1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Análisis

Los laboristas, a la izquierda de Podemos

El programa de Corbyn contempla medidas mucho más radicales de las que asoman en otros partidos socialdemócratas europeos. La nacionalización de servicios públicos estratégicos es una de ellas

Mario Cuenda García 1/10/2019

<p>Pablo iglesias, Jeremy Corbyn y Pedro Sánchez.</p>

Pablo iglesias, Jeremy Corbyn y Pedro Sánchez.

Luis Grañena

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

El 16 de mayo de 2017, el Partido Laborista británico presentó su manifiesto electoral tres semanas antes de que se celebraran las elecciones generales, el 9 de junio de ese año. Contrariamente a lo que vaticinaban las encuestas, el Partido Laborista consiguió su mejor resultado desde 1997, aunque quedó en segunda posición detrás de los conservadores. Los sondeos poselectorales dieron a conocer las razones por las que la mayoría de los votantes laboristas habían votado Labour, la más importante: el manifiesto laborista.

Este documento de 2017 es la piedra angular de la visión política del partido y se basa en cuatro pilares: la nacionalización de los servicios públicos esenciales, un viraje radical en el ámbito fiscal, una defensa férrea de los derechos de los trabajadores y el fin de la austeridad.

La medida estrella es, sin duda alguna, la promesa de nacionalizar servicios como los ferrocarriles, el agua, la industria energética o correos. Muchos de ellos fueron privatizados por Margaret Thatcher en la década de los 80, bajo la premisa neoliberal de que la competencia entre empresas privadas abarataría los precios y mejoraría el servicio para los consumidores. 

La medida estrella es la promesa de nacionalizar servicios como los ferrocarriles, el agua, la industria energética o correos. Muchos de ellos privatizados por Margaret Thatcher en los 80

Huelga decir que las predicciones no se han cumplido: el precio del agua ha aumentado un 40% desde los años 80; los billetes de tren están entre los más caros de Europa, los trenes sufren retrasos constantes y están desbordados. Un aspecto indicativo de que el manifiesto laborista capta el sentir popular es que las encuestas demuestran que una sólida mayoría de la población, independientemente de su voto, estaría a favor de nacionalizar el servicio de ferrocarriles.

Para llevar a cabo estos planes, se necesita una recaudación fiscal consecuente y por ello el manifiesto aboga por un sistema fiscal más progresivo. Entre otras medidas, el partido se compromete a ampliar la base fiscal imponiendo un IRPF de 45% sobre el 5% las de personas más ricas: las que ganan más de 80.000 libras esterlinas al año. En estos momentos cotizan al 45% solo los que ganan más de 150.000 libras. La tasa también aumentaría hasta el 50% para aquellos que ingresen más de 123.000 libras anuales. 

Según el Instituto de Estudios Fiscales, un órgano independiente que asesora las políticas de los partidos, con esta medida se podría llegar a recaudar 7.000 millones de libras al año, pero también puede suponer un riesgo de fuga de los capitales más ricos. 

El manifiesto también se compromete a aumentar el impuesto de las empresas y a poner en marcha un impuesto específico sobre los negocios del importante centro financiero de la City de Londres. 

En política laboral el aspecto más importante es la promesa de terminar con los polémicos contratos de cero horas, que permiten a los empresarios contratar sin garantizar ni horario ni volumen de trabajo. Los trabajadores solo trabajan cuando lo necesita el empresario, se les avisa con poca antelación y se les paga por hora. Un trabajador puede trabajar así una o 30 horas a la semana. Estos contratos son la muestra por excelencia de la precariedad laboral: no incluyen baja por enfermedad, concede a los empresarios la posibilidad de disponer de trabajadores prácticamente a tiempo completo –la media de los trabajos es de 25 horas a la semana– pero sin ofrecerles un contrato por una prestación fija con todas las obligaciones que conlleva. 

En el aspecto laboral, el manifiesto se compromete a prohibir las prácticas no remuneradas, a introducir cuatro días suplementarios obligatorios de vacaciones al año y a que la diferencia máxima de los salarios en el sector público sea de uno a 20.

Para acabar con la austeridad, promete eliminar la bedroom tax (impuesto de habitación), ejemplo paradigmático del periodo austericida, impuesta por la coalición conservadora y liberal dirigida por David Cameron. En 2012, el Gobierno aprobó recortes draconianos de las ayudas sociales, como que las familias que viviesen en casas de alquiler social, pero tuviesen habitaciones libres, perderían entre 14% y 25% de las ayudas mensuales. El objetivo era que las familias se mudasen a alojamientos más pequeños para poder ofrecer las casas a otros inquilinos en hogares congestionados. 

John McDonnell, ministro de Hacienda en la sombra, defendió la reducción de la jornada laboral a 32 horas semanales sin pérdida de salario, avalado por un informe independiente redactado por Lord Skidelsky

Sin embargo, esta medida no ha tenido los efectos deseados. La escasez de hogares a precios asequibles en todo Reino Unido limita las posibilidades de mudarse. Solo un 8% de los afectados había podido mudarse en 2017, frente al 30% deseado por el gobierno. La norma, sin embargo, ha acabado teniendo un impacto desproporcionado sobre una población que ya estaba en alto riesgo de pobreza: al no poder mudarse, las familias pierden una gran parte de las ayudas. En los casos más dramáticos, la muerte de un familiar, como un hijo, y la resultante habitación vacía es motivo suficiente para perder la ayuda.

El manifiesto también busca frenar el endeudamiento estudiantil, del cual el propio Banco de Inglaterra ha avisado de los riesgos, ofreciendo la gratuidad total de los estudios universitarios. Hoy, el precio anual de la matrícula universitaria es de 9.000 libras, tres veces más cara que en 2011, cuando el gobierno de Cameron aprobó la subida.

Medidas radicales

Sobre las bases de estos compromisos sólidos adquiridos hace dos años, se llegó a la conferencia del Partido Laborista del pasado 21 de septiembre, en la que los delegados votaron introducir medidas en algunos casos todavía más radicales en el futuro manifiesto electoral. La más mediática –y controvertida– ha sido el compromiso de suprimir las escuelas privadas. Perderían su condición de organizaciones “caritativas”, se eliminarían las exenciones fiscales que reciben y se redistribuirían sus bienes en el sector estatal.

John McDonnell, ministro de Hacienda en la sombra, defendió la reducción de la jornada laboral a 32 horas semanales sin pérdida de salario, avalado por un informe independiente redactado por Lord Skidelsky, un economista de prestigio. Finalmente, se votó una moción para poner en marcha un “Green New Deal” y reducir a cero las emisiones de carbono netas de aquí a 2030. Ambas propuestas fueron aprobadas casi por unanimidad. 

Algunos observadores políticos argumentan que el futuro manifiesto laborista será el más radical de la historia, pero una perspectiva histórica nos permite matizar esta afirmación. En 1945 los laboristas ganaron de forma inesperada las elecciones con una mayoría absoluta aplastante con un manifiesto posiblemente más radical. Las medidas estelares de entonces eran la creación del Servicio Nacional de Salud público y gratuito (la NHS por sus siglas en inglés) y la nacionalización de industrias estratégicas, como la industria del acero y del carbón. El Partido Laborista cumplió sus promesas electorales y creó así las bases del Estado del bienestar moderno.

Volviendo al presente, cabe destacar la radicalidad de las medidas de los laboristas en comparación con la tibieza de las propuestas de los partidos socialdemócratas europeos. Pese a pertenecer a la misma familia política, y compartir grupo en el Parlamento Europeo, el Partido Laborista se sitúa claramente a la izquierda del PSOE en España, por ejemplo, y algunas de sus políticas son incluso más progresistas que las de Unidas Podemos.

Un ejemplo claro es el de las nacionalizaciones. Salvando las diferencias históricas, políticas y socioeconómicas entre España y Reino Unido, Corbyn ha insistido desde el primer día en que su partido las llevará a cabo, mientras que, en España, el PSOE no plantea nada parecido para los sectores estratégicos. Incluso el programa de Unidas Podemos habla de “revertir o frenar privatizaciones” o de “desprivatizaciones”, pero deja de lado las medidas más ambiciosas que se mencionaron en los primeros años de nacionalizar sectores estratégicos.

También son llamativas las idas y venidas del PSOE con respecto a la derogación de la reforma laboral de Mariano Rajoy frente a la defensa férrea del laborismo de los derechos laborales de los trabajadores. A principios de septiembre, Laura Pidcock, ministra de Empleo en la sombra, anunció que su partido crearía un ministerio de los derechos de los trabajadores. En su afán por modificar los aspectos más nocivos de los gobiernos conservadores, el Partido Laborista británico está más cerca de Podemos que del PSOE.

Una transformación radical

¿Cómo se explica la radicalidad de las propuestas laboristas en el Reino Unido? Sin duda un factor esencial en la transformación del Partido Laborista fue la elección de Corbyn en 2015 como secretario general. Unos meses antes, el partido había perdido de forma estrepitosa las elecciones generales y su líder, Ed Miliband, tuvo que dimitir. En los meses siguientes, cientos de miles de personas se unieron al partido, convirtiéndolo en el partido con más afiliados de Europa y triplicando a los conservadores. La unión entre Corbyn, sus aliados más cercanos y una militancia radicalmente progresista ha permitido transformar el partido en apenas cuatro años.

En 2017, todas las encuestas vaticinaban un batacazo laborista, pero el partido obtuvo su mejor resultado desde 1997, cuando Tony Blair ganó las elecciones

Hay sin embargo causas estructurales más profundas que explican la radicalidad del Partido Laborista. En Reino Unido y Estados Unidos Margaret Thatcher y Ronald Reagan aplicaron en los años 80 las medidas más extremas del neoliberalismo. Hoy son los países donde las desigualdades económicas son más amplias y donde más han aumentado desde entonces. No es casualidad que, casi cuatro décadas más tarde, ambos países hayan asistido al nacimiento de opciones radicales y progresistas con posibilidades a gobernar, como son los casos de Bernie Sanders y Elizabeth Warren, que están en cabeza de las primarias demócratas en Estados Unidos. 

Una cuestión importante es si puede ganar el Partido Laborista con este programa electoral. 

En 2017, todas las encuestas vaticinaban un batacazo laborista, pero el partido obtuvo su mejor resultado desde 1997, cuando Tony Blair ganó las elecciones. El Partido Laborista obtuvo el 40% de los votos y consiguió 262 escaños de 650 frente al 43,2% de los votos y los 419 escaños con los que ganó Blair. Desde entonces, la prensa seria –sea conservadora, liberal o progresista– no cuestiona tanto la capacidad de convicción del manifiesto, sino que critica la competencia del partido para gobernar por su tibieza respecto al brexit. 

En 2017, la salida de la Unión Europea se veía como algo todavía lejano. Frente a las pretensiones del Partido Conservador de que el tema principal de la campaña fuera el brexit, Corbyn y el Partido Laborista lograron marcar la agenda y colocar las políticas anti-austeridad en el centro del debate. Aunque la situación socioeconómica sigue siendo parecida a hace dos años, la proximidad temporal y la lucha encarnizada en torno al brexit están más presentes.  

La capacidad del Partido Laborista de lograr una victoria dependerá de su habilidad para volver a centrar la agenda en la situación económica y para transmitir a los electores el espíritu de 2017: que será el gobierno for the many, not the few (para la mayoría, no para unos pocos). 

Autor >

Mario Cuenda García

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

7 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Manolo

    Que no cuela ya, que los socioliberales como el Corbyn dicen mucho y hacen poco, todo esto es el juego del trilero.

    Hace 1 año 6 meses

  2. alberto G

    No puede ser de otra forma lo de estar a la izquierda del PSOE (obviamente) y de Podemos. En Reino Unido tienen algo que no tenemos nosotros. Algo a lo que jamás debimos renunciar. Tienen moneda propia. E incluso aunque están sometidos a algunas regulaciones de esa monstruosidad neoliberal que es la UE, siguen teniendo facilidades de las que nosotros no disponemos. Corbyn es como si en España el psoe pasase a estar liderado por Julio Anguita, por poner un ejemplo. Por supuesto, un Julio Anguita que tendría que lidiar con todo el aparataje neoliberal sociata. En el caso de Corbyn le toca lidiar con el blairismo y los imbéciles que se empeñan en sabotear el brexit. Siguen viendo a la UE como algo progresista (al menos la parte izquierda del partido, el resto lo ve como un medio de librarse de Corbyn)

    Hace 1 año 6 meses

  3. Luis

    Podemos dice lo mismo, con la educacion, la sanidad, la energia. Asi que no estan a la izquierda de podemos, estan en la misma linea de podemos

    Hace 1 año 6 meses

  4. Bruno

    Nacionalizar sectores estratégicos. En España si el dinero corrupto tuviera uso publico podríamos pagar la educación y la sanidad de un lustro. El caso español es particular porque fue bipartidista como en Reino Unido. Ahora tenemos que ver si la tendencia es hacia una sociedad organizada e informada o en cambio una sociedad, por mucho que pese, corrupta y podrida.

    Hace 1 año 6 meses

  5. Ventura Margó

    Este programa del Partido laborista (socialista) inglés, muestra el conservadurismo del PSOE incapaz de dar un paso progresista tal como le propuso Podemos. Partido socialista que necesita un cambio si no quiere verse entre Ciudadanos i PP.

    Hace 1 año 6 meses

  6. Ricard

    Cualquiera puede estar más a la izquierda que el pesoe ¡Vaya novedad!

    Hace 1 año 6 meses

  7. Albert

    Si, pero esta es la propuesta de Corbyn y de People's Momentum. Los laboristas clasicos, blairistas, como los Miliband y compania, esta en muy desacuerdo con estas medidas y de hecho estan mucho mas cerca de los lib-dems. Desgraciadamente no creo que mejore mucho sus resultados por no tomar una posicion clara sobre el Brexit (Equidistancia. Les suena?) y por que ha sido demonizado por todos los medios de comunicacion.

    Hace 1 año 6 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí