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Anna Fifield / Autora de ‘El gran sucesor’

“Nada es real en Corea del Norte”

Marcos Pereda 18/02/2022

<p>La periodista Anna Fifield, en el Congreso del Partido de los Trabajadores, en 2016, en Pyongyang. </p>

La periodista Anna Fifield, en el Congreso del Partido de los Trabajadores, en 2016, en Pyongyang. 

Cedida por la editorial

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La falta de información siempre produce historias de lo más pintorescas. Sucede que algunas, a veces, incluso son verdad. Anna Fifield (Hastings, Nueva Zelanda, 1976) lo pudo comprobar durante más de un lustro como jefa de la oficina de The Washington Post en Tokio, Pekín y Seúl. En aquel momento, se interesó por Corea del Norte y la figura de Kim Jong Un. Viajó en trece ocasiones al país, entrevistó a numerosas personas que conocieron al líder e, incluso, logró el primer testimonio de la tía de Kim (además de hacer la primera emisión en streaming desde ese país). Fruto de ello es El gran sucesor. El destino divinamente perfecto del brillante camarada Kim Jong Un, libro traducido recientemente al castellano y editado por Capitán Swing. En él nos habla de un linaje divino, de niños que conducen con tres años, de baloncestistas con piercings y de misiles que se lanzan frente a las ventanas de la residencia veraniega del jefe, para que pueda verlos mientras desayuna. Pero también desmonta mitos sobre un líder que resulta ser mucho más inteligente y astuto que la caricatura que muchos venden. Hablamos con su autora de todo ello. 

Desde el exterior parece que Kim Jong Un es un tipo histriónico, casi un dictador de “libro infantil”. Sin embargo su libro muestra otra cosa:  alguien inteligente, que sabe adaptarse y tiene visión estratégica.

Sí, por eso quise escribir este libro. Es como un personaje de dibujos animados en muchos aspectos... ya sabes, el pelo gracioso, los trajes divertidos, los desfiles, los caballos, todas esas cosas. Pero quería mostrar que debemos tomarlo en serio. Quiero decir, él se toma muy en serio lo de ser un dictador totalitario, y eso es un asunto muy serio para veinticinco millones de norcoreanos que viven en la prisión que su familia creó. Así que pretendía mostrar cómo de estratégico y calculador fue en este sentido.

Pero es muy complicado, en ocasiones, contener la sonrisa. En el libro apunta algunas de las “locuras” que se venden como ciertas en Corea del Norte sobre la infancia de Kim Jong Un. ¿Piensa que es solo exhibicionismo vacío, o alguien cree realmente que podía disparar fusiles con precisión milimétrica siendo casi un bebé?

Todo el sistema se basa en mentiras, así que el régimen intenta encontrar mentiras que sean creíbles, o que la gente pueda creer. Sucede que a menudo esas historias son imposibles de tener por ciertas. Todos los hombres de Corea del Norte deben servir en el ejército, así que todos han sostenido un arma, tal vez disparado un arma, y saben que un niño pequeño no puede hacerlo. Hay un montón de gente que conoce lo incierto de estas historias, pero deben fingir creerlas para sobrevivir. 

El régimen intenta encontrar mentiras que sean creíbles, o que la gente pueda creer

Pienso, tras leer su libro, que desde Occidente no hemos sabido dar la importancia debida al concepto de “dinastía”, Paektu en este caso...

Bueno, en el comunismo no hay cosas como dinastías, eso es algo que Corea del Norte inventa, creando ese mito sobre el Monte Paektu y una familia divina que baja de la montaña. Lo hacen para justificar que esa familia, los Kim, siga manteniendo el control del poder. 

Es como los Ceauşescu, con todos en la cúspide del Estado en Rumanía.

Sí, hay situaciones similares en otros países del mundo, si pensamos en gobiernos cleptócratas que han enriquecido a sus familias. En Asia tenemos un montón de ellos, pero ninguno es como los Kim, que controlan completamente al país. Y durante más de setenta años, más tiempo incluso del que duró la Unión Soviética. Es algo sin precedentes. Muchas personas, entre ellas yo misma, no confiaban en que Kim Jong Un fuese capaz de mantener el poder. Tenía 27 años, sin experiencia, parecía completamente inverosímil que generales de 80 años le permitiesen ser el líder. Pero, en fin, lleva ya una década. Ha desafiado las expectativas, y los politólogos dicen que los años más difíciles son los dos primeros. Una vez que pasa ese tiempo lo más posible es que el dictador muera en la cama.

También me llama la atención cómo llega al poder. Es casi renacentista, muy de los Borgia, ¿no? Una historia poderosa, simbólica.

Las madres fueron decisivas a la hora de decidir quién se convertía en sucesor. Kim Jong Nam, hijo mayor, debería haberlo sido según la jerarquía confuciana, ¿no?, pero su madre vivió en Moscú durante casi toda su vida y tenía problemas de salud mental, así que no era influyente en el régimen. La madre de Kim Jong Un sí estaba en Pyongyang, así que favoreció las posibilidades de uno y saboteó las del otro. Las madres fueron un factor decisivo, sí.

Apunta igualmente la cuidadosa estrategia de la obtención de armamento nuclear en el régimen de Kim Jong Un. Nuevamente parece chocar con la idea de un líder “loco” que actúa por impulsos, demuestra inteligencia a largo plazo.

Creo que fue muy, muy inteligente por su parte hacer eso. No tiene mucho dinero, tampoco mucha tecnología, pero un arma nuclear... es poderosa, un disuasivo para evitar ser atacados por Estados Unidos, sí, pero también para tomarlos en serio. Ha sido una forma de, por así decir, dar un golpe en la mesa para conseguir una atención mayor de la que el país merecería en otro contexto. También ha sido una herramienta poderosa de puertas adentro, porque muchos de los norcoreanos están muy orgullosos de que su pequeño país haya conseguido construir estas grandes armas. Especialmente porque sus rivales cercanos, Japón y Corea del Sur, no las tienen. Eso permite a Kim Jong Un ser respetado y ejemplificar que hace avanzar a la nación.

Y una vez consigue el arma nuclear, la economía pasa a ser lo primero. 

Pero ahí hay dos factores. Las armas nucleares son seguridad y prestigio y atención, pero también cuentan para la economía. Kim sabe que casi todos los norcoreanos pueden ahora ver telenovelas y películas del mundo exterior, y saben que allí hay más riqueza y más libertad. Así que necesitaba dar la impresión de que la vida mejoraba bajo su mandato. Quizá no para alcanzar a Japón, a Corea del Sur o a China, pero al menos acortar la brecha. Quería justificar que era un líder legítimo para Corea del Norte.

Apunta que las condiciones de vida en Corea del Norte están mejorando llamativamente, al menos para gran parte de la población. Es algo que la sociedad de Occidente parece ignorar, como si aún siguieran con una economía medieval, campesinado y cosechas.

Sí, al menos mejoraban antes de la pandemia. Pasaban de estar muy mal a no estar tan mal, claro, pero ahora ya no se oye sobre hambrunas en Corea del Norte, aunque la malnutrición sigue siendo un gran problema. 

Ahora que habla sobre la pandemia, ¿cómo cree que ha afrontado el gobierno de Corea del Norte la crisis del covid? Se llegó a publicar, incluso, que Kim Jong Un había muerto, pero en las últimas apariciones se le ha visto incluso mejorado físicamente.

Bueno, la respuesta fácil es no lo sé. Corea del Norte cerró completamente sus fronteras hace dos años, y desde entonces no hemos podido acceder al tipo de información que tendríamos normalmente. No hay diplomáticos, ni cooperantes, ni comerciantes norcoreanos yendo y viniendo. Kim Jong Un ha hablado repetidamente de que los tiempos son difíciles, de que hay desafíos económicos, creo que toma en serio todas estas cosas. En cuanto a él, su cambio es realmente llamativo, pero tampoco sabemos la razón. ¿Ha empezado a cuidarse? ¿Enfermó y ya está bien? Creo que es poco probable que se contagiara, porque es un maestro del distanciamiento social, pero quizá aprovechó esta oportunidad para cuidarse más y asegurarse una longevidad mayor en el poder.

¿Es Kim un líder milenial? Pese a su imagen, digo. Insiste en su interés por este segmento de población.

Creo que él sabe que ese es su punto diferencial, y ha tratado de convertir el ser joven en una ventaja. Intenta demostrar que lidera Corea del Norte para una nueva generación, para una nueva era. Así que trata de dar a los jóvenes la aspiración de que pueden esperar cosas mejores bajo su mando. El hecho de que tenga esa joven y glamourosa esposa que lo acompaña a muchos actos es muy inusual en su país. Ya sabes, algunos dicen que es el equivalente a Kate Middleton para los británicos, alguien joven y elegante que los moderniza. Creo que es realmente inteligente por parte de Kim, porque sabe que si los milenials lo apoyan, eso podrá ayudarlo en las próximas décadas.  

Ahora que habla de las mujeres, me llama la atención cómo Kim Jong Un ha utilizado el elemento femenino (su hermana, su esposa) para dar otra imagen del régimen.

Sí, es así. Ambas cumplen funciones muy diferentes. Su mujer está ahí para hacerlo parecer moderno y accesible, suavizarlo.

¿La cara encantadora?

Sí, exactamente, la cara encantadora. Su hermana, por el contrario, aparece para asegurar el poder. Ella es la persona en quien puede confiar, porque nadie se preocupará más para que todo permanezca intacto. Ella es su sangre, y se beneficia de serlo. Creo que, en este caso, es una coincidencia que sea mujer, sería igual que fuese hermano o hermana. 

Dos preguntas sobre diplomacia surrealista. ¿Cómo es posible explicar el viaje de Dennis Rodman a Corea del Norte? Quiero decir, entiendo lo del ping-pong con China durante la época Nixon, pero este es Dennis Rodman. Es una pequeña arma nuclear con una pelota de baloncesto en las manos.

Sí, es difícil de explicar. Estados Unidos quería enviar algún jugador de los Chicago Bulls a Corea del Norte, y Dennis Rodman necesitaba el dinero, así que...

Desde fuera parece la peor elección posible.

Sí, sí... pero es que sabemos que Kim Jong Un realmente ama el baloncesto y a los Chicago Bulls. Dennis Rodman destacaba durante sus años de adolescencia, cuando estudiaba en Suiza, así que, creo, disfrutó al conocer a uno de sus héroes. Aunque no sea un jugador cualquiera, ¿no?, con sus uñas verdes, y los piercings, y los tatuajes... quiero decir, no es Michael Jordan. Pero es increíble que Kim haya logrado salirse con la suya, y que el sistema no se haya opuesto a esa idea.

A veces intentamos dar explicaciones sesudas y profundas a las cosas y se nos escapa lo más evidente: quizá Rodman fue allí porque Kim es forofo del baloncesto.

Sí, quizá. Bueno, parecía un poco arriesgado para él. Era algo muy inusual, con Dennis Rodman cantándole “Cumpleaños Feliz”.

Como Marilyn a Kennedy, más o menos...

Sí, como Marilyn. Y luego estaban los Harlem Globetrotters colgados de las canastas y eso. Pero aprendimos cosas sobre Kim gracias a ese viaje. Sabemos la edad y el nombre de su hija porque Rodman la tuvo en brazos. Hubo jugadores estadounidenses y canadienses en su yate. Ningún agente de la inteligencia americana, ni de cualquier agencia del mundo, había logrado hacerlo.

Y otra diplomacia surrealista, con Donald Trump asesorando a Kim en inversiones inmobiliarias. Aquí puedes poner un hotel, aquí un rascacielos...

Sí, y creo que eso atrajo realmente a Kim Jong Un, porque él trata de hacer algo así en Pyongyang, ha estado construyendo edificios de apartamentos para hacer que luzca como una metrópolis moderna. A veces no hay electricidad, los ascensores no funcionan y dejan inservibles los pisos altos, pero desde lejos se ven bien. Forman parte de la farsa, nada es real en Corea del Norte. Así que esas ideas les gustaban. Además los norcoreanos sabían que Trump era un líder muy inusual, que jamás tendrían otro presidente parecido, alguien a quien pudiesen manipular tan fácilmente sin tener que hacer nada a cambio. Realmente ellos querían que fuese reelegido, porque pensaban que podrían obtener más cosas de él.

El número de surcoreanos que recuerdan ser un solo país es realmente bajo, y los más jóvenes no ven a los norcoreanos como sus hermanos

¿Cuál cree que será la postura de futuro en las relaciones entre ambas Coreas? En la reunión de 2018 pareció ser Kim Jong Un quien pretendía llevar la voz cantante, o al menos aparentarlo.

Creo que él sabía que Moon Jae-in, presidente surcoreano, quería que ese proceso avanzase. Pero, a grandes rasgos, no creo que ninguna de las dos partes quiera que esto cambie drásticamente. Corea del Norte sabe que si hay unificación no será bajo su sistema político, sabe que sus funcionarios y alta administración no pasarán a integrarse en la del nuevo Estado. Y creo que Corea del Sur tampoco quiere. El número de surcoreanos que recuerdan ser un solo país es realmente bajo, y los más jóvenes no ven a los norcoreanos como sus hermanos, sino como gente de otro país. Uno, además, atrasado. Corea del Sur trabajó muy duro para transformar su economía y ahora no quieren sacrificar nada de eso para ayudar a Corea del Norte para que prospere. Y, por supuesto, China tampoco quiere ningún cambio repentino en la zona. Así que, pienso, nadie desea modificaciones profundas.

La última pregunta es más personal. ¿Cree que está cerca el día en que Kim Jong Un conceda una entrevista a un periodista extranjero? Supongo que sería un sueño para usted poder hacerla.

Por supuesto, imagina. Me encantaría ser la primera, o, ya sabes, entrevistarlo en algún momento. Cuando vivía en Corea del Sur, en la década de los 2000, solíamos hablar mucho sobre esto... ¿quiénes serán los primeros? Pensábamos que sería la televisión japonesa, porque pagaría mucho dinero por esa entrevista. Pero ahora... no sé si Kim Jong Un lo haría... ¿Qué puede ganar? Está acostumbrado a escribir el guión, no a responder. No puedo imaginarlo sometido a una entrevista, a menos que fuera muy coreografiada. Pero me pareció muy interesante que durante una de esas ruedas de prensa con Trump él respondiese a la pregunta de un periodista. Fue realmente sorprendente. Y supongo que cuenta como progreso. Te contaré una anécdota. Una vez me desperté agitada. Había soñado que me ofrecían la primera entrevista con Kim, en Pyongyang. Y estaba angustiada, tanto por si era una trampa como por sacar la mejor entrevista posible. ¿Qué hacer? (Sonríe). Pero no creo que ahora sea algo en lo que se pueda pensar seriamente.

Quizá se la hagan en Twitch. Como es un líder milenial…

Sí, tal vez. Quién sabe.

La falta de información siempre produce historias de lo más pintorescas. Sucede que algunas, a veces, incluso son verdad. Anna Fifield (Hastings, Nueva Zelanda, 1976) lo pudo comprobar durante más de un lustro como jefa de la oficina de The Washington Post en Tokio, Pekín y Seúl. En aquel momento, se...

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Marcos Pereda

Marcos Pereda (Torrelavega, 1981), profesor y escritor, ha publicado obras sobre Derecho, Historia, Filosofía y Deporte. Le gustan los relatos donde nada es lo que parece, los maillots de los años 70 y la literatura francesa. Si tienes que buscarlo seguro que lo encuentras entre las páginas de un libro. Es autor de Arriva Italia. Gloria y Miseria de la Nación que soñó ciclismo y de "Periquismo: crónica de una pasión" (Punto de Vista).

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