1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Aquelarre (I)

Una aproximación personal al tema de las brujas

Rescatadas como icono de las reivindicaciones feministas o como filón comercial de la cultura popular, las hechiceras han regresado y se prodigan en libros, revistas, películas y series de televisión

Alba E. Nivas 29/01/2020

<p>Preparación del Sabat de las brujas.</p>

Preparación del Sabat de las brujas.

David Teniers II

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Soy una bruja. En este momento puedo escuchar el peso de la carga semántica cayendo en el cerebro del lector. Percibo su agitación momentánea. Adivino las fugaces conjeturas que resolverá antes de seguir leyendo el artículo: es una broma / una provocación / una majadería.

Bruja. Pocas palabras designan una realidad tan elástica, inaprehensible y ambigua. Pocas excitan la imaginación de manera tan poderosa y subjetiva. En cada persona el término parece activar una peculiar alquimia de fantasías, deseos y temores infantiles bullendo en el caldo del imaginario colectivo. Ambiguo como pocos, el arquetipo de la bruja suscita una clara división entre los géneros. Por contraste con la hechicera estilo Circe bajo cuyos encantadores filtros pueden acabar convertidos en cerdos amnésicos, para los hombres heterosexuales la bruja es una vaga encarnación de la madre malvada, la mujer cruel, el poder manipulador, la furia y la impredecibilidad femeninas. Las mujeres por su parte, ante la disyuntiva entre la candorosa princesa que, con un simple bocado de la jugosa manzana, se duerme a la espera del príncipe destinado, se decantan mayoritariamente por la bruja, símbolo de potencia y sabiduría clandestina, una llamada a la subversión y la liberación del patriarcado.

Por suerte, los tiempos han cambiado. Las brujas regresan. Rescatadas como icono de las reivindicaciones feministas o como filón comercial de la cultura popular o el crecimiento personal, las brujas se prodigan en libros, revistas, películas y series de televisión; su estética se divulga en cuentas de Instagram y tiendas online de artilugios y productos mágicos... ¿Casualidad? ¿Una moda cualquiera? ¿Por qué justo ahora?

Reinvindicarme bruja es una manera de apropiarme del viejo estigma y enarbolarlo en defensa de otra manera de aprehender y vivir la realidad

Vivimos tiempos sombríos. La década 2.0 se anuncia tensa. Los conflictos sociales estallan por todas partes. Es cada vez más evidente que el discurso neoliberal ha perdido legitimidad y se sostiene a costa de una ominosa represión policial. Difundida en tiempo real por las redes sociales, la violencia provoca consternación e indignación colectivas. Ante la cuestión ambiental, la brecha entre las generaciones se hace patente incluso en el seno de las familias. Pese a las armas de distracción masiva que saturan el espacio mental humano, los cuerpos se sienten amenazados por el cambio climático y la destrucción del mundo vivo. Presienten el peligro, sobre todo los más jóvenes. El enigma de lo que está por venir en las próximas décadas, la angustiosa imposibilidad de proyectarse en el futuro, la dificultad misma de enraizarse en un presente convulso y precario, acaso nos incitan a rescatar esa ignota figura femenina del granero de la historia. Quizá, inconscientemente, deseamos invocar el favor de las brujas y su trato privilegiado con una Naturaleza, cuyo implacable poder destructivo encoge secretamente el corazón seco de una sociedad envanecida.

Reinvindicarme bruja es una manera de apropiarme del viejo estigma y enarbolarlo en defensa de otra manera de aprehender y vivir la realidad. El mío no es un caso aislado. En Francia, país donde resido, las brujas salen a la luz sin complejos. Cometen fechorías de todo tipo: celebran rituales durante los equinoccios y los solsticios, militan por la justicia social y climática, pronuncian maleficios contra dirigentes políticos y entidades bancarias, escriben libros, crean piezas de teatro, ruedan documentales, películas. Incluso France Culture les dedica programas de vez en cuando. Tratándose de la cuna del racionalismo, el fenómeno puede sorprender, pero no es nuevo.

En 1975 se fundó la Revista Sorcières (‘Brujas’, subtitulada “Las mujeres viven”), un espacio de expresión literaria y artística para indagar sobre la particularidad de la creación femenina. Su manifiesto rezaba: “¿Por qué brujas ? Porque curaban. O envenenaban. Nada sobrenatural. Eran las curanderas y las sanadoras del pueblo. Eran las comadronas, quienes ayudaban a las mujeres a parir, a dar vida. También quienes las ayudaban a librarse de los embarazos no deseados. ¡Era demasiado! En el siglo XIV la Iglesia declara que si una mujer se atreve a curar, es una bruja y por lo tanto debe morir”. Fundada por la escritora y editora Xavière Gauthière, la revista se publicó durante ocho años. Entre sus colaboradoras figuran novelistas, poetas, académicas, psicoanalistas y artistas como Marguerite Duras, Hélène de Cixous, Julia Kristeva, Françoise Dolto, Leonor Fini, Chantal Chawaf, Michèle Perrot, por citar solo algunas.

Pocos años antes, en 1968, en Estados Unidos, nacía W.I.T.C.H. (Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno). Este colectivo de feminismo radical irrumpió en una escena contracultural e izquierdista ampliamente dominada por los hombres. Relegadas a papeles de espectadoras o taquígrafas en las asambleas, a estos les reprocharon su paternalismo y la repetición de los viejos esquemas machistas. El colectivo reivindicaba “un concepto total de identidad revolucionaria femenina”, considerándose “el brazo activista del Movimiento para la Liberación de las Mujeres, teniendo como principal objetivo la América financiera y corporativa, aquellas instituciones que tienen el poder de controlar y definir la vida humana”; “W.I.T.C.H. significa romper el concepto de mujer como criatura biológica y sexualmente definida”; “Implica la destrucción del fetichismo de la pasividad, el consumismo y la mercancía”. Se propuso ampliar los términos del debate feminista más allá de la cuestión económica o de clase, insistiendo en la concepción del patriarcado como superestructura cultural. Dentro de la izquierda, el debate sobre el machismo resultaba incómodo y áspero para muchos militantes, de tal suerte que su discurso fue infravalorado o ridiculizado, cuando no calificado de contrarrevolucionario. Ajenas a las críticas, autónomas e ingobernables, las integrantes de W.I.T.C.H. se lanzaron a la calle, que utilizaron como escenario de teatro guerrillero, conjuros y protestas. Su actividad fue original y frenética, con acciones tan espectaculares como boicotear una edición de Miss América o un acto de Playboy con la aparición de una militante que se paseó desnuda portando una bandeja con una cabeza de cerdo entre los asistentes. Su discurso, crudo y demoledor, se reclamaba heredero de la brujería, recuperaba un lenguaje místico y colocaba la filosofía oculta al servicio de la herejía feminista. Difundía la idea de que cualquier mujer podía ser una bruja con tan solo repetir tres veces “soy una bruja” (“Si eres una mujer y te atreves a mirar dentro de ti, eres una bruja. Crea tus propias normas”). Su análisis enfatizaba el “poder interior” y “la revolución desde dentro”, revelando que la rutina de la vida diaria debía ser el teatro de la lucha.

Esa misma idea de poder interior está presente en The Spiral Dance, obra acerca del culto a la Diosa publicada en 1979 por Starhawk. La autora norteamericana es una célebre bruja y activista ecologista y altermundialista cuya influencia ha sido decisiva en el resurgimiento de covens (grupos de brujas de la tradición Wicca) por todo el mundo. La inteligencia sensible, pragmática, lúcida y lúdica de Starhawk ha contribuido a desterrar prejuicios y malentendidos sobre los nexos entre espiritualidad y política. Recientemente traducidos y difundidos en Francia, sus libros inspiran por igual a brujas, activistas y teóricas del ecofeminismo.

Publicada en pleno franquismo, en España ocupa un lugar destacado la obra de Julio Caro Baroja Las brujas y su mundo. De un rigor, apertura de miras y honestidad intelectual fuera de lo común, su estudio antropológico abarca un amplio ámbito histórico y cultural: la magia en el mundo grecolatino y los pueblos eslavos y germánicos, la demonología medieval, la brujería vasca en el S.XVI, los procesos inquisitoriales del siglo XVII, la crítica de la Ilustración y la permanencia de creencias mágicas, ya de modo residual, en el siglo XX.

Federici apunta que la persecución de las brujas fue una cuestión tan importante como la colonización o la expropiación de las tierras a los campesinos

Tratar de desbrozar la realidad de la brujería y de lo acontecido durante la caza de brujas no es tarea fácil. Sorprende y entristece la escasez de estudios históricos sobre el asunto, un verdadero genocidio hasta hace poco trivializado o rebajado a la categoría de anécdota folklórica. Hay que esperar a la publicación de Calibán y la Bruja, en 2004, la excelente obra de la historiadora Silvia Federici, para comprender en toda su magnitud el papel que la caza de brujas desempeñó no sólo en cuanto al destino de las mujeres, sino en el establecimiento de las relaciones de dominación y explotación que persisten hoy en día.

Federici apunta que la persecución de las brujas fue una cuestión tan importante como la colonización o la expropiación de las tierras a los campesinos durante el nacimiento y desarrollo del capitalismo. Su estudio incluye factores que Marx no tuvo en cuenta al examinar la acumulación primitiva durante la transición del feudalismo al capitalismo, como la creación de una nueva división sexual del trabajo que fue subyugando paulatinamente el rol de las mujeres a la producción y reproducción de la mano de obra, a la vez que se establecía un nuevo orden patriarcal que las subordinaba a los hombres y las excluía del trabajo asalariado.

Qué sentido tiene, cabe preguntarse, indagar sobre hechos tan lejanos en el tiempo, oscuros, truculentos, propios de una mentalidad irracional y supersticiosa ampliamente superada en la era científica. Para qué escarbar en el inconsciente colectivo femenino y hurgar en sus heridas; corremos el riesgo de activar el trauma y caer en un victimismo retrospectivo carente de sentido. Cierto. Podemos conformarnos con la rehabilitación cultural de las brujas, calarnos el sombrero negro puntiagudo y disfrutar de ese engendro lúdico-festivo halloweenesco que llena de fantasmas e improbables calabazas los bares y las tiendas. Renunciar a pensar siempre es una opción tentadora; sin duda la más promovida y aplaudida, se regodea con su masivo éxito. Pero también podemos tratar de comprender y desenmarañar una historia que nos concierne directamente, pues justifica la pervivencia de dogmas, categorías y valores que es necesario abolir y reformular. Aspiración de la que acaso participa también esa otra tendencia reciente a narrar una visión no idealizada de la maternidad, hasta ahora ausente del relato dominante. El deseo de confrontar al público con la realidad de una experiencia central de la vida humana, y por ello repleta de ambivalencia, vulnerabilidad, desgarro, frustración, fatiga y dependencia.

La necesidad de narrar esa complejidad es, por qué no, una forma de terapia colectiva. Cuántas lectoras y escritoras, al ser madres por primera vez, no han experimentado una desconcertante y dolorosa orfandad literaria. Cuántas no han experimentado la penosa soledad de avanzar en un territorio incógnito sin ninguna heroína novelesca de referente, convertidas en el escenario de una épica a la inversa: el “yo” dejándose colonizar por “el otro” durante nueve meses de paciente ternura e intermitentes sublevaciones inconfesables, hasta la ruptura de la bolsa amniótica y los últimos diques de contención psicológica....

En tiempos de crisis y desintegración cultural, el momento parece cuando menos propicio para observar con atención el reverso del mundo, la cara de una moneda que la Historia lanzó al aire y acabó estrellada contra el suelo.

 

Soy una bruja. En este momento puedo escuchar el peso de la carga semántica cayendo en el cerebro del lector. Percibo su agitación momentánea. Adivino las fugaces conjeturas que resolverá antes de seguir leyendo el artículo: es una broma / una provocación / una majadería.

Bruja. Pocas palabras designan...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

Alba E. Nivas

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Godfor Saken

    Grandiosa novela protagonizada por una bruja; no os la perdáis: https://www.amazon.com/Devils-Call-J-Danielle-Dorn/dp/1942645600

    Hace 2 años 9 meses

  2. Nelson Summers

    Gracias, querida bruja, por los articulos tan interesantes. Me haces pensar que la caza de brujas no solo fue un ataque contra las mujeres, sino un ataque del élite contra la sabiduria del pueblo entero, para debilitar las clases subjugadas aun más, eliminando su poder de autoprotejerse con la medicina tradicional, eliminando las cosa positivas que conllevaba tener una sociedad matriarcada.

    Hace 2 años 11 meses

  3. Begoña

    Artikulu bikaina! Zorionak!

    Hace 3 años

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí