1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Procesando el yuyu

El procés, Peter y Wendy

La sociedad catalana debe saber qué le hicieron. Pero también lo que hizo. Y debe verlo por fin, con ojos de niño

Guillem Martínez 24/01/2023

<p>Los CDR llegando a la plaza Catalunya para unirse a los manifestantes en Barcelona, el 1 de octubre de 2017. </p>

Los CDR llegando a la plaza Catalunya para unirse a los manifestantes en Barcelona, el 1 de octubre de 2017. 

ELISE GAZENGEL

A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete!

1- El periodismo consiste en verlo todo por primera vez. Consiste, vamos, en la infancia. Lo que dibuja a un periodista como, básicamente, un/a crío/a. Y no, eso no es épico. En defensa de algo de épica, se debe señalar que no todo el mundo vale para verlo todo por primera vez. Peter Pan lo ve todo por primera vez con facilidad, porque, en tanto que niño eterno, para él todo es una primera vez eterna. Pero ese no es el caso de su más íntima amigui, Wendy, una niña-adulta a la que las primeras veces solo le duran, como su nombre indica, una vez. Por lo que todo le sorprende poco, y una sola vez. En términos generales, por aquí abajo, suele haber más wendies que peters. Como, por otra parte, en la vida civil. Por eso la vida cansa en ocasiones.

2- Se ha producido la cumbre hispano-francesa de BCN. El resultado es espectacular. Si lo ves con los ojos de Wendy. A saber: España y Francia adquieren, por primera vez, intimidad franco-alemana, con la posibilidad, incluso, de que un ministro español y francés sean sometidos a intercambio escolar una vez al trimestre. El actual amor hispano-francés-constante-y-más-allá-de-la-muerte expresado en la cumbre es, como el amor a secas, desordenado. Lo que hace innecesario otros gestos más allá del desorden. No está claro, en ese sentido, que ese amor hispano-etc. conduzca, siquiera, a un gasoducto de hidrógeno verde, ese cacharro que aún no existe, y que debería transportar algo que no solo no existe, sino que es posible que, si al final llega a existir, su transporte a través de un tubo sea económicamente inviable.

3- Desde el punto de vista de Peter, paradójicamente, esta primera vez reiterada –todas las cumbres, incluso la futura cumbre franco-alemana, esa tensión acumulada, son, por necesidad del guión, una primera vez espectacular, histórica–, empieza a acercarse a una última vez. A saber: Europa está cambiando a la velocidad de (el precio de) la luz, de manera que uno no acaba de saber si los pactos de este tipo de cumbres son entre Estados o entre gobiernos. Me explico.

Macron carga ya con un populismo madurado, y con momentazos comunicativos próximos a lo iliberal

4- Piketty –un intelectual fundamental para varias generaciones; esto es, determinante; la vida no es el relato, sino lo sólido; Piketty es de lo más sólido que poseen las izquierdas; el hecho de que se le utilice poco habla de unas izquierdas poco sólidas, snif, en ocasiones–, viendo venir el pifostio que se viene, especula con la necesidad de que el sur –Francia, España, Portugal, Italia…– incremente su integración más allá de la UE, de manera que integre gobiernos, políticas, incluso, más aún, políticas fiscales. Pues bien, la cumbre no tiene por qué ir por ahí, sino por su contrario. Para ese sur chachi de Piketty no se puede contar ya con Italia –para Meloni, Francia es una suerte de enemigo; su Polonia–, en el caso, improbable hoy, de que alguien cuente con ese proyecto de integración sudista. Macron –no es una seta, no es un fenómeno aislado– es, por otra parte, la casilla previa a la iliberalidad en Francia, un político comprometido con la institucionalidad y los palabros liberales, con la vieja forma de emitir una política social y económica neoliberal, que es la defendida por la extrema derecha desde el poder, allá donde accede al poder. No obstante, Macron también carga ya con un nacionalismo y un populismo madurado, y con momentazos comunicativos, de relato –los palabros relato y empoderamiento son tan reaccionarios que, en fin, se los acabarán quedando los malos–, ya implícitamente próximos a lo iliberal. Todos estos pactos de esta cumbre hispano-etc., que intentan manifestar un estado de ánimo, en breve, si cambian los gobiernos español o francés, si accede a uno de ellos, o a dos, la Extrema Derecha 2.0., serán abandonados –salvo lo del H2Med, que no será necesario abandonar, me temo–. Y sustituidos por otros. Que manifiesten nuevos estados de ánimo. Con mucho relato y mucho nacionalismo. Curiosidad, ya que estamos: sería divertido que Macron y/o Sánchez cedieran, en las próximas elecciones, su puesto de trabajo a las extremas derechas, por haberles hecho el favor de reformar las pensiones, tal y como exige esa Comisión Europea de otra época, que intuye esta época en ocasiones, por lo que está por el gasto y el Bienestar, y por la austeridad y el mercado sincrónicamente, a la vez, y sin saberlo ni ponderarlo.

La celebración en BCN de la cumbre-hispano-francesa indica que el procés ha concluido

5- En todo caso, y esa es la magnitud de la cumbre, su gran e inmediato éxito ha sido un hecho interno: que la cumbre se hiciera en BCN. En Catalunya, en términos generales, solo se producen cumbres cuando se dan unas condiciones que, de hecho, se dan poco. La primera vez que se dieron fue en 1519, cuando se hizo en BCN la reunión del Capítulo General del Toisón de Oro –el cogollito, el G7 de la época–. La convocó Carlos I, en un momento de pax catalana. Único. Un exótico paréntesis de tranquilidad entre los marronazos de los reinados de Joan II y de Ferran II/Fernando el Católico, y el marrón progresivo iniciado con Felipe II, que culminaría y cesaría, momentáneamente, con Felipe IV, el último Austria. Pues bien, Sánchez ha hecho, en pequeñito, un Carlos I. Una cumbre. Ese sello de que en BCN no te van a dar para el pelo. Lo que nos lleva a hablar del procés, esa cosa que la celebración en BCN de la cumbre-hispano-francesa indica que ha concluido.

6- Nada se acaba en modo Wendy, y todo se acaba en modo Peter, tras miles de primeras últimas veces. Es difícil saber cuál fue la más importante. Es posible que fuera la suma de la mismísima declaración fake del 27-O y una cartita enviada por la Gene a las cancillerías internacionales, casi cómica, comunicando veladamente el farol, por lo que cualquier intento futuro de creación de un Estado ha quedado abortado para siempre –siempre, entre los humanos, hasta para Wendy, suele ser unos 25 años/una vida adulta operativa–. Sí, habrá repuntes periódicos de la disciplina “Procés” cuando se den algunas de las cuatro condiciones básicas para su surgimiento. A saber: a) un anclaje territorial chungo –eso está garantizado, al punto de que el actual Estatut es un refrito del TC, no votado por nadie, como esos estatutos para junta de vecinos que venden en los estancos–; b) un gobierno central reaccionario; c) un gobierno de la gene reaccionario; y d) una crisis macizota, o su prima de Zumosol, un cambio de época. Las siguientes líneas tienen el sentido de aportar una foto finish peterpaniana del procés, algo complicado, pues el procés, junto con la pareja, es el único negocio en que todas las partes implicadas pueden salir perdiendo. Bastante. Mucho. Todo.

7- La actualidad judicial nos explica cómo ha quedado el partido en el Estado y en su contrario, el Deep-State. Llarena/el TS apuesta, se diría, por seguir rentabilizando políticamente el asunto, según se sube a la derecha. Para ello, Llarena/el TS propone seguir con la propaganda –el relato– ultraderechista, según la cual el Gobierno, fiel a su carácter maligno, ha entregado las llaves de la Alhambra a un independentismo fiero y organizado. Es más, ahora Llarena no ve violencia donde la sentencia del juicio la vio por un tubo, sino algo de desobediencia y de malversación. Posibilita con ello que los políticos exiliados puedan presentarse a unas elecciones en breve. Esa narrativa, que habla de la rendición del gobierno ilegítimo de España frente a Satán, y de un Judicial pío, si bien atado de manos y obligado a obedecer las leyes, incluso las ilegítimas, de manera democrática y abnegada –no es así; no se pierdan el punto 8–, supondría una campaña electoral gratis para el pack PP-Vox-C’s, y una nueva edad de oro para el periodismo de opinión y la tertulia política, que podría prolongarse hasta las elecciones.

Llarena/el TS apuesta, se diría, por seguir rentabilizando políticamente el asunto, según se sube a la derecha

8- A este proceso judicial, iniciado en 2017, en el que Llarena y el TS apuestan, progresivamente, por los delitos de rebelión, de sedición y, posteriormente, por ninguno, salvo una puntita de malversación, se le denomina inseguridad jurídica. O/y justicia politizada. O no independiente. O la Casa de Tócame Roque. O Deep State. Aunque también se le podría llamar Justicia Salomónica. Consiste en unos jueces que, como Salomón, disponen de un código legal apañado, completito, tal que el Deuteronomio, si bien, para un caso sencillo, deciden la ocurrencia de partir un niño por la mitad. Wala. 

9- La Fiscalía, a su vez, asume los cambios en el Código Penal, y propone desórdenes públicos agravados, junto a desobediencia y malversación agravada. Lo que podría suponer condena de trullo –no calculable pues, en una situación de inseguridad jurídica llamativa, vete a saber cómo se levanta un juez esa mañana–. Y un –se supone– posterior indulto gubernamental, en el caso de que, para entonces, hubiera gobierno de coalición. Si esto fuera así, esos políticos pasarían el mismo tiempo en la cárcel que el pack anterior de políticos juzgados. Lo que era el propósito de Sánchez. La propuesta de la Fiscalía debe de parecerse mucho a lo deseado por el Gobierno, pues es también la propuesta de la Abogacía del Estado, una institución netamente gubernamental. Lo que nos lleva al pack gubernamental.

La sociedad ha pagado un alto precio en derecho de manifestación para solucionar un problema político

10- Es bueno, submodalidad muy bueno, darle una solución a uno de los dos problemas del procés –el judicial; el otro, solo solucionable por la sociedad catalana, son las arrugas, éticas y colectivas, que ha supuesto el procés; no se pierdan el punto 13–. Queda saber si la solución al lío judicial ha sido, en efecto, tal. Ha sido, en todo caso, una solución de riesgo. Muy alto. Jamás un gobierno se la había jugado tanto por tan poco, tal vez solo por una estabilidad parlamentaria de un año escaso, y no por un cambio legal o político tan vistoso como el peligro asumido. La cosa queda así. En primer lugar, se indultó a los presos juzgados, en lo que fue una medida controlada y un desafío, diría que positivo, frente a un judicial salido de madre. Con los indultos, a su vez, se desautorizaba al TS frente a la justicia europea, algo importante, tal vez determinante, cuando esa justicia tiene que satisfacer aún recursos de los presos procesistas. Con ello, el Gobierno contraatacó, por primera vez, y con armamento pesado, en esta guerra judicial, con lo que el lawfare ha pasado de ser una paliza unilateral a ser, en efecto, algo parecido a una guerra declarada. Una guerra extraña, en la que el PSOE tampoco quiere muchos cambios en la justicia. No quiere bombardeos que acaben con los búnkeres, sino tan solo ocuparlos. Las guerras son, por otra parte, impredecibles. Ni siquiera las que acaban en tablas, acaban en tablas. En último lugar, y esto es menos diáfano, incalculado e incalculable, se ha cambiado el Código Penal. Algo muy aparatoso, con resultados que pueden no ser los deseados, ni siquiera los previstos. Es una gran pirueta, mortal y peligrosa. Que, además, puede dar igual, pues el problema no era el Código Penal, sino los jueces. Por lo que el problema sigue existiendo. ¿Cómo se soluciona el problema de los jueces? Pues a medio-largo plazo, cambiando su sistema de selección y formación. No hay otra, me temo. La reforma del Código Penal se ha traducido en nuevas restricciones al delito de protesta, y en una mayor ambigüedad para los delitos de malversación. La izquierda ha hecho reformas, en fin, que hubieran escandalizado si las hubieran ideado las derechas. La sociedad ha pagado un alto precio en derecho de manifestación para solucionar un problema político, protagonizado por unos políticos que no sólo no son héroes cívicos, sino que algunos ya se han ubicado completamente en el trademark de la Extrema Derecha 2.0. 

11- Lo que nos lleva a hablar del pack procés. Tal y como está el patio, la cosa ha mejorado para algunos exiliados, y se ha oscurecido para otros. Según la cosmovisión Llarena, todos los presos exiliados tendrían cargos de desobediencia –Rovira y Ponsatí podrían volver en breve, pues solo tienen esos cargos–, si bien Puigdemont, Comín y Puig tendrían también cargos de malversación agravada –de condena difícil de calcular, pues el cargo no encaja fácilmente con el descrito en la reforma del Código Penal–. El cargo de malversación puede facilitar, sea como sea, una extradición rapidita. Recordemos, hermanos, que cuando detuvieron a Puigdemont en Alemania, la RFA propuso extraditarlo por ese cargo, a lo que Llarena se negó, porque eso era poca condena para, snif, tanta España resquebrajada. Por otra parte, el conjunto de exiliados, que tiene poco que ver con la honestidad y virtud tibetanas, no asiste unido a este cambio de velocidad. Ese colectivo humano, subsector Bélgica, está un tanto a la greña. El exconseller Puig, así, ha pasado de ser defendido por Boye, a optar por el cambiazo de defensa por el que optaron otros exiliados que prefirieron, en el tiempo, pactar con el Estado, con resultados, hasta ahora, satisfactorios para sí mismos. La defensa que ejerce Boye aún sobre Puigdemont y dos exiliados más es, en sí, otra garantía de problematización e inestabilidad del asunto. O, al menos, se corre el riesgo de que Boye, otro firme candidato a ningún Nobel, utilice el caso para defenderse/esquivar/embrollar problemas legales que le vienen de otro lado –nada, menudencias: la Fiscalía le pide casi 10 años por su presunta implicación en una trama de blanqueo de Sito Miñanco; quien recomendó a Boye se lució también, indeed–.

El conjunto de exiliados no asiste unido a este cambio de velocidad

12- La buena noticia es que, en su día, en la Liga de 2017, con toda esta tropa procesista, pepera, mayestática, jurista, policial, no hubo ningún muerto. Lo que habla de la existencia de una divinidad desconocida, que vela por la paz en Iberia. Según mis creencias, no es otro que Sant Johan Cruyff. Pero la calidad de las soluciones conseguida hasta la fecha no es lo suficientemente alta como para garantizar el carpetazo al asunto. La derechona española sigue defendiendo que el procés, esa nada, fue una primera vez de Wendy: un golpe de Estado, abortado por las FF.SS. y otros funcionarios, políticos y reyes. Lo seguirán defendiendo. La derechona catalana –reformulada, reactualizada con el procés– sigue defendiendo que fue un golpe de Estado, niquelado, si bien perdido por lo que Ludendorff y Hindenburg, para explicar la derrota alemana, por KO, en 1918, denominaron, “una puñalada por la espalda”, una suerte de traición interna, ejercida por judíos, marxistas y etc. Parece ser que la derecha catalana seguirá apostando por ello. E irán ampliando la lista de traidores hasta ser, como ya lo es hoy, una lista que renueva por sí misma el humor catalán. La opción puñalada por la espalda, ese fake, irá creciendo en popularidad, no obstante, si nadie hace nada al respecto. ¿Quién tiene que hacer algo al respecto?

13- La sociedad tiene que hacer algo al respecto, alejada de jueces y políticos, para enfrentarse a un problema que no es precisamente judicial, sino ético. Como la sociedad catalana no se ponga las pilas y en modo crítico para analizar qué pasó desde perspectivas diferentes a las cacareadas en uno de los ecosistemas periodísticos y políticos más cutres de Europa, pasará a ser una sociedad anecdótica, antigua, antipática, tribal y trivial. Y sin razón material y operativa para sobrevivir como cultura. Jordi Pujol, en una reciente entrevista, opta por eso, por señalar la catalanidad como algo en peligro de minorización en Catalunya, gracias a la inmigración que bla-bla-blaZzzz, ese llenapistas de la vieja y nueva extrema derecha, que, precisamente, Pujol aplazó en los 60-70, y ahora, tras el shock cultural del procés, viste de largo. Pujol es un personaje determinante en Catalunya. El procés es, tal vez, solo un cambio cultural en el catalanismo post-Pujol, en el que, partiendo de categorías y dinámicas pujolistas, se reactualiza el catalanismo a través de mitos posteriores a 1981, pero esta vez sin empatía alguna hacia el otro, ni hacia la inmigración de los 60-70, o la actual, en un combate identitario solo por la permanencia en el poder, inspirado en lo de Banca Catalana. La gran originalidad del procés es esa: ser un abuso del Estado, si bien también ser otro abuso, más local, sobre la sociedad catalana, en la forma de un proceso de polarización –ese concepto derechista–. En 2017, por ejemplo, un grupo reducido de personas dispuso –gracias a la violación de la ley de protección de datos, de cualquier código deontológico, de cualquier decoro– de una conexión vertical, mediante apps, con datos de más de 700.000 ciudadanos, hecho del que hace un mes informó La Vanguardia, con escasa repercusión. Un grupo de personas entradas en edad, consumiendo parainformación parcial, no verificada, reiterada, compartiendo con ello una forma de actividad fronteriza con el ocio, muy absorbente, es, a su vez, un buen dibujo del bolsoranismo, del trumpismo, del plazadecolonismo. Del procesismo.

14- La sociedad catalana debe saber qué le hicieron. Pero también lo que hizo. Y debe verlo por fin, con ojos de niño. Ojos de Peter Pan. Ojos sensibles a la sorpresa, que ven primeras veces donde ya no las hay. O, en las próximas décadas, la sociedad en su conjunto no volverá a hacer otra cosa que lo que hizo. Hasta su desaparición por aislamiento, olor rancio y pesadez.

1- El periodismo consiste en verlo todo por primera vez. Consiste, vamos, en la infancia. Lo que dibuja a un periodista como, básicamente, un/a crío/a. Y no, eso no es épico. En defensa de algo de épica, se debe señalar que no todo el mundo vale para verlo todo por primera vez. Peter Pan lo ve...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Guillem Martínez

Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo) y de 'Caja de brujas', de la misma colección. Su último libro es 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama).

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

1 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. js-traductor

    "El periodismo consiste en verlo todo por primera vez. Consiste, vamos, en la infancia." Leo eso y dejo de leer más. Lo siento mucho, pero esto no me vale y Ctxt debería replantearse que este señor escriba sus tonterías en este medio.

    Hace 12 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí