1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Santiago Gerchunoff / Filósofo

“¿Peronismo en España? ¡Eso es una gilipollez!”

David Rodas Martín 8/11/2019

<p>Santiago Gerchunoff.</p>

Santiago Gerchunoff.

Cedida por el entrevistado

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Santiago Gerchunoff (Buenos Aires, 1977) es profesor y filósofo. Vive en Madrid desde 1997. Da clases en la Universidad Carlos III de Madrid y dirige la editorial de ensayo Clave Intelectual. Su tesis doctoral se centró en la filosofía de Hannah Arendt. Según afirma, vivimos en la etapa más aburrida de la historia, aunque con MasterChef y los debates electorales se entretiene, como demuestra en sus redes sociales. En apariencia, le gusta el fútbol, ya que lo comenta con la misma asiduidad con que comenta la actualidad política y, sobre ambas cosas, hace chistes. Escribió Ironía on: una defensa de la conversación pública de masas, ensayo que le puede servir para defenderse de quienes no entienden el (doble, triple o ausente) sentido de sus incursiones en Twitter. Ahora, cuando se mezclan las voces de los que opinan de todo, es más necesario que nunca que el pensamiento, y más si es político, se deje oír. 

Como la actualidad manda y Cataluña es una referencia informativa obligada durante estos días, ¿cómo ve la cuestión catalana? ¿Hay espacio para la política?

Lo que está pasando es política viva. Pero claro, es un escenario político extremo. Yo creo que la democracia representativa es, sobre todo, un sistema muy elástico comparado con otros. Es capaz de tolerar extremos incluso opuestos a la propia idea de representación. Sin embargo, las posibilidades de que termine bien, de que se pacifique… Creo que esto va para muy largo. Se han juntado unas visiones muy extremas y torpes por cada uno de los lados. Todo lo que hay en el medio, que podría armar algo un poco más sensato, está en horas bajas. Uno lo que ve es que cada herido, cada signo de represión del Estado, permite prolongar este estado de manifestación, de protesta continua, que no acaba de dar paso a ninguna solución.

Y con las elecciones del 10N a la vuelta de la esquina…

Lo que decía Carl Schmitt, criticando la República de Weimar, era que el parlamentarismo era la metafísica de la indecisión. Así que se aprovechó de que era un momento caótico y, para evitar procedimientos, abogó por una dictadura

Ahí ves, otra vez, el hartazgo que nosotros sentimos. Todos decimos: ¡qué bien vendría que no hubiera elecciones! Pero piensa lo que significa eso. Es un pensamiento directamente antidemocrático. ¡Qué bueno sería un gobierno estable, fuerte! Lo contrario a la democracia. Todos los mecanismos democráticos son molestos, son tardíos, lentos, torpes, poco efectivos en términos de decisión. Por eso la escuela de los críticos de la democracia liberal es el decisionismo. Lo que decía Carl Schmitt, criticando la República de Weimar, era que el parlamentarismo era la metafísica de la indecisión. Así que se aprovechó de que era un momento caótico y, para evitar procedimientos, abogó por una dictadura.

¿Cree que se podría calificar a las fuerzas de extrema derecha, en particular a Vox, de fascistas?

No sé si el fascismo es una estructura histórica eterna que va a existir en todas las épocas. Tengo la sospecha de que tiene que ver con la coyuntura del siglo XX. No creo que se repita. Si lo resumimos a “tiene tendencias ideológicas internas antidemocráticas”, pienso que sí es posible. Creo que se exagera la comparación de nuestra época con los años 30, con la República de Weimar, con la crisis de la democracia representativa. Yo, a veces, digo en broma que los intelectuales muy afectados con esto, que te ponen citas de, por ejemplo, Hannah Arendt y dicen: “Mira, es igual que en los años 30”, son intelectuales de entreguerras, pero sin guerras. Aquí hubo un atentado en 2001, en el que cayeron dos edificios, que cambió el mundo. Vivimos con otra lógica. Yo no creo en el fin de la historia, ¿quién sabe lo que va a venir? Quizá sea peor. Categorías históricas como revolución industrial o feudalismo se podrían trasladar a distintos tipos de realidad histórica y geográfica. Ahora bien, el fascismo no. Me parece algo muy concreto. No me parece que, sí o sí, cuando ocurra esto, esto y esto, haya fascismo.

En partidos como Más País (MP) o Unidas Podemos (UP) se ha discutido en torno a la posibilidad de generar una especie de movimiento de inspiración peronista (reivindicar la patria, la bandera…) ¿Es posible algo como el peronismo en España?

Yo creo que eso es una gilipollez. Es muy difícil definir qué es el peronismo. Pero en todo caso necesita de una gran masa social y un gran líder. Si en algo puedo ver peronismo en España es con lo que ha sido el PSOE en lugares como Andalucía. Porque, sea lo que sea el peronismo: gana las elecciones. Lo que no se puede hacer es una analogía del peronismo con un partido cuya esencia es una minoría que quiere ser revolucionaria. Vi que hay una parte de MP apostando mucho por esto, que lo nombran y que están investigando cómo reproducir el peronismo aquí. El problema es que el peronismo no se produjo, no fue un producto intelectual. Para ser peronista, MP debe tener el 60% de los votos y, a partir de ahí, podrán elegir la estrategia peronista. El peronismo es triunfal, no es un laboratorio. 

Hay un pensador conservador, Oakeshott, cuya crítica al racionalismo en política es muy interesante. Es una crítica que vale para quienes quieren importar el peronismo porque, por aprender teoría o ciencia política, creen poder diseñar racionalmente cómo se van a comportar las masas. Oakeshott dice que la práctica de la política es un arte milenario que se aprende de manera involuntaria a través del propio ejercicio. Por eso, los intelectuales tienen que llegar después, no antes.

¿Existió, durante los años duros de la crisis (2012-2014), la posibilidad de que este espacio se volviera hegemónico? ¿O se vino abajo por errores de sus líderes?

Se vino abajo porque no había gente pobre, no había descamisados. Pudo plantearse porque aquí sí que había una sensación de pobreza muy fuerte en el epicentro de la crisis, y por eso apareció Podemos, que ya es bastante. Pudo hacerse un hueco. Pero de ahí a la hegemonía verdadera... Lo podrías hacer en una sociedad con unos índices de pobreza altísimos, pero no era ni es el caso. 

¿Qué cabe esperar después del 10N?

Yo creo que está todo preparado, quizá por las imágenes de los acontecimientos en Catalunya, para la vuelta de la derecha. Creo que el Gobierno en funciones tiene una papeleta dificilísima porque el renacimiento del PSOE tenía que ver con haber logrado, un poco por casualidad y otro poco por la intuición de Sánchez, volver a tener una apariencia de partido de izquierda que le permitió reconquistar una parte de votantes y alcanzar el resultado del 28A. Obligado por las circunstancias, ahora debe tener una retórica más centrista. Como la crisis catalana lo atraviesa todo, y por cómo funciona el sistema político español, parece que se tiene que poner más cerca de la derecha. Cuando tiene que hablar de seguridad, del 155, su espacio se ve apretujado. Creo que el crecimiento del PP cada día que pasa es mayor. La solidaridad entre el independentismo más delirante (del que ERC parece haberse apeado) y la derecha española es increíble, se necesitan los unos a los otros. 

¿Ve usted al PSOE capaz de formar una gran coalición con el PP?

La solidaridad entre el independentismo más delirante (del que ERC parece haberse apeado) y la derecha española es increíble, se necesitan los unos a los otros

Yo creo que le gustaría no hacerlo, pero le veo capaz de hacerlo. Es el partido donde se encarna mejor la flexibilidad de la que hablábamos, es un partido capaz de pactar prácticamente con todos. El PSOE es un partido de gobierno. Si tiene la posibilidad de pactar con el PP para gobernar, lo hará. Por eso puede venir esa gran coalición. A mí, personalmente, me gustaría que se diera lo que pudo haberse dado en la legislatura anterior. Yo creo que la coalición UP-PSOE se está demostrando ahora que era imposible, que la vieja guardia del PSOE tenía razón. Me parece que no tiene que ver con las malas o buenas intenciones de UP o Iglesias, sino que la posición frente a Catalunya, frente a la sentencia, no habría permitido que siguiera un gobierno de coalición. Pero creo que era mejor que el PSOE gobernara en solitario, pactando a izquierda y derecha. Ahora veo que lo único en lo que el PSOE podría participar es en una gran coalición que incluya a la derecha.

Y el antiguo “espacio del cambio”, que hoy engloba a UP y MP…

No sé qué va a pasar. Si a MP no le va bien, no será nada; y Podemos ya no es Podemos. A nivel de estructura, de teoría política, su función es la misma que IU, o del PCE en su momento: una conciencia de izquierdas que persigue al PSOE como un pepito grillo. Y se autoconcibe con esa función: “Tenemos que estar en el gobierno para obligar al PSOE”. La tesis de Podemos no era esa, era conformar una nueva hegemonía. Lo que yo creo que era un delirio, porque no había masa social para hacerlo. Y creo que hay espacio para ellos, una parte de la sociedad que les va a votar siempre. Pero no es la mayoría social. Es el esquema de un partido que se concibe como una minoría que influye, que tiene su fuerza… Pero como una minoría. UP puede crecer, pero ahí yo estoy con Errejón. Para que pase algo distinto, tienes que cambiar el discurso. 

Dentro de Unidas Podemos se dejan oír, de vez en cuando, posturas cercanas al “rojipardismo”, reclamando más soberanía o cercanas al euroescepticismo. ¿Es un espacio interesante para los partidos de izquierda o es un acercamiento a las tesis conservadoras?

No creo que sea un engaño de la derecha. Creo que es una incapacidad de una parte de la izquierda para analizar y entender la realidad social del siglo XXI. Es la idea de que solo se puede vehicular un discurso crítico y de izquierda a través de la clase social. La frustración es terrible porque ya no existe una clase social cohesionada detrás de un discurso de izquierda. Hay una fragmentación enorme, y es un discurso que surge contra la fragmentación. Es la misma molestia de siempre para el que está formado en la teoría marxista: la clase media como una realidad. Si tú estás tan preocupado por el discurso de clase y te conviertes en un enemigo de cualquier otro discurso crítico que pienses que no se subsume dentro del discurso de clase, te puedes encontrar con que eres de derechas, sin más. Al que le gusta Fusaro, si hubiera vivido en los años 30, le hubiera parecido interesante Mussolini, que también hablaba de la clase o del pueblo. El discurso de clase no te asegura nada. 

El PSOE es un partido de gobierno. Si tiene la posibilidad de pactar con el PP para gobernar, lo hará. Por eso puede venir esa gran coalición

También entra en juego la nostalgia por la soberanía, que es un concepto peliagudo y que, para mí, de todos los conceptos nucleares de la democracia representativa es el más antidemocrático. El concepto de soberanía vale tanto para la democracia como para una dictadura. Si a ti lo que te importa es la soberanía, aunque digas soberanía del pueblo, eso no tiene nada que ver con que te importe la democracia. 

Surge de su respuesta otro tema de interés: la posmodernidad, que parece ser la antítesis de este tipo de discursos. Por contextualizarlo y comprenderlo: ¿qué es la posmodernidad?

A mí me gusta intervenir en estos debates sin dar una definición verdadera y epistemológica, me gusta dar por buenos los malos usos. Como cuando se usa como insulto, más allá de que esté mal construido, por ejemplo. 

Se anhelan, en la crítica a la posmodernidad, unas condiciones idealizadas de la modernidad. Se entiende que la posmodernidad, burdamente, sería una especie de antimodernidad, de superación de la modernidad. Se anhelan unos supuestos logros de la modernidad que incluyen tanto el marxismo para la izquierda, como los valores tradicionales de familia y sexualidad para la derecha. Parece una especie de disolvente de estructuras que antes funcionaban. 

Yo creo que es mítico que estas estructuras funcionaran y que la posmodernidad las disuelve. Es mítico que sea antimoderna. Creo que es el propio proceso de la modernidad, una modernidad un poco más lúcida. Así como la modernidad es una antigüedad un poco más moderna, más adaptada a las condiciones materiales de la época, yo creo que la posmodernidad pone algunos límites, algunas críticas a algunos logros de la modernidad. Ver que las grandes catástrofes del siglo XX tuvieron que ver con un desarrollo ilimitado del discurso moderno, con un racionalismo desatado. La posmodernidad es un racionalismo no desatado, que se critica a sí mismo. Cosa que estaba en el propio corazón de la modernidad. En un artículo, que escribí en CTXT, cito a Kant y sus tres críticas como proto-posmodernidad. La modernidad ya había empezado, el racionalismo está en marcha y, todavía como moderno, dice: “Hay que ponerle límites, hay que hacerle críticas de la razón”. 

En lo que refiere al mundo académico y universitario, hay una crítica que se repite en torno a su marcado cientificismo. Y aquí entra en juego la pertinencia o no del término ciencia política…

En esto tengo que advertirte que soy muy prejuicioso. Yo me formé en una filosofía crítica con el hiper-racionalismo. Me parece que hay instrumentos en la ciencia política contemporánea muy útiles, que enriquecen el debate. Ahora bien, cuidado con creer que eso es una ciencia o que permite llegar a conclusiones con más valor que las de un ensayista que trabaja ensayando, pensando, arriesgando, argumentando con todo el rigor que puede. No creo para nada en el fetichismo de los datos, que genera aberraciones como que en los debates se muestren tablas que no llegas a ver. Los debates serían más ricos sin datos. Hay una retórica del dato. Y, otra vez, con tantos datos: anhelo de orden, anhelo de claridad. Creo que hay un exceso de confianza en que la mayor potencia del pensamiento político esté en ese campo, porque eso conduce a una superstición racionalista alrededor de los datos que puede ser muy nociva. 

Por acabar; en su Twitter dice que, en el fondo, está “retriste”. Después de jornadas intensas como las de estas semanas, ¿estamos condenados a la “retristeza”?

Yo creo que la tristeza es un poco seductora, lo pones porque queda guay estar un poco triste. ¿Sabes eso del chico que, para que le hablaran las chicas, se ponía solo al costado de las fiestas? Hay que usar la tristeza para ligar, pero no para mucho más. 

Autor >

David Rodas Martín

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí