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ToteKing / Rapero y escritor

“No me interesan los mercados, sino que mi país tenga una obra social y cultural seria”

Rocío Niebla 29/05/2020

<p>ToteKing, en una imagen promocional de 2019.</p>

ToteKing, en una imagen promocional de 2019.

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ToteKing es un tío terriblemente culto. Tiene una boca que suelta palabras como hachas. El rap es su trabajo. Y su vida se concentra en una biblioteca, en una pantalla de cine y en un trío de libretas. Si escuchas sus letras suena a pesimista, a poco impostado, a desobediente con mando propio. Tiene una voz que corta, siempre pendiente del hilo.

Acostumbrados a sus discos y conciertos, nos sorprende su primera joya en librerías –por demanda han sacado la versión ebook–. El libro se llama Búnker (Blackie Books) y además de contar que nadó entre tiburones, se raja el alma para que podamos verle un poco. Hay humanidad y humildad en sus letras. En todas, pero Búnker llega al cenit y coloca bandera. 

Manuel o Manolo. El rapero de la Plaza del Pelícano. ¿Cuánto hay de ti en la Sevilla que pisas?

La inevitable: la que me ha tocado, no mucha más.

¿Amor u odio por Sevilla? Lo del amor lo puedo entender, pero el odio...

El amor que siento por Sevilla es el amor que tiene un niño por el juguete que le ha tocado en la guardería, cuando la profesora los saca de una caja y los reparte al azar. Te prometo que es tal cual. ¿Me gusta Sevilla? Pues no me queda más remedio.

Odiarla tampoco, hay ciertas cosas de aquí que nunca me han interesado, pero es tan sencillo como evitarlas.

¿Está últimamente Sevilla de palmas a las 20h o de cazuelas a las 21h?

Esta es precisamente la Sevilla que no me interesa y que trato de evitar, justo estas dos que acabas de nombrar. Yo ni aplaudo (y eso que mi madre es médica, y mi padre lo fue), ni por supuesto me uniría jamás a esas caceroladas de gañanes.

Yo vivo en muy poquitos metros cuadrados; mi Sevilla es muy pequeñita.

¿Te llevas bien con las banderas?

Siempre me ha parecido que una bandera no se saca al balcón por orgullo ni por amor, se saca para fastidiar a la bandera que tiene colgada el vecino

No. Siempre me ha parecido que una bandera no se saca al balcón por orgullo ni por amor, se saca para fastidiar a la bandera que tiene colgada el vecino. Creo conocer a mis conciudadanos y el principio que gobierna a esta historia, bajo mi punto de vista, es siempre el mismo: “Mira cómo mi bandera mola más que la tuya”.

¿Te interesa lo que pasa fuera, la política/sociedad me refiero, o estás doblemente bunkerizado –por tu búnker primigenio más el aislamiento del coronavirus?

No vivo aislado por completo, trato de informarme de lo que sucede en la calle, sin embargo mentiría si no dijera que para mí la mejor manera de entender lo que pasa “fuera” es a través del arte. Yo ya he decidido. Bolaño decía que una vez entras aquí es a vida o muerte, y yo ya he tomado esa decisión. Creo incluso que la tomé sin darme cuenta hace muchísimos años, cuando decidí vivir en mi mundo lleno de pajaritos, que es de lo que me acusaban las personas que viven la vida participando plenamente.

Yo soy un egoísta, pero al menos lo confieso sin miedos. Yo para comer, me pongo la película In the loop si quiero saber algo de política, en vez de las noticias. Y lo digo sin esnobismos de ningún tipo, porque mañana la que me pongo es Indiana Jones.

Lo que sí sigues con firmeza son las novedades editoriales. Y eso, se lo debes a tu padre. Padre médico y entrenador de baloncesto. Te daba un dinerillo –cuando eras pequeño– por cada página de periódico que leías. Te puso a leer a Rulfo. A tu familia le debes tu hobby (el baloncesto) y lo que te da de comer (escribir)...

Sí, sin duda, ellos son mi Sevilla, y yo soy lo que soy gracias a ellos. Mis padres son las mejores personas que jamás he conocido. Los mejores ratos de mi vida los he pasado con ellos.

“Hablar con el bafle como mi padre discutía con la tele”. ¿Por qué rap si de joven eras heavy?

Porque el rap permitía extenderse en el texto. La música heavy no tiene grandes letras, salvo casos contados, y la estética es mucho más colectiva: se deciden las cosas entre varios miembros de una banda. Los músicos de heavy y rock unen fuerzas para conseguir que la banda suene. Los músicos de rap son absolutamente individualistas, y claramente mi personalidad encajaba muchísimo más ahí. Huelga decir que no tengo voz para cantar rock o metal, pero además de eso, el rap permite a una persona tomar decisiones de manera individual, eres tú y una instrumental de fondo, todas las decisiones las tomas tú. A mí tampoco me ha gustado nunca acatar órdenes, me ha gustado mandar. Así que el rap es una música perfecta para una persona solitaria e individualista que quiere jugárselo todo a una carta.

Tu madre tuvo tres hijos; doce años después de empezar medicina, por el parón maternal, la acabó. ¿La fuerza de huracán que tienes en el escenario son ovarios maternos?

Sin lugar a putas dudas. Esta es sin duda la mejor pregunta/reflexión que me han hecho en los últimos años. Gracias.

El rap tiene un componente yoista que puede tirar para atrás. El quién tiene más, el yo soy mejor que tú. El compararte y la competición non stop. El egotrip. ¿Es un personaje que tienes que poner en juego o realmente os queréis tanto? ¿Cuando maduras como escritor se te pasa el “yo soy el jefe” o el rap es indisoluble al ego?

Siempre tengo miedo cuando salgo al escenario. Siempre. Es una de las experiencias más potentes, duras, comprometidas y hermosas que una persona pueda vivir

Nos queremos tan poco y hemos tenido tan poco que probablemente por eso acabamos ladrando y usando tanto el egotrip. Las personas que están seguras de sí mismas y que se quieren no necesitan levantar la voz en esa dirección. Por mi experiencia personal, en el mundo del rap te encuentras a mucha gente vomitando inseguridades, quejándose en voz alta, o tratando de expresar cierta rabia, y es así, no hay que darle más vueltas. Yo jamás comprenderé otros géneros y tampoco espero que ellos me comprendan. La “queja” que se tiene del rap es siempre la misma porque la gente que no lo ha estudiado no puede comprender la belleza que hay por ejemplo en estas barras violentas del artista Conway : “Sell it for the Shaq, but I get it for the Bryan Shaw / Lettin’ off the MAC, got you niggas try’na climb a wall / I put the pressure on your shooters like ‘Kawhi The Claw’ / And every verse, I’m applying more”.

Tu último concierto fue en la Sala Riviera en Madrid. Llevas 21 años en el rap. ¿Sigues teniendo miedo a gatillazos, a no conectar con el público, a quedarte sin voz? ¿Cómo vives tus directos? ¿Prefieres más el búnker y el boli, o la carretera y manta?

Siempre tengo miedo cuando salgo al escenario. Siempre. Es una de las experiencias más potentes, duras, comprometidas y hermosas que una persona pueda vivir. Supongo que al final compensa, pero la gente no tiene la menor idea del cardio que uno debe hacer para no asfixiarse durante una hora y media de show, de la cantidad de ensayos que se hacen para mantener la voz en forma, de la capacidad de concentración que uno debe tener para no olvidar las letras cuando tiene cerca de 10 discos...

Es un curro durísimo. La parte de estar encerrado en casa escribiendo rap o textos para un libro es infinitamente más llevadera. Es dura igualmente cuando llegan el bloqueo y los días malos, pero generalmente es más soportable y más satisfactoria que años y años de carretera.

Aunque la cultura hip hop cada vez es más conocida, llega a más público y hay menos  prejuicios, puede que en el imaginario colectivo queden las letras de rap sobre lo duros que son los barrios, lo buena que son las drogas. ToteKing, saca sus versos/barras de libros y de pelis. ¿Eres un rara avis en el gremio? 

Yo soy lo que soy. Creo que estoy orgulloso al menos de haber sido valiente y no haber fingido nunca ser un malote o un traficante para resultar más molón. Yo soy un tipo raruno, solitario, que ha vivido toda la vida pegado a sus cuatro amigos y sus 20 familiares. Soy una persona que devora libros y pelis, que hace deporte de vez en cuando y que resulta que, sin saber cómo, ha terminado ganándose la vida con el rap. La vida puede ser maravillosa, que decía Andrés Montes.

En una letra mandas un saludo a la gente que te dejó de escuchar por votar a Podemos... ¿crees que los artistas están comprometidos, politizados?

Algunos lo están y otros tienen demasiado miedo de perder seguidores si se posicionan, así que jamás lo hacen. Yo tengo una ideología. Más allá del partido que me represente más en cada momento, tengo una ideología y es firme: creo en la política social, y para mí la política social siempre estará por encima de lo demás. No me interesan los mercados, ni lo competitivos que seamos o podamos llegar a ser como nación, me interesa que mi país tenga una obra social y cultural seria. Punto.

Hace poco recomendaste cinco libros en una web y los comentaste. Los detectives salvajes, Impón tu suerte, La mujer que mira a los hombres, The Game, Don Quijote. El primer comentario que recibiste fue: “Vaya, voy a tener que revisar mis prejuicios sobre los cantantes de rap, al parecer, tenemos gustos muy parecidos”. ¿Os vemos/imaginamos demasiado en discotecas y poco en bibliotecas?

Yo creo que jamás lo he pasado peor que en una discoteca. Una vez me detuvo la policía en un hotel y me llevó esposado. Solo me ha pasado una vez, y te juro que ese día lo pasé mil veces mejor que en cualquier discoteca que haya pisado (y eso incluye algunas en las que he ligado con chavalas). Pero hay mucho prejuicio sobre este tema, podría nombrarte ahora mismo cinco o seis raperos con los que hablo sobre literatura habitualmente. Por otra parte, me parece repugnante juzgar a alguien en función de esos dos polos: o discos o bibliotecas. Conozco a millones de personas que no hacen ni lo uno ni lo otro y son mil veces más valiosas que yo.

¿Lees los libros con una libreta al lado? 

Los leo con el móvil al lado. Tengo el teléfono móvil repleto de notas que apunto y que, cuando se van llenando, me autoenvío al mail para asegurarlas por si alguna vez perdiese el móvil, aunque jamás he perdido uno.

¿Cómo compone una letra parecida a la poesía alguien al que no le gusta la poesía?

El rap no tiene absolutamente nada que ver con la poesía. Al menos esa es mi opinión. Mis letras son narraciones, mini-relatos, el poquísimo lirismo que encuentras ahí es el que podrías encontrar en una página cualquiera de Carver en la que se describa una escena básica de un chico y una chica que hacen una mudanza o cambian de sitio un mueble. La poesía es cualquier otra cosa, pero rap creo que no.

Las cosas te han ido bien. Tus letras son ultra coreadas. Pero, ha tenido que ser Enrique Vila-Matas quien te empujara para que escribieses un libro...

Sí, precisamente porque en mi vida la literatura ha ido tan separada de la música como lo ha estado de mi saco de boxeo. Son cosas diferentes, casi antagónicas. Cuando yo me encierro en mi estudio a grabar un tema no organizo la cabeza para nada como lo hago cuando escribo un texto o cuando, por ejemplo, te contesto a esta entrevista. Enrique me dio un empujón súper valioso, me apoyó y me recomendó libros, Enrique comparte conmigo sus opiniones literarias por mail. La verdad es que cuando empecé a tener contacto con él, experimenté un subidón tan enorme ( y en un momento tan terrible como el que pasaba por la muerte de mi padre) que fue como renacer. Cuando escribí el texto del tiburón para la web de Enrique me sentí como en 1998 cuando entré al estudio de grabación a rapear un tema para un disco por primera vez. Sin su empujón quizás no hubiera escrito nunca.

La frase de la contraportada de Búnker es: “Viajar a tus recuerdos es buscar pelea”. ¿Tienen tus batallas pasadas mucha sangre? ¿O dirías, que hasta aquí, esto ha sido un paseo?

Los recuerdos en general me violentan mucho, pero porque no tengo control sobre ellos. Esa frase tiene que ver con mi obsesión, con la forma que tiene mi cabeza de lanzarme ideas/recuerdos sin descanso y sin orden. La mayoría de recuerdos a los que “viajo” son sitios en los que sí que hay que pelear. Pero esto es puramente un proceso mental. Si nos fijamos en el resto de mi vida soy una persona afortunada, este paseo ha sido alucinante hasta el momento. No puedo quejarme, no tengo derecho a quejarme. Vivo de puta madre.

En tu última canción dices: “En mi cabeza hay un lío, psiquiatras y psicólogos lo han intentado, al fin han dimitido”. ¿Qué dirías que es lo que más tiempo ocupa tus pensamientos?

Ideas absurdas centrifugándose a toda pastilla. Por eso me enganché a leer desde pequeño, porque cuando leo, consigo, a veces, escapar de este aluvión de ideas locas. Guy de Maupassant, otro malito como yo, decía que cuando estamos solos largo tiempo, poblamos el vacío de fantasmas. En mi caso hay monstruos salvajes.

Escuchando tus canciones, te digo como te dijo tu amiga Eugenia: ¿Cómo tienes tanta capacidad para hablar de las cosas que odias?¿Eres capaz de hablar igual de bien de las cosas que te gustan?

No. Estoy incapacitado. No soy capaz de hacer esto por mucho que lo intente, así que dejé de intentarlo.

Estás echando buenas peonadas. Escribiendo una novela, haciendo canciones y los martes por la tarde tienes un programa en Canal Fiesta Radio. ¿La música y la palabra amansan a la fiera?

Ya lo creo, y también a las ideas recurrentes que vienen a por comida cada día.

ToteKing es un tío terriblemente culto. Tiene una boca que suelta palabras como hachas. El rap es su trabajo. Y su vida se concentra en una biblioteca, en una pantalla de cine y en un trío de libretas. Si escuchas sus letras suena a pesimista, a poco impostado, a desobediente con mando propio. Tiene una voz que...

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