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El mentidero

No votes al jefe infiltrado

A Ciudadanos le gusta llamarse a sí mismo “el partido de los autónomos y los emprendedores”, suponemos que para esconder su verdadera identidad, “el partido de la patronal y del IBEX 35”

@Cervantes FAQs 24/05/2019

<p>Ciudadanos y Amancio Ortega.</p>

Ciudadanos y Amancio Ortega.

Luis Grañena / Cervantes FAQs

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Con barba postiza y peluquín, el jefe de una empresa finge otra identidad para adentrarse en las bases de su negocio y observar el trabajo y comportamiento de sus empleados. Esta es la premisa del famoso reality de La Sexta en el que siempre hay un final idéntico: a la hora de revelar la verdad a los trabajadores, el jefe ‘premia’ a los sacrificados y obedientes con regalos como viajes al Caribe o cheques regalo para sus hijos. Con los díscolos... pues hace lo mismo, tras la oportuna reprimenda, eso sí, que uno es jefe pero también tiene su corazoncito. Que no se vuelva a repetir, te obsequio con este curso de formación para que aprendas, pidas perdón, des las gracias y se te caigan las correspondientes lagrimitas que en su casa el espectador derrama al mismo tiempo.

No llamaron al programa El Jefe Magnánimo porque era demasiado canteo, y porque nunca lo protagonizó Amancio Ortega. El magnate de Inditex lleva años haciendo cuantiosas “donaciones” (la última de más de 300 millones de euros) en maquinaria médica contra el cáncer a hospitales públicos del país. Al inicio de la semana, Isa Serra, de Unidas Podemos, criticó la actuación del empresario pues, tal y como declaró primero en la cadena Ser y después en Twitter, “la sanidad pública se debe financiar con impuestos”. A ella se sumaron otros sectores, pero no faltaron las voces del amo que glorificaron a Ortega, como esta irritada diputada de Ciudadanos, María Muñoz:

En su tuit, Muñoz añade al viejo “un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”, un complejo de Dios castigador, llamando desagradecida a la izquierda por compartir la opinión de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública: “El sistema sanitario público no debe depender para su funcionamiento de donaciones más o menos altruistas, sino que los recursos deben salir de los impuestos (...) No puede ser que alguien ajeno al sistema decida cuánto y dónde se invierte”, explicaba su portavoz, Marciano Sánchez Baile. Y es que resulta que sí, que el señor Amancio Ortega se cree en disposición de decidir cuánto y dónde invierte, guiándose no por el altruismo (la RAE define el término como “diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio”) sino por otro criterio: su puro y duro beneficio.

En Diciembre de 2016, el grupo de Los Verdes/Alianza Libre Europea presentó en el Parlamento Europeo su informe Tax Shopping: Exploring Zara’s Tax Avoidance Business, que literalmente explora el negocio de la elusión de impuestos del dueño de Inditex. Insistimos en la palabra elusión, y no evasión, porque la diferencia es que la primera está dentro de la legalidad pero no deja de ser una triquiñuela conocida como ingeniería fiscal, que tiene como objetivo tributar en otros países en lugar de en España. Como hemos dicho, Ortega no busca el bien ajeno a costa del propio, sino su propio beneficio. Según el informe, en 2014 el grupo Inditex contaba con 363 empresas. De ellas, 261 se dedican a la venta al por menor, y su margen de beneficio no suele ser superior al 5% de media. Las 102 restantes están dedicadas a materia financiera o de gestión de marca, y sus márgenes de beneficio están entre el 20% y el 70% ¿Cómo lo consigue?

Con Suiza en el corazón y España en la muñeca

Este margen de beneficios es tan alto porque Inditex produce en países pobres y vende en ricos. El economista Yago Álvarez Barba lo demuestra muy bien cuando desgrana una por una las empresas pertenecientes a Inditex que se encargan de la gestión de los derechos de las marcas del grupo (ITX MERKEN, con sede en Holanda, e ITX MERKEN (SWISS BRANCH), con sede en Suiza), de las ventas de las tiendas online en algunos grandes países (ITX FASHION LTD, con sede en Irlanda) y de la compra de ropa a los proveedores (ITX TRADE, con sede en Suiza).

Con esta última, Amancio se ahorró solo en 2014 unos 149 millones de euros, al pagar un 7,8% de impuesto de sociedades, cuando ese año en España habría tenido que pagar un 30%. Nuestro país ha rebajado dicho impuesto al 25%, pero al empresario gallego le sigue saliendo más a cuenta tributarlo en un paraíso fiscal, no solo por el ahorro, sino porque Suiza también cuenta con una opacidad que impide conocer los márgenes de beneficio que ITX TRADE gana. Dicha empresa compra la ropa a precios muy bajos a los proveedores en Bangladesh, Turquía o Marruecos, y luego vende esa ropa a precios más altos a filiales de Inditex de otros países.

Por supuesto, el emporio no tardó en contestar al informe de los europarlamentarios con su propia versión. Reproducimos dos detalles de su respuesta aquí:

 

Es curioso que hablen de transparencia cuando, como hemos señalado, Suiza es un paraíso fiscal con secreto bancario, rebajas a multinacionales, y una opacidad que, hasta donde sabemos, es el antónimo de transparencia. Así que, hecha la ley, hecha la trampa. Es curioso además que contradiga al informe en el tema de los derechos de marca y royalties. El impuesto español que se aplica a esta gestión en España es de un 25%, mientras que en Holanda es de un 15%, y ahí es donde nuestro protagonista tributa dicho impuesto, ya que recordemos que es su empresa ITX MERKEN la encargada de ello. En la respuesta que publicó, al gigante gallego se le olvida mencionar los dos citados países y un tercero, Irlanda, sede de su gestora de las ventas online en países como Estados Unidos, México, Canadá, China, Japón o Corea, ITX FASHION LTD. Los irlandeses fijaron su impuesto de sociedades en un 12,5%, menos de la mitad que el español. En el mismo lugar tributan otras empresas del grupo, como la financiera ZARA FINANCIEN o la compañía de seguros ITX RE.

Ciudadanos de un lugar llamado mundo neoliberal

A un par de días de las elecciones europeas, autonómicas y municipales, a Ciudadanos le gusta llamarse a sí mismo “el partido de los autónomos y los emprendedores”, suponemos que para, al igual que el jefe infiltrado, esconder su verdadera identidad, “el partido de la patronal y del IBEX 35”. Los naranjas halagan al generoso donante privado que busca imponerse en la sanidad pública que todas y todos pagamos con nuestros impuestos, un monto que ascendería a muchísimo más con los millones que él elude. Quizá sea porque los de Rivera proponen medidas como la supresión del impuesto de sucesiones o la bajada de un punto del tipo máximo en el IRPF, dos medidas que ya están aplicando en Andalucía y que ya se ha comprobado que únicamente favorecen a las grandes fortunas.

Una bajada de impuestos, sobre todo a los más ricos, significa una reducción del gasto público, y por tanto una menor presencia del Estado en la sociedad, que es lo que buscan políticos y economistas liberales, además de una equiparación a la baja en los derechos laborales de todos los contratos. Es lo que quieren conseguir con su propuesta del contrato único, un truco de magia cuya realidad es que facilitaría el despido procedente, dejando que una empresa te despida cuando quiera y con menos días de indemnización. Ellos dicen que acabaría con la temporalidad, pero lo cierto es que hay países con un mercado laboral similar a España que no tienen ese contrato y en los que no hay tanta temporalidad como aquí. También proclaman que terminarían las trampas al contratar, pero lo cierto es que la trampa aparecería en el salario, que se volvería aún más precario para que la empresa pudiera pagar los días de despido.

Otra medida estrella (y precaria) de Ciudadanos es el complemento salarial, que al no acompañarse de subida del SMI, deriva en una mera subvención a los empresarios que paguen bajos salarios. O la mochila austríaca, una especie de fondo de inversión propiedad del trabajador pero avalado por el Estado y gestionado por una entidad privada (faltaría más) en el que cada mes se introduce una pequeña parte del salario del empleado. En Austria esto se descuenta de la futura pensión y además sustituye a la indemnización por despido, por lo que al empresario nuevamente le saldrían los despidos gratis. ¿Qué dice, señor Rivera? ¿Que para eso proponen ustedes el bonus malus, un incentivo para las empresas que despidan menos? Parece bastante desmontable: si premias al jefe por no despedir a la gente dejándolo que pague menos impuestos, la pescadilla vuelve a morderse la cola y son nuestros fondos públicos los que pierden.

Amancio está contento. ¿Qué tendrá Amancio? Pues un partido creado por los poderosos destinado a favorecer a los poderosos. Para que esto no manche su imagen, las trampas se disfrazan no con peluquín ni barba postiza, sino con una caridad que busca apelar a los sentimientos en un tema tan hegemónico como la lucha contra el cáncer. Los defensores de Amancio solo ven buena voluntad en el desprendido donativo, y no reparan en que la donación debería ser anónima, ni en que por ejemplo podría estar obligada por ley, como sucedió durante muchos años en Francia, con un impuesto de solidaridad para las grandes fortunas. Es que ni siquiera abren los ojos ante la picaresca fiscal de un empresario que presume de ser español, español, español, pero que, para engordar su cuenta bancaria, prefiere ser suizo, holandés o irlandés. “Si le va bien al jefe le va bien al empleado” es la falacia que nos venden los mismos de siempre con sus nuevas caras. Si le va bien al jefe es porque nuestros derechos y nuestras arcas del Estado se recortan. Pero parece que no importa porque de vez en cuando nos dan como limosna, previa publicidad en los palmeros medios de comunicación, unas espléndidas máquinas (que podrían ser muchísimas más si el rico no se llevara sus impuestos a los citados paraísos), como si de un viaje al Caribe o un cheque regalo se tratara. No votes caridad, no votes al jefe infiltrado.

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  1. Alberto Iglesias

    A veces me pregunto si queremos ganar algún día las elecciones o estamos cómodos así y no pretendemos más, porque vamos de un charco en otro y encima nos rebozamos en él. De qué sirven asesores como Gentili si luego caemos en las cagadas de siempre, haciendo caso omiso del “abc” de la política. Se puede denunciar la precariedad, la ingeniería y paraísos fiscales, y contrastarlo con la defensa de lo público y de un sistema tributario proporcional sin necesidad de echarse a medio país encima, hay mejores ejemplos que no impliquen demonizar el idealismo del que sueña con emular la gesta de crear un imperio empezando de la nada, eso mayormente despierta simpatía y admiración, más cuando se trata de un hombre con un perfil propio del “sueño americano” en este caso a la española, y cargar contra eso sólo puede generar controversia y mayormente rechazo. Una persona que comienza a trabajar sin nada a los trece años, que a sus 83 años sigue entrando el primero y saliendo el último y que después de haber conseguido abrir 7500 tiendas en 94 países empleando a 162.450 personas (30.000 en Galicia, 3000 en Coruña más indirectos) siga con el mismo modo de vida acostumbrado de humildad, no tiene precedentes en ninguna parte, y ya puedes dar los mejores argumentos (como los que publicas de CTXT.ES) o pasar toda la campaña tratando de explicarlo (que es lo que ha ocurrido) que es una batalla que siempre tendrás perdida, y no porque no sea cierta o carezca de razón, simplemente porque pierdes más que ganas. Pero qué clase de asesores tenemos, si es de sentido común, es ponérselo tan fácil al adversario que hasta un inepto como Bertín Osborne puede rebatirlo y ganarse el aplauso y la aseveración de todos y todo por no haberlo pensado y haber presentado el peor ejemplo posible, simplemente por ser el que más dinero tiene, como si no hubiese 2000 ejemplos diferentes de empresarios que haciendo lo mismo tengan otro perfil que despierte rechazo por su arrogancia, ostentación, declaraciones, por su demostrada intromisión política o por ser un simple heredero de un adinerado sin ningún mérito, pues no, en su lugar cargamos contra una persona que sin quererlo (pues siempre ha hecho gala de discreción) tiene un carisma tal, que hasta cualquier pobre de habla hispana se alegra cuando asciende algún puesto en la lista Forbes de los más ricos, paradójicamente aún a costa de sus derechos. Si a esto añadimos que las donaciones se reparten en diferentes comunidades y que encima constituyen máquinas para la detección de la enfermedad más temida del mundo desarrollado (máquinas que decimos rechazar por principios) entonces el nivel de torpeza ya es mayúsculo, salvo que como comenzaba diciendo nos de igual. Si es que no hace falta ser un experto, cae de cajón, toda campaña o mensaje se mide en rédito político, y la política como primer principio es la capacidad de convencer y esto resulta imposible si no se es mínimamente pragmático ¿a quién coño va dirigido entonces el mensaje? ¿a quién tratamos de convencer y qué ganamos? los ricos no nos van a votar, desde Bangladesh tampoco, en las clases medias acomodadas ese discurso no cala porque no son partidarios ni de redistribuciones ni de proporcionalidades tributarias, más bien como ellos de tributar lo mínimo como todo hijo de vecino y entre las clases desfavorecidas ¿qué pretendemos atraer? al adaptado al servilismo que hasta presume de este señor, al que bastante tiene con llegar a fin de mes como para preocuparse de lo que pasa en otros países, al que convencen con mensajes tan simples de “se rompe España” le vas a hacer ver tú el fondo del asunto, o al que pasa de política y le parecen todos iguales y ni se molesta en ir a votar, a ese tampoco lo vas a hacer cambiar. E incluso para el resto, que trata de ver más allá de lo que la manipulación mediática te quiere mostrar, muchos entienden que no es la mejor manera de defenderlo. No vale la pena gastar energías ni recursos en defender algo que desvirtúa el mensaje de lo que se pretende, tan simple como eso. En la cabeza de la gente no ha calado lo importante, que es (la defensa de una sanidad pública, de la dignidad, de una tributación proporcional a los beneficios, la lucha contra el fraude, la explotación y la precariedad) esto mayormente ha llamado la atención por meternos con un hombre que no se mete con nadie y que despierta admiración por haber creado sin ayuda una multinacional desde un mostrador de una pequeña tienda de batas, y que ahora supone casi un 3% de nuestro PIB, y que con simplemente compararte ya te desarman ¿cuánto hemos generado nosotros? Luego si no hemos convencido a nadie más de los que ya teníamos e incluso le hemos dado argumentos hasta al más imbécil para poder atacarnos, la decisión de utilizar esta estrategia que no suma sino resta, hay que llamarlo como lo que es, una cagada monumental de nuestros asesores, y no tiene que ver con tener razón, que la tenemos, tiene que ver con resultados, sólo podemos cambiar las cosas desde dentro, y para sumar deberíamos cuidar también el mensaje, no sólo las formas, y esto no es frivolizar.

    Hace 2 años 5 meses

  2. Protestona

    Rubén Sánchez, el tipo de la empresa familiar que vive del dinero de nuestros impuestos, pide que todos paguemos más para recibir más subvenciones. Así papá puede irse de viaje a Cuba para impulsar "el asociacionismo de consumidores" En un lugar donde ni hay consumo ni mercado ni comida ni libertada, papá Sánchez se gasta el dinero de nuestros impuestos en viajes de veraneo a Cuba para disfrutar de la Revolución. Que dice Rubén que es que Inditex paga lo que la ley dice y que no paga más oye, que paga los impuestos en los países donde gana el dinero, pero que no en España, que sino no hay para sus subvenciones. Hombre, Rubén, seguro que en el IRPF de este año has pagado lo que dice la ley, y ADEMÁS seguro que has hecho un ingreso adicional, y no haces elusión. Eso sí, toda la patulea de asociados de Podemos dice que qué malo es Amancio, que sólo paga 1200 millones cada año. Eso sí, gracias a Podemos, Isabel Serra e Irene Montera, que hasta que cobraron un sueldo público, de nuestros impuestos, NO HABIAN PAGADO UN SOLO EURO DE IMPUESTOS, o sea, que con los de Podemos si que no podemos tener sanidad pública. Y oye que en Podemos, como ya dijo Pablo, hacen donaciones de sueldo, el a su programa de la Tuerka, donde vuelve a cobrar otro sueldo, y los de más de Podemos a sus asociaciones, para no pagar impuestos y tener un sueldo cuando os echemos. Mientras en Podemos, defendiendo al pueblo ... no, a los delincuentes golpistas. El de la constitución como Maduro, en la mano, defendiendo delincuentes

    Hace 2 años 5 meses

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