1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

TRABAJADORES ESENCIALES (V)
Rosa María Araujo, Alcaldesa de Tamurejo

“Estamos logrando que nuestros hijos reviertan aquí lo que aprenden en las universidades. Eso es el futuro”

Gorka Castillo 16/08/2021

<p>La alcaldesa de Tamurejo (Badajoz), Rosa María Araujo, a la entrada del Ayuntamiento.</p>

La alcaldesa de Tamurejo (Badajoz), Rosa María Araujo, a la entrada del Ayuntamiento.

Cedida por la entrevistada

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

El mensaje que emite la asfixiada Tierra es que ya no admite vuelta atrás: hay que regresar a la naturaleza, a la vida en el campo donde aún quedan opciones de prosperar. Así lo entiende Rosa María Araujo (Tamurejo, 1964), alcaldesa socialista de su pequeño pueblo natal, un municipio con 215 habitantes enclavado en el corazón de la Reserva de la Biosfera de La Siberia, un territorio verde de Badajoz con falsas reminiscencias a estepa rusa. “Hay que cambiar el paradigma del debate y pensar en lo pequeño”, asegura con convicción esta mujer que se ha propuesto situar a esta vasta comarca pacense en el mapa del mundo. “Es urgente dotar al campo de los recursos digitales que tienen los grandes municipios para adaptarnos así a la realidad del siglo XXI. Yo defiendo la llegada de la fibra óptica, del 5G”, dice. Y lo reclama con ardor, por los 20.000 vecinos de Baterno, de Esparragosa de Lares, de Garlitos, de Siruela, de Talarrubias, de Tamurejo y del resto de localidades que conforman La Siberia extremeña, el pequeño milagro natural. “Uno de mis hijos estudia ingeniería de energías en la Politécnica de Madrid con sus ojos puestos en regresar a nuestra comunidad. Esta es la siembra que está haciendo mucha gente de la comarca de cara al futuro porque así reforzamos nuestra identidad local”, añade con cierto recato durante una larga conversación telefónica. Rosa María Araujo sabe de lo que habla. Recuerda que la España rural sostuvo a la urbana durante la pandemia con su trabajo diario, de sol a sol, y evitó su desabastecimiento. Ahora ha llegado el momento de cobrarse la deuda contraída y seguir adelante con sus sueños. “Es de justicia”, concluye.

Tamurejo está enclavada en la comarca pacense de La Siberia que ni es fría, ni seca ni pobre sino boscosa y con un mar interior que acumula más agua que Castilla-La Mancha.  ¿De dónde procede ese nombre tan gélido?

Unos dicen que el duque de Osuna consideró que estas tierras eran un paraje inhóspito y lejano a las dos Castillas y le puso ese sobrenombre por un paralelismo al aislamiento de la Siberia rusa que él conoció. Pero nuestra comarca no es ni gris ni oscura, sino verde y azul. Son 2.900 kilómetros cuadrados de extensión regados por cinco grandes embalses que nutren de agua a la vega alta del Guadiana y nos aporta una gran potencialidad hídrica para la producción de energía eléctrica, pese a que nosotros la pagamos al mismo precio. Somos 17 pequeños municipios que juntos sumamos 23.000 habitantes –apenas siete habitantes por kilómetro cuadrado–, lo que convierte a esta zona en un lugar extenso y con paisajes muy variados. La paradoja es que tardamos más en llegar a Badajoz que a Madrid.  ¿Qué más quiere que le diga?

El número de habitantes de la comarca es casi idéntico al que tenían en 1591. Entonces había 19.260 personas.

Es curioso, sí. Pero lo más interesante es que la huella humana está integrada en el desarrollo sostenible de todo el territorio. Los valles, los montes y los bosques han sido moldeados a lo largo de los siglos por una agricultura y una ganadería tradicional. A nosotros nos ha tocado sumar una pequeña industria turística que no nos hiciera perder la esencia de nuestros pueblos. Y creo que lo estamos consiguiendo. La declaración de Reserva de la Biosfera en 2019 ha contribuido mucho a una convivencia sostenible entre el pequeño turismo y el sector primario. Esta relación equilibrada nos permite conservar este paraje natural sin alterar el modo de vida que tuvieron nuestros padres y nuestros abuelos.

El mundo rural ha ejercido el papel de servicio esencial durante la pandemia. Ahora, creo que la sociedad está en deuda con nosotras

Habla de La Siberia extremeña con pasión.

Es que estoy enamorada de mi tierra. De verdad que quien nos visita se sorprende de lo bella que es esta comarca de Badajoz.

En 2018, se presentó un exdirectivo de Disney decidido a invertir 13.000 millones de euros en un megaproyecto, Elysium City, un parque acuático con hoteles, casinos, un campo de golf, puerto deportivo y hasta un estadio para 20.000 personas. ¿En qué quedó esa iniciativa?

Ha quedado un poco aparcada. No lo conozco en profundidad, pero el proyecto inicial se ha ido modificando a medida que los promotores fueron conociendo el territorio virgen y empezaron a derivarlo hacia una especie de agroturismo y lugar de descanso familiar. Pero como le digo, está un poco aparcado.

Para las comunidades rurales, la desertización demográfica conduce a la desaparición de pueblos y de proyectos personales. ¿Cómo luchan contra esto?

Cuando buscábamos herramientas para impulsar la comarca teníamos claro que nuestra apuesta debía ser la sostenibilidad. Estuvimos un tiempo dando algunos bandazos, sin saber realmente qué era lo que podíamos hacer con lo que teníamos. Hasta que hicimos partícipes a todos y a todas. Y creo que la participación ciudadana, en este sentido, ha resultado fundamental. Durante cinco años hemos trabajado con empresarios turísticos y de los sectores productivos de la comarca, con cooperativas, con asociaciones, con todos los ayuntamientos, con la diputación de Badajoz, la Junta de Extremadura, la confederación hidrográfica y el Gobierno de España. Y, poco a poco, hemos logrado abrir el camino. Al final, la vía que encontramos fue la calificación de la Siberia como Reserva de la Biosfera por la Unesco, lo que nos ha permitido armonizar una industria sostenible con nuestros usos y costumbres tradicionales, con la agricultura y la ganadería que siguen siendo nuestro motor económico. Producimos el 10% de la miel de todo el país y un excelente aceite de oliva, entre otras cosas. Y lo más importante: estamos logrando que nuestros hijos reviertan aquí, en los recursos endógenos de esta tierra, los conocimientos que aprenden en las universidades. Eso es el futuro.

La España vacía busca soluciones y proyectos sostenibles.

Exactamente. Este plan de acción tiene que devolvernos la ilusión en los próximos diez años. Lo más importante que tiene esta comarca y la reserva de la biosfera son las personas que viven en ella. Lo tenemos muy claro. La comarca no nos pertenece. Nosotras la recibimos de nuestros padres para que la protegiéramos y para que nuestros hijos puedan disfrutarla.

Vaya alcaldesa tiene Tamurejo. Es usted la revolución personificada.

Sí, a veces me lo dicen (risas). Soy la alcaldesa del municipio más pequeño de la región, pero me resisto a pasar por esta vida sin dejar sembrado algo bonito para mis hijos y para los hijos de mis hijos. Intento trabajar para los 11.000 vecinos de las localidades que están dentro de la reserva y para los 23.000 de los 17 pueblos que componen la comarca.

¿Cuál es la mayor necesidad que tienen en estos momentos?

Es urgente dotar al campo de los recursos digitales del siglo XXI para adaptarnos a la realidad actual. Yo defiendo la llegada del 5G a Tamurejo. Es de justicia. Necesitamos que el mundo rural cuente con las mismas herramientas y posibilidades que los municipios con más de 20.000 habitantes porque solo así podremos alcanzar la igualdad. Hay que cambiar el paradigma del debate territorial y pensar en lo pequeño. El mundo rural ha ejercido el papel de servicio esencial durante la pandemia porque no paró de trabajar para evitar el desabastecimiento de las ciudades. Ahora, creo que la sociedad está en deuda con nosotras. La solidaridad se devuelve implementando políticas que incentiven nuestro desarrollo. Si queremos evitar la despoblación debemos ofrecer condiciones. No podemos quedarnos con los brazos cruzados. No es justo ver cómo se cierra una casa cada día, cómo cada año hay menos niños en el cole o cómo les cuesta tanto subsistir a los pequeños comerciantes. Damos lo mejor de nosotras mismas pero siempre nos quedamos atrás.

¿Y las comunicaciones? La mejora del transporte es una de las reivindicaciones históricas de toda Extremadura.

Ya que no tenemos tren, es cierto que necesitamos carreteras adecuadas. Para trasladarnos y para atraer a la gente que nos quiera visitar. Tenemos transporte a demanda para ir a la capital de la comunidad, a Mérida, que está a unos 140 kilómetros. De Badajoz estamos a 200 kilómetros. A nivel de asistencia médica, la Junta siempre se ha preocupado. En Tamurejo recibimos consulta dos horas diarias y tenemos hospitales de alta resolución, es decir, centros sanitarios que cubren las necesidades de la comarca que están conectado con el hospital matriz de Don Benito para los casos más urgentes. En Herrera del Duque contamos con una unidad medicalizada. En este sentido, creo que hay buena sanidad. Por eso insisto que la mayor autopista que requerimos, la mejor asistencia que necesitamos, es la que nos permita navegar por Internet como lo hace cualquier territorio poblado del resto del país.

La digitalización de la España vacía.

Creo que es urgente afrontarlo ya. Lo que queremos es que nos entre la fibra óptica de la misma manera que nos llega el agua a chorro procedente de los embalses. Acabamos de tener una reunión con el director general de la agenda digital. Y le dije que necesitamos ya la red de 5G porque somos un territorio emergente. Necesitamos que la gente se quede a vivir aquí pero también que vengan a visitarnos. Es una reivindicación clara y justa. Sé que el Gobierno está haciendo un gran esfuerzo para desplegar la fibra hasta el último rincón del país antes del 2025, pero no podemos perder más tiempo. Tiene que ser en 2022 o en 2023. Tenemos que dar respuesta a quien, después de la pandemia, ha visto la ocasión de venir a vivir a un pueblo pequeño como Tamurejo o a una comarca pequeña como La Siberia.

Ha llegado la hora de dejar atrás el lamento histórico del campo. Hoy somos un mundo lleno de posibilidades

Muchos proyectos y sueños. ¿Cómo se organizan?

Invirtiendo mucha energía, muchas horas y conformando un equipo comprometido con el desarrollo de la comarca. Es el caso de la Asociación Centro de Desarrollo Rural (Ceder) La Siberia. Empezamos siendo cuatro personas y ahora somos ocho. Y yo soy la mayor. El resto es gente joven. La clave es trabajar juntos, ir de la mano a todos los sitios con nuestros sectores económicos y sociales. Es la única manera de conseguir proyectos como la de Reserva de la Biosfera que es generadora de un importante desarrollo para la comarca. Nuestra filosofía es sumar. Acabamos de llegar a un acuerdo de cooperación para la conservación biológica y  cultural con municipios de Portugal. Participamos nueve grupos de la parte portuguesa y dos de la extremeña, de La Serena y La Siberia. Por eso digo que lo más importante es sentarse en una mesa para que cada uno plantee sus problemas y ver cómo los solucionamos entre todos. Ha llegado la hora de dejar atrás el lamento histórico del campo. Hoy somos un mundo lleno de posibilidades.

El arte del compromiso y la negociación es encontrar soluciones a los problemas que, sin ser perfectas, satisfagan al mayor número de personas.

Nuestro objetivo es generar oportunidades a la gente que vive aquí a través de la formación y la capacitación. Sabemos que la comarca no es solo un pueblo sino 17, así que nos pusimos a pensar juntos para identificar nuestras fortalezas y combatir nuestras debilidades. El proyecto de la Reserva nos ha aportado un conocimiento potentísimo de unos hacia otros que nos está sirviendo para firmar convenios con empresas y así rentabilizar nuestros productos como marcas de calidad. El primero de todos, el agua. Esta fórmula es un imán para muchos de nuestros jóvenes, que ya no tienen la necesidad de buscar oportunidades en otro sitio y quieren quedarse aquí. Yo tengo tres hijos. Uno de ellos está estudiando ingeniería de energías en la Politécnica de Madrid con sus ojos puestos en regresar a nuestra comunidad; el otro cursa ingeniería agrónoma en la Universidad de Extremadura porque quiere trabajar en el sector agroalimentario. Esta es la siembra que está haciendo mucha gente de la comarca de cara al futuro porque así reforzamos nuestra identidad local.

Como hicieron en Tamurejo los herederos de la Hermana Antonia, que no era monja sino panadera.

Como los herederos de la Hermana Antonia, efectivamente. Tenemos la costumbre de llamar a nuestros mayores “hermana o hermano”, no señor ni señora. Ella fue mi tía abuela, hija del hermano Manuel, que era panadero y tuvo cinco hijas y un hijo. Antonia era la más pequeña. Se quedó viuda muy joven y heredó la panadería con la que pudo dar de comer a sus cinco hijos. Ahí trabajó toda su vida, horneando el pan con leña de jara. Cuando ya se hizo mayor, siguió una de sus hijas, Juana, que lo mantuvo otro montón de años hasta su fallecimiento. Ahora lo lleva su nieta Carmen que al principio tuvo algunas dudas. Un día me senté con ella y le dije: “Carmen, hija mía, no lo dejes que es una fuente de riqueza para el pueblo. Tu, con tus manos, tienes que hacerlo”. Y la convencimos. Ahora nos reímos mucho. Pero fíjese cómo es Tamurejo de artesanal que con 215 habitantes había dos obradores. La de la Hermana Antonia y la del Tío Felipe. Pero hay muchas más cosas en la comarca. Está la mermelada de Victoria en Valdecaballeros, los quesos de Honorio en Castilcerro, el único queso de vaca extremeño en Puebla de Alcocer. Y la miel que producimos. Ummm. Es exquisita.

El mensaje que emite la asfixiada Tierra es que ya no admite vuelta atrás: hay que regresar a la naturaleza, a la vida en el campo donde aún quedan opciones de prosperar. Así lo entiende Rosa María Araujo (Tamurejo, 1964), alcaldesa socialista de su pequeño pueblo natal, un municipio con 215 habitantes enclavado...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí