1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Marcelo Freixo / Diputado brasileño (PSOL)

“Bolsonaro pretende construir un Estado policial máximo con un Estado social mínimo”

Andrea Ana Gálvez 2/07/2020

<p>El diputado del PSOL Marcelo Freixo en el Congreso Nacional de Brasilia. </p>

El diputado del PSOL Marcelo Freixo en el Congreso Nacional de Brasilia. 

Cedida por el entrevistado

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Hay un nombre que resuena con fuerza en el progresismo brasileño y que, seguramente, jugará un papel importante contra el bolsonarismo en 2022. Ese nombre es Marcelo Freixo. Profesor de Historia, exdiputado autonómico por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y ahora diputado en el Congreso Nacional por Río de Janeiro. Ciudad que él ve y entiende más allá de la postal a la orilla del mar, símbolo de una de las 10 economías más potentes del mundo y uno de los países más desiguales. Hoy Brasil vive el peor momento de la epidemia de coronavirus, con más de 60.000 fallecidos, agravada por una situación de inestabilidad y crisis política de raíces profundas.

Cuando da clases de Historia, Freixo invita a sus alumnos a volver al pasado con una máquina del tiempo. Cuando habla de Brasil, volvería al 2013, año en el que nació un nuevo momento político que no fue comprendido en todas sus dimensiones. Por muchos años, criticó desde la izquierda la gestión de los gobiernos de Lula y Dilma; esas diferencias con los exmandatarios se han ido reduciendo tras la victoria de la ultraderecha en las elecciones de 2018.

Freixo representa el Brasil que el bolsonarismo ataca. No es casualidad que su mano derecha, la concejala Marielle Franco, fuera asesinada por un sector del crimen organizado de Río de Janeiro, relacionado con la familia Bolsonaro. Ahora, este defensor de los derechos humanos, nacido en 1967 en el municipio de São Gonçalo, en la región metropolitana de Río, se prepara para el futuro a través de un diálogo amplio con la sociedad y el campo progresista para “establecer límites democráticos que no puedan ser rebasados por Bolsonaro ni por ningún otro partido”.

Brasil es el segundo país con más contagios y el tercero en número de muertos por covid-19, con un gobierno que critica las medidas de distanciamiento y hace oídos sordos a las recomendaciones científicas, ¿cómo evalúa la gestión de Bolsonaro de la emergencia sanitaria?

Es una tragedia. Estamos en el peor momento de la epidemia y el presidente de la República no sólo no reconoce esta pandemia, diciendo que es una simple gripe, sino que además es contrario al aislamiento. De esta manera, agrava los problemas de salud y  crea otro muy grave respecto a la democracia brasileña. Hoy la sociedad siente que el régimen puede sufrir una ruptura institucional.

A veces pensamos en los líderes de ultraderecha como Trump o Bolsonaro como si fueran excepciones al frente de un gobierno, pero como bien recuerda, son gobiernos elegidos con proyectos que están siendo eficientes. ¿Qué representa este proyecto?

Bolsonaro fue elegido por la extrema derecha y no por la derecha clásica. En 2013 hubo una gran movilización en Brasil, también sucedió en varios países de América del Sur y del mundo. En Brasil, ese año, se dio un fuerte cuestionamiento del modelo democrático. El gobierno de Lula (Partido de los Trabajadores), por aquel entonces en el poder, no tuvo la capacidad de comprender lo que ocurría en ese momento. Bolsonaro se alimentó mucho de un sentimiento que nació ahí y que es un sentimiento que se opone a la política. Aunque él haya sido diputado muchos años y aunque sus hijos ocupen cargos políticos como diputados y concejales, es elegido representando el mito de alguien de fuera de la política, consiguiendo dialogar con ese sentimiento de irritación del pueblo brasileño, en crisis con la representación política.

Bolsonaro pretende construir un Estado policial máximo con un Estado social mínimo

¿Cuál es el proyecto que está llevando a cabo?

Tiene un proyecto de gobierno totalitario junto con uno económico ultraliberal, de privatización y reducción del Estado, de los más violentos que hemos tenido en Brasil. Pretende construir un Estado policial máximo con un Estado social mínimo, ese es el proyecto de Bolsonaro.

La relación de Bolsonaro y su familia con las milicias salió a la luz a raíz de la renuncia de uno de sus súper ministros, Sergio Moro, ministro de Justicia, quien tuvo un papel protagonista en el encarcelamiento de Lula. Moro acusó al presidente de querer interferir en la Policía Federal para controlar las investigaciones en curso sobre su familia y las relaciones con las milicias. ¿Puede explicar cómo funcionan las milicias en Brasil y cómo se relacionan con el poder?

Las milicias son muy fuertes en la ciudad en la que vivo, Río de Janeiro, pero no sólo aquí. Controlan territorios enormes que no sólo son favelas, son los barrios que están fuera de la postal de Río de Janeiro, donde vive el 80% de la población. Estos barrios están dominados por grupos ligados a las fuerzas policiales o expoliciales, también bomberos e incluso militares activos, o sea, agentes de seguridad pública armados. La milicia se establece como un “Estado de subasta”, donde el que paga más se lo lleva, no un Estado paralelo. Son agentes públicos que dominan diversas actividades económicas: el transporte alternativo, el gas, internet, la seguridad local, incluso cobran una tasa a los residentes por su seguridad. Es una estructura de mafia con una economía muy fuerte.

Cuando fue diputado del Estado de Río de Janeiro, abrió una investigación sobre las milicias y  las relaciones con el poder. ¿Qué encontraron?

Sí, en 2008 abrí una investigación sobre las milicias y sus brazos políticos en la Comisión Parlamentaria de Investigación. Llevamos a prisión a 240 jefes de milicias, entre ellos diputados y concejales. La milicia tiene un rasgo particular, es un grupo criminal con proyectos de poder. Es diferente del tráfico de drogas, violento, pero que, al no estar dentro del Estado, no tiene capacidad de influencia. De hecho, el tráfico es contra el Estado, la milicia sin embargo no, está dentro del Estado. Al dominar la economía y la política, dominan también las elecciones en sus territorios y son barrios enormes con una densidad de población importante.

¿Cuál es la relación con la familia Bolsonaro y con el propio presidente?

Estas milicias siempre tuvieron relaciones muy profundas con Bolsonaro. Cuando en 2008  presenté el informe y encerramos a 240 milicianos, ese mismo año, Bolsonaro defendió públicamente la legalización de la milicias. Uno de los nombres importantes en estas relaciones es Fabrício Queiroz, una persona muy ligada a las milicias y detenida recientemente por desvío de dinero, que trabajó en el gabinete de Flávio Bolsonaro [primogénito del presidente]. Queiroz trabajó mucho tiempo en áreas de milicia y es quien hacía la campaña de la familia Bolsonaro en estas zonas. Lo que Bolsonaro está haciendo hoy en día, además de tener relación con las milicias, es crear milicias políticas, como por ejemplo las personas vinculadas al grupo de “los 300 de Brasil”, los que hicieron una marcha semejante a la del Ku Klux Klan hace poco en Brasilia. Es otro tipo de milicia, capaz de ejercer violencia contra enemigos políticos y de atacar las instituciones. 

Hay detenidos por el asesinato de Marielle Franco y Anderson Pedro Mathias Gomes, el conductor del vehículo, sin embargo, usted sostiene que fue un asesinato político. En su opinión, ¿quién mandó matar a Marielle?

Marielle fue asesinada en 2018, fue una sorpresa muy grande para todos nosotros, porque no había ninguna amenaza sobre ella. Las amenazas estaban todas dirigidas contra mí, a causa de la investigación sobre las milicias. Marielle trabajó durante 10 años en mi equipo y en el 2016 fue elegida concejala. Dos años después fue brutalmente asesinada, en un crimen planeado y ejecutado por profesionales de Río de Janeiro. Hoy en día hay varias personas detenidas como los asesinos que no han sido condenadas aún. La policía en este momento investiga quién dio la orden y ha identificado que la razón del crimen es política. Es decir, no fue un asalto, no fue una bala perdida, fue un crimen político.

Para saber cuál es la razón política tenemos que saber quién mandó matarla. Esto quiere decir que hoy, en el siglo XXI, en Río de Janeiro hay grupos que hacen política matando personas y eso es una amenaza a la democracia, no sólo a Marielle, a su familia o al PSOL. Es una amenaza a Brasil y a su democracia, por eso es un crimen político que tiene que ser esclarecido. 

Afirma que el objetivo de Bolsonaro es acabar con la democracia brasileña, ¿es posible un golpe parecido al que ocurrió el año pasado en Bolivia?

Aunque no creo que suceda algo semejante a lo que pasó en Bolivia, todo cuidado es poco. Brasil tiene un grado de complejidad distinto. Es un país con dimensiones continentales y tiene una mirada internacional muy fuerte. Pero que hay una pretensión de ruptura democrática en el gobierno de Bolsonaro es claro. El presidente asiste a actos de explícita intención golpista. Uno de sus hijos, Eduardo Bolsonaro, que es diputado federal, ya dijo que si Brasil tuviera alguna experiencia semejante a la de Chile con protestas en las calles, el AI5 se recuperaría. Este fue uno de los actos institucionales que volvió la dictadura brasileña más violenta de lo que ya era, al cerrar el Congreso en 1968. La semana pasada, el mismo hijo dio otra declaración en la que dijo que la ruptura democrática en Brasil es cuestión de tiempo. Quien afirma esto no es sólo un diputado, es el hijo del presidente y no fue corregido por su padre. La intención golpista es clara, ahora, si cuenta con las condiciones de hacerlo, eso es otra historia. 

¿Cuáles son las posibilidades de que Bolsonaro sea retirado de su cargo? ¿Qué escenarios políticos manejan?

El deseo existe, la posibilidad no acompaña necesariamente el deseo. Bolsonaro hizo un acuerdo con una bloque informal de derecha llamado centrão, una derecha muy corrupta, que negocia cargos y favores. De hecho, los principales líderes del Centrão están siendo investigados por la operación Lava Jato. El gobierno de Bolsonaro es, en cierto sentido, un escondite perfecto para diputados corruptos, el presidente les ofrece protección para no ser investigados ni ser detenidos. Esta alianza imposibilita un impeachment. Además, fuera del Congreso, sigue contando con un 30% de aprobación social.

Aun con todos los errores cometidos, Bolsonaro tiene un porcentaje de apoyo alto; de cada 10 brasileños, tres están de acuerdo con el presidente

Aún con las renuncias de varios ministros, con una pandemia que está dejando miles y miles de muertos, aún con los escándalos que involucran al presidente y su familia, que salen a la luz cada vez con más frecuencia, Bolsonaro, ¿cómo es posible ese 30% de apoyo social?

Es difícil de comprender. Nos muestra una gran complejidad de la sociedad brasileña. Aún con todos los errores cometidos y todo lo que está ocurriendo, Bolsonaro tiene un porcentaje de apoyo alto, de cada 10 brasileños, tres están de acuerdo con el presidente. No podemos minimizar eso. Lo más grave es que Bolsonaro tiene el apoyo de gran parte de los sectores pobres de la sociedad. Esto significa que desde la izquierda no estamos sabiendo dialogar con estos sectores, necesitamos hacer autocrítica y entender nuestras dificultades. Además, Bolsonaro tiene un grupo de fanáticos, no digo que el 30% sean fanáticos, quizá un 10% lo son, los que van a los campamentos, agreden, etc. Lo que necesitamos hacer es dejar solos a los fanáticos, reducir el 30%. Tenemos que provocar fisuras en su lado. 

Hace unas semanas, dejó la candidatura a la alcaldía de Río de Janeiro para construir una alianza progresista capaz de enfrentar al bolsonarismo. Sostiene que la cuestión no está en buscar un líder, sino en tener un proyecto. ¿Cómo piensa llevarlo a cabo?

Sí, son dos momentos. Una de mis intenciones es construir una alianza democrática para garantizar el funcionamiento de las instituciones democráticas de Brasil. Pretendo establecer un diálogo amplio con el conjunto de la sociedad, para establecer límites democráticos que no puedan ser rebasados por Bolsonaro ni por ningún otro partido. Para ello es necesario tratar de agrupar al 70% que no aprueba a este gobierno para que realmente sea un 70%; es básicamente una alianza para recuperar la  democracia brasileña. Después está la alianza electoral, con un programa político. El proyecto que defiendo no tiene Estado mínimo, tiene valorización del Sistema Público de Salud, tiene un proyecto de seguridad pública, salvaguarda de los derechos humanos, etc. La idea es que este proyecto electoral sea pactado con todo el campo progresista. No podemos quedarnos en la disputa de líderes, si hacemos esto, nos quedaremos sin la posibilidad de derrotar a Bolsonaro. Todo indica, que en 2022 llegará como un candidato a presidente capaz de ser reelegido, si esto sucede será una tragedia. Debemos responsabilizarnos y no perder el tiempo buscando quién es el líder que se enfrentará a Bolsonaro, más bien, ¿cuál es el proyecto que derrotará el proyecto de Bolsonaro? 

A veces cuando da clase, hace un ejercicio con los alumnos invitándolos a volver al pasado con una máquina del tiempo para intentar cambiar las cosas. ¿A qué momento histórico le gustaría volver?

Hay muchos momentos en los que me gustaría estar, en la Revolución de los Claveles por ejemplo, también en la Revolución Rusa y hasta en la Revolución Francesa, por su importancia en la formación del Estado. Ojalá los sans culottes hubieran tenido más espacio para que, ya en la formación de aquel Estado, pudiéramos haber creado algo un poco más justo.

¿Y de la izquierda? ¿Volvería para atrás y qué cambiaría?

Con todo el cariño que tengo a mis amigos del Partido de los Trabajadores, en el primer momento de su gobierno, Lula tenía fuerza política suficiente para hacer transformaciones mucho más profundas de las que consiguió hacer. Lo entiendo por un lado. Pero si pudiéramos regresar y entender que los cambios tenían que ser sustantivos, creo que habría sido un buen momento para que estuviéramos juntos.

¿Lula estará en esta alianza progresista?

Espero que sí. Él dio una declaración hace poco con la que no estuve de acuerdo, pero yo evito hacer polémica pública, prefiero llamarle y conversar. Tengo un respeto muy profundo por él, creo que tiene que estar tanto en la alianza democrática como en la alianza progresista. Lula es una persona muy importante, principalmente por su capacidad de dialogar con los más pobres, la izquierda tiene mucho que aprender de ese aspecto. Aunque no sea Lula el nombre para disputar una nueva elección, que es probable que no lo sea, creo que es una figura imprescindible para Brasil.

¿Cuáles podrían ser los nombres que disputarán las próximas elecciones en 2022?

Creo que el campo progresista tiene excelentes nombres, por ejemplo Flavio Dino, el actual gobernador de Maranhão, el propio Ciro Gómez, del Partido Laborista Democrático, Manuela D’Ávila, del Partido Comunista de Brasil. Lo más importante es que estos nombres puedan estar dentro de un mismo proyecto para derrotar a Bolsonaro.

En España, tenemos un partido de ultraderecha como tercera fuerza en el Congreso Nacional. Algunos comentan que la derecha supo internacionalizarse mejor que la izquierda. ¿Cómo sería una internacional progresista?

El avance de la ultraderecha es claro en el mundo entero, no solo en Brasil.  Esto ya sería razón suficiente para que el campo progresista internacional consiguiera conversar y tener alguna capacidad de articulación internacional y establecer un límite para que la democracia pueda seguir funcionando. Estamos viendo que la pandemia es más perversa en lugares con mayor desigualdad. Por ejemplo, en Brasil mueren cinco veces más negros que blancos por coronavirus. Lo que mata más es la desigualdad. Si el mundo progresista hoy lograra tener una articulación para combatir la desigualdad y responsabilizarse respecto al modelo de desarrollo dentro del debate ambiental, serían temas decisivos para enfrentar el avance de la extrema derecha y fortalecer la democracia. 

Hay un nombre que resuena con fuerza en el progresismo brasileño y que, seguramente, jugará un papel importante contra el bolsonarismo en 2022. Ese nombre es Marcelo Freixo. Profesor de Historia, exdiputado autonómico por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y ahora diputado en el Congreso Nacional por Río de...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autora >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí