1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

el horror

Desertad

No está claro cómo saldremos de esta guerra. En el peor de los casos no saldremos de ella del todo. En el mejor, una ola de nacionalismo fragmentará el continente europeo en un mosaico de ejércitos fascistas en guerra entre sí

Franco ‘Bifo’ Berardi 29/03/2022

<p>Tótem</p>

Tótem

La boca del logo

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

Leo las palabras de viejos compañeros 

Leo las palabras de viejos compañeros que instan a enviar armas al pueblo ucraniano que lucha contra el invasor. Como dice Gad Lerner en un discurso reciente sobre el tema, “estamos caminando descalzos sobre vidrios rotos”, así que respeto los sentimientos de esos viejos compañeros míos, pero espero no parecer cínico si los invito a reflexionar sobre el contexto y el sentido general del proceso del que la guerra de Ucrania es el catalizador. 

Parece que hoy está prohibido pensar. Hay que tomar posición, hay una guerra de agresión desatada por la Rusia stalino-zarista, y hay una resistencia que involucra a la gran mayoría del pueblo ucraniano. Lo sé y parece innegable.

Sin embargo, antes de pronunciarme, si se me permite, me gustaría conocer el contexto histórico: desde la hambruna que mató millones de ucranianos en los años de Stalin, hasta el apoyo que la mayoría de los ucranianos dieron a Hitler durante la guerra, hasta la eliminación de 1,2 millones de judíos por las SS ucranianas, hasta la política de expansión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia.

¿Se me permite estudiar historia, se me permite comprender? O, queridos viejos compañeros que ahora son intervencionistas, ¿sólo es lícito tomar una posición, sin comprender, sin saber?

Conocí a esos compañeros míos en las ocupaciones contra la guerra estadounidense en Vietnam, juntos crecimos en la cultura del internacionalismo, creyendo que estábamos viviendo el amanecer de una época más feliz y no, como sabemos ahora, el ocaso de la civilización humana.

Juntos pensábamos que la nación era un concepto brutal y estúpido, herencia de una era bestial de la que la cultura podía emanciparnos.

Juntos pensamos que la nación era una máscara de depredadores competidores que envían a los niños a morir para obtener ganancias.

Ingenuamente juntos, pensamos que la cultura podía emancipar a mujeres y hombres de esa bestialidad. No sabíamos que la cultura estaba destinada a disolverse a raíz del darwinismo neoliberal que restauró la ley natural de la selva en la que sólo puede vivir quien sabe matar. No sabíamos que la bestia estaba destinada a resurgir como un monstruo de dos cabezas que ahora se muerden entre sí. Las dos cabezas son el globalismo capitalista y el nacionalismo soberano: de sus mordiscos proliferan pequeños monstruos nacionales.

Europa está dispuesta a enviar armas, no a morir. Tampoco está preparada para encontrarse de la noche a la mañana sin calefacción y sin gasolina

Hace veinte años, las multitudes se unieron bajo el grito patriótico “todos somos estadounidenses”, y agitaron sus pañuelos para saludar a la gran empresa afgana que finalizó el 21 de agosto de 2021, ya sabemos cómo. Ahora, las 24 horas del día en las redes unificadas hay una demostración de heroísmo a través de terceros. La persona interpuesta es el pueblo ucraniano, incitado, instigado, exaltado por una multitud de simpatizantes emocionados que siguen agitando sus pañuelos. Pero esta vez el espectáculo puede extenderse a la audiencia, involucrar al público y aplastar lo poco que queda de la vida civil. 

Vi ‘Invierno de fuego’

Vi Invierno de fuego del director ruso-israelí Afineevsky. Una película que narra, sin dibujar el contexto nacional e internacional, la resistencia del pueblo, la solidaridad ciudadana, el orgullo nacional, la determinación implacable. Aunque me resulta difícil compartir el nacionalismo como se presenta, entiendo esto: si los ucranianos pudieron resistir la violencia brutal de los Berkuts de Yanukovych con sus propias manos, hoy, con las armas que les enviamos, podrán resistir como leones al ejército de Putin. Y morirán por miles. Y matarán a miles de soldados rusos, veinteañeros enviados a morir por la locura criminal de Putin.

Nosotros enviamos a los ucranianos al frente. Les prometimos la OTAN, Europa y la libertad. La libertad de la que goza Julian Assange, de la que disfrutan los estadounidenses negros y los trabajadores precarios de todo el mundo. Les prometimos democracia, la que vivieron los griegos en el verano de 2015.

A cambio de su libertad, les pedimos que mueran por la OTAN, aunque la llamen Unión Europea.

Pero ahora Zelenski nos llama: “Ucrania está dispuesta a morir por Europa. Veamos si Europa está lista para morir por Ucrania".

Europa está dispuesta a enviar armas, no a morir. Tampoco está preparada para encontrarse de la noche a la mañana sin calefacción y sin gasolina.

Animaremos desde las gradas.

Como en los días de los gladiadores.  

Es el momento Anders en la historia del mundo

El culto a la nación, a la raza, ha vuelto por todas partes a dominar la escena, y lo que se libra en Ucrania es una guerra de Hitler contra Hitler

Es el momento Anders en la historia del mundo. En la década de 1960, cuando la bomba atómica se apoderó de la imaginación, Günther Anders reflexionó sobre los efectos políticos y psíquicos de esa innovación tecno-militar. Judío, filósofo de educación heideggeriana, que emigró a América en los años del exterminio de su pueblo, Anders escribió, en artículos y libros que nunca tuvieron la circulación merecida, que el Tercer Reich era sólo el ensayo general de un espectáculo que (él lo dijo) verán nuestros nietos cuando el nazismo esté en todas partes. Ahora los nietos de Anders son testigos del triunfo del Nuevo Tercer Reich, el monstruo bicéfalo del supremacismo blanco que no acepta su declive.

Anders fue tratado con cierto desapego por parte de los académicos: un pesimista, decían de él los ensalzadores de las glorias de la democracia liberal.

Ahora es evidente: el culto a la nación, a la raza, ha vuelto por todas partes a dominar la escena, y lo que se libra en Ucrania es una guerra de Hitler contra Hitler. Guerra interna de exterminio en Occidente.

No es la primera vez que un poder blanco (por ejemplo los Estados Unidos de América) lanza campañas de exterminio contra poblaciones indefensas.

Gracias a las sanciones contra Irak en la primera guerra del Golfo, la mortalidad infantil pasó del 56 por mil en 1990 al 131 por mil en 1999. En 1996, el programa Sixty Minutes entrevistó a la embajadora estadounidense ante la ONU Madeleine Albright: “Parece que 500.000 niños iraquíes murieron a causa de los embargos. Es más que Hiroshima. ¿Es un precio justo a pagar?”. La respuesta fue digna del Putin que ahora vemos en acción: "Fue una elección muy difícil, pero sí, eso creemos”.

Pero esos muertos eran iraquíes, no pesaban mucho en la conciencia occidental. Los muertos de Mariupol nos impresionan particularmente porque la masacre ocurre dentro del mundo blanco, dentro de Occidente, ya que Rusia es Occidente, en el sentido de que es parte de la raza carnívora.

Lo que es Occidente no está claro. En términos geográficos, Rusia no forma parte de él. En términos políticos, Occidente es el mundo libre opuesto a la autocracia. Y, por supuesto, la geopolítica importa, y la política importa. Pero lo que más importa es la pertenencia cultural al mundo cristiano, blanco e imperialista. Desde este punto de vista, Rusia es Occidente. Occidente es la tierra del declive, la tierra del futuro que ahora está en declive. El futurismo ruso y el futurismo occidental tienen raíces diferentes pero el mismo significado: expansión. Y tienen la misma suerte: el agotamiento en que ni siquiera somos capaces de pensar, ya que el culto a la expansión nos ciega, y nos impide comprender que la expansión ha terminado y que Occidente se está extinguiendo.

Oeste es Rusia, América, Europa, un mundo de viejos que exorcizan la demencia con prótesis cognitivas e inteligencia artificial, de viejos que exorcizan la impotencia con proclamas de exterminio mutuo.

Esta es una guerra dentro de la raza carnívora que no se resigna a desaparecer, y como Sansón quiere llevarse al planeta entero al carajo. Aquí estamos en el último acto de la civilización blanca, rusa, europea americana: la destrucción de la civilización. 

Ilimitado es el poder del estúpido

Ilimitado es el poder del estúpido y se dice que ni los dioses contra él pueden hacer nada.

Macron declaró recientemente que la OTAN está en estado de muerte cerebral. Sin embargo, se ha levantado y como un zombi ha tomado el lugar de Europa, destruyendo definitivamente su misión constitutiva. Polonia es, de hecho, su vanguardia. La Polonia de Kazinski.

Biden ordenó a Alemania que rescindiera el contrato de Nord Stream. No sabemos cómo terminará la guerra en curso, pero sí sabemos que Biden ya ganó en este punto. Después de renunciar a Nord Stream, Alemania accede a armarse. Contra los rusos, de momento, quién sabe mañana.

El poder del estúpido es ilimitado, porque el estúpido está dispuesto a dañarse a sí mismo para dañar al otro.

La miseria se extenderá, ya que la sociedad tendrá que pagar los costos de un rearme general. Y el aire será cada vez más irrespirable

No está claro cómo saldremos de esta guerra. En el peor de los casos no saldremos de ella del todo: en vez de perder (todo), el Autócrata podría usar toda su fuerza y ​​destruir (todo). En el mejor de los casos, una ola de nacionalismo fragmentará el continente europeo en un mosaico de ejércitos fascistas en guerra entre sí y especialmente contra los inmigrantes no blancos. Las líneas divisorias son borrosas, porque los nacionalistas no conocen la lógica y no saben nada de universalidad.

No está claro cómo saldremos de esta guerra, pero lo cierto es que la miseria se extenderá, ya que la sociedad tendrá que pagar los costos de un rearme general. Y el aire será cada vez más irrespirable: las minas de carbón están reabriendo para satisfacer la creciente necesidad de energía. El Holocausto climático se precipitará.

Los gobiernos europeos incitarán a las mujeres a tener hijos por la patria blanca, pero el cáncer y el asma se extenderán junto con una pandemia de depresión suicida.

Sometida a una violencia ininterrumpida, la naturaleza ha recuperado el dominio: la naturaleza desatada de los mares crecientes y los fuegos devoradores, la naturaleza bélica de los humanos que han convertido la inteligencia en artificio y ahora son presa de la (il) lógica natural de la pasión por la identidad. Pasión asesina.

Pero ahora, también pasión suicida. 

En un pueblo en la frontera

Una docena de desertores llegan cada noche a un pueblo en la frontera con Polonia. No quieren quedar atrapados en una guerra de nación, quizás porque la idea de nación no les convence como no me convence a mí. Miles de jóvenes rusos huyen a Escandinavia y quién sabe dónde. No quieren ser reclutados por Putin para ir a matar a sus pares ucranianos, no quieren vivir en un país donde se persigue la libertad de expresión.

Se llevaron algunas cosas con ellos y se fueron para nunca volver. Son pocos, malditos como traidores a su patria, pero se van: quizás están enamorados y no quieren morir, quizás están asustados por el horror y no quieren matar. En todo caso, mi solidaridad, mi amistad va para ellos. Solo a ellos. Mi amistad va para todos los que desertan.

A los que desertan de la patria y de la guerra, a los que desertan del trabajo asalariado, a los que desertan de la procreación, a los que desertan de la participación política. A aquellos que han entendido que el cáncer ahora ha devorado el cuerpo y están buscando áreas de supervivencia y compartir en los márgenes de un mundo que se desintegra rápidamente.

Por todos los demás, rusos y ucranianos, estadounidenses e italianos, solo siento una compasión desesperada.

------------------ 

Franco Bifo Berardi (Bolonia, 1949) es escritor y filósofo. Actualmente es profesor de Historia social de los medios de comunicación en Milán. Autor de numerosas obras, como La fábrica de la infelicidad (Traficantes de sueños, 2003), El sabio, el mercader y el guerrero (Acuarela, 2007) y los recientes El umbral (Tinta Limón, 2021) y Tercer inconsciente (Caja Negra, 2022).

Este artículo se publicó originalmente en italiano en Nero.

La traducción al castellano la ha realizado el autor para CTXT.

Leo las palabras de viejos compañeros 

Leo las palabras de viejos compañeros que instan a enviar armas al pueblo ucraniano que lucha contra el invasor. Como dice Gad Lerner en un discurso reciente sobre el tema, “estamos caminando descalzos sobre vidrios rotos”, así que respeto los...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Franco ‘Bifo’ Berardi

Es escritor, filósofo y activista izquierdista. Su último libro es 'El tercer inconsciente'.

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

3 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. itsasotsoa

    No puedo estar más de acuerdo con davidsvm39. Gracias a Ctxt por el artículo. El que venga a Ctxt a ratificarse en lo que ya piensa o a leer un poco del catecismo, claramente se equivoca. Seguir así, por favor.

    Hace 5 meses 27 días

  2. davidsvm39

    Independientemente de que uno esté de acuerdo o no con todo o parte de lo que se expone en artículos espléndidos como este, no puedo dejar de expresar mi asombro y agradecimiento a la profundidad, perspectiva y espacio crítico que desarrolla Contexto. Muchas gracias.

    Hace 6 meses 21 horas 11 minutos

  3. itsasotsoa

    O sea, que desertemos del mundo para ir ¿adónde? Mi homenaje a los que no han desertado de la lucha contra el explotador, contra el autoritarismo, contra la discriminación sexual, contra los genocidios étnicos y en defensa del individuo, de su opción sexual, de su cultura particular y universal, y de un planeta sostenible. Y por cierto, toda persona tiene derecho a tener nación, a cambiarla por otra u otras, y a renunciar a ella. Pero utilizar la palabra nacionalismo para meter en el saco desde el nazismo a la lucha de los indígenas brasileños por su cultura, parecerá muy anarquista o muy postmoderno, pero no deja de ser un servicio a la globalización propuesta por el neoliberalismo. Fuera fronteras, fuera idiomas, fuera culturas y todos a comer hamburgers with coke.

    Hace 6 meses 5 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí