1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

PROCESANDO LOS INFORMES FINALES (II)

“Una sentencia condenatoria por rebelión o sedición sería ir muy atrás, a conceptos antidemocráticos”

Entrevista a Marina Roig, abogada de Jordi Cuixart

Guillem Martínez Madrid , 7/06/2019

<p>Marina Roig.</p>

Marina Roig.

Manolo Finish

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

CTXT se financia en un 40% con aportaciones de sus suscriptoras y suscriptores. Esas colaboraciones nos permiten no depender de la publicidad, y blindar nuestra independencia. Y así, la gente que no puede pagar puede leer la revista en abierto. Si puedes permitirte aportar 50 euros anuales, pincha en agora.ctxt.es. Gracias.

Marina Roig es licenciada en Derecho por la UB y diplomada en Criminologia. Es vocal de la sección de Derecho Penal del Il·lustríssim Col·legi d'Advocats de Barcelona, profesara de Derecho Penal en la Escuela del Col·legi, y en el máster de abogacía de la UB. Nació en Barcelona, y se crio en Nou Barris, que es como Pedralbes, pero al revés. Es abogada de Jordi Cuixart, y en el juicio ha protagonizado peloteras, serenas y razonables, con Marchena, por lo general sobre los límites en el procedimiento que se han ido creando a lo largo del juicio. Esta conversación la hicimos el último día de juicio, y el primer día de informes finales, justo después de que fiscalía leyera el suyo, tan llamativo.

¿Es una rareza este juicio? ¿Qué es lo anormal: este juicio, haber llegado a él? ¿Cuál es el punto de rareza de todo esto?

Llevarlo por lo penal y por estos tipos penales que se están tratando. Porque, ciertamente, hay una base de resoluciones, que podría ser dura desde un punto de vista administrativo y desde el punto de vista penal, como pasó el 9-N, por ejemplo. Pero en ese caso, se llevan a un procedimiento penal porque los políticos no hicieron su trabajo y, por tanto, la única manera de cerrar esto creen que es la vía penal. Y ya dentro de lo penal, se utiliza el procedimiento, pervirtiendo normas de competencia del Tribunal, hiperventilando los tipos penales, y todo este procedimiento en sí mismo.  

¿Es algo de risa este juicio para el Estado? 

Sí, pero supongo que ellos consideran que era más arriesgado no hacer nada que intentar “matarlo” de esta manera. 

En CTXT hemos sacado recientemente un artículo de Martín Pallín, en el que justificaba que el tema había sido solventado por el anterior Gobierno, con medidas ejecutivas y del legislativo, y que llevarlo por lo penal es una catástrofe constitucional y democrática. ¿Comparte esta idea? 

La comparto porque, por ejemplo, y hablando de la defensa de Jordi Cuixart, la inclusión de Cuixart o de Jordi Sánchez en el procedimiento, es la cuota de la movilización ciudadana, que es lo que necesitan para tener un alzamiento, público y tumultuario, y, al final, lo que están haciendo es cargarse derechos fundamentales en democracia, como son los derechos de manifestación, de reunión, de libertad de expresión, de derecho a la protesta. Por tanto, yo creo que una sentencia condenatoria por cualquiera de los tipos penales de los que estamos hablando, rebelión o sedición, creo que sería ir muy atrás, hacia conceptos muy antidemocráticos, de principio de autoridad, de ejercicio de derechos fundamentales, etc.

¿Valoraría el juicio como justo? 

Hemos tenido problemas determinados en este juicio, como son el tema de la competencia del Tribunal, que ya discutimos en diciembre, porque, de entrada, una de las condiciones de un juicio justo es que el Tribunal tenga una competencia objetiva. Desde esta perspectiva, discutimos la Audiencia Nacional que no era competente y, también, hemos discutido el Supremo, que tampoco es competente para enjuiciar a Jordi Cuixart, que nunca ha sido aforado. Esa es una condición para tener un juicio justo, por tanto, en este aspecto, habría una parte de vulneración. Y, después, por otra parte, nosotros, personalmente, como defensa, en algunos interrogatorios hemos tenido limitado el ejercicio del derecho de defensa porque la Sala no nos ha permitido hacer determinados interrogatorios, nos ha condicionado mucho y hemos sentido que había días que no podíamos hacer nuestro trabajo. 

¿Usted cree que eso ha sido determinante para su trabajo? 

En el tema de los interrogatorios, sí, porque nos ha condicionado a nosotros mismos en el momento de hacer los interrogatorios. Es decir, no es solo que si yo intentaba hacer una pregunta fuera cortada por el Tribunal y no la podía hacer, sino que nosotros mismos, antes de los interrogatorios, ya nos estábamos poniendo la venda antes de la herida, intentando recortar los interrogatorios al máximo para no ser cortados por la Sala. Y eso ha condicionado la defensa. Ha habido momentos que yo he sentido que, realmente, no podía hacer mi trabajo en condiciones. 

¿Cree que esto tendrá recorrido en el TEDH? 

Están construyendo un nuevo delito de rebelión completamente distinto al que el legislador estableció en el Código Penal

Al TEDH es bastante difícil ir por el tema del juicio justo. Pero, en nuestro caso, si la condena de Cuixart se produce, será por su intervención en la movilización popular y, por tanto, como afecta directamente al ejercicio del derecho de reunión y de libertad de expresión, iríamos al TEDH por la vulneración de estos derechos. Y, también, por el principio de legalidad, es decir, por lo que decíamos antes, por la exacerbación de los tipos penales. Hoy hemos escuchado a la Fiscalía explicarlos y a nosotros no nos encaja ni la prueba practicada en el juicio oral, ni los hechos sucedidos en Catalunya en la calificación penal que han hecho. Están construyendo un nuevo delito de rebelión –del siglo XXI o del XXX, no sé de qué siglo–, pero completamente distinto de lo que el legislador estableció como delito de rebelión en el Código Penal. Esto es una vulneración del principio de legalidad, que, también, entra dentro de los derechos que pueden alegarse en el TEDH. 

¿La ruptura de la causa es importante? 

Es importante para el ejercicio del derecho de defensa. Por ejemplo, varias defensas pedimos a la instrucción la acumulación de procedimientos para poder acceder a las pruebas de todos ellos, porque nos hemos encontrado que la Fiscalía y la Abogacía del Estado es parte en todos los otros procedimientos y, entonces, selecciona pruebas de todos ellos, y aporta a nuestra causa solo lo que le interesa desde la perspectiva de la acusación. Como defensa no podemos hacer esta selección y no podemos valorar si nos interesa algo relevante. Por ejemplo, aquí se han aportado algunos informes de correos internos de Trapero, que está en la causa del central de Instrucción 3. Yo no sé si en los correos de Trapero había cosas que nos pudieran beneficiar. Ah, la selección la hizo la Guardia Civil, también.

¿Cómo valora la actuación de Marchena? 

Yo creo que él, desde el inicio del juicio, se planteó que el Tribunal diera una imagen de ecuanimidad, de imparcialidad, de buen ambiente, que no hubiera un ambiente tenso en la Sala y creo que ha conseguido su objetivo. Yo, excepto en los momentos que hemos tenido discusiones –y un día fue bastante sonada y aún hoy no entiendo por qué yo no podía hacerle preguntas a aquel testigo, a Pacheco, ya que yo le hacía preguntas sobre hechos, no sobre manifiestos sindicalistas, como decía el Presidente–,  pero otras fueron más light, creo que ha conseguido la misión que Marchena tenía para conducir el juicio y dar a la opinión pública una imagen de un trato cordial, correcto con los acusados, con las defensas, etc. Creo que eso lo ha conseguido. 

Marina Roig.

Foto finish de Cuixart. Por los hechos, parece que sea el acusado más beneficiado por el juicio. Incluso tras el informe de conclusiones de Fiscalía, es la persona más alejada de los hechos, más que Jordi Sánchez. 

Eso es cierto. Y vuelvo a insistir: si esto fuera un procedimiento/proceso normal y ordinario, con las reglas a las que estamos acostumbrados de valoración de prueba, etc., es posible que tuviera esta visión. El problema es que, en este caso, Fiscalía habla siempre de grandes conceptos, no baja a la prueba, y “els Jordis” es un concepto para ellos. Son como indisolubles. Jordi Cuixart o Jordi Sánchez, da igual. La suerte de uno se traspasa al otro. Esa es una sensación que hemos tenido a lo largo de todo el juicio. Y hoy Fiscalía tampoco ha establecido ninguna diferencia. La imagen icónica de los dos subidos al coche de la GC es lo que acaba pesando en la retina de mucha gente. 

Usted ha hablado de si fuera un juicio normal, ¿qué tiene de no normal este? 

Que los planteamientos de las acusaciones ni se ajustan a la realidad de los hechos –que eso podría pasar en un principio, en el escrito de conclusiones provisionales–, pero es que tampoco se ajustan a la realidad de la prueba practicada. Veremos la Abogacía del Estado esta tarde –que no tiene pinta de que cambie de posicionamiento–, pero la Fiscalía no ha cambiado ni un milímetro su posicionamiento inicial a pesar de toda la prueba practicada. Por ejemplo, hoy han vuelto a considerar lo del 25 de septiembre en Badalona sobre si Cuixart cogió o no unos carteles. Con ocho testigos que vinieron a explicarlo, quedó claro que nos los cogió, lo declaró todo el mundo, incluidos los Guardia Urbana de Badalona – y, además, la persona que lo hizo ha sido absuelta en la Audiencia Provincial de Barcelona– , pero, a pesar de todo ello y de que es algo que no merece mayor relevancia, Fiscalía lo ha incluido en su informe. Se supondría que, ante la prueba practicada, eso no tendrían que haberlo utilizado. O sea, que hemos sufrido cuatro meses de juicio y parece que a ellos les ha dado igual, porque han hecho el mismo informe que hubieran podido hacer el segundo día de juicio.

Más allá de lo que es justo o injusto, ¿qué consideraría mesurado o desmesurado como sentencia? 

Mesurado, para Cuixart, es una sentencia absolutoria. No hay término medio. 

El juicio, sobre todo últimamente, en fase de conclusiones, parece que más que estar en juego figuras penales, lo que está en juego son mecánicas mentales, tabúes, cosas que no llegan a ser delito... ¿Comparte esto? 

la actuación policial del 1-O generó en la ciudadanía mucho dolor, y es posible que produjera “desafección” a gente, la sentencia generará frustración, dolor y mucha incomprensión

Sí. Las acusaciones tienen un marco mental por el cual, cuando hablan de romper el orden constitucional, en realidad están hablando de romper la unidad de España, porque, en realidad, es la finalidad que tenía este juicio. Ese es su marco mental. Y, a partir de aquí, a ellos les da igual, prácticamente, cómo se haya desarrollado el juicio. Les resulta tan ofensivo que dos millones de personas salieran a votar, o que se aprobaran unas leyes en el Parlament, todo está en el mismo nivel. Hoy en el informe del fiscal Cadena hablaba de “violencia normativa”, es decir, que el hecho de aprobar leyes en el Parlament para ellos es violencia. Y es violencia porque, para ellos, atenta al “orden constitucional”, que viene siendo igual a “la unidad de España”. 

¿Cómo es trabajar en el Tribunal Supremo? ¿Es un cambio respecto a trabajar en otro tribunal? 

Para nosotros ha sido un cambio porque, en bastantes momentos, no se seguía la práctica forense a la que estamos acostumbrados diariamente en otros tribunales. No ha sido un cambio solo para mí, sino para todos, Fiscalía y Abogacía del Estado incluidas. En ocasiones estábamos todos descolocados, sin saber a qué atenernos: la práctica de la documental, los interrogatorios, la interpretación del 708… Ha habido momentos que estábamos como un pulpo en un garaje. 

No sé si usted comparte esto, pero yo veo una cosa que no tendría que haber llegado a la cosa penal, una cosa que está más vinculada, a veces, a la propaganda que a la política y, aquí, al menos en la acusación, que es lo único que podemos valorar hasta la sentencia, también he visto una actitud propagandística a la vista de los comentarios. ¿Estamos juzgando la propaganda en un juicio de propaganda? La propaganda, que es delito y a la vez es solución al delito, es penalización del delito… 

La Fiscalía hablaba hoy de “prevención general” de futuro. Eso es un aviso para navegantes de qué puede pasar si se vuelve a intentar cualquier acción que vaya encaminada a romper la unidad de España. Y, en ese sentido, más que propaganda es una advertencia. El juicio se utiliza como castigo para los que lo han intentado y como advertencia de futuro para que a nadie se le ocurra volver a hacer algo así otra vez. 

Le cuantifico la propaganda española. La sentencia alemana habla de ausencia de riesgo para el orden constitucional y aquí se habla de riesgo descomunal y al límite. 

es evidente que no se utilizaba la movilización popular para conseguir la independencia ni para hacerla efectiva, ni nunca se planteó lanzar a la gente contra los cuerpos y fuerzas de seguridad

Un riesgo descomunal, pero resulta que no fue necesario ni plantearse, por parte del Consejo de Ministros, aplicar el estado de sitio. Según lo que ha dicho hoy la Fiscalía, la reacción que tiene el Estado para parar una rebelión es el estado de excepción. Y, en este caso, no es que no lo aplicaran, es que ni se lo plantearon ni tan solo hubo ninguna discusión en el Consejo de Ministros para aplicarlo. Por tanto eran conscientes que con los mecanismos que tenía el Estado, era suficiente. Porque también eran conscientes de cuál era la voluntad de los contrarios. Es decir, es falso que alguno de los acusados se hubiera planteado utilizar la violencia para conseguir hacer efectiva la declaración de independencia. La prueba es lo que vimos el día de la DUI. Curiosamente, en ese “periodo insurreccional” del que habla la Fiscalía, que sitúa entre el 19 de septiembre y el 27 de octubre, el último de los hechos, de esos escraches, de esa insurrección, es el 3-O. Es decir que, entre el 3-O y el 27-O la Fiscalía no ha explicado ninguna movilización popular. O sea que es evidente que no se utilizaba la movilización popular para conseguir la independencia ni para hacerla efectiva, ni nunca se planteó lanzar a la gente contra los cuerpos y fuerzas de seguridad para conseguir la independencia. Creo que el gobierno era consciente de eso. Cuando no aplican el estado de sitio es porque saben que no lo necesitan. Disolviendo el Parlament de Catalunya y convocando nuevas elecciones tienen suficiente para pararlo, que es lo mismo que, más o menos, viene a decir Alemania. Fiscalía les pasó todos los vídeos de esta causa, cuando los jueces alemanes los fueran viendo, debían flipar: cacerolada tras cacerolada, tras cacerolada…

Sea como sea, hay un problemón en este juicio que a) es político y b) de categorías idealistas. Idealismos catalanes, idealismos españoles que, muchas veces, explican los hechos desde cada una de las trincheras, ¿qué solución hay? ¿Es penal? Yo diría que no. 

Penal, imposible. Porque, primero, en el mejor de los casos será una sentencia que no gustará ni aquí ni allá. Es decir, que no gustará ni a los españoles ni a los catalanes. En el peor de los casos, contentará a una de las partes y todo tiene pinta de que contentará a los de aquí –esta entrevista está hecha en Madrid–. Si contenta a los de allá, a los catalanes, es porque sería una sentencia justa y ajustada. Pero creo que generará mucha más frustración, mucho más dolor. Si el 1-O la actuación policial generó en la ciudadanía mucho dolor, y es posible que produjera “desafección” a gente, la sentencia generará frustración, dolor y mucha incomprensión. Yo creo que los mundos aún se separarán más. En estos momentos tú tienes una realidad y dos partes que la miran y ven cosas diferentes, pero la sentencia puede alejar aún más. 

Sí, pero ven cosas diferentes que, seguramente, no han existido. No hubo golpe de Estado, es un hecho probado en el juicio, diría, pero una trinchera informó de un golpe de Estado continuo e inapelable. Y de lo que informó la otra trinchera tampoco era real, como los propios acusados han reconocido al apuntar que todo era un intento de crear un objeto negociación. ¿Cómo se sale de esta espiral de cosas defendidas desde dos trincheras, que quedan reflejadas en dos prensas y que solo conducen a juicios penales suicidas? 

Yo la única posibilidad que veo es que los políticos tengan un sentido de Estado, de Estado de aquí y de Estado de allá, que sean capaces de sentarse a hablar y a recomponer las cosas porque procedimiento/juicio tras procedimiento/juicio no soluciona nada. 

Se habla mucho de defensa política, sobretodo en Catalunya. Yo no la he visto tanto. ¿Usted lo comparte? 

Esto son opiniones. Puede ser que otros abogados tengan una opinión distinta a la mía. Yo creo que una defensa política, de ruptura, que era lo que mucha gente podía esperar desde Catalunya, estando en un Estado democrático como estamos, que es el Estado español, era muy difícil de llevar a cabo y podía cerrar puertas para acceder, el día de mañana, a otros tribunales que, quizá, nos darían la razón. Por tanto nosotros decidimos optar por una estrategia jurídica y técnica, combinada con una parte más política de denuncia del fondo que, en nuestro caso, por parte de Jordi Cuixart, se volcó mucho en el tema del ejercicio de derechos fundamentales. Y esta ha sido nuestra estrategia de defensa.  A pesar de que ha habido voces en Catalunya de que no se tenía que reconocer el Tribunal, que se tenía que hablar en catalán, o que se tenían que hacer defensas más rupturistas. Por motivos distintos en cada una de las defensas, no hemos optado por una defensa de ruptura total de la concepción clásica.

CTXT se financia en un 40% con aportaciones de sus suscriptoras y suscriptores. Esas colaboraciones nos permiten no depender de la publicidad, y blindar nuestra independencia. Y así, la gente que no puede pagar...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

1 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. zyxwvut

    ¿Ésto es una entrevista o un ejercicio de complicidad a mayor gloria del "santo" y "martir" señor Cuixart?, para esto ya puedo leer Vilaweb. Periodismo complaciente y en barrena. De pena.

    Hace 3 años 3 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí