1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

REPORTAJE

La quimera de ser madre antes de los 30

Un alto porcentaje de mujeres jóvenes desea tener más hijos de los que tiene. Pero aplazan el embarazo, y en muchos casos la decisión tiene costes

Eva Ferreras 9/01/2019

<p><em>Madre e hija</em>. 1899</p>

Madre e hija. 1899

GERTRUDE KASEBIER

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

La edad media a la que se tiene el primer hijo en España es de 32 años, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este dato no ha parado de aumentar desde 2009 y posiciona a España como uno de los países del mundo donde la maternidad se retrasa más y le hace encabezar también los rankings europeos.

España es uno de los países de la Unión Europea con mayor distancia entre el número de hijos deseados y el número de hijos que se tienen. Estas cifras apuntan a la falta de condiciones materiales para formar una familia, algo que llama la atención en un país que en 2050 será el segundo más envejecido del mundo. Así lo confirmaba el INE en el primer avance de la Encuesta de Fecundidad 2018 –un estudio que no se realizaba desde 1999–: a partir de los 35 años las razones económicas y las laborales o de conciliación de la vida familiar y laboral son las más determinantes a la hora de tener menos hijos de los deseados.

La encuesta completa, que el INE publicará en abril, incluirá por primera vez datos sobre hombres, ya que esta realidad afecta a ambos sexos en un mercado laboral inestable, precario y basado en la disponibilidad absoluta de los trabajadores. Sin embargo, si la opción elegida para tener hijos es la maternidad biológica –frente a otras opciones existentes como la adopción–, no se puede obviar que la edad fértil de las mujeres coincide con los principales años de consolidación de la carrera profesional, y que tener hijos continúa siendo un condicionante importante sobre todo para ellas. Según el Eurostat, la diferencia en la tasa de actividad entre hombres y mujeres se acentúa con la llegada de los hijos. Si se parte de un 7,5 de diferencia en personas sin descendencia (un 65% de mujeres empleadas frente al 72,5% de los hombres), esta cifra casi se duplica con la llegada del primer hijo (un 70,5% de mujeres frente a un 84,6% de los hombres) y alcanza los 19 puntos de diferencia con el segundo (un 70,4% frente a un 89,2%).

Consecuencias de posponer la maternidad

 https://lh5.googleusercontent.com/g4Mjb-3-cyKdyW2GT9cE4OAhUeqV-Ki9itqChkogC9LgKNKp6WtKFzqEaX5nMXYnK2zij-9szXgafxICfmSV1xjxADJkDuoc7AbrbWL2b2v1hP-Ee6kcIdiKM29Vtkd3uz0PFSgl

Fuente: Avance de la Encuesta de Fecundidad 2018 INE

Un alto porcentaje de mujeres menores de 35 años desea tener más hijos de los que tiene. Sin embargo, el aplazamiento de la maternidad no está exento de coste: aunque hasta la llegada de la menopausia existe la posibilidad de que se produzca un embarazo, con la edad disminuye considerablemente el número de óvulos (reserva ovárica) y se producen cada vez más ciclos menstruales sin ovulación, con lo descienden las probabilidades de que el embarazo se produzca. Además, como indica la ginecóloga Ana Malagón, el aumento de algunos riesgos asociados al embarazo como el del aborto espontáneo sin causa identificable –un 25% en mujeres de 35 años y hasta un 94% en mayores de 45 años– conlleva también que sea más difícil que, una vez logrado el embarazo, este llegue a término.

Malagón considera que es conveniente plantear estas cuestiones en las consultas médicas a quienes están en edad de ser madres y quieren serlo, ya que de esta manera pueden tomar una decisión teniendo toda la información disponible. Además, opina que es posible hacerlo de forma respetuosa y sin presionar a quienes no contemplan esta opción o simplemente no desean tratar el tema. Según su experiencia, muchas mujeres que pasan por su consulta no son conscientes de que pueden enfrentarse a problemas derivados de la disminución de la fertilidad a causa de la edad, y tras intentar tener un hijo, en muchos casos están obligadas a recurrir a técnicas de reproducción asistida para aumentar las probabilidades de embarazo. Esta opción es también una de las principales para parejas de lesbianas y mujeres solteras, aunque el Partido Popular las excluyó de la posibilidad de acceder mediante el sistema público en 2013 y el gobierno actual se está planteando revertir esta exclusión. Esta opción también es la mayoritaria para parejas heterosexuales cuando es el hombre quien tiene problemas de fertilidad –lo que también está aumentando–.

La reproducción asistida como alternativa

 https://lh4.googleusercontent.com/AMzLjlUUZd_pMvn27nDhdD3P3gosmkU0cIcYYmCBiCo5zQlvxjB953y-KYiwSrZcUPD-m3C0W3San_4Ii6DO3HzbpHlnO-1VEJ_U1A1w-36mdbLqwOX9FSr12nV9iwMLEqoHR7dO

Fuente: Avance de la Encuesta de Fecundidad 2018 INE

Según el INE, los tratamientos de reproducción asistida más utilizados son la fecundación in vitro (FIV) o inyección intracitoplasmática (ICSI, una técnica de microinyección de esperma que suele acompañar a la in vitro) y la inseminación artificial. Estos tratamientos suponen un coste muy elevado para la sanidad pública y se argumenta falta de recursos para hacer frente a toda la demanda, por lo que la ley de 2006 establece que estos tratamientos se llevarán a cabo “solamente cuando haya posibilidades razonables de éxito”. Esto se ha traducido en límites en la edad (40 años) y en el número de intentos dependiendo del tipo de tratamiento, así como en tiempos muy prolongados de espera. Es por ello que muchas parejas (tanto heterosexuales como homosexuales) y mujeres solteras que se lo pueden permitir eligen clínicas privadas de reproducción.

La principal barrera que puede encontrarse a la hora de acceder a una clínica privada es el precio. El ciclo de fecundación in vitro más ICSI cuesta entre 3.500 y 5.000 euros si se realiza con óvulos propios, y alcanza los 8.000 si los óvulos son de donante (es decir, comprados previamente por la clínica), una variante conocida como ovodonación. En lo que se refiere al éxito de esta técnica, según el último informe disponible de la Sociedad Española de Fertilidad elaborado con datos facilitados por todos los centros registrados, el porcentaje de éxito por ciclo de in vitro-ICSI con óvulos propios fue del 26,4% en mujeres menores de 35 años –datos del 2016–; del 21,5% en mayores de 35 y del 10,5% en mayores de 40 años. Por su parte, la inseminación artificial está por debajo de los 1.000 euros, dependiendo de si el semen es de una pareja o de un donante. Es el tratamiento más barato disponible, pero también el menos eficaz: la tasa de gestación por ciclo de inseminación artificial se encontraba en 2016 en el 13,2% para menores de 35 años, el 13% en mayores de 35 y el 10,7% en mayores de 40 años, según datos de la SEF.

Estos precios, que varían según la clínica reproductiva e incluyen diferentes prestaciones, hacen referencia al tratamiento base y no contemplan los costes de la medicación (por ejemplo, de estimulación hormonal), de otras técnicas que se puedan necesitar en casos particulares, ni de las pruebas previas necesarias o recomendables para iniciar un tratamiento. (Para una FIV-ICSI, el Instituto CEFER estipula en 590 euros el coste de estos tratamientos previos si los realiza una mujer, y en 1.085 si los tiene que realizar también el hombre.)

Por otra parte, desde el ámbito privado existen también ofertas relacionadas con la reproducción asistida que ponen el foco en esquivar el coste de la edad: en un contexto en el que las políticas familiares son prácticamente inexistentes, surgen iniciativas como la firma del acuerdo entre el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) y un grupo de empresas valencianas para ofrecer descuentos a las trabajadoras de estas empresas para que puedan congelar sus óvulos. Este tratamiento tiene un coste económico inicial de entre 2.000 y 4.000 euros, que no incluye el precio derivado del mantenimiento de los óvulos a partir de un determinado tiempo ni el tratamiento de fecundación e implantación posterior.

El factor psicológico

Pero esperar un hijo en estas condiciones no es solo costoso a nivel económico, sino que también conlleva un importante desgaste psicológico. Alicia Alonso tuvo a su hijo con 39 años gracias a una inseminación artificial después de cuatro años de intentarlo de forma natural en los que tuvo varios abortos. Hoy comenta la obsesión que se puede crear en torno a todo el proceso. Alonso cree que sería bueno normalizar que aunque no se consiga el embarazo, se debería poder detener el tratamiento en un momento determinado sin problemas, aunque dice que cuando se empieza es muy difícil ver el momento de parar. “Creo que si alguien desiste le puede afectar mucho. En otro tipo de decisiones personales o profesionales es más fácil darte cuenta de que no lo soportas más, pero en este caso es muy difícil, es algo demasiado íntimo”, señala Alonso. Dejar de buscar un hijo biológico puede ser una experiencia dolorosa, ya sea para intentar otras vías no biológicas (como la adopción o acogida) o por renunciar a tenerlo. Belle Boggs –autora de El arte de no desesperar cuando no estás esperando– se ha referido al sentimiento de pérdida derivado de esta renuncia como “luto no reconocido”. Aunque el coste psicológico puede ser intrínseco a un proceso de reproducción que se alarga en el tiempo, este se puede agravar en un modelo de sociedad en el que existe una alta presión para ejercer la maternidad.

Tanto Boggs como Silvia Nanclares –autora de ¿Quién quiere ser madre?– explican en sus libros basados en sus experiencias personales que siempre queda algo más por hacer antes de renunciar. De la frustración que puede surgir de un proceso de reproducción que se prolonga en el tiempo (bien sea de forma natural o asistida) se alimenta también un negocio de terapias alternativas, dietas fértiles, cursos para que el embarazo se produzca y todo tipo de trucos sin validez científica comprobada. Para abordar los problemas psicológicos derivados de la reproducción asistida de forma integral, la Sociedad Española de Fertilidad editó en 2012 el Manual de Intervención Psicológica. Monserrat Roca, una de los expertas consultadas para su redacción, dice que desde las consultas psicológicas se debe trabajar en contra de “pensamientos mágicos” y mitos que rodean a la mujer o pareja que intenta tener hijos.

Aunque algunas parejas o mujeres deciden retrasar por motivos personales la edad de formar una familia, existe suficiente evidencia para no entender esta realidad como un asunto privado e individual. Los datos que señalan la falta de condiciones materiales, además, encierran un problema mayor que el retraso de la edad de maternidad: mujeres y hombres jóvenes realizan una proyección futura de expectativas (de estabilidad económica, por ejemplo) que en el escenario económico y laboral actual quizás no lleguen a materializarse. Para una solución efectiva, estos factores materiales deberían abordarse con políticas familiares integrales que aseguren que las personas puedan formar una familia si así lo desean, algo que cobra mayor relevancia teniendo en cuenta el problema de envejecimiento que tendrá que afrontar España en los próximos años.

----------

Eva Ferreras @evatman 

La edad media a la que se tiene el primer hijo en España es de 32 años, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este dato no ha parado de aumentar desde 2009 y posiciona a España como uno de los países del mundo donde la maternidad se...

El artículo solo se encuentra publicado para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. alexandra

    Pensé que era infértil pero contrariamente a la predicción de mi médico,quedé embarazada dos veces y naturalmente di a luz a mis hermosos hijos sanos a los 43 años.Después de años de tratar.Tú también puedes.He aquí como... http://tusaludencasa.com/quedarembarazada

    Hace 1 año 9 meses

  2. Roberto

    Quizás el problema esté en la nula voluntad del Estado de favorecer la maternidad. En que tengamos capacidad de movilizar a todo el país para que, en 48 horas, como sociedad garanticemos miles de millones de euros para salvar bancos y grandes empresas, y no tengamos capacidad de movilizar ni 2 millones de euros en un año, en dos o en los que hagan falta, para planificar políticas de maternidad, de conciliación familiar, políticas de renta básica, políticas de empleo garantizado, restricciones en la absoluta disponibilidad que las empresas hacen de los trabajadores, de castigar el empleo precario, la fuga de capitales, la evasión de impuestos, o la ilimitada flexibilidad que tienen las sociedades para desgravarse todo impuesto conocido. Como sociedad debemos elegir cuál es nuestra prioridad, que los bancos y grandes corporaciones sobrevivan sacrificando a la sociedad para alimentarles, o que la sociedad pueda tener alguna posibilidad de supervivencia.

    Hace 2 años 8 meses

  3. Pepo

    Todos conocemos (o por lo menos yo) a mujeres que no pueden permitirsee tener hijos. Como vas a tener hijos con 30 anyitos y aun becaria y tu pareja con un contrato basura, condiciones precarias y ningun escenario de mejora? Que pasa si uno de los dos salarios falla? Nos volvemos a casa de papa y mama...con un hijo a cuestas?

    Hace 2 años 8 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí