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1.000 euros para los hombres, un bikini para las mujeres

El Congreso tramita una modificación en la ley para acabar con la desigualdad en los premios de los eventos deportivos promovidos por administraciones públicas

Ricardo Uribarri 19/12/2018

<p>Las hermanas Daida e Iballa Ruano, que suman 28 títulos como campeonas <br /> del mundo de windsurf, no tienen las medallas de Oro al Mérito deportivo. </p>

Las hermanas Daida e Iballa Ruano, que suman 28 títulos como campeonas
del mundo de windsurf, no tienen las medallas de Oro al Mérito deportivo. 

Daniell Bohnhof/ HOCH ZWEI

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Torneo de pádel en Arévalo: 500 euros para el ganador y 300 para la ganadora; San Silvestre de Lerín: 800 euros para el hombre y 400 para la mujer; Bandera de Traineras en La Coruña: 2.500 euros para ellos y 1.000 para ellas; campeonato de surf: 1.000 euros para los hombres y un bikini para las mujeres… Estos hechos no son de hace décadas. Ocurren o han ocurrido recientemente en España. Son sólo unos pocos ejemplos, pero la lista es más larga y refleja una realidad dolorosa: que en pleno siglo XXI hay instituciones públicas que valoran de forma desigual el esfuerzo y los méritos de un hombre y una mujer cuando organizan o patrocinan eventos deportivos.

En España tenemos desde 2007 una Ley de Igualdad que, curiosamente, no señala nada al respecto, quizá por ser muy parca en el ámbito deportivo. Para corregir esa deficiencia, la formación Nueva Canarias ha presentado  en el Senado una proposición de ley que pretende introducir una modificación para que los premios deportivos subvencionados o financiados por la Administración Pública sean iguales para mujeres y hombres cuando se trate de la misma modalidad, disciplina y categoría. La senadora canaria María José López Santana fue contundente en su intervención en la Cámara alta: “Las mujeres tenemos que pelear primero para acceder, luego trabajar el doble para demostrar que merecemos estar, y después luchar para tener los mismos derechos y retribuciones que los hombres. Y el deporte tampoco es una excepción en esto”. La propuesta fue aprobada por unanimidad y ahora sigue su tramitación en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados. Si todo va bien podría salir adelante de forma definitiva en el próximo mes de abril.

La presión social y mediática ha conseguido corregir algunas de estas prácticas, como ocurrió en el reciente mundial de lucha canaria, en el que inicialmente se pagaron 3.000 euros al ganador masculino y apenas 1.000 a la campeona femenina, una cantidad posteriormente igualada a la de los hombres tras la polémica suscitada. En otras ocasiones, ha sido la concienciación de deportistas como las hermanas Daida e Iballa Ruano, que suman 28 títulos como campeonas del mundo de windsurf, la que ha impedido una situación de discriminación. Sus protestas permitieron que, en la prueba del circuito mundial, celebrada el pasado verano en Gran Canaria, la dotación del premio fuera, por primera vez, la misma para hombres y mujeres. Hasta ese momento, la cantidad asignada para ellas era de 20.000 euros menos. A pesar de estos ejemplos, es evidente que para acabar con esta discriminación es necesaria una normativa que la impida.

María José López Santana reconoce su sorpresa por las carencias que presenta la Ley de Igualdad en este ámbito. “Cuando acudí a ella para ver de qué manera se había trabajado el tema del deporte, me llamó la atención que sólo le dedicaran un artículo y lo único que plasmaban eran principios filosóficos y de buenas intenciones. Los senadores y senadoras me decían que era una cuestión obvia y que parecía increíble que tuviéramos que regularla. Pero si la tenemos que regular es porque se está dando una realidad que no es tan obvia para la sociedad”.

El objetivo de la igualdad debería estar presente siempre; sin embargo, no es así y su ausencia resulta más sangrante cuando se produce desde el ámbito público. “Hoy por hoy no podemos impedir que esas desigualdades se produzcan en los torneos privados, pero sabemos que la mayoría de los eventos deportivos tienen una gran carga de financiación pública y no puede ser que las administraciones las permitan. Si al final de una prueba deportiva, a una mujer le pagas diez veces menos que a un compañero por hacer el mismo esfuerzo, el mensaje es que ella es menos, que vale menos y que tiene derecho a menos. Las administraciones públicas se cansan de decir que hay que fomentar el deporte femenino.  Pero la única manera de hacerlo es, como yo digo, fomentando las tres ‘erres’: remunerarlo, retransmitirlo y reconocerlo institucionalmente”.

Cabe preguntarse cómo se siguen produciendo estas desigualdades cuando es de lógica que una institución pública no puede permitirlas en la sociedad actual. López Santana tiene una explicación para ello. “Hay un machismo latente que impregna todo en el ámbito deportivo. Se demuestra con los argumentos que dan los que defienden esta situación y que lo único que hacen es consolidarla. Uno de ellos es que las competiciones de hombres tienen más público y generan más ingresos. Eso es anteponer los intereses económicos a los derechos de las personas  y cuando eso pasa siempre pierde la sociedad. Lo que está claro es que si se retransmite más las competiciones masculinas se genera más afición. Si no se ofrecen eventos deportivos femeninos, que son de primera calidad porque las mujeres son las que han dado los mayores logros en los últimos años al deporte español, no generas interés ni afición y entonces tampoco se generan ingresos. Todo es la pescadilla que se muerde la cola. Hay que romper con ese ‘status quo’ que hay establecido”.

La senadora también desmonta otros razonamientos para justificar que los premios de la categoría femenina sean inferiores. Entre ellos está el de las diferentes capacidades físicas entre hombres y mujeres. “No es que nosotras seamos inferiores, es que somos distintas. Cuando hay oposiciones a bombero o a fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, los estándares físicos que se piden a unos y a otros son diferentes pero les pagan igual. ¿Por qué entonces en el deporte no lo van a ser? No se deja fuera de una oposición a una mujer porque no llegue al mismo nivel físico que un hombre porque entonces los espacios sólo estarían copados por ellos. El tema de la diferencia física es tan evidente que utilizarlo como argumento es sólo un pretexto para seguir manteniendo la situación que hay. De hecho los profesores de educación física de los colegios ya están evaluando de manera diferente a niños y niñas, estableciendo los estándares en función de las capacidades. Ya es hora de que dejemos de usar al hombre como baremo para medir todas las cosas y de que dejemos de entender diferencia como inferioridad. Lo llamativo es que las inscripciones en los eventos tienen habitualmente el mismo precio para los hombres que para las mujeres pero luego hay premios desiguales sólo por tener otro sexo”.

El diferente trato en la recompensa económica en las competiciones entre ellos y ellas cuando las condiciones de partida son las mismas es muy llamativo, pero sólo es uno más de los numerosos déficits que presenta el deporte femenino, cuya realidad es definida por la senadora canaria como “un subgénero deportivo”. “Se dan desigualdades en todos los ámbitos, desde la cosificación de la mujer a las cláusulas anti embarazo, la menor cantidad de patrocinios, las escasas retransmisiones deportivas, el menor reconocimiento público, la escasa presencia en órganos de dirección y en puestos de entrenamiento, la ausencia de convenios colectivos, las diferencias salariales y de dietas… La escasa plasmación que hay en la Ley de Igualdad en el tema del deporte avala este panorama tan desolador”, afirma.

Por eso, López Santana asegura que no se va a parar cuando consiga la igualdad de retribuciones en los eventos deportivos públicos. “Eso debe ser solo la punta de lanza en la lucha a favor de la igualdad entre los hombres y las mujeres”, dice. Además, se lamenta de que “cómo se manosea el término igualdad” y pone como ejemplo el manifiesto por la Igualdad y la Participación de la Mujer en el Deporte que promovió el Consejo Superior de Deportes en el año 2009. “¿Qué ha cambiado para las mujeres deportistas en este tiempo? Nada”.

Las deficiencias que sufre el deporte femenino van de lo salarial a lo normativo pasando por el reconocimiento social e institucional. En este último aspecto también la autoridades deberían ser más sensibles. Llama la atención que pese a que el deporte femenino  atraviesa su mejor época –las mujeres han obtenido más medallas que los hombres en los dos últimos Juegos Olímpicos–, solo 31 medallas de oro al Mérito Deportivo, de un total de 163, concedidas por el Gobierno de España en los últimos cinco años han ido a parar a mujeres. “¿Cómo se puede explicar que las hermanas Ruano, que tienen un palmarés que no es comparable con casi nadie a nivel nacional, no tengan las Medallas de Oro al Mérito Deportivo?” se pregunta la senadora.

Hace más de once años que José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente que promovió la Ley de Igualdad, manifestó lo siguiente: “A la sociedad española le queda todavía un buen trecho para alcanzar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres”. Lo  triste es que, pasado este tiempo, esas palabras no han perdido ninguna vigencia.

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Autor >

Ricardo Uribarri

Periodista. Empezó a cubrir la información del Atleti hace más de 20 años y ha pasado por medios como Claro, Radio 16, Época, Vía Digital, Marca y Bez. Actualmente colabora con XL Semanal y se quita el mono de micrófono en Onda Madrid.

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7 comentario(s)

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  1. QUICO

    Detrás de esta iniciativa veo los hilos de la Hacienda......

    Hace 2 años 9 meses

  2. Arturo

    Bueno, es que es bastante vergonzoso en sí que las pruebas en oposición exijan menos a una mujer que a un hombre. Tal y como están marcadas las pruebas para ellas a día de hoy, a mí, si estoy atrapado en un incendio una mujer no es capaz de sacarme por mi peso, así que desde luego no me parece en absoluto razonable y ese argumento me apesta a estupidez. Dicho esto, es evidente que las instituciones públicas no deberían dar permios diferentes a eventos deportivos similares, pero el sector privado es otro asunto, simple y llanamente porque uno tiene libertad para hacer lo mejor para su negocio. Yo la solución la veo clara: que dejen de haber categorías de "Masculino" y "Femenino" y que todo el mundo compita en los mismos términos. La separación por sexos deportiva ya es paternalista y condescendiente en si misma.

    Hace 2 años 9 meses

  3. Felipe Laso

    Les ruego que modifiquen el titular, pues la organizacion de la San Silvestre de Lerín otorga exactamente los mismos premios para la categoría masculina que para la femenina. https://www.rockthesport.com/open/documentos/cb94a727-e5a2-4a89-b580-930ac6a1e4c6/JPG

    Hace 2 años 9 meses

  4. Jesús Angel

    Me gustaría que rectificaras el articulo, en Lerin los premios son igualitarios. Te dejo los enlaces del club y de los premios otorgados. Esta noticia puede doler mucho en un pueblo tan pequeño que quiere tanto su carrera. Te invito a que vengas el día 31 para que veas lo orgulloso que esta todo un pueblo de una carrera, lo bien organizada y como acogen a todos los participantes y visitantes. http://www.clubatleticolerines.es/ https://www.rockthesport.com/open/documentos/cb94a727-e5a2-4a89-b580-930ac6a1e4c6/JPG https://www.rockthesport.com/es/evento/san-silvestre-lerin-2018

    Hace 2 años 9 meses

  5. Mafaldita1

    Como en LA BAÑEZA.- León Como en fiestas con el torneo de PADEL. De nuevo nuestro Ayuntamiento, del PSOE, es complice de DISCRIMINACIÓN en premios a torneos deportivos. Y de nuevo nos vemos en la tarea de DENUNCIAR estos hechos para conocimiento de las personas sensibles a los temas de IGUALDAD. "...más de 10.000 euros en premios..." "...1.500 euros, los segundos 700 y los terceros 300,.... 600, 300 y 100 respectivamente..." "...categoría femenina...200, 100 y 50 euros..." http://adelantobanezano.com/?p=60917&fbclid=IwAR1cLcFqHVsz_U22Qimw6RAHBcYOcTQRDzqYYZlOOm7v4ZFHQQVtMDEyuNs

    Hace 2 años 9 meses

  6. Javier

    Mentira. En Lerin los premios son iguales para hombres y mujeres. Infórmate primero

    Hace 2 años 9 meses

  7. Marine

    Estos ejemplos ilustran perfectamente uno de los grandes errores que se están cometiendo actualmente: si aspiramos a conseguir la igualdad, no podemos discriminar en el lenguaje. Corredores y corredoras, ciudadanos y ciudadanas, alumnos y alumnas, electores y electoras. Siempre que hay dos o más categorías distintas, habrá diferencias entre ellas y un orden y esto por definición es discriminación. Por tanto, basta ya de tanta tontería en el uso del lenguaje. Solo debe haber categorías únicas: deportistas, ciudadanos o personas. Si alguien todavía no lo entiende, que piense en el discurso de un politíco como este: "Doy las gracias a los ciudadanos negros y a los ciudadanos blancos de este país por..." Ridículo y racista. Pues es exactamente lo mismo que "ciudadanos y ciudadanas".

    Hace 2 años 9 meses

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