1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

DESINVISTIÉNDOSE ENCIMA (V)

Calma chicha

Manual de uso a la espera de la sentencia: la sobreactuación y la sentimentalidad, procesista o constitucionalista, las carga el diablo

Guillem Martínez 11/10/2019

<p>Asistentes a la manifestación con motivo de la Diada el 11 de septiembre de 2017.</p>

Asistentes a la manifestación con motivo de la Diada el 11 de septiembre de 2017.

Elise Gazengel

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

1- La sentencia, me temo, será algo determinante en la campaña electoral. Modulará en Cat quién corta el bacalao en el post-post-proceso. Por ello JxC y ERC –a pesar del rollo ecuménico que gastan, a la greña– apuestan en sus listas por presos, familiares de, y rostros conocidos del reparto de leches de la poli y benemérita el 1-O del 2017. También modulará en Esp la ‘mayoría cautelosa’, trade mark desde el que se intentará paliar –en esta ocasión, diría que con éxito– lo inevitable desde 2011. El fin de la alternancia y la limitación de temas de la Restauración, tal y como la conocimos. 

2- La sentencia requiere, por tanto, cierta coreografía. Lo suficientemente importante como para satisfacer las demandas comunicativas de los partidos gubernamentales cat, y de los partidos mayoritario-cautelosos esp. Debe satisfacer a dos clientes, por tanto, exigentes, sin que la sangre llegue al río. Es una operación que conlleva cierto riesgo. Pero, en todo caso, estamos en manos de grandes profesionales. Sin duda, los mejores de Europa. Vayamos por partes.

Las sentencias por unanimidad suelen ser menos brutales que las que incorporan votos particulares de jueces que se rajan ante, lo dicho, una brutalidad

3- La sentencia está al caer. Se especula que esta semana que no, que el lunes. Ni idea. Se especula que será por unanimidad. Ni idea. Las sentencias por unanimidad suelen ser menos brutales que las que incorporan votos particulares de jueces que se rajan ante, lo dicho, una brutalidad. Yupi. Si bien, me dicen los tribunalsupremólogos, la cosa no tiene por qué, glups, ser así, que están salvando Esp, esa cosa que periódicamente se salva gracias al cirujano de hierro de Costa. Lo veremos en breve, en todo caso. Parece ser que el TS no se volverá a reunir, que remachará la sentencia por Skype, mail, teléfono, Tinder, o paloma mensajera. Por lo visto, los flecos son las condenas, que no el aparato para no hacer el ridículo en Europa con cargos del XIX, ya elaborado. Lo que indicaría que a) la sentencia posee un gran aparato al respecto. O, b) que ya se ha perdido el sentido del ridículo. La Fiscalía ha pedido una vistilla para prorrogar la provisional de los Jordis. El 16-O se celebra –es un decir– su segundo año de prisión preventiva, esa tradición esp solo comparable, en su uso, cotidianidad y éxito, a la tortilla de patatas, el tanga brasileño, o el desahucio. La vistilla, no obstante, habla más de un trámite burocrático que de un gran retraso en la emisión de sentencia. Josep María Brunet, en La Vanguardia explica que la sentencia, a petición de algunos familiares de los presos, será entregada a los familiares de los presos 24 horas antes que al gran público. Lo que augura filtraciones 24 horas antes del día D a la hora H. Es decir, también desinformación. He hablado con algún abogado de los presos. No tienen ni idea de cómo les llegará la sentencia, salvo que no les llegará por Amazon Prime. Este no saber por parte de gatos pardos explica dónde nos hemos metido. En un terreno no transitado. Lo que es la definición de un campo de minas.

4- Parece ser que la respuesta desde Cat está acotada. Como mínimo, habrá dos. Más la respuesta gubernamental/institucional. Que, por cierto, parece que será sentimental. Ya veremos. Lo divertido es que, todo apunta a ello, todas las  respuestas serán gubernamentales/institucionales. Es lo que tiene el peronismo.

5- Por una parte, así, ANC y Òmnium han organizado cinco marchas. Partirían de Girona, Vic, Berga, Tàrrega y Tarragona. Avanzarían tres días a pie hasta BCN, con banderitas. La partida de las columnas –esas cosas que, snif, se inventó el 15M– sería escalonada, desde el miércoles hasta el viernes. La cita es la Marxa per la Llibertat, convocada por Pax Christi –grupo cristiano pro-derechos humanos– en 1976, por la amnistía, el Estatut de 1932, las libertades –derechos civiles, derechos humanos y derecho de autodeterminación, en aquel momento compartido por el grueso de la oposición al franquismo–, y la coordinación de las fuerzas políticas democráticas. La poli les dio hasta en el velo del paladar. La cosa, conociendo el percal, tiene el riesgo de que acabe como la marcha que quiere evocar. Otro riesgo, glups, es que acabe como la Marcia su Roma, a la que no se quiere evocar. Una percepción de ese parecido en Europa sería la ruina de un procesismo poco sensible a su imagen, y que, por ejemplo, suele manifestarse de noche y con antorchas. Las cinco Marxes de la semana que viene pueden contener, en ese sentido, otros ingredientes diferentes a los previstos. Verbigracia: ninguna parte de Manhattan, sino de algo parecido al concepto campo. Puede ser, por tanto, una marcha a la ciudad de los usuarios –rurales no es la palabra, que hay ciudades; pero para ahorrar palabros, puede ser útil– alejados de la cosmovisión contradictoria de la gran ciudad, hacia una gran ciudad. Una gran ciudad entendida por el nacionalismo cat –y esp– como una suerte de Babilonia impura, en la que incluso se folla. Un área metropolitana en la que el procesismo, por lo que sea, no ha molado tanto como en el resto del territorio. En ese sentido, pueden llegar a BCN cinco columnas de procesismo puro, tal y como ha quedado. A saber: un colectivo crispado ante lo que ha fallado en el procés –no ha fallado el procés ni sus políticos, santos mártires, incapaces de mentir y autores de un plan absolutamente democrático y milimétrico; han fallado sus enemigos, personas que no abrazaron la fe verdadera, que no encajan en Cat, por lo que tendrían que irse–. Un colectivo que, por lo que veo, ha evolucionado un tanto hacia la sentimentalidad, un tanto hacia el esencialismo, y un tanto más hacia la disciplina ante las consignas del Govern –que tenemos dos, uno en BCN, y otro en Waterloo–. También, es cierto, ha evolucionado en una parte hacia el escepticismo y hacia cierta percepción de la mentira política. Veremos en breve en qué proporción.

6- El Govern y sus medios públicos y concertados están emitiendo martirio y agravio. Con matices. El pack ERC –en el que se integraría Òmnium– no difiere del resto en las grandes palabras, pero sí en las pequeñas. Junqueras, así, ante la sentencia, ha abogado por medidas que no sean fum/humo y “simbolismo vacío”. Es decir, lo que sea, pero también un indulto, el camino más rápido contra la desproporción de la condena que se prevé. El Govern y su entorno –la ANC, próxima a JxC en sus bases, en su vértice liga con el discurso gubernamental, pero no con su hacerse el sueco; la ANC ya no es, por tanto, tan gubernamental en su vértice; de hecho, apenas aparece en los medios públicos y concertados– están por la revolución pendiente y por la amnistía. Amnistía –la emite el Congreso, por lo que es más improbable aún que el indulto, emitido por el Ejecutivo– parece que será el palabro mágico del post-post-procés. En el procés fue el palabro indepe. En el post-procés, la alocución llibertat presos polítics. Como ven, no ha desaparecido con los años la electricidad  movilizadora procesista fundamentada en el léxico. Lo que pasa es que, cada vez más, desde 2017, el léxico ha rebajado su amplitud y demandas.

7- Hasta ahora el Govern, desde 2012, ha canalizado todas las manifestaciones ciudadanas. ¿Podrá seguir haciéndolo el día de la sentencia? Parece que sí. O, al menos, esa es su voluntad. Canaliza esa voluntad a través de dos mecanismos. Y la somete a pitote a través de un tercero –no se vayan sin leer el punto 11–.

no ha desaparecido con los años la electricidad  movilizadora procesista fundamentada en el léxico. Lo que pasa es que, cada vez más, desde 2017, el léxico ha rebajado su amplitud y demandas

8- Los mecanismos para dominar el cotarro el día de la sentencia son dos. Uno sería el ‘tsunami democràtic’. Una entidad gubernamental. Lola García informa en La Vanguardia de que fue creado en Suiza, en una reuni de Puigde con ERC, CUP, ANC y Òmnium. La intención, se supone, era canalizar por esa entidad la cosa y evitar la casilla CDR, menos transitada por Govern, partidos y asociaciones. Hasta ahora han hecho algún acto, en la vía más bien cursi, tan de la casa. Han adoptado, no obstante, el funcionamiento y los sistemas de trabajo –efectivos, discretos, coordinados y con resultado espectacular– que se utilizaron para realizar la protesta del 1-O, el único gol al Estado en todos estos años de palique. Esta entidad procesista –a saber: no se sabe quién la compone, requiere fe y obediencia, y se comunica con los mortales a través de las redes; han hecho un himno para el día de la sentencia, una mezcla de OTI y Eurovisión; con ese himno sería imposible ir a la Batalla del Ebro, diría, lo que acota estéticamente el recorrido de lo posible en ese día– hará algo el día de la sentencia. La pregunta es: ¿qué van a hacer? Ni idea. Sólo se sabe que el día de la sentencia han pedido que las personas estén al quite de los canales y que asistan a donde se les diga con a) una radio –la buena noticia es que no tienen que llevar un piano–, b) calzado cómodo –lo que excluye aletas y, por lo tanto, actividad subacuática–, y c) comida y agua para un día –pedir agua pero no aceite, vinagre, ajo, pimiento, tomate, cebolla y pepino, descarta que el acto sea un gazpacho nivel Libro Guinness–. Para los residentes de fuera de BCN se pide que tengan preparado el coche o estén raudos para pillar transporte público a toda leche –lo que excluye RENFE–. Vamos, que la cosa será en BCN. Nos enteraremos a la vez, estimado lector.

9- El otro elemento de control del Govern son los Mossos, una entidad autónoma del Govern, a pesar de las declaraciones gubernamentales. Parece ser que, como siempre –como, incluso, en 2017–, los Mossos estarán de parte del Estado. Lo que no incomoda al Govern, por otra parte y diga lo que diga. En ese sentido, hace unas semanas, los Mossos presentaron a la prensa el material que utilizarían en el Sentencia Day. El de siempre, pero en esta ocasión con espráis de pimienta. Posteriormente a esa información, la Gene destituyó al jefe de prensa del ramo y puso a otro de solvencia post-verdad contrastada –mintió como un bellaco en 2017; posteriormente lo hizo en Waterloo, en el staff oficial– que, cabe suponer, no va a intensificar el hecho de que, en un momento dado, y si no hace lo que se espera de él, el manifestante medio puede ser majado hasta los párpados por la nostra policia. Que, por cierto, maja muy bien.

10- Los Mossos, que saben que se juegan no su intervención, sino su existencia, están a partir un piñón con la poli. No con la Benemérita, si bien en todo el Estado no hay ningún cuerpo policial que esté a partir un piñón con la Benemérita. Ni siquiera el CNP. Mientras escribo estas líneas, de hecho, el staff de los Mossos ha abandonado un acto de la Benemérita en BCN, cuando han empezado a hablar en benemérito. Los Mossos, en todo caso, han hecho el diseño y llevarán la dirección de las acciones el Día D. Han calculado que puede ser una jornada de manifestación que podría paralizar el territorio si hubiera 50.000 activistas en el ajo –los hay–. Sobre el operativo: será como cuando el Consejo de Ministros en BCN. Muy Saigón-años-70 Style: los marines cubrirán la embajada y las fuerzas survietnamitas el resto. No está previsto que venga el Vietcong. Pero vete a saber. Igual tiene que venir para que la amenaza de la que nos quiere librar la ‘Mayoría cautelosa’ sea cierta. Hace días que los Mossos están en alerta máxima, lo que les impide pedirse un día libre y, pongamos, ir a hacer surf en la Barceloneta. O al delta del Mekong.

11- Hola, soy el ya famoso punto 11, y vengo a decirles que, fiel al cromosoma procesista, el Govern que ha acotado que las protestas no se salgan de madre, que es previsible que, como siempre, penalice a quien lo haga, por otra parte y por otra ventanilla, la está liando en la dirección inversa. A través de comunicación. El sector JxC y el sector Waterloo están dibujando, a través de declaraciones, que no de políticas reales, que el día de la sentencia puede ser el momentum, la oportunidad definitiva para la indepe. Lo que, en ausencia de planes y posibilidades, sólo quiere decir que el Estado se pase con la violencia. Era la única vía al Estado posible en 2017. Y, ante la ausencia de ninguna otra, sigue siéndolo. Es la vía Maidán. El sueño húmedo del procesismo más gore. Una explosión de violencia desmesurada por parte del Estado, que haga caer a Europa de la mula. Algo no descartable –la violencia; Europa nunca caerá de la mula–, si bien sólo alude a la brutalidad del Estado, pero también a la brutalidad de alguna región del staff del procés, que parece desear víctimas, en ausencia de planes y posibilidades. Por ahora, las víctimas habidas aportan más voluntad de realismo al respecto. En ese sentido, un grupo de personas agredidas por la policía el 1-O, han presentado a la AN una demanda contra los mandos de la policía por delitos de lesa humanidad. De lesa humanidad, repito. Aquel día hubo violencia policial nunca vista por el consumidor de procesismo, usualmente decantado al orden y al bando de la poli cuando pega. Y sí, la policía se empleó más allá de las órdenes judiciales, del deber, de lo estético y de la cultura democrática ante una protesta pacífica. Pero aquella violencia policial desmesurada –en vía de juicio en un juzgado de BCN–, condenable e investigable, no fue Sarajevo. Es preciso, en ese sentido, no alucinar. Es preciso también no alucinar el día de la sentencia, previsiblemente desproporcionada. Es preciso distinguir el abuso del Estado, si se produce, de un delito de lesa humanidad. Se combaten de forma distinta. Confundir los grados del abuso sólo lleva a la locura o es una región de ella.

12- Por lo demás, no sabemos nada de la sentencia, de su respuesta en Cat, de su grado y descripción, y de su respuesta, si la hubiera, en la cultura democrática y en el sistema judicial esp. Tan solo sabemos que, con los ingredientes explicados en estos 12 puntos, se espera el material que de vidilla al procesismo y a la ‘mayoría cautelosa’. Espero, sinceramente, que haya para todos, que ambas trincheras de la posverdad nos dejen en relativa paz, y que no tengan que sobreactuar más que las varias toneladas que sobreactuarán. La existencia de una canción/himno de la sentencia, algo de lo que disponen otras prestigiosas firmas, como Carglass –Carglass cambiaaaa / Carglass reparaaaaa; rayos, no me la voy a sacar de encima en horas– anima a ello. Pero la sobreactuación y la sentimentalidad, procesista o constitucionalista, las carga el diablo.

Ya está abierto El Taller de CTXT, el local para nuestra comunidad lectora, en el barrio de Chamberí (C/ Juan de Austria, 30). Pásate y disfruta de debates, presentaciones de libros, talleres, agitación y eventos...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. zyxwvut

    Bueno, segunda oportunidad para que el secesionismo consiga el/los muerto/s que no consiguió el 1-O. y montarse una orgía de victimismo y lío en una Europa a la que, por cierto, todo esto le importa un pito. En cuanto a las marchas patrióticas hay unos ejemplos muy "chulos" de marchas nazis con antorchas que se vé que han estado ensayando estos días. Quedan muy auténticas y ajustadas al lo que ya se sabe de ellos y de su "república neoliberal del 3 al 5%". Por cierto, será que tengo un problema de percepción, pero yo sólo veo sentimentalidad, mentiras a chorro y gesticulaciones exageradas en los secesionistas, en el nacionalismo español veo indiferencia, lo que prueba que el juicio estuvo bien llevado, fue correcto y ha dejado a los neogolpistas totalmente en evidencia.

    Hace 2 años 11 meses

  2. Javier

    Lamentable, españolismo coscubiela style. Tu te haces el gracioso, otras personas sufren realmente por lo que tratas de blanquear, el terrorismo de estado.

    Hace 2 años 11 meses

  3. Xavier.mab.br

    Vaya...Sr.Martinez, el soberanismo catalan es fascista (Marsia su Roma) y en España se puede acusar de terrorismo sin pruebas y no pasa nada !!. Preguntele a Tamara Carrasco, acusada falsamente de terrrorismo , a los Jordis acusadoa de rebelion por convocar y desconvocar mani pacífica. A usted no le preocupa el fascimo, sinó estaria condenando el neofranquismo español, a usted le da rabia el movimiento soberanista catalan, que pide votar y justicia, vaya por dios!!. No le da verguenza ( es una afirmacion). De campo, rurales, neorurales, de ciudad, trabajadores d.e todas las clases, altos , bajos, feos, guapos, listos, menos listos....de todo hay en el campo soberanista y tambien en el.españolista. Usar una categoria cómo uste ha hecho con "los de campo" de manera despreciativa lo dice todo de su categoria moral.

    Hace 2 años 11 meses

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí