1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

PROCESANDO EL YUYU

El no-comercio

En crisis climática, de combustibles, alimentaria, de recursos, de industrialización, o se decrece, se interviene, se centraliza con inteligencia y con cultura democrática, o de aquí no se sale

Guillem Martínez 6/11/2022

<p>Olaf Scholz y Xi Jinping acercaron posturas en su reunión en Pekín el pasado 4 de noviembre.</p>

Olaf Scholz y Xi Jinping acercaron posturas en su reunión en Pekín el pasado 4 de noviembre.

Euronews

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

1- A Europa no le fue mal, sino muy bien, intercambiando carbón y acero. A Alemania le ha ido chungo, tirando a muy chungo, con sus intercambios para conseguir gas y petróleo. El intercambio del carbón y el acero, y el intercambio del gas y el petróleo son, por tanto, dos momentos históricos del comercio, que explican que el comercio ha cambiado de función, al punto que no lo conoce ni su madre, la señora Trueque, supongo. En el primer momento señalado, el comercio era algo que evitaba, por primera vez, la guerra recurrente entre nacionalismos. En el segundo, el comercio es, de por sí, guerra recurrente. Literalmente y poco más. El comercio, esa cosa que aplazaba guerras, hoy no puede evitar, ni una milésima, la guerra, por lo que la guerra debe de estar ahí dentro, en la mismísima definición de comercio. Desde el inicio de los tiempos, claro, el comercio nunca ha sido comercio, así a secas. Ha sido una actividad acompañada cada vez de más significados y situaciones, incluso de sentimientos. Pero hoy son tantas cosas, y tan alejadas del comercio, que pueden ser su contrario: la interrupción desastrosa, y con consecuencias yuyus, del comercio por una guerra. Hola. Martínez. Como ven, empezamos abstractos. Lo que sigue es un resumen de los últimos días, en los que, para acabarlo de liar, han pasado más abstracciones. La vida, en efecto, es un lío, si bien, en contrapartida, nadie nos dijo que viniéramos. Últimamente, por cierto, solo pasan abstracciones. Algo común en un cambio de época. La sensación es que todo es tan abstracto que se intenta invertirlo a grito pelado, cuando en verdad la abstracción se concreta con susurros. Este va a ser el caso de este artículo, de ideas susurradas y en la línea de la sorpresa. Como las greguerías. Greguería, exemplum: si el comercio –te doy una hojita a cambio de dos piedritas–  no es lo que parece, imagina todo lo demás.

2- La prestigiosa firma BASF abandona Alemania. En el tercer trimestre del año ha ganado 909M€ en Europa. Poco para el no-comercio. Un 27,5% menos que hace un año. Por ello recibió fondos públicos, en octubre, por valor de 134M€, para que no concurra al mercado y no se deprima. Las grandes empresas, snif, tienen Renta Universal. Pero eso puede ser poco, pues a las grandes empresas, la antipoesía, les sucede como en el poema: no pueden volver atrás, porque la vida ya les empuja, como un aullido interminable –es el aullido del no-comercio–.

3- La razón de la pérdida de beneficios europeos de BASF es la cosa gas y energía, que le suponen, en los últimos 9 meses, un sobrecoste de 2.200M€, al punto que los grandes beneficios de BASF vienen solo de China y de USA. Europa, en todo caso, no le rinde a BASF, ni aunque Europa le regale el dinero, lo que explica Europa. Es la Gloria Swanson mayorcita, si bien aún bella, de El crepúsculo de los dioses, que da pasta a un joven atractivo, llamado BASF, para que se quede junto a ella y la ame, pero que se pira con la primera fresca china o americana que se le cruza. Anyway. Esta crisis que vivimos, anterior a la guerra, son muchas cosas, pero también la incapacidad europea para regular sus sectores económicos enloquecidos –como el gasístico y el energético; y ya puestos, el financiero–, que ya no practican el comercio, sino cualquier otra actividad chiflada y que, como la guerra, solo se retrotrae a sí misma. La energía en Europa es un sector loco, desregularizado y a su bola, si bien sometido a ceremonias que ritualizan y simulan algo que no sucede: el establecimiento transparente, lógico, racional y sencillo de precios. Sobre esa ritualización barroca, que impide ver la barra libre de los oligopolios –esa cosa ilegal y que no existe, como la ruleta en la peli Casablanca–, aquí van los beneficios, entre enero y septiembre de 2022 –año nefasto para los mortales; el año de la crisis, del inicio de la recesión–, de diversas empresas reguladas/ritualizadas/de no-comercio españolas: Repsol ha ganado un 66% más, Banc de Sabadell, un 92% –92%; 92%– más, Banco de Santander, un 25% más, BBVA, un 46% más, o Iberdrola un 29% más. Estos beneficios hablan de una guerra. No es la de Ucrania. Es una guerra de las empresas contra la ciudadanía. Si abren la ventana de su casa, la verán. Incluso la verán más si abren el buzón de su casa, y ven las facturas. 

Estos beneficios hablan de una guerra. No es la de Ucrania. Es una guerra de las empresas contra la ciudadanía

 4- Lo de BASF, la huida de una gran empresa química, ante la incapacidad –o peor, el olvido, la sensación de que ya no es posible, de que nunca lo fue– de intervenir en el precio de objetos y servicios, cuando adquieren la forma de oligopolio, es algo peor que lo enunciado. Supone un paso de gigante hacia la desindustrialización de Europa. BASF cierra su polo químico de Ludwigshafen, sencillamente porque no puede pagar gas licuado –el que nos chutamos nosotros mayormente, una vez despreciado el gas argelino; cambiamos gas por territorios; libres de inmigración–, que es un 60% más caro que el gas a granel. Además de su precio más alto –informa Fernando Rodríguez, consultor e ingeniero–, para que fuera una opción efectiva en Alemania –y en Europa; incluso en España– sería necesario realizar 4.000 fletes/viajes al año de barquitos al continente, con gas congelado, cuando solo hay, en todo el planeta, 600 barcos metaneros, y solo se pueden construir 50 más al año. Cada flete sale a 400.000€ por día –en junio iban a 70.000€; sic transit gloria mundi–. Esos datos explican el famoso Mid-Cat. Es no-comercio. Un acto de guerra contra las economías, que transporta gas al 60% más caro. Como el gaseoducto BCN-Marsella, o el BCN-Livorno. Que no son gaseoductos, son monumentos al no-comercio-que-algún-día-transportarán-hidrógeno-verde-esa-cosa-más-barata-de-fabricar-a-tu-vera-que-transportarla-en-gaseoductos.

5- Que BASF abandone a Gloria Swanson es importante. No por los 40.000 puestos de trabajo que desaparecerán, zas, lo que es algo ya importante, sino por el medio millón de puestos de trabajo que puede arrastrar, al desaparecer un gran eslabón, una parte de la cadena, vamos, de la industria química alemana. Eso es, en fin, la desindustrialización, como saben los nativos de Ferrol, Sagunto, Cádiz, Reinosa, Barcelona… Cierra la fábrica y, un año después, no abren ni las ostras. Pero es aún más grave si pensamos que hay muchas industrias europeas –alemanas y no alemanas– que están en la misma tesitura que BASF. Michelin, en la primera mitad de 2022, ha perdido el 8% en Europa, si bien ha ganado un 29% más en China. Mercedes, en el tercer trimestre de este año, ha colocado el 42% de sus ventas –mucho– en China, donde salva resultados. Este año, además, se confirma un dato importante: Alemania, cuarta economía del mundo tras USA, China y Japón, pasará, todo indica a ello, al quinto lugar, superada por un solo estado USA. California. Lo que resulta un símbolo. Alemania está estupefacta. Por eso no habla. O sí que habla. A tope.

6- Alemania no está silenciosa. Habla. Todo el rato. Y lo hace como en la crisis de 2008. A través de las instituciones europeas. Alemania, por tanto, habla a través de Von der Leyen. Es decir, está estupefacta y carente de planos y planes. Algo posiblemente normal, si pensabas que estabas construyendo un comercio sólido y una paz sólida con el Este desde Willy Brandt, que habías sellado todo eso con gas y petróleo desde hace décadas, y luego resulta que todo era no-comercio. En todo caso, Alemania no está haciendo lo que podría ser lo más lógico. Salvar su economía, en modo alemán, apostar por el intercambio de gas y petróleo, y presionar con ello para el fin de la guerra en Ucrania con resultado favorable a Putin. Que no lo haga, no obstante, no implica que esté haciendo algo nítido, o interpretable con claridad en este momento. 

Alemania no está silenciosa. Habla. Todo el rato. Y lo hace como en la crisis de 2008. A través de las instituciones europeas

 7- Esta semana, por ejemplo, Scholz ha viajado a China. En la agenda: colaboración industrial. Es decir, deslocalización, supongo. El precio del petróleo, del transporte marítimo de manufacturados, hizo animar la idea de que Europa volvería a fabricar. El precio del gas, el combustible con el que se fabrica, aleja esa idea. En la delegación alemana viajó el señor BASF, BMW, Siemens, ADIDAS y, supongo, hasta Caramelen Viuden von Solano. En la honorable ceremonia de apertura del encuentro, el corresponsal de La Vanguardia explica que la delegación china habló de los “problemas para el orden mundial basado en reglas”. Me temo, glups, que eso es lo que está en juego. En todo el mundo. Un mundo con reglas, o un mundo con las reglas de los Estados, que son las del no-comercio. Las reglas del juego son importantes, porque sin reglas del juego no hay juegos, sino solo trabajo.

8- En todo caso, el drama es el siguiente. UK, un Estado con plena soberanía –es decir, poca y solo sobre sus ciudadanos, como se vio con su crisis de deuda de hace unas semanas–, se parece a la UE, que no es un Estado sino algo más grande y con más recursos y más soberanía, en que carece de herramientas para intervenir en el precio del gas, por ejemplo. Lo que ilustra el error europeo. Se comporta como un Estado, pero no lo es. Si una importante región económica del planeta no puede intervenir en el precio absurdo de objetos y servicios, apaga y vámonos.

9- La intervención no solo va a ser la diferencia entre –algo parecido a– izquierda y derecha en el siglo XXI, sino entre la inteligencia y su ausencia. En crisis climática, de combustibles, alimentaria, de recursos, de industrialización –cada semana ganamos un palabro para incorporar al palabro crisis–, o se decrece, se interviene, se centraliza con inteligencia y con cultura democrática, o de aquí no se sale. No se pierdan, por cierto, El Capital en la era del Atropoceno, de Kohei Saito. Me lo estoy comiendo con patatas. Grande. Ya les diré. 

La intervención no solo va a ser la diferencia entre –algo parecido a– izquierda y derecha en el siglo XXI, sino entre la inteligencia y su ausencia

 10- BASF es una metáfora de la época. Y Maersk, de la inteligencia vertida. Maersk es una naviera danesa. Tiene barcos a gogó, que atraviesan el planeta llenándolo de productos de comercio y de no-comercio, así como de carbono. Para lo del no-comercio debería haber intervención, cambio de modelo. Para lo de la descarbonización, Maersk anuncia la construcción en España de un megaproyecto para fabricar hidrógeno y metanol, verdes, como todo. Es un proyecto tan sexi que el Gobierno estudia asociarse a él, algo que no sucedía desde el INI –eso se explica porque Moncloa es el INI que gestiona los fondos europeos; eso explica a su vez porque el PP quiere volver a Moncloa; por esa pasta, me temo; también eso explica por qué la gestión de los fondos no será brillante: requiere inteligencia INI, no de cuatro gatos–. Antonio Turiel, un lujo intelectual, explica, no obstante, que ese combustible es caro e ineficaz para su función prevista. Es más, puede no cumplir su función. O no de la forma tan gloriosa pretendida. La solución está en reducir el no-comercio marítimo. Intervenir, limitarlo, antes de que se limite por sí mismo, por razones no-comerciales, y substituirlo por comercio. No obstante, el asunto Maersk lo he colado aquí para hablar de la inteligencia. Si bien existe su contrario –está en la extrema derecha 2.0, una no lectura del mundo, pero sí de su furor, de su sed de soluciones–, aún no existe una inteligencia gubernamental planetaria, que sepa leer y actuar. Lo que empieza a ser dramático, pues existe fuera de los gobiernos. 

11- Es improbable que esa inteligencia gubernamental exista, pues la inteligencia no está en los gobiernos. Por definición, está afuera, si pensamos que los gobiernos no piensan, sino que actúan. Un club de fútbol debe saber cuáles son los mejores delanteros del mundo, y fichar a todos los que pueda. Lo que requiere información. Un Gobierno debe hacer lo mismo. Con sus asesores. Me temo que el cambio de inteligencia gubernamental necesario no sucederá vía elecciones –donde sucederá antes lo contrario–, sino vía directores generales. Y no está sucediendo en el planeta, como explica el planeta.

11- Ejemplo de no-inteligencia aplicada. Ante el intento tímido, extraordinario, de imponer un impuesto a la banca española por parte de Sánchez, el BCE ha intervenido saboteando la propuesta. Puede ser indignante. Pero es, y aún más, común. Moncloa lo hizo con Trabajo para sabotear la reforma laboral. El BCE se ha marcado así un reforma-laboral de Boston, un esfuerzo del no-comercio, de la no-inteligencia, de lo no-sostenible, sobre lo contrario. Por lo mismo, todo ello dibuja el momento. El BCE está sosteniendo Europa, violando las reglas, impidiendo que el Sur sea comido por la especulación, mutualizando la deuda, en lo que es, ciertamente, inteligente. Pero también está luchando, a la vez, por el pack no-comercio, porque parte de su ser es ese. Y, así, un porrón de instituciones. Son del XX y del XXI. A la vez. Como Sánchez. Como hasta el gato.

12- Europa es lo único que tenemos. Es decir, no tenemos nada, salvo una posibilidad improbable. Pero lo contrario es la barbarie. Esta semana Feijóo ha roto las negociaciones para la resurrección, que ya no la renovación, del CGPJ. La función del Presi del PP es ser gallego. Ponerse de perfil entre el no-comercio, la no-sanidad, el no-urbanismo MAD y el resto del PP. Y, aun así, evitar que el PP-MAD se exceda, vuelva a creer que MAD es España y rompa el juguete. Y Feijóo no ha sido capaz de cumplir su función. Y, con ello, se ha matizado más un enfrentamiento latente entre esa extrema derecha 2.0 y Europa. Algún día, ese enfrentamiento culminará. Es el destino.

13- En todo caso, la Justicia española, su cúpula, ya es una excepción europea. Algo de lo que, de alguna manera, debe de ser consciente ya esa cúpula. El TS ha pasado varias fronteras. Ha desobedecido a instancias europeas en varias ocasiones, relacionadas con la cosa Catalunya. Es decir, ha optado por la vía polaca y húngara, soberanista, de intentar evitar el reconocimiento de una instancia superior. Y, con ello, se ha embrutecido intelectualmente. Sus miembros poseen una mácula terrible, de la que habrá apellidos que no se desprenderán en generaciones, como suele pasar con esas máculas en la Justicia. Esta semana se ha emitido la sentencia del TS para lo del caso Bankia/Rato. Inocentes. En tanto las autoridades reguladoras de la banca delinquieron por ellos, al autorizar la operación Bankia, inautorizable. Marchena, jurista creativo que dio lugar al concepto “violencia ambiental”, para condenar violencias que no se producían, ahora ha visto crecer su criatura hasta la “delincuencia ambiental”, figura que impide condenar a posibles delincuentes cuando hay otros por encima de ellos. La JEC –no es una institución judicial, pero se lo cree–, por otra parte, no ha reconocido esta semana algo que había reconocido la Justicia europea. Que Puigdemont y sus amiguitos son eurodiputados.

14- Feijóo, al ubicarse en la extrema-derecha 2.0 europea, utilizó, por cierto, a Puigdemont. Puigdemont es extrema-derecha 2.0, a su vez, lo que demuestra la riqueza, el éxito de ese sector. Esa derecha europea, americana, asiática, puede ser sumamente opuesta y contradictoria de una sociedad a otra. Como sucede en UK, cuya nueva ministra de Interior, de origen inmigrante, es abiertamente racista con la inmigración. Esa electricidad y contradicción pueden suplir la inteligencia en el mundo en esta crisis.

1- A Europa no le fue mal, sino muy bien, intercambiando carbón y acero. A Alemania le ha ido chungo, tirando a muy chungo, con sus intercambios para conseguir gas y petróleo. El intercambio del carbón y el acero, y el intercambio del gas y el petróleo son, por tanto, dos momentos históricos del...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí