acuerdo la Iglesia y cierto sector del feminismo.

Y yo no escucho más que paternalismo (con suerte) y odio (todo el tiempo) en esas opinions. Si el feminismo tenía un proyecto, es que la sociedad, el mundo, deje de decidir por nosotras por nuestra fisionomía o por nuestro aspecto. Que las mujeres (sin mirar debajo de la falda) no sean encasilladas en unos destinos prefijados, en el final de una cadena de valor que otorga créditos y privilegios a unos y se los resta a otras; creo que se puede decir que el proyecto era que ser mujer no fuese ser sujeto de opresión. Pero no desde arriba, no desde una categorización reduccionista y cargada de discriminación. Como tienes branquias de pez, vamos a decidir por ti.

Así que ser “mujer” no se deviene, sino que se nace. Como si “ser mujer” no estuviese dictado desde fuera por un conjunto de apariencias tan débiles como tener el pelo largo en la cabeza.

Estos son asuntos demasiado graves para los que opinar en cuatro líneas, pero me afectan directamente cuando se dice que alguien nacido con fisonomía de hembra que se llama hombre trans está “engañando” o “estorbando” o “jugando con” la idea de género y retrasando la revolución de las hermanas. Me afecta mucho aunque mi hijo, afortunadamente, no lee a todas estas “feministas” que tienen tantas ridículas opinions.

Las esencias retornan, o nunca se fueron de verdad. Las “feministas radicales” han venido a salvarnos, también de lo que las personas trans representan y nos hacen cuestionarnos. Me cuesta el hígado, pero no más de lo que me cuesta convivir con facherío. Todo lo que estoy aprendiendo a través de mi hijo es tan revolucionario, tan liberador, tan desprejuiciado y tan real, que las más de las veces conseguimos reírnos. Porque sus branquias no lo hacen pez, porque mi feminismo no puede ser el vuestro, porque para poder seguir llamándome feminista lucho por erradicar toda discriminación, también la que afecta a personas como él.

Mientras abolimos el género (ya nos contaréis qué es eso), mi hijo y tantas personas más me están enseñando tantas cosas en presente continuo, que nos da risa cuando le negáis su existencia. Él tiene branquias y se va a la superficie, cada vez más alto. Porque los peces son peces o jilgueros o pavos reales si así lo desean. Y no aceptaré que nadie le diga qué puede o no puede hacer. Quitadme los pines.

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Carolina León es escritora y librera, autora de Trincheras permanentes (Pepitas de Calabaza). 

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7 comentario(s)

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  1. Mar

    Ojalá más madres de trans pensaran así

    Hace 2 años 4 meses

  2. igualdad contra la locura

    El gran problema de la teoria de genero es que, a pesar de su tabarra, no es capaz de escapar de la concepción del género. En el occidente, clase media del XXI (o sea, donde ha aparecido esta "teoria"), la sumisión de la mujer es latente pero desde luego, no omnipresente. Y en particular, si en la familia se aprende que uno es uno (no es relevante si es una mujer o un hombre para nada), se supera la necesidad del "me siento mujer/hombre", pues pasa a no significar nada (Que es una mujer hoy en dia? simplemente, el tener genitales femeninos, nada más,ni orientación sexual, ni laboral, ni de ningún tipo tienen ninguna limitación). Y lo más triste de todo, es que "has opinions" es algo terrible. La teoria gender parece creada, exactamente, para matar cualquier tipo de opiniones. Ojala que una nueva ola de igualdad nos salve de esta marea que lo unico que está provocando son reacciones como la del odio a los colectivos homosexuales en europa del este y el alzamiento de la alt right.

    Hace 2 años 6 meses

  3. Vook

    La enésima columna de Carolina León, todo intensidad y egocentrismo. Lleva años siendo igual de aburrida y vacía, y eso que parece que todo le pasa a ella. ¿De qué te queda ser protagonista, ya? Un desahucio igual viste mucho, y de paso puedes soltar la perorata de siempre de la precariedad en el periodismo, como si en el resto de los sectores no existiera. Gente que no aporta nada pero que tiene su huequecito en medios porque mola. En fin, Ctxt, solo os falta Anita Botwin. Oh, wait.

    Hace 2 años 6 meses

  4. fried carol

    Mi nombre es Fried Carol, y estoy en Colombia. ¡Mi vida está de vuelta! Después de un año de matrimonio, mi esposo me dejó tres hijos, sentí que mi vida había terminado, casi me suicidé, estuve emocionalmente deprimida por mucho tiempo. Gracias a un lanzador de hechizos llamado Dr. Oziza, a quien conocí en línea. En un día fiel, mientras navegaba por Internet, encontré muchos testimonios sobre esta bruja en particular. Algunas personas dijeron que trajeron a su ex novio, otras confesando que restauraron el útero, curaron el cáncer y otras enfermedades, otras declararon que podían deletrear el divorcio, y así sucesivamente. También me di cuenta de un testimonio especial, una mujer llamada Ahiga, que testificó cómo había traído a su ex novio en menos de dos días, y al final de su testimonio, dejó el correo electrónico dirigido al Dr. Oziza después de lo que hizo. Esta lectura, decidí intentarlo. Me puse en contacto con él por correo electrónico y le expliqué el problema. En apenas 24 horas, mi marido volvió a mí. Hemos resuelto nuestros problemas y estamos más felices que antes. El Dr. Oziza es un hombre realmente talentoso y no lo detendré, publicándolo porque es un hombre maravilloso ... Si tiene un problema y está buscando un verdadero y auténtico lanzador de conjuros para resolver todos sus problemas. Pruebe al Dr. Oziza en cualquier momento, él podría ser la respuesta a sus problemas. Aquí está su contacto: wiseozizaspiritualhome@gmail.com. Llama o ayuda +2348111448971

    Hace 2 años 6 meses

  5. Oh mira, otra persona cis hablando de las personas trans

    Y digo yo, ¿qué tal si en vez de dar columnas invitadas continuamente a personas cis para que hablen de lo mucho que las personas trans les inspiramos y lo muchíiiisimo que han aprendido gracias a nosotras se las dáis a personas trans para que hablemos directamente de nuestras propias experiencias y opiniones, sin intermediarios? Porque aparte de todo, este artículo es una porquería egocéntrica e inconsistente, y cuando he acabado de leerlo me he quedado igual, y eso que como digo, yo misma soy trans. ¿Qué se supone que tenemos que sacar de él? ¿Que la autora piensa que los roles y estereotipos de género no deberían abolirse? ¿Que su hijo dice palabros en inglés? Qué despropósito de "artículo" y que montón de palabras más vacuo, en serio. Si estos son nuestros "aliados", por favor, dejadnos en paz.

    Hace 2 años 6 meses

  6. Irene

    Pues si, es el cuerpo lo que define las categorías de mujeres, hombres o intersexuales. Lo demás son diferencias individuales, que nuestra sociedad sigue patologizando. Para mi el origen de la transexualidad esta en esto. El cuerpo es una realidad y no un estereotipo, y quién sabe por qué las personas trans se ensañan mas con las mujeres que con los hombres, como si el "binarismo" fuera una invención nuestra. Yo veo detrás de eso la envidia de siempre hacia las mujeres, que son las únicas capaces de reproducir la vida y el origen de la humanidad. Ya el cromosoma Y es una variación del cromosoma X. Como deberán de sentirse las personas que son otra "variación sobre el tema"?

    Hace 2 años 6 meses

  7. Caramel

    No ataco al trans, solo digo esto por si a alguien le interesa : los disruptores endocrinos que estan en los envases de plástico y en la comida a través de pesticidas, en la cosmética tbn modifican el funcionamiento d glándulas y hormonas : cancer, obesidad, orientación sexual etc

    Hace 2 años 6 meses

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